Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Sudan: Arming the perpetrators of grave abuses in Darfur


[Embargado hasta el 16 de noviembre de 2004]Público


Amnistía Internacional

Sudán:

Armas para los responsables de los graves abusos cometidos en Darfur

16 de noviembre de 2004

Resumen

Índice AI: AFR 54/139/2004



http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR541392004

La intensificación del conflicto de Darfur, en el oeste de Sudán, a principios de 2003 fue consecuencia de la formación de dos grupos rebeldes en la región, el Ejército de Liberación de Sudán y el Movimiento Justicia e Igualdad. El gobierno sudanés dio entonces rienda suelta a las milicias nómadas conocidas como yanyawidpara destruir los poblados y matar a sus habitantes. Las milicias, que han expulsado de extensas zonas de Darfur a toda su población, han recibido armas, dinero y apoyo del gobierno de Sudán. A menudo van acompañadas de fuerzas armadas gubernamentales y respaldadas por helicópteros de reconocimiento armado o bombarderos Antonov. Más de 50.000 personas han muerto ya en el conflicto y al menos 1.400.000 más, pertenecientes en su mayoría a comunidades agrícolas, han sido víctimas de desplazamiento forzoso, les han incendiado sus poblados y robado sus rebaños y demás bienes. Asimismo, se ha violado a miles de mujeres.

En el contexto de estos ataques contra civiles llevados a cabo en la región sudanesa de Darfur, el presente informe examina las transferencias de armas realizadas recientemente a Sudán y sus principales tipos. La lista de gobiernos que, consciente o inconscientemente, han permitido el envío de armas y material militar a Darfur es larga. Se han vendido a Sudán aviones y helicópteros militares de empresas de la Federación Rusa, China y Bielorrusia, así como repuestos para helicópteros de una empresa lituana, a pesar del reiterado uso de tales aparatos para bombardear poblados y apoyar ataques terrestres contra civiles. Se han realizado transferencias a Sudán de tanques, vehículos militares y artillería desde Bielorrusia, Rusia y Polonia, a pesar de que este material se ha utilizado para lanzar ataques indiscriminados y directos contra civiles. En los últimos años se han exportado a Sudán granadas, fusiles, pistolas, munición y otras armas ligeras y armas pequeñas desde numerosos países, sobre todo desde China, Francia, Irán y Arabia Saudí. Empresas británicas e irlandesas de corretaje de armas han intentado recientemente vender a las fuerzas armadas sudanesas gran numero de aviones Antonov y vehículos militares de Ucrania, así como pistolas de Brasil. Asimismo, Bielorrusia, India, Malaisia y Rusia han ofrecido programas de cooperación y adiestramiento militar. En 2000 se descubrieron en Sudán minas antipersonal fabricadas en Bélgica, China, Egipto, Israel, Italia, Estados Unidos y la ex Unión Soviética.

Algunos gobiernos, como los de Bulgaria, Francia, Lituania y el Reino Unido, han comenzado a tomar medidas para detener el flujo de armas a Sudán, y aún está en vigor el embargo de armas impuesto por la Unión Europea en 1994. No obstante, otros gobiernos no dan muestras en absoluto de querer poner fin al suministro de armas a Sudán desde sus países.

En este informe se citan testimonios de sobrevivientes de Darfur, que Amnistía Internacional ha recogido por centenares. Describen cómo las fuerzas del gobierno sudanés y las milicias a las que prestan apoyo utilizan tales armas para cometer graves violaciones de derechos humanos, incluidos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. También se examina en él el modo en que el gobierno ha utilizado los ingresos procedentes de la lucrativa industria del petróleo para aumentar sus gastos militares. Se ha utilizado material militar para cometer graves violaciones de derechos civiles y políticos. En cambio, no se intenta hacer plenamente realidad los derechos económicos, sociales y culturales del pueblo de Sudán, cuando esos mismos ingresos podrían contribuir a ello.

El 30 de julio de 2004, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió, en la resolución 1556, que todos los Estados debían "impedir la venta o el suministro" de armas y pertrechos conexos a las entidades no gubernamentales de Sudán, si bien no dio directrices detalladas para aplicar efectivamente este embargo parcial de armas ni estableció en el sistema de la ONU un mecanismo específico de vigilancia para garantizar su cumplimento e investigar sus infracciones. Por consiguiente, no existe un embargo obligatorio de armas de la ONU aplicable a todas las partes en el conflicto que cometen abusos graves, incluidas las fuerzas armadas sudanesas, ni un medio efectivo de impedir que el suministro llegue a los yanyawidy a otras milicias respaldadas por el gobierno.

