Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Angola: Stop forcible eviction of families

WA 09/04 Acción Web sobre Angola (AFR 12/001/2004) 03 de marzo 2004


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Angola: Alto a los desalojos forzados de familias


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En los últimos años, miles de familias que vivían en la capital de Angola, Luanda, han sido expulsadas de sus hogares. Si no se actúa ahora, puede haber muchos más desalojos, no sólo en Luanda sino en todo el país.

Durante la prolongada guerra civil de Angola, Luanda se convirtió en hogar de cientos de miles de desplazados internos. Muchas de estas familias, debido a la falta de viviendas disponibles, se vieron obligadas a construir sus propios hogares en cualquier parcela de tierra disponible. Sin embargo, el fin de la guerra ha conducido a un aumento de la presión sobre terrenos de primera calidad por parte de élites locales y empresas internacionales.

En los últimos años estas presiones han propiciado el desalojo forzado de sus viviendas de más de 5.000 familias. Estos desalojos han sido violentos en muchos casos. A ninguna de las familias se le ha ofrecido una indemnización; sólo a algunas se les ha ofrecido un alojamiento alternativo. La mayoría se han visto obligadas a vivir en tiendas de campaña o en casas alejadas de sus lugares de trabajo o escuelas.

Hay que poner fin a estos desalojos forzosos.

La Asamblea Nacional de Angola se dispone a debatir una Constitución revisada. Es imprescindible que el derecho a no ser desalojado por la fuerza y el derecho a una vivienda adecuada se consagren en esta nueva Constitución, y que se aprueben leyes sobre la tierra y otras disposiciones legales pertinentes para proteger estos derechos.


[take action]

¡Actúa!

Escribe al presidente de Angola instándole a poner fin a los desalojos forzados y a asegurar que los proyectos de ley sobre la tierra se basan en los derechos humanos e incluyen protección contra los desalojos forzados.


[sample letter]

Modelo de carta

Excelencia:

Me dirijo a usted para transmitirle mi profunda preocupación por el hecho de que miles de familias hayan sido desalojadas por la fuerza de sus hogares en Luanda desde julio de 2001, y por el hecho de que muchos de los desalojados sigan viviendo en tiendas de campaña. El derecho a una vivienda adecuada y el derecho a no ser desalojado por la fuerza son derechos humanos fundamentales. Le insto a que no niegue estos derechos al pueblo de Angola.

Le pido que tome medidas para poner fin de inmediato a todos los desalojos forzados en masa y a ordenar la suspensión de todos los demás desalojos hasta el momento en que exista una protección adecuada, tanto legal como de otra naturaleza, contra los desalojos forzados.

Le insto a tomar medidas para asegurar que las nuevas leyes sobre la tierra y desarrollo urbano, que continúan siendo objeto de debate en el Parlamento, se ajusten a las normas internacionales sobre derechos humanos. Además, le pido que inste a las autoridades pertinentes a diseñar una política de vivienda basada en los derechos humanos.

Angola es un Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Por ese hecho, el gobierno ha adquirido el compromiso de acatar los principios consagrados en él y a asegurar que no se priva arbitrariamente a la población de Angola de sus hogares y a tomar las medidas legales y de otra índole que sean necesarias para potenciar el acceso a una vivienda adecuada.

Atentamente,


[appeals to]

Envíen los llamamientos a:


José Eduardo dos Santos

Presidente da República

Gabinete do Presidente

Palácio do Povo

Luanda

Angola

Tratamiento: Excelencia


[photo caption, from The Wire Oct 03]

Residentes en Soba Kapassa construyen una vivienda provisional después de ser desalojados por la fuerza de su hogar, posteriormente demolido por el gobierno, 2003, © CUBSK



[background]


Información general

[background text, taken from AI reports: Mass forced evictions in Luanda – a call for a human rights based housing policy (AI Index: AFR 12/007/003) and Thousands evicted from their homes in Angola, an article for AI’s newsletter The Wire, October 2003.]


La guerra civil que asoló Angola durante 27 años terminó con el acuerdo de paz de abril de 2002 entre el gobierno angoleño y el grupo armado Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (União Nacional para a Independência Total de Angola, UNITA).


Como consecuencia de la larga guerra civil, la ciudad de Luanda acogió a cientos de miles de desplazados internos que ejercieron presión sobre las limitadas existencias de viviendas disponibles. Esto, junto con la falta de planificación urbana y la corrupción oficial, obligó a esas personas a construir sus propias casas en las parcelas de tierra disponibles. El fin de la guerra civil puso de manifiesto la urgente necesidad de regenerar la ciudad y propició un aumento de la presión sobre tierras de primera calidad por parte de empresas locales e internacionales y de las élites locales.


Entre julio de 2001 y abril de 2003, más de 5.000 familias se quedaron sin hogar tras ser desalojadas por la fuerza de sus hogares en los distritos de Boavista, Sopa Kapassa y Benfica, de Luanda, violando una serie de derechos fundamentales. Los desalojos han continuado desde abril de 2003. Algunas de las víctimas de los desalojos forzados recibieron una vivienda alternativa poco después del desalojo. Sin embargo, algunos miles de ellas sólo fueron realojadas después de vivir en tiendas de campaña durante más o menos dos años, y varios miles más no han recibido hasta la fecha una vivienda alternativa ni indemnización de ningún tipo. A muchas no les quedó otra opción que buscar refugio con sus familias en condiciones que ya eran de grave hacinamiento.


