تقرير منظمة العفو الدولية لعام  2012
حالة حقوق الإنسان في العالم

وثيقة - ???? : ??? ??? ??????? ?? ??? ???? ????? ???????? ???? ???????

Índice AI: MDE 30/024/2001/s Servicio de Noticias 155/01

3 de septiembre de 2001 Documento público


Túnez: las autoridades deben poner fin a las violaciones de derechos humanos generalizadas


Con motivo de la inauguración de los Juegos Mediterráneos en la ciudad de Túnez el 2 de septiembre, Amnistía Internacional desea reiterar sus motivos de preocupación en torno a las graves violaciones de derechos humanos que se cometen en Túnez, el país anfitrión del evento.


«Un millar de presos políticos, en su gran mayoría presos de conciencia, se pudren en las cárceles turcas, donde sufren tratos crueles, inhumanos y degradantes. La represión se dirige contra todos los sectores de la oposición política, y los defensores de los derechos humanos son el blanco principal de las autoridades tunecinas. En ocasión de este evento deportivo, no debe olvidarse esta triste realidad», dice la organización de derechos humanos.


La periodista Sihem Ben Sedrine, portavoz del Consejo Nacional para las Libertades en Túnez, fue detenida el 26 de junio al regresar a la ciudad de Túnez. Tras una enérgica campaña de solidaridad, quedó en libertad el 11 de agosto, pero en cualquier momento la citarán ante los tribunales, acusada de difamación por unas declaraciones sobre la independencia del poder judicial que hizo el 17 de junio a Al Mustakillah, una emisora de televisión privada con sede en Londres.


Según testigos, menos de una semana después de su liberación Sihem Ben Sedrine, su familia y numerosos defensores de los derechos humanos fueron agredidos por policías vestidos de civil cuando se dirigían a una recepción para celebrar la reciente libertad de la periodista. En Túnez, todas las personas que trabajan para defender los derechos humanos se enfrentan diariamente con el hostigamiento de las autoridades, incluso en su vida privada.


Los opositores políticos siguen estando sometidos a la represión oficial, como lo ha demostrado el hecho de que se ha vuelto a detener a Mohamed Mouadda, ex dirigente del Movimiento de Demócratas Socialistas, agrupación política de oposición. En febrero de 1996 había sido condenado a 11 años de cárcel tras un juicio celebrado sin las debidas garantías, principalmente por cargos de amenazar la seguridad externa del Estado e intercambiar información sobre seguridad con agentes de una potencia extranjera. En diciembre de 1996 lo pusieron en libertad condicional, pero el 19 de junio de 2001 lo volvieron a detener y encarcelar, al parecer porque había hecho llamamientos públicos en favor de un aumento de las libertades políticas. Mohamed Mouadda, que es un preso de conciencia, debe ahora cumplir los nueve años de cárcel restantes de la condena que le impusieron en 1996.


Las condiciones de reclusión en las cárceles tunecinas también son motivo de grave preocupación. Desde comienzos del año, decenas de presos han iniciado una huelga de hambre para protestar por dichas condiciones. El caso de Abdellatif Bouhajila ilustra una situación generalizada. Acusado junto con otras personas de pertenecer a un grupo islamista al que se imputaba el objetivo de socavar la seguridad del Estado, el 24 de noviembre del 2000 recibió una pena de 17 años de cárcel tras un juicio que distó de ofrecer las mínimas garantías. El 15 de mayo de 2001 se declaró en huelga de hambre en la cárcel de Borj Erroumi, en Bizerte, para protestar por las penosas condiciones de reclusión a las que estaba sometido. Pese a que padece asma, lo han albergado en una celda superpoblada donde la mayoría de sus compañeros son fumadores. También padece una dolencia renal, que se ve exacerbada por el hecho de que tiene que dormir en el suelo. Tras pasar un periodo internado en un hospital, ha recomenzado su huelga de hambre. Mientras tanto, en la cárcel de Sfax, varios presos iniciaron una huelga de hambre el 25 de agosto, y el 28 del mismo mes se les unieron algunos reclusos de la cárcel de Haouareb, en Kairouan. Estos presos protestan contra las penosas condiciones de reclusión y los malos tratos a los que se somete, en especial, a los presos políticos.


Los presos de conciencia y los presos políticos, una vez en libertad, siguen siendo blanco de persecución. Muchos ex reclusos sufren diariamente el hostigamiento oficial bajo la forma del llamado «control administrativo». A algunos los vuelven a detener para después liberarlos sin cargos. Por otra parte, debido a una política discriminatoria, varios ex presos, entre ellos víctimas de tortura, están privados del derecho a las prestaciones sanitarias que reciben todos los demás tunecinos.


«Las autoridades tunecinas hacen considerables esfuerzos para pintar una imagen de Túnez que lo muestra como un país que protege y promueve los derechos humanos. La retórica de las autoridades en materia de derechos humanos no es suficiente. Túnez debe aplicarse urgentemente a hacer realidad esta retórica.», manifiesta Amnistía Internacional.


Amnistía Internacional insta a las autoridades tunecinas a:


– poner en libertad de inmediato y sin condiciones a todos los presos de conciencia;


– asegurar que se llevan a cabo investigaciones imparciales sobre todos los casos de tortura y que los responsables son puestos a disposición judicial;


– garantizar que los juicios se celebran en consonancia con las normas internacionales;


– poner fin al diario hostigamiento que sufren los defensores de los derechos humanos, los ex presos de conciencia y los opositores políticos.




****************************************



Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, en el número + 44 20 7413 5566 o visiten nuestro sitio web en: <http://www.amnesty.org>. Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al español, consulten la sección «centro de documentación» de las páginas web de EDAI en: <http://www.edai.org/centro>.