Amnistía Internacional pide, por tanto, a todos los Estados mencionados en este informe que suspendan de inmediato todas las transferencias a Sudán de armas y material conexo de seguridad y logístico si cabe la posibilidad de que sean utilizadas por las fuerzas armadas o las milicias para cometer graves violaciones de derechos humanos. Asimismo, la organización insta específicamente al Consejo de Seguridad de la ONU a que imponga un embargo obligatorio de armas a Sudán para impedir su suministro a todas las partes en el conflicto de Darfur, incluidas las fuerzas del gobierno, hasta que existan salvaguardias efectivas para la protección de los civiles frente a los abusos graves contra los derechos humanos.

A fin de impedir que el comercio de armas contribuya a intensificar este tipo de desastres, Amnistía Internacional ha emprendido también una campaña en la que insta a todos los Estados a establecer medidas mucho más rigurosas de control de las armas convencionales, entre ellas el establecimiento de un tratado internacional que prohíba la exportación de armas a quienes puedan utilizarlas para cometer violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos.



Este texto resume el informe titulado Sudán: Armas para los responsables de los graves abusos cometidos en Darfur (Índice AI: AFR 54/139/2004), publicado por Amnistía Internacional el 15 de noviembre de 2004. Quienes deseen más información o emprender acciones al respecto deben leer el documento en su totalidad. En el sitio web http://www.amnesty.orgencontrarán una amplia variedad de nuestros materiales sobre éste y otros asuntos. Los comunicados de prensa de la organización pueden recibirse por correo electrónico solicitándolo en la dirección: http://www.amnesty.org/email/email_updates.html




SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDON WC1X 0DW, REINO UNIDO


TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL (EDAI), ESPAÑA





















[Embargado hasta el 16 de noviembre de 2004]

Público

Amnistía Internacional




Sudán:



Armas para los responsables de los graves abusos cometidos en Darfur


































ÍNDICE



Introducción 1


1. El marco de derecho internacional 4


2. Comisión reiterada de graves violaciones de derechos humanos en Sudán 5


3. Los embargos de armas de la Unión Europea y el Consejo de Seguridad de la ONU 7


4. Aviones utilizados para cometer violaciones de derechos humanos en Darfur o para facilitar su comisión 8


4.1 Bombardeos con aviones y helicópteros 9

4.2 Vuelos de reconocimiento para apoyar los ataque terrestres 12

4.3 Uso de aviones para suministrar armas a los yanyawid 13

4.4 Suministro de aviones militares de doble uso a Sudán 14


5. Violaciones de derechos humanos cometidas con vehículos militares y artillería 17


5.1 Material utilizado en la destrucción de poblados 18

5.2 Suministro de vehículos militares y artillería 18


6. Violaciones de derechos humanos cometidas con armas pequeñas, armas ligeras y municiones 21


6.1 Ejecuciones extrajudiciales en el curso de ataques terrestres 23

6.2 Tortura, incluidas violaciones y abusos sexuales, a manos de hombres armados 24

6.3 Suministro de armas pequeñas, armas ligeras y municiones 25

6.4 Suministro y empleo de minas terrestres en Sudán 28


7. Suministro de entrenamiento militar y logística 29


8. Suministro de armas a los grupos armados de oposición de Darfur 31


9. El petróleo y la financiación de las armas 32


9.1 El boom del petróleo 32

9.2 Petróleo y gastos militares 33

9.3 El trabajo de Amnistía Internacional sobre el petróleo y los derechos humanos 35


Recomendaciones 35


Apéndice 1 39










Sudán

Armas para los responsables de los graves abusos cometidos en Darfur



Introducción

Vivía con mi familia en Tawila e iba a la escuela, hasta que un día llegaron los yanyawidy atacaron la escuela. Todos tratamos de salir de allí pero oímos ruido de bombas y echamos a correr en todas las direcciones [...] Los yanyawid atraparon a algunas niñas; a mí me violaron cuatro hombres dentro de la escuela [...] Cuando regresé a la ciudad vi que habían destruido todos los edificios. Dos aviones y un helicóptero habían bombardeado la ciudad. Un tío y un primo míos murieron en el ataque.

