Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Sudan: Humanitarian crisis in Darfur caused by Sudan Government's failures

AMNISTÍA INTERNACIONAL

COMUNICADO DE PRENSA



Índice AI: AFR 54/101/2003/s (Público)

Servicio de Noticias: 267/03

27 de noviembre de 2003

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR541012003



No publicar antes de las 01:00 horas GMT del 27 de noviembre de 2003


Sudán: Crisis humanitaria en Darfur por la actuación indebida del gobierno



Existen pruebas más que convincentes de que el gobierno sudanés es responsable en gran medida de la crisis humanitaria y de derechos humanos que azota Darfur, en el oeste de Sudán, según ha declarado hoy Amnistía Internacional, tras el regreso de sus delegados que han visitado los campos de refugiados del este de Chad.


"Como mínimo, el gobierno de Sudán ha incumplido por completo su obligación de proteger a su propia gente", ha manifestado Amnistía Internacional. "Los testimonios de decenas de refugiados que han descrito los ataques lanzados contra comunidades rurales por milicias en las que participaban miembros de las fuerzas armadas o de otras fuerzas de seguridad nos llevan a la sombría conclusión de que al menos algunos elementos del ejército están alentando esta devastación."


Desde abril, unos 500.000 refugiados que huyen de las milicias nómadas, conocidas por los habitantes de la zona como "árabes" o janjawid (jinetes armados), han inundado localidades de Darfur que apenas tienen capacidad para hacer frente a la crisis. Según los informes, dentro del propio Darfur las zonas rurales están devastadas. Miles de refugiados han cruzado la frontera con Chad.


Los delegados de Amnistía Internacional visitaron nueve asentamientos en el este de Chad, desde Tine, en el norte, hasta Birkengi, en el sur. Hablaron con refugiados (incluidos miembros de un grupo árabe que se había negado a unirse a las milicias), con autoridades del gobierno de Chad y con representantes de la ONU y de organizaciones no gubernamentales. Todos ellos describieron una peligrosa situación humanitaria.


"Los refugiados se encuentran en una situación extremadamente vulnerable. Apenas tienen comida (los hay que carecen por completo de ella) y les resulta difícil acceder al agua. Viven en refugios precarios y pasan un frío espantoso por las noches."


"Escuchamos relatos sobre cómo algunos refugiados, impulsados por el hambre, regresaron a sus pueblos en busca de comida y allí fueron asesinados. Además, las milicias han lanzado ataques al otro lado de la frontera. En uno de ellos, en el campo de Kolkol, mataron a una mujer, Aysha Idris, y se llevaron ganado. También mataron a tres hombres que los persiguieron."


En Chad sólo ha habido una distribución limitada de alimentos y otros artículos a los refugiados más vulnerables de unos pocos lugares. Hay refugiados a los que aún no han tenido acceso ni el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ni las autoridades locales, a causa de la escasa infraestructura de carreteras y de la ausencia de un medio de transporte adecuado para recorrer distancias largas. Muchos ni siquiera se han inscrito adecuadamente.


Los delegados de Amnistía Internacional han manifestado: "Un refugiado tras otro, en zonas muy dispersas, contaron cómo milicianos armados con Kalashnikov y otras armas, incluidos bazookas, y vestidos muchos de ellos con uniformes verdes del ejército asaltaron poblados, quemaron casas y cosechas y mataron a personas y ganado. Escuchamos numerosas descripciones de homicidios deliberados y denuncias de secuestros y violaciones por parte de los janjawid. Algunos refugiados describieron bombardeos de pueblos llevados a cabo por aviones gubernamentales. Varias personas que habían estado detenidas bajo custodia del servicio de seguridad del ejército describieron la tortura que les infligieron y las espantosas condiciones de reclusión".


"La situación en Darfur corre peligro de degenerar rápidamente en una guerra civil en gran escala en la que se manipulen las diferencias étnicas, y habrá quienes quieran vengar a sus muertos, buscar armas para defenderse o unirse a los grupos armados de oposición", ha declarado Amnistía Internacional. "También existe el peligro de un desastre humanitario de grandes proporciones. Se han lanzado muchos ataques antes de que los agricultores pudieran recoger la cosecha, se han quemado campos, se ha dado muerte a personas, se ha robado ganado y se han destruido casas. Y, para colmo, el gobierno restringe seriamente el acceso humanitario a los desplazados."


"En lo que se refiere a poner fin al conflicto y a la crisis humanitaria de Darfur, la comunidad internacional debe mostrar la misma determinación y utilizar la misma presión que está utilizando respecto al proceso de paz destinado a terminar con la guerra entre el gobierno de Sudán y el Ejército de Liberación Popular de Sudán que azota el sur del país", ha subrayado la organización.


Amnistía Internacional pide al gobierno sudanés que reconozca y aborde la crisis política y humanitaria de Darfur y que tome medidas para restaurar la paz y la seguridad en las zonas de conflicto. El gobierno debe:


  • tomar medidas inmediatas para proteger a los civiles de Darfur de ataques deliberados de grupos armados;


  • garantizar un acceso seguro y sin trabas por parte de las organizaciones humanitarias a todos los desplazados internos de Darfur;


  • fortalecer la Comisión Tripartita establecida en septiembre en virtud del acuerdo de alto el fuego incluyendo en ella a observadores internacionales, entre ellos observadores de derechos humanos;


  • garantizar que estos observadores pueden viajar libremente por toda la región para vigilar que se respeta el alto el fuego y para investigar y denunciar públicamente sus infracciones;


  • hacer que los responsables de abusos contra los derechos humanos, incluidos los soldados del ejército sudanés y los miembros de las milicias, rindan cuentas de sus actos, procesándolos en juicio justos, en los que no se apliquen la pena de muerte ni otras penas crueles, inhumanas o degradantes;


  • establecer una comisión de investigación independiente e imparcial que examine las complejas causas de la crisis, informe públicamente de sus resultados y formule recomendaciones que sean puestas en práctica inmediatamente;


  • proporcionar resarcimiento y rehabilitación a las víctimas de abusos contra los derechos humanos.


