Document - Rwanda: Human rights organisation forced to close down
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública
Índice AI: AFR 47/001/2005 (Público)
Servicio de Noticias 007/05
10 de enero de 2005
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR470012005
Ruanda: una organización de derechos humanos se ve obligada a cerrar sus puertas
El pasado viernes, 7 de enero de 2005, la Liga Ruandesa para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (Ligue Rwandaise pour la Promotion et la Défense des Droits de lHomme, LIPRODHOR), destacada organización de derechos humanos ruandesa, cerró sus puertas. Todos sus empleados han quedado suspendidos temporalmente, y la suspensión será definitiva si no se encuentran donantes antes de marzo de 2005.
LIPRODHOR era la única organización de derechos humanos independiente en Ruanda que mantenía observadores de derechos humanos en distritos y provincias. La desaparición de esta organización se veía venir y significa que los ruandeses, en particular los que residen en zonas rurales, ya no cuentan con un observador de derechos humanos independiente que documente sus quejas en materia de derechos humanos o intente buscarles una solución.
Sin recurrir al sistema de justicia penal, el gobierno ha destruido en la práctica uno de los pilares de los derechos humanos que le quedaban a la sociedad civil ruandesa.
El esperado cierre de LIPRODHOR sigue un patrón bien conocido por las organizaciones de derechos humanos en Ruanda. En el caso de esta organización, una comisión parlamentaria ha formulado en dos ocasiones —marzo de 2003 y junio de 2004— acusaciones poco precisas y sin fundamento sobre sus actividades “separatistas” o “genocidas”. En el Ruanda actual, donde es la inocencia de uno y no su culpabilidad lo que hay que demostrar, semejantes acusaciones suelen bastar para que en la práctica la organización o el individuo en cuestión pase a engrosar una lista negra. Para estas organizaciones es prácticamente imposible contratar personal o conservarlo, así como recaudar fondos. A raíz de la publicación del último informe de la comisión parlamentaria, el activo de la organización quedó temporalmente bloqueado y varios miembros clave de LIPRODHOR buscaron asilo en el extranjero.
A mediados de septiembre, el gobierno respondió al informe parlamentario poniendo en práctica una estrategia de acción en dos direcciones: la investigación judicial y la autocrítica. Obligó a LIPRODHOR a investigar su personal y expulsar a individuos por “mala conducta”. La organización tuvo que pagar 20.000 dólares estadounidenses —el 80 por ciento de sus reservas financieras— por esta investigación interna. El informe resultante, además de con sumir sus reservas financieras, reprodujo las conclusiones inculpatorias de la comisión parlamentaria. Tanto empleados como miembros de LIPRODHOR censuraron el informe por su carácter tendencioso y políticamente manipulado, pero el gobierno ordenó a la organización que tomara medidas respecto a las denuncias contenidas en él. Personas citadas en la investigación interna, así como en el informe de la comisión parlamentaria, nunca fueron interrogadas ni tuvieron oportunidad de refutar las acusaciones formuladas en su contra.
Información complementaria
En enero de 2004 se estableció una comisión parlamentaria con el cometido de investigar el asesinato de varios sobrevivientes al genocidio en la provincia de Gikongoro y el predominio de una ideología genocida en Ruanda. La comisión presentó en junio su informe a la Asamblea Nacional. En él recomendaba la disolución de cinco organizaciones no gubernamentales, entre ellas LIPRODHOR. La Asamblea Nacional aceptó enseguida las recomendaciones de la comisión. El gobierno ruandés no respondió hasta mediados de septiembre, cuando felicitó al Parlamento por su trabajo. Su portavoz manifestó que el informe había alertado al gobierno sobre el alcance y la escala de lo que calificaba de “separatismo étnico” e “ideología genocida”. El gobierno afirmó que pondría el asunto en manos del sistema de justicia penal y de las organizaciones e individuos mencionados en el informe de la comisión para que pusieran remedio a la situación.