Relato de una joven de 19 años en el que se describe el ataque a Tawila de febrero de 2004.(1)


Los gobiernos de los países mencionados en este informe, que han permitido el suministro de diversos tipos de armas a Sudán en los últimos años, han contribuido con ello a hacer posible que las autoridades sudanesas utilicen su ejército y sus fuerzas aéreas para perpetrar graves violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos. Esos gobiernos han permitido también al gobierno de Sudán armar y desplegar en Darfur milicias sin adiestramiento y que no rinden cuentas, que han matado delibera e indiscriminadamente a gran número de civiles en la región, además de destruir viviendas, robar bienes y provocar el desplazamiento forzado de la población. Centenares de personas desplazadas en Chad, Darfur y Jartum, la capital sudanesa, han ofrecido a Amnistía Internacional testimonios que ponen de manifiesto las graves violaciones de derechos humanos que se cometen.

La tragedia de Darfur es que la comunidad internacional, muy involucrada ya en el proceso de paz entre el norte y el sur de Sudán, ha tardado demasiado en reconocer la situación de violencia y desplazamiento creada bajo los auspicios del Estado y no ha tomado a tiempo medidas para proteger a la población. No obstante, lo que ha ocurrido en Darfur no ha sido más que una versión más terrible y acelerada de lo que había ocurrido ya en muchas partes del sur de Sudán. En Darfur, aviones Antonov, cazas MiG y helicópteros artillados han bombardeado poblados, matado a civiles y obligado a la población a huir de sus hogares. Durante los 20 años anteriores se utilizaron Antonov y helicópteros artillados para bombardear poblados, matar a civiles u obligar a la población a huir de sus hogares en el sur de Sudán. En Darfur, las milicias armadas por el gobierno, conocidas normalmente como yanyawid(2) y cuyos miembros, procedentes en su mayor parte de grupos nómadas, suelen ir armados con fusiles de asalto Kalashnikov AK47 y utilizar también granadas propulsadas por cohetes y doshkas(ametralladoras montadas en jeeps), han atacado, desplazado y matado a millares de civiles que habitaban en zonas rurales. De 1985 a 2003, el gobierno apoyó a las milicias nómadas conocidas como murahelin,a las que se utilizó para atacar, matar y desplazar a gran parte de la población rural de Bahr al Ghazal y el estado de Unity (Alto Nilo occidental).(3)

Ahora, en gran parte de Darfur se han destruido los poblados o se ha expulsado a sus habitantes, los cuales han engrosado la población de las ciudades o se han concentrado en campos de desplazados. Algunas de estas personas han huido a Chad, a Jartum o a otras partes de dentro y fuera de Sudán.

Asimismo, a ambos lados de la frontera entre el norte y el sur de Sudán hay grandes zonas de las que se ha expulsado a la población: en el estado de Unity, el campo está vacío, pues los agricultores y pastores que habitaban en él, viven ahora agrupados en las ciudades o formando poblados más grandes, como Rubkona, Pariang y Bentiu; en las llanuras adyacentes a los montes Nuba, las tierras que antes cultivaban los nuba son ahora grandes explotaciones agrícolas administradas por gente del norte del país, y en Abyei, sólo en la ciudad más importante viven dinka en número considerable –los poblados están vacíos y sus habitantes no se han atrevido todavía a regresar–.

En los últimos meses, la crisis de Sudán ha recibido una atención internacional sin precedente, en especial del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Unión Africana. Sin embargo, a pesar de las peticiones formuladas por el Consejo de Seguridad para que el gobierno sudanés ponga freno a las milicias en Darfur, el representante especial del secretario general de la ONU para Sudán, Jan Pronk, informó en octubre de 2004 de que el gobierno no había puesto fin a los ataques contra civiles perpetrados por las milicias ni comenzado a desarmar a éstas.

FOTO 1 – Caravana de refugiados de Darfur de camino a Chad. © AI/Philip Cox

El 5 de octubre de 2004, Jan Pronk dijo lo siguiente al Consejo de Seguridad: "Todavía se produjeron violaciones de la cesación del fuego de ambas partes: ataques y contraataques, venganzas y represalias. Hubo ataques por parte del ejército, algunas veces con la participación de helicópteros artillados, aunque a fines de mes fueron menos frecuentes."(4) En su informe del 4 de noviembre al Consejo de Seguridad manifestó que la situación había empeorado y que la tensión había alcanzado un nivel sin precedente desde principios de agosto.