Además, todos los grupos armados que actúan en Darfur, incluidos las milicias árabes alineadas con el gobierno y los grupos de oposición Ejército de Liberación de Sudán y Movimiento de Justicia e Igualdad, deben manifestar su compromiso para con los derechos humanos y garantizar que sus combatientes no cometen abusos contra estos derechos tales como homicidios deliberados de civiles, violaciones sexuales, tortura o ataques contra blancos civiles. También deben garantizar un acceso seguro y sin impedimentos de las organizaciones humanitarias y los observadores del alto el fuego a todas las zonas.


Por su parte, las autoridades de Chad y la comunidad internacional, incluidos el ACNUR y otros órganos de las Naciones Unidas, deben:


  • garantizar que los refugiados del conflicto de Darfur no se ven obligados a regresar a zonas en las que corran peligro de sufrir abusos contra los derechos humanos;


  • ejercer toda su influencia para que se ponga fin a los abusos contra los derechos humanos en Darfur y se evite así una crisis aún más grave de derechos humanos;


  • proporcionar apoyo a las organizaciones humanitarias que llevan ayuda a las víctimas del conflicto, ya sea dentro de Darfur o en los campos de refugiados de Chad;


  • hacer todos los esfuerzos posibles para garantizar que los refugiados que están en Chad se encuentran en lugares en los que no corren peligro de ser blanco de ataques lanzados a través de la frontera;


  • garantizar que se cubren las necesidades básicas de protección y humanitarias de los refugiados y los desplazados internos.


Información general


En un aparente intento de ocultar las peligrosas consecuencias de este violento conflicto político, el gobierno sudanés ha prohibido o ha restringido severamente el acceso del mundo exterior a los desplazados internos de Darfur. Los delegados de Amnistía Internacional viajaron a Chad entre el 12 y el 26 de noviembre para entrevistarse con los refugiados sudaneses repartidos a lo largo de la frontera.


La población sedentaria de Darfur lleva años quejándose de que las milicias nómadas armadas por el gobierno asaltaban y saqueaban sus poblados y mataban a su gente. El gobierno ha declarado que se trataba de un problema de desertificación y de competencia por los escasos recursos, y ha negado que las fuerzas de seguridad no actuaran para combatir esos abusos.


En enero, una delegación de Amnistía Internacional visitó Darfur y pidió que se resolviera el conflicto mediante la reconciliación. La organización pidió que se estableciera una comisión de investigación imparcial que examinara las complejas causas de la crisis y formulara recomendaciones para resolverla, unas recomendaciones que debían ponerse en práctica inmediatamente.


En febrero de 2003, un grupo de fur, zaghawa, masalit y otros pueblos que viven de la agricultura formaron el Ejército/Movimiento de Liberación de Sudán, que atacaba a las fuerzas gubernamentales sudanesas argumentando que éstas no protegían a la población agrícola. Otro grupo formó lo que se conoció como el Movimiento de Justicia e Igualdad.


A partir de febrero el conflicto se agravó. El Ejército de Liberación de Sudán se dedicó a atacar a las fuerzas de seguridad (entre otros, lanzó un ataque contra el aeropuerto militar de El Fasher) y las autoridades sudanesas parecieron dar carta blanca a las milicias progubernamentales para que atacaran a la población sedentaria cuyos miembros se habían unido al Ejército de Liberación de Sudán o al Movimiento de Justicia e Igualdad.


Un refugiado del campo de Birak dijo a los delegados de Amnistía Internacional: "Los árabes y los soldados se presentaron en Amir, nuestro pueblo, a las ocho de la mañana, con Kalashnikov, bazookas y otro arma montada en un vehículo. Mataron a 27 personas. También bombardearon el pueblo. Antes de eso teníamos buenas relaciones con los árabes. El problema es la implicación del gobierno".


Otro refugiado que estaba en Birak, procedente de Kishkish, relató: "La milicia nos dijo: 'Cultivad los campos y el resto es nuestro'. Tenemos al gobierno en la mano derecha, y a vosotros en la izquierda. No os queda nada".


Otro refugiado más de Birak, procedente de Jafal, declaró que los janjawid le habían dicho: "Os oponéis al gobierno, así que tenemos que aplastaros. Como sois negros, sois esclavos. El gobierno está de nuestro lado. Los aviones gubernamentales están de nuestro lado".


En septiembre de 2003 se estableció un acuerdo de alto el fuego entre el gobierno sudanés y el Ejército/Movimiento de Liberación de Sudán, bajo los auspicios del gobierno de Chad. Se creó un comité, una Comisión Tripartita compuesta de cinco miembros del ejército sudanés, otros cinco del Ejército/Movimiento de Liberación de Sudán y otros cinco del ejército de Chad, para vigilar las infracciones del alto el fuego y el intercambio de prisioneros de ambos bandos. En octubre, el alto el fuego se amplió hasta el 4 de diciembre, fecha en que deben iniciarse las negociaciones. Sin embargo, los bombardeos de las fuerzas aéreas sudanesas, los ataques de las milicias árabes y los ataques del grupo de oposición Movimiento de Justicia e Igualdad han continuado.




Documento público

****************************************

Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, en el número + 44 20 7413 5566 o visiten <http://news.amnesty.org>. Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al español consulten <http://web.amnesty.org/library/eslindex>.

How you can help

AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE