Document - Guinea-Bissau: rebuilding human rights in the aftermath of war
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ÍNDICE AI: AFR 30/08/99/s
EMBARGADO HASTA LAS 00:01 HORAS GMT DEL 5 DE JULIO DE 1999
Guinea-Bissau: La reconstrucción de los derechos humanos tras la guerra
«¿Cuál es el futuro de la protección de los derechos humanos en Guinea-Bissau ahora que la guerra ha terminado?» Ésta es la pregunta que Amnistía Internacional plantea en un informe publicado hoy, en el que se examina la reciente guerra y los esfuerzos internacionales por lograr la paz en el país.
El desprecio por los derechos humanos fue una de las causas del conflicto, un conflicto durante el cual se anularon los principios relativos a estos derechos. Sin embargo, parece ser que los esfuerzos internacionales por poner fin a la guerra no han incluido en su orden del día los derechos humanos.
Amnistía Internacional considera que al nuevo gobierno se le presenta ahora una oportunidad excelente para introducir una nueva cultura de respeto por los derechos humanos. Las autoridades de Guinea-Bissau han dicho a la organización que tienen intención de aumentar la protección de estos derechos, y lo cierto es que ya han iniciado investigaciones sobre algunos informes de violaciones de derechos humanos.
Amnistía Internacional ha declarado: «Los presuntos responsables de violaciones de derechos humanos deben comparecer ante la justicia. Ése debe ser el primer paso para desarrollar una cultura en la que los derechos humanos estén protegidos».
La organización ha añadido: «El Gobierno de Unidad Nacional y, en especial, el gobierno que será elegido en noviembre de 1999 deben dedicarse urgentemente a garantizar que los responsables de abusos rinden cuentas de sus actos. Además, deben reformar las instituciones que desempeñan un papel vital en la protección de los derechos humanos, es decir, el poder judicial, la policía y el sistema penitenciario».
Durante el conflicto, y en los periodos de alto el fuego, las fuerzas leales al gobierno, incluidos sus aliados de Senegal y de la República de Guinea, cometieron violaciones de derechos humanos tales como torturas, ejecuciones extrajudiciales y violaciones sexuales. La autoproclamada Junta Militar también detuvo y maltrató a civiles. Los delegados de Amnistía Internacional que visitaron Guinea-Bissau en marzo de 1999 entrevistaron a víctimas de ambos bandos.
El informe, titulado Guinea-Bissau: War, peace and human rights también analiza el papel de las organizaciones intergubernamentales que han participado en los esfuerzos por restaurar la paz, especialmente la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) y la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (Comunidade de Países de Língua Portuguesa, CPLP). Además, estudia las acciones de la ONU y de la Organización de la Unidad Africana.
La organización de derechos humanos ha declarado: «Debe estudiarse detenidamente la historia de la guerra en Guinea-Bissau, ya que puede contribuir al debate sobre los derechos humanos en los conflictos armados y en las reconstrucciones posteriores a los conflictos, y puede enseñarnos algo sobre la tendencia actual a buscar fuerzas regionales, más que de la ONU, para el mantenimiento de la paz».
A estas organizaciones intergubernamentales, Amnistía Internacional les recomienda que integren de forma más sistemática las preocupaciones de derechos humanos en los esfuerzos por evitar y resolver los conflictos. En especial, la ONU y otras organizaciones pertinentes deben garantizar que su presencia en la zona del conflicto incluye la capacidad de supervisar la situación de los derechos humanos e informar sobre ella. Esto es esencial para conseguir que los responsables de abusos rindan cuentas en virtud de las leyes internacionales.
La ONU ha implantado una oficina de apoyo al establecimiento de la paz tras el conflicto en Guinea-Bissau (UNOGBIS) para ayudar a afianzar la democracia y el estado de derecho. Amnistía Internacional ha manifestado su satisfacción por la inclusión de dos encargados de derechos humanos cuya tarea incluye supervisar la situación de dichos derechos y proporcionar asistencia técnica para medidas de protección de los derechos humanos.
Amnistía Internacional ha declarado: «El establecimiento de una cultura de respeto por los derechos humanos ayudará a Guinea-Bissau a desarrollar todo su potencial. Para ello, el país necesita la ayuda tanto de las organizaciones intergubernamentales como de los gobiernos donantes».
Información general
La causa inmediata del conflicto fue la separación de su puesto, el 6 de junio de 1998, del general de brigada Ansumane Mané, acusado de negligencia en relación con el robo de armas que posteriormente eran entregadas clandestinamente a los separatistas de la provincia senegalesa de la Casamancia. Al día siguiente de la destitución, los soldados encabezados por el general Mané iniciaron una revuelta y, para el 9 de junio, tropas de Senegal y de la República de Guinea habían acudido al país a ayudar al presidente João Bernardo Vieira.
A pesar de la tregua firmada el 26 de julio de 1998 y reafirmada en agosto, la lucha estalló de nuevo en octubre y la Junta Militar se hizo con el control de todo el país salvo parte de la capital, Bissau. En noviembre de 1998 se firmó un acuerdo de paz, pero estallaron nuevos brotes en enero y mayo de 1999, cuando fue depuesto el presidente João Bernardo Vieira.
El Gobierno de Unidad Nacional, que había jurado su cargo el 20 de febrero de 1999, permaneció en el poder y la Junta Militar reiteró su intención de volver a los cuarteles. Está previsto que en noviembre de 1999 se celebren elecciones parlamentarias y presidenciales.
Amnistía Internacional ha concluido: «El informe conseguirá su objetivo si contribuye en primer lugar a los debates en Guinea-Bissau sobre cómo abordar los abusos contra los derechos humanos cometidos en el pasado y sobre cómo desarrollar sistemas efectivos de protección de estos derechos, y en segundo lugar a que las organizaciones intergubernamentales y de otro tipo implicadas en la prevención y la resolución y en el establecimiento de la paz tras el conflicto presten una mayor atención a los derechos humanos».
El material filmado durante la visita de Amnistía Internacional a Guinea-Bissau en marzo de 1999 está disponible llamando al número: +44 171 413 5977. Si desean concertar una entrevista, pónganse en contacto con la Oficina de Prensa en el número: +44 171 413 5831. El informe de Amnistía Internacional, Guinea-Bissau: War, peace and human rights está disponible en inglés y portugués.