Inicialmente, el mandato de los observadores enviados por la Unión Africana para vigilar el cumplimento del acuerdo humanitario de alto el fuego firmado el 8 de abril en Yamena, Chad, por el gobierno de Sudán, el Ejército de Liberación de Sudán y el Movimiento Justicia e Igualdad estaba limitado a la presentación de informes de violaciones del alto el fuego. Sin embargo, para que los informes de la Unión Africana sobre tales violaciones se hagan públicos han de estar de acuerdo todas las partes, así que quienes violan el alto el fuego a menudo acallan la información sobre ello. Tras una reunión celebrada el 20 de octubre por el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana, ésta anunció que iba a aumentar el número de sus efectivos en Darfur hasta los 3.320, 450 de los cuales serían observadores. El mandato de esta fuerza ampliada incluye: vigilar y verificar que se crean condiciones de seguridad para el regreso de los desplazados internos y que hay también seguridad en las proximidades de los campos de desplazados; vigilar y verificar los esfuerzos del gobierno de Sudán por desarmar a las milicias bajo su control, y observar, vigilar e informar de la prestación efectiva de servicio de la policía. También abarca la protección de los civiles en determinadas circunstancias: la Misión Africana en Sudán (AMIS en inglés) "protegerá a los civiles que encuentre bajo amenaza inminente y en las inmediaciones, sin recursos ni capacidad, entendiéndose que la protección de la población civil es responsabilidad del gobierno de Sudán".(5)

Sin embargo, el gobierno no ha puesto a disposición judicial a los autores de graves violaciones de derechos humanos. Se ha detenido, juzgado y encarcelado a algunas personas, pero, de acuerdo con la información disponible, ninguna de ella ha estado implicada en ataques de las milicias apoyadas por el gobierno a los habitantes de los poblados.(6) No parecen haberse tomado medidas para investigar sistemáticamente todas las denuncias de violación de derechos humanos y llevar ante la justicia a los presuntos responsables, incluidos los que puedan haber ordenado cometer tales actos. El gobierno continúa calificando el conflicto de Darfur de "guerra tribal" y ha negado que sus fuerzas no sólo no cumplan con su obligación de proteger a la población civil, sino que además participen activamente en los homicidios, el desplazamiento forzado y las violaciones. Persiste un clima de impunidad.

Las conversaciones políticas entabladas entre el gobierno y el grupo del sur de Sudán Movimiento / Ejército de Liberación Popular de Sudán para establecer una paz permanente en esta parte del país asolada por la guerra han perdido ímpetu, y las iniciadas entre el gobierno y los rebeldes de Darfur están estancadas. Se corre el riesgo de que se reanuden en el sur las violaciones sistemáticas de derechos humanos y del derecho internacional humanitario de que han sido objeto los civiles y menoscaben los esfuerzos por restablecer la paz de manera duradera en Darfur y en otras partes del país. En septiembre de 2004, el conflicto armado se extendió a Kordofan, con ataques a Ghibaish lanzados, al parecer, por un grupo armado de oposición y tras los cuales se anunció la formación de otros dos grupos armados, Al Shahama y el Movimiento Nacional por la Reforma y el Desarrollo. Tras examinar la situación teniendo en cuenta a los principales agentes, el representante especial del secretario general de la ONU para Sudán instó a ésta a "ejercer presión en los dirigentes políticos actuales para que modifiquen sus políticas".(7)

En este contexto, Amnistía Internacional hace un llamamiento a todos los Estados mencionados en el presente informe para que suspendan de inmediato todas las transferencias a Sudán de armas y material logístico y de seguridad conexo si cabe la posibilidad de que las fuerzas armadas o las milicias las utilicen para cometer graves violaciones de derechos humanos. Asimismo, la organización pide específicamente a los Estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU que impongan un embargo de armas de obligado cumplimiento a Sudán para impedir que estas transferencias lleguen a las partes en el conflicto de Darfur, incluidas las fuerzas gubernamentales, hasta que se establezcan salvaguardias efectivas para la protección de los civiles frente a los abusos graves contra los derechos humanos.

