وثيقة - ARABIA SAUDÍ: Temor de tortura y otros malos tratos – Nuevos motivos de preocupación: preocupación por la salud y presos de conciencia
Público Índice AI: MDE 23/017/2009
8 de junio de 2009
Más información (actualización núm. 1) sobre AU 312/08 (MDE 23/045/2008, de 11 de noviembre de 2008) Temor de tortura y otros malos tratos – Nuevos motivos de preocupación: preocupación por la salud y presos de conciencia
ARABIASAUDÍ Sulieman al-Rushudi, juez retirado
Dr. Saud al-Hashimi, médico
Al-Sharif Saif Al-Ghalib (h)
Dr. Musa al-Qirni, catedrático
Dr. ‘Abdel Rahman al-Shumayri, catedrático
Fahd al-Qirshi (h)
‘Abdel Rahman Khan (h)
‘Abdelaziz al-Khariji (h)
En libertad: Dr. Matrouk al-Faleh, catedrático y activista de los derechos humanos
E
l Dr. Saud al-Hashimi está en huelga de
hambre en la prisión de Dhahban, en el oeste de Arabia Saudí, desde
el 1 de junio de 2009. Según informes, el 5 y 6 de junio fue
torturado o sometido a otros malos tratos por negarse a tomar
alimentos: le dejaron en ropa interior, le pusieron grilletes y lo
sacaron a rastras de la celda para ponerlo en otra donde hacía
mucho frío durante alrededor de cinco horas. Los informes indican
que ahora necesita atención médica.
El Dr. Matrouk al-Faleh fue puesto en libertad el 10 de enero de 2009, tras haber pasado más de siete meses recluido sin cargos ni juicio. Lo habían detenido en la capital saudí, Riad, el 19 de mayo de 2008 y recluido en la prisión para presos políticos de Al Ha’ir, en Riad. Las autoridades saudíes no han revelado el motivo de su detención, pero se cree que estaba relacionada con la publicación de un artículo que escribió el 17 de mayo de2008sobre su visita a una cárcel para ver a dos presos de conciencia, ya en libertad.
Con excepción del Dr. Matrouk al-Faleh, todos los demás hombres mencionados supracontinúan recluidos sin cargos ni juicio. Fueron detenidos en febrero de 2007 en las ciudades de Yidda y Medina. Desde entonces se hallan sometidos a régimen de aislamiento en la prisión de Dhahban y están expuestos a sufrir tortura y otros malos tratos. Amnistía Internacional los considera presos de conciencia, recluidos únicamente por propugnar el cambio político pacífico y realizar actividades de promoción y protección de los derechos humanos. Las autoridades centraron su atención en ellos a raíz de que distribuyeran una petición en la que se demandaban reformas políticas y comenzaran a hablar de establecer una organización independiente de derechos humanos en Arabia Saudí. También habían cuestionado la impunidad de que disfrutaban los funcionarios del Ministerio del Interior con funciones de detención y custodia. El Ministerio del Interior dijo en una declaración que habían sido detenidos por recaudar dinero para apoyar el terrorismo, acusación que ellos niegan.
El 6 y el 7 de noviembre de 2008, decenas de activistas de los derechos humanos de Arabia Saudí participaron en una huelga de hambre declarada en protesta por la detención y confinamiento en régimen de aislamiento de los presos de conciencia.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Quienes critican al Estado son víctimas de graves violaciones de sus derechos a manos de diversas fuerzas de seguridad dependientes del Ministerio del Interior. A menudo son recluidos en régimen de incomunicación, sin cargos ni juicio y sin acceso a un abogado ni a un tribunal ante el que impugnar la legalidad de su detención; además, son torturados. Los procesos judiciales incumplen invariablemente las normas internacionales sobre juicios justos. A los acusados se les niega por lo general asistencia letrada, y en muchos casos ni ellos ni sus familias son informados de la marcha de los procedimientos. Las vistas suelen celebrarse a puerta cerrada.
