تقرير منظمة العفو الدولية لعام  2012
حالة حقوق الإنسان في العالم

وثيقة - Sierra Leona: Las voces de las víctimas de abusos en Sierra leona

Índice AI: AFR 51/43/00/s Servicio de Noticias 121/00

21 de junio del 2000 Documento público


Las voces de las víctimas de abusos en Sierra Leona


(Freetown) -- Amnistía Internacional, que tiene a una delegación en Freetown recopilando testimonios sobre los constantes abusos contra los derechos humanos, ha pedido hoy que se tomen medidas urgentes para proteger a la población civil de nuevas atrocidades.


La organización de derechos humanos ha declarado: «Todas las partes del conflicto, tanto los rebeldes como las fuerzas aliadas al gobierno, deben respetar el derecho internacional humanitario y las normas internacionales de derechos humanos y poner fin inmediatamente a los abusos contra los civiles».


Los testimonios que incluimos a continuación han sido recopilados en los últimos días por los delegados de Amnistía Internacional entre las decenas de miles de personas que han huido de las zonas de combate en la Provincia del Norte para buscar cobijo en los campos de desplazados internos situados en Freetown y sus cercanías. Estos testimonios describen los homicidios deliberados y arbitrarios, las violaciones sexuales y las mutilaciones que se producen constantemente.


Homicidios deliberados y arbitrarios


Diez de nosotros fuimos capturados por los rebeldes, que nos pidieron que nos pusiéramos en fila. A mi hermano lo sacaron de la fila y lo mataron con un rifle; luego lo decapitaron con un cuchillo. Después mataron a su esposa encinta. Los rebeldes empezaron a discutir sobre el sexo del bebé que llevaba en su vientre, así que decidieron abrírselo para ver al bebé.


Un hombre de Lunsar describe un ataque de las fuerzas del Frente Revolucionario Unido contra Lunsar el 31 de mayo del 2000.


El Frente Revolucionario Unido llamó a nuestra puerta una noche y pidió dinero y comida. Nos amenazaron con matarnos si nos negábamos. Uno de ellos disparó un arma y mi hermana Kadiatu, de 18 años, que estaba encinta, cayó muerta.


Una mujer cuya casa en Makeni fue atacada por las fuerzas rebeldes la noche del 6 de junio del 2000.


Abandonábamos Lunsar mientras el helicóptero dejaba caer folletos. Mi hermano Alex, de 25 años, fue capturado por el Frente Revolucionario Unido. Más tarde mis vecinos me dijeron que lo habían llevado al aparcamiento de camiones de Lunsar, donde lo ejecutaron. Su cuerpo quedó allí, sin recibir sepultura, durante ocho días.


Una mujer narra cómo huyó de Lunsar el 28 de mayo del 2000.


Mis cuatro hijos, de 11, 21, 23 y 25 años, estaban construyendo una nueva choza cuando los rebeldes les pidieron que se unieran a ellos. Mis hijos se negaron y los rebeldes los mataron a tiros.


Un hombre del poblado de Magbele, atacado por las fuerzas rebeldes el 11 de junio del 2000.


Violación y otras formas de abuso sexual


Huimos a un poblado llamado Makoth; nos ocultamos en el autobús junto con nuestros hijos. Más tarde nos rodearon miembros del Frente Revolucionario Unido que agarraron a mi esposo y le ataron las manos a la espalda. Le dijeron que eligiera quién debía morir, él o yo. Les pidió que me dejaran vivir. Entonces lo ataron a un árbol y trataron de cortarle el cuello; con el cuchillo que tenían les resultaba difícil hacerlo, así que le dispararon. Aún estoy amamantando a mi hijo, pero cinco miembros del Frente Revolucionario Unido me violaron. Todavía sangro.

Una mujer de 29 años que huyó de Makeni el 30 de mayo del 2000.

Unos rebeldes del Frente Revolucionario Unido vestidos con uniformes de UNAMSIL irrumpieron en nuestra casa. Me alegré al pensar que nos habían liberado, pues no sabía que eran rebeldes. Me pidieron que tuviera relaciones sexuales con ellos; cuando me negué me golpearon en los costados con sus armas. Mis hijos consiguieron escapar. Tres de los rebeldes me violaron, y el cuarto les ordenó que dejaran de hacerlo. Tras la violación, saquearon mi casa. Escapé desnuda, en busca de un sitio donde esconderme.


Una mujer de 45 años que fue atacada por miembros del Frente Revolucionario Unido en su casa de Lunsar.


Era el último viernes de mayo cuando intentamos escapar. Mi hermana corría con su bebé cuando los hombres del Frente Revolucionario Unido nos atraparon. Le quitaron al bebé y luego violaron a mi hermana. Mi esposo intentó tomar al bebé, pero lo atraparon y lo golpearon sin piedad hasta que se desmayó. Yo conseguí rescatar al bebé. A mi esposo lo mataron más tarde. Mi hermana murió ese mismo día.


Una mujer de 19 años, de Magburaka, que fue atacada el 26 de mayo del 2000.


Amputación


A Mamdou, comerciante de 55 años que vende medicinas y tabaco, los rebeldes le amputaron las dos manos. A Usman, granjero de 40 años, le amputaron la mano izquierda. A Mohamed, granjero de casi 30 años, le amputaron los dedos de la mano derecha. A Lamin, granjero de 50 años, le amputaron las dos manos.


Dos hombres que presenciaron las amputaciones perpetradas por las fuerzas del Frente Revolucionario Unido en Lunsar el 31 de mayo del 2000.


Amnistía Internacional ha declarado: «El gobierno de Sierra Leona y la comunidad internacional deben responder urgentemente a la incesante crisis de Sierra Leona. Las tropas de mantenimiento de la paz de la ONU destacadas en ese país deben hacer todos los esfuerzos posibles por cumplir con su mandato de proteger a la población civil».


«Los constantes abusos ponen aún más de manifiesto la necesidad de establecer un mecanismo efectivo para llevar a los responsables de abusos contra los derechos humanos ante la justicia.»



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Si desean más información, pónganse en contacto con Alistair Hodgett, encargado de prensa sobre el terreno en Freetown, en el número + 232 23 500016. También pueden ponerse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, en el número +44 44 20 7413 5810 o en el teléfono móvil internacional +44 7778 472 119. Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al español consulten la sección «centro de documentación» de las páginas web de EDAI en http://www.edai.org/centro.