En el presente informe se especifican las transferencias de armas realizadas últimamente a Sudán y sus principales tipos, así como los gobiernos que las han permitido. Se citan también en él testimonios de supervivientes de Darfur, que Amnistía Internacional ha recogido por centenares y que describen cómo las fuerzas del gobierno sudanés y las milicias aliadas con ellas utilizan tales armas para cometer graves violaciones de derechos humanos, incluidos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. En el apéndice 1 se enumeran los tipos de armas utilizados por las partes en el conflicto. En el informe se examina también el modo en que el gobierno sudanés ha utilizado los ingresos procedentes de la lucrativa industria del petróleo para aumentar sus gastos militares. El gobierno no ha hecho, en cambio, progresos importantes a la hora de garantizar a la población el nivel esencial mínimo de disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales a pesar de su obligación de hacer realidad tales derechos hasta el máximo de los recursos de que disponga, incluso solicitando para ello la cooperación internacional cuando sea necesario.(8)

Es imposible que los gobiernos de los países mencionados en el presente informe no tengan conocimiento de los informes sobre las violaciones graves del derecho internacional humanitario y de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad sudanesas. Sin embargo, han continuado permitiendo el envío de material militar a Sudán desde sus países sin garantías de que no será utilizado para cometer tales violaciones.

La obligación de los Estados de no participar en los actos internacionalmente ilícitos de otros Estados se establece, en términos que reflejan el derecho consuetudinario internacional vinculante para todos los Estados, en los artículos sobre la responsabilidad del Estado por hechos internacionalmente ilícitos presentados por la Comisión de Derecho Internacional de la ONU y aprobados por la Asamblea General en 2001.(9) El artículo 16 dispone:

El Estado que presta ayuda o asistencia a otro Estado en la comisión por este último de un hecho internacionalmente ilícito es responsable internacionalmente por prestar esa ayuda o asistencia si:

a) Lo hace conociendo las circunstancias del hecho internacionalmente ilícito; y

b) El hecho sería internacionalmente ilícito si fuese cometido por el Estado que presta la ayuda o asistencia.










1. El marco de derecho internacional

Ante una revuelta armada, los gobiernos tienen el derecho y el deber de tomar medidas proporcionadas contra quienes se han alzado en armas y de llevar ante la justicia a quienes presuntamente hayan infringido la ley. No obstante, todos los gobiernos tienen también que respetar las normas internacionales humanitarias y de derechos humanos.

Existen claras normas convencionales y consuetudinarias sobre la participación en hostilidades al margen de ciertos medios y métodos de guerra. Tienen por objeto prestar la mayor protección posible a los civiles. Desde el 23 de septiembre de 1957, Sudán es Alta Parte Contratante en los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, cuyo artículo común 3 contiene las normas mínimas aplicables en todos los conflictos, incluso en el caso de"conflicto armado que no sea de índole internacional". Dicho artículo prevé la protección de las personas que no toman parte activa en las hostilidades(10) y prohíbe "los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas", así como las ejecuciones sin ciertas garantías judiciales. Por otro lado, los Convenios de Ginebra prohíben también la destrucción y el robo de bienes civiles y medios de vida.

p0 Los gobiernos que ratifican tratados internacionales de derechos humanos tienen la obligación especial de garantizar que se respetan esos tratados y se protegen los derechos humanos de su población. Sin embargo, el gobierno de sudanés ha participado en infracciones masivas del derecho internacional humanitario y de derechos humanos.

Los grupos armados de oposición, como el Ejército de Liberación de Sudán o el Movimiento Justicia e Igualdad, ha puesto en peligro a civiles al buscar refugio entre ellos y lanzar ataques desde zonas civiles. Asimismo, han secuestrado y matado a civiles y atacado a convoyes de ayuda humanitaria. En algunas zonas, se ha desplazado a los habitantes nómadas. Aunque estos grupos armados no son por sí mismos partes en tratados internacionales relativos a la protección de los civiles en los conflictos, están obligados a cumplir el derecho consuetudinario aplicable en la guerra enunciado en el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra, así como claras normas convencionales y consuetudinarias sobre la conducción de las hostilidades.