Las autoridades saudíes han utilizado la “guerra contra el terror” para justificar la detención y encarcelamiento sin cargos ni juicio de millares de personas críticas con el gobierno o partidarias de la oposición En una declaración de 2007, el Ministerio del Interior anunció que había al menos 3.000 personas detenidas por presuntos delitos de terrorismo. También reveló que entre 2003 y 2007 se detuvo a 9.000 personas en el contexto de las medidas adoptadas para combatir el terrorismo. Más recientemente, el Ministerio del Interior ha anunciado que está juzgando a 991 detenidos. Los juicios se están celebrando en secreto y sin proporcionar asistencia letrada a los acusados, ni siquiera en el caso de que se les juzgue por delitos penados con la muerte.
La detención en régimen de incomunicación y la reclusión en régimen de aislamiento son habituales en Arabia Saudí. Ambas prácticas se utilizan junto con la tortura y otros malos tratos para obtener confesiones de las personas detenidas, para castigarlas por negarse a arrepentirse o para obligarlas a comprometerse a no criticar al gobierno.La detención en régimen de incomunicación suele durar hasta que se consigue una confesión, para lo cual pueden pasar meses y, a veces, años.
El Comité de Derechos Humanos de la ONU ha observado que el uso habitual del confinamiento prolongado en régimen de aislamiento es incompatible con la obligación de los Estados de garantizar que los detenidos reciben un trato humano y respetuoso con su dignidad. (Observación general 21, 44 periodo de sesiones, 6 de abril de 1992).
ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen llamamientos, de manera que lleguen lo antes posible, en inglés, en árabe o en su propio idioma:
-
expresando preocupación por los informes según los cuales el Dr. Saud al-Hashimi ha sido torturado o sometido a otros malos tratos en la prisión de Dhahban, en el oeste de Arabia Saudí;
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pidiendo que un órgano imparcial e independiente investigue la presunta tortura y que se ponga a los responsables a disposición judicial;
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pidiendo a las autoridades que faciliten sin demora al Dr. Saud al-Hashimi la atención médica necesaria;
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expresando preocupación por el hecho de que él y los otros siete hombres detenidos se encuentren recluidos en régimen de aislamiento;
-
pidiendo a las autoridades que los dejen en libertad de inmediato y sin condiciones si se encuentran recluidos únicamente por el ejercicio pacífico de su derecho a expresar sus convicciones profundas;
-
instando a las autoridades a que garanticen que todos ellos están protegidos contra la tortura y otros malos tratos y tienen acceso periódico a sus familias, a abogados y a los servicios médicos que puedan necesitar.
LLAMAMIENTOS A:
Rey de Arabia Saudí
His Majesty King ‘Abdullah Bin ‘Abdul ‘Aziz Al-Saud
The Custodian of the two Holy Mosques
Office of His Majesty the King, Royal Court, Riyadh, Arabia Saudí
Arabia Saudí
Fax: (vía el Ministerio del Interior) +966 1 403 1185 (insistan)
Tratamiento: Your Majesty / Majestad
Segundo viceprimer ministro y ministro del Interior
His Royal Highness Prince Naif bin ‘Abdul ‘Aziz Al-Saud
Second Deputy Prime Minister andMinister of the Interior
Ministry of the Interior, P.O. Box 2933, Airport Road, Riyadh 11134, Arabia Saudí
Fax: +966 1 403 1185 (insistan)
Tratamiento: Your Royal Highness / Señor Ministro
COPIAS A:
Presidente de la Comisión de Derechos Humanos
Mr Bandar Mohammed Abdullah Al Aiban
President, Human Rights Commission
P.O. Box 58889, King Fahad Road, Building No. 373, Riyadh 11515, Arabia Saudí
Fax: +966 1 4612061
y a la representación diplomática de Arabia Saudí acreditada en su país.
ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE.Consulten con el Secretariado Internacional o con la oficina de su Sección si van a enviarlos después del 20 de julio de 2009.