Además de perder sus hogares, la mayoría de las personas desalojadas han perdido también sus posesiones, que fueron destruidas o robadas por los equipos que llevaron a cabo los desalojos y la demolición de las casas. Los desalojos se realizaron violentamente por la policía, que golpeó y disparó a los residentes, hiriendo a muchas personas y matando a dos durante los desalojos de Boavista en julio de 2001. Sin embargo, las autoridades angoleñas no han tomado medidas para poner fin a los abusos ni para abrir una investigación sobre las denuncias de violaciones de derechos humanos.

Uno de los desafíos a los que se enfrenta actualmente Angola es el tratamiento de las necesidades de millones de habitantes urbanos que viven en asentamientos no planificados de casas construidas por sus moradores y sin un acceso adecuado a agua potable limpia, servicios sanitarios, electricidad, escuelas y centros de salud.


A menos que las autoridades actúen con urgencia, es improbable que el problema quede limitado a Luanda. A medida que cientos de miles de desplazados internos y refugiados regresan a sus zonas de origen, la presión sobre los terrenos urbanos y rurales aumentará inevitablemente y generará conflictos.


La Asamblea Nacional de Angola se dispone a debatir una Constitución revisada y proyectos de ley sobre la tierra, incluida una ley sobre suelos urbanos. Es imprescindible que el derecho a no ser desalojado por la fuerza y el derecho a una vivienda adecuada se consagren en la nueva Constitución y que se aprueben leyes sobre la tierra y otras disposiciones legales pertinentes para proteger estos derechos.

Amnistía Internacional considera que mientras estas leyes no estén en vigor, las autoridades angoleñas deben prohibir los desalojos forzados masivos.


Para más información, véase el informe de AI: Mass forced evictions in Luanda – a call for a human rights based housing policy (Índice AI: AFR 12/007/003) y Thousands evicted from their homes in Angola, artículo para el boletín de AI The Wire, de octubre de 2003.


[slideshow link]

Más información en imágenes sobre los desalojos forzados en Angola


[SLIDESHOW]


1 - Boavista

Los desalojos de Boavista se llevaron a cabo sin una consulta previa significativa. En julio de 2001, dos personas murieron y otras resultaron heridas por disparos de la policía. No hubo investigación alguna sobre las denuncias de uso excesivo de la fuerza y de armas de fuego y las víctimas no recibieron resarcimiento.

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2 – Vivienda en Soba Kapassa

Los residentes de Soba Kapassa accedieron a permitir la demolición de 42 casas para que se construyera un hospital. Al terminar 2002 se habían demolido 1.167 casas de su conjunto de viviendas. El hospital no se construyó. Los residentes no recibieron indemnización.


3 – Miembros de SOS –Habitat

«Nos tratan como si fuéramos ganado.» Esta frase fue utilizada reiteradamente por víctimas de los desalojos que fueron trasladadas en camiones a zonas lejanas. En septiembre de 2002, residentes del barrio de Benfica crearon una ONG, SOS-Habitat, para defender sus derechos.


4 – La casa del señor Sapunete en Benfica

Los primeros desalojos en Benfica tuvieron lugar en julio de 2001 y continuaron durante 2002 y 2003. Sólo las familias desalojadas en marzo y abril de 2003 fueron realojadas en Panguila, a unos 40 kilómetros al norte de Luanda.


5 - Residentes de Soba Kapassa

Algunos residentes de Soba Kapassa regresaron a la zona después de ser desalojados y construyeron viviendas entre las ruinas de sus hogares. La mayoría de los residentes perdieron sus muebles y posesiones durante los desalojos. Sus intentos de recuperarlos de las autoridades fueron infructuosos.

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6 - Restos de Soba Kapassa

Muy pocas personas tienen derechos legales sobre sus tierras. El riesgo de ser desalojado por la fuerza se agrava debido a la ausencia de una política clara en relación con los terrenos y propiedades urbanos. El sistema de concesión de contratos de urbanización es poco claro, por lo que deja margen para prácticas corruptas.


7 – Tiendas en Zango

Más de 4.000 familias fueron desalojadas por la fuerza en Boavista entgre julio y septiembre de 2001 y transportadas a Viana, a 40 kilómetros de Luanda. La mayoría fueron realojadas después de vivir en tiendas de campaña durante dos años.

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8 – Casas sin terminar en Zango

La mejora de la vivienda y de otros servicios en Luanda y otras zonas y el aumento de la seguridad sobre el derecho de propiedad beneficiarían a la economía en su conjunto. La mejora debería basarse en una política de vivienda que se ajuste a las normas de derechos humanos.


[links]

DOCUMENTOS PERTINENTES

Angola: Mass forced evictions in Luanda – a call for a human rights-based housing policy (AI Index: AFR 12/007/03)

Artículo en The Wire, octubre de 2003

Comunicado de prensa – Servicio de noticias 253: Angola: Los desalojos forzados violan derechos humanos básicos (Índice AI: AFR12/008/03)



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