El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional contiene una relación de crímenes de guerra (cometidos en conflictos armados internos) de la competencia de la Corte. Entre ellos figuran el asesinato en todas sus formas, la mutilación, el trato cruel, la tortura y la toma de rehenes cometidos contra personas que no tomen parte activa en el conflicto, y los ataques intencionales contra la población civil o contra personas civiles. Asimismo se reconocen ya como crímenes de guerra la violación y otras formas de violencia sexual cometidas por los combatientes en los conflictos armados. Por medio de Estatuto de Roma y de otras normas internacionales, la comunidad internacional ha afirmado que se puede exigir responsabilidad penal a los particulares por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

Si el asesinato, el exterminio, la esclavitud, la deportación o el traslado forzoso de población, la privación de libertad, la tortura o la violación se cometen como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque, constituyen, como se reconoce en el artículo 7 del Estatuto de Roma, crímenes de lesa humanidad.

2. Comisión reiterada de graves violaciones de derechos humanos en Sudán

Desde su independencia, en 1957, Sudán ha disfrutado de sólo 11 años de paz. Una temprana guerra en el sur y en las zonas fronterizas entre el norte y el sur acabó en 1973 con el acuerdo de Addis Abeba, que concedió al sur autonomía regional; sin embargo, en 1983 estalló de nuevo la guerra entre el gobierno de Sudán y el Ejército de Liberación Popular de Sudán, grupo dirigido por John Garang. En este nuevo conflicto, además de sus ejércitos, ambos bandos utilizaron milicias que, a veces, actuaban fueran de su control, y los dos bandos, sus milicias y otros grupos armados independientes cometieron graves abusos contra los derechos humanos, como homicidios de civiles, incendios de poblados, desplazamientos masivos de población y violaciones. El gobierno se ha valido de las milicias para cometer graves violaciones desde que el gobierno de Sadiq al-Mahdi recurrió por primera vez a las milicias nómadas de Kordofan, los murahelin, para que hicieran la guerra en su nombre al sur de la frontera entre el norte y el sur en 1985. Los murahelintendían a atacar a los civiles, en vez de al ejército rival; asaltaban los poblados, principalmente en las zonas dinka, y mataban a sus habitantes, los obligaban a desplazarse o, si eran jóvenes, los secuestraban para utilizarlos como trabajadores en el norte.

Cuando el gobierno de Salvación llegó al poder en 1989, tras derrocar al gobierno democrático con un golpe de Estado, formó, a modo de contrapeso del ejército, las Fuerzas Populares de Defensa, cuerpo paramilitar que recibía formación religiosa, además de adiestramiento militar. Además de los murahelin,el gobierno sudanés se servía también de diversas milicias sureñas, que mataban y desplazaban a los civiles en el sur.

En el sur se han utilizado a menudo aviones Antonov y helicópteros artillados contra objetivos civiles. Antes del alto el fuego de 2002, todos los años, desde 1996, se registraban decenas de casos de ataque directo o indiscriminado de las fuerzas aéreas sudanesas contra civiles. En uno de estos bombardeos, un ataque a una muchedumbre, formada en su mayor parte de mujeres y niños, que aguardaban la distribución de alimentos de organismos de ayuda humanitaria en Bieh, estado de Unity, en febrero de 2002, resultaron muertas 24 personas. El ataque lo llevaron a cabo dos helicópteros artillados que volaban a baja altura. El gobierno de Sudán ordenó una investigación, pero se ignora cuáles han sido los resultados. Mientras tanto, las Fuerzas Populares de Defensa y las milicias, incluidos los murahelin,lanzaban ataques contra poblados en los que mataban a civiles, secuestraban a jóvenes y quemaban casas. Al prosperar la explotación petrolera en el estado de Unity, estalló un conflicto armado entre las milicias sureñas de la zona. Al final, el gobierno se valió de sus propias milicias para expulsar a la población rural de las zonas petrolíferas.

En 2001, el gobierno de Estados Unidos aumentó su participación en el proceso de paz de Sudán, nombrando al ex senador John Danforth enviado especial en Sudán. Éste propuso cuatro pruebas para que el gobierno sudanés y el Ejército de Liberación Popular de Sudán cumplieran su compromiso con la paz. Ambos bandos se mostraron de acuerdo con las propuestas, así que en enero de 2002 se acordó un alto el fuego, vigilado internacionalmente, en los montes Nuba, y esta cesación de las hostilidades en el sur se ha renovado cada seis