Document - Cameroon: United Nations expert confirms that torture is "widespread and systematic"
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ÍNDICE AI: AFR 17/04/00/s
29 de febrero de 2000
Camerún: El experto de las Naciones Unidas confirma que la tortura es «sistemática y generalizada»
En un alarmante informe condenatorio recién publicado, sir Nigel Rodley, relator especial de las Naciones Unidas sobre la tortura, confirma que la tortura y los malos tratos son una práctica «sistemática y generalizada» en las celdas de la policía y la gendarmería de Camerún.
Amnistía Internacional lleva años condenando reiteradamente las torturas y malos tratos infligidos de manera habitual en Camerún a las personas detenidas por motivos políticos y a los presuntos delincuentes. La organización ha pedido que se tomen medidas efectivas para acabar con esta práctica, que ha causado la muerte de muchas de las víctimas.
«La visita realizada por el relator especial a Camerún en mayo del año pasado fue una importante iniciativa que ha contribuido a poner de manifiesto la intensidad y frecuencia de la tortura y los malos tratos en Camerún —ha manifestado Amnistía Internacional—. El informe aporta nuevos y detallados datos que demuestran la existencia del problema y confirman que continúa estando fuera de control».
«Los datos son incontrovertibles —ha añadido la organización—. En muchos de los lugares que visitó, el relator especial vio a personas con heridas y lesiones que sólo podían haber sido causadas por torturas recientes».
Por ejemplo, en la gendarmería de Yaundé, conocida como «Brigade du Lac», los detenidos presentaban grandes contusiones y marcas de golpes de machete y azotes. Las personas recluidas allí afirmaban que eran golpeadas habitualmente y sometidas al balançoire, tortura consistente en colgar a la víctima de una barra con las manos atadas por detrás de las piernas, para obligarlas a confesar. En una de las salas de interrogatorio, el relator especial encontró unos machetes ocultos descuidadamente bajo una bolsa, y en otra vio gran cantidad de correas.
En la unidad del servicio de investigaciones criminales (la policía judicial) de Yaundé, la mayoría de los detenidos habían sido torturados en el momento de su detención. En particular los habían golpeado con machetes y todavía presentaban marcas, muy recientes en muchos casos, en los pies, las piernas, los brazos y la espalda. Algunos tenían también heridas abiertas. A uno de ellos le habían arrancado hacía muy poco todas la uñas de los pies, y otro al que habían disparado dos meses antes en el pie y en la rodilla no había recibido aún atención médica.
En su informe a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas —que comenzará su periodo de sesiones el 20 de marzo del 2000—, el relator especial incluye una larga lista de casos particulares de tortura y malos tratos. Los 71 documentados en un anexo del informe corresponden al periodo comprendido entre 1991 y la época de la visita.
El relator especial observa que ni la juventud y la edad parecen proteger a los detenidos contra la tortura. El 17 de marzo de 1999, unos agentes de policía que, aparentemente, estaban buscando a un presunto delincuente irrumpieron en una vivienda de Duala en la que había unos niños. Obligaron a éstos a arrodillarse y les dieron luego golpes y patadas. Dos de los niños recibieron una bala en el pecho y en el abdomen, pero no les proporcionaron asistencia médica. A varios, incluidos los dos heridos, los llevaron a una comisaria y los golpearon en las plantas de los pies y en otras partes del cuerpo. La policía admitió posteriormente que la información debido a la cual había realizado esa operación era incorrecta.
Amnistía Internacional ha pedido reiteradamente que se investiguen con prontitud e imparcialidad todas las denuncias de tortura en Camerún, que se hagan públicas las conclusiones y que se ponga a los responsables de las torturas a disposición judicial.
En enero de 1997 se aprobaron leyes que prohíben la tortura, pero Amnistía Internacional ha señalado repetidas veces que la policía y los gendarmes han infringido continuamente esta legislación. En muy poco casos se ha procesado a los infractores. A dos agentes de policía condenados a diez y a seis años de prisión por la muerte bajo custodia de un joven en Yaundé en noviembre de 1997, se les redujo le pena a ocho años y a un año, respectivamente, en una vista de apelación..
El relator especial llega también a la conclusión de que la tortura y los malos tratos persisten debido únicamente a la impunidad con que actúan los agentes encargados de hacer cumplir la ley. Incluso en los contados casos en que se han iniciado procesamiento, el poder judicial se ha mostrado reacio a declarar a tales agentes culpables de tortura y a imponer o mantener las penas correspondientes.
El informe del relator especial refuerza muchas de las recomendaciones que Amnistía Internacional ha formulado para poner fin a la tortura en Camerún. Por ejemplo, insta a las máximas autoridades políticas a declarar públicamente que no se tolerarán la tortura ni los malos tratos y que quienes cometan o aprueben tales actos serán retirados de inmediato del servicio público y juzgados con todo el peso de la ley.
«El gobierno de Camerún no puede rechazar ni negar la preocupante información proporcionada por el relator especial en su informe —ha manifestado Amnistía Internacional—. Tiene que responder a ella tomando sin demora medidas decisivas para poner fin a la tortura».
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