تقرير منظمة العفو الدولية لعام  2013
حالة حقوق الإنسان في العالم

بيان صحفي

25 مارس 2013

Ruanda: Peligra el derecho a un juicio justo de una líder de la oposición

Victoire Ingabire, líder de la oposición ruandesa, debe gozar de un juicio de apelación que cumpla las normas internacionales, tras haber sido declarada culpable y condenada a ocho años de prisión en octubre de 2012. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional en un nuevo informe hecho público hoy.  

La apelación, cuyo inicio está previsto para hoy, debe rectificar una serie de problemas ocurridos durante el juicio, tal como se documenta en el informe Justice in Jeopardy: The first instance trial of Victoire Ingabire

“El juicio inicial de Victoire Ingabire fue defectuoso, y en él se burlaron las normas internacionales”, ha manifestado Sarah Jackson, directora adjunta en funciones del Programa para África de Amnistía Internacional. 

Ingabire, presidenta de las Fuerzas Democráticas Unidas - Inkingi (FDU-Inkingi) fue declarada culpable y condenada a ocho años de prisión el 30 de octubre de 2012 por cargos de conspiración para causar daño a las autoridades por medio del terrorismo y de la minimización del genocidio de 1994.  

Desde el inicio de las investigaciones, el presidente Paul Kagame hizo declaraciones públicas en los medios de comunicación y a través de Twitter sobre la presunta culpabilidad de Ingabire, violando así su derecho a la presunción de inocencia.  

Los cargos de terrorismo se basaban en gran parte en confesiones realizadas tras permanecer bajo custodia militar en Camp Kami, donde al parecer se utiliza la tortura, una cuestión que el tribunal no investigó de manera efectiva.

“Amnistía Internacional ha documentado denuncias de tortura y malos tratos contra personas detenidas en Camp Kami. El hecho de que al menos dos hombres juzgados junto con Victoire Ingabire estuvieran detenidos allí durante meses antes de incriminarla es motivo de honda preocupación, y debe ser investigado.”

Amnistía Internacional asistió como observadora a la mayor parte del juicio, desde septiembre de 2011 hasta abril de 2012, y registró numerosos ejemplos de trato injusto contra Victoire Ingabire. 

Los jueces parecían mantener una actitud de enfrentamiento respecto a la defensa, e interrumpían o reprendían continuamente a la acusada. Las pruebas presentadas por la defensa se trataban de manera diferente de las presentadas por la acusación: las de la defensa se ponían reiteradamente en duda, mientras que a la fiscalía no se le formulaban preguntas básicas sobre las pruebas de cargo.  

Los cargos, relacionados con la libertad de expresión, que se formularon al comienzo del juicio se basaban en leyes vagas e imprecisas que castigan la “ideología del genocidio” y la “discriminación y sectarismo”, de tal manera que para la defensa tuvo que resultar difícil descifrar de qué manera la  acusada había incurrido en conducta delictiva.

Estas leyes se introdujeron para restringir las expresiones que pudieran promover el odio en los años que siguieron al genocidio de 1994. Sin embargo, su vaga redacción se ha utilizado indebidamente para criminalizar la disidencia y la libertad de expresión. 

“Examinando las pruebas presentadas en el juicio, Amnistía Internacional no consigue ver de qué manera pretendía Victoire Ingabire incitar al odio étnico o a la violencia”, ha manifestado Sarah Jackson. 

“El gobierno se ha comprometido a revisar la ley sobre ‘ideología del genocidio’ de acuerdo con las obligaciones contraídas por Ruanda en virtud del derecho internacional. El completar esta tarea sería un paso positivo.”

Las autoridades judiciales deben proporcionar ahora a Victoire Ingabire un juicio de apelación que cumpla las normas internacionales de justicia procesal.

“Quienes critican a las autoridades ruandesas sufren acoso, intimidación y encarcelamiento. Un juicio justo demostrará que los juicios políticos se llevan a cabo de manera independiente”, ha concluido Sarah Jackson.

Información complementaria

El informe Justice in Jeopardy: The first instance trial of Victoire Ingabire se centra en la imparcialidad de los procedimientos y en la capacidad del tribunal para juzgar el caso de acuerdo con las normas internacionales. Amnistía Internacional no adopta postura alguna sobre la culpabilidad de Victoire Ingabire.

Victoire Ingabire, presidenta de las Fuerzas Democráticas Unidas - Inkingi (FDU-Inkingi), viajó a Ruanda en enero de 2010 para participar en las elecciones presidenciales de ese año.

Fue juzgada junto con Vital Uwumuremyi, Tharcisse Nditurende, Noel Habiyaremye y Jean Marie Vianney Karuta, todos ellos ex miembros de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR), grupo armado que actúa en el este de la República Democrática del Congo. La fiscalía alegó que Ingabire había conspirado con ellos para formar un grupo armado denominado Coalición de Fuerzas Democráticas, cuyo objetivo era desestabilizar Ruanda. Los cuatro coacusados se declararon culpables, confesaron y pidieron indulgencia al tribunal.

AI Index: PRE01/147/2013
المنطقة أفريقيا
البلد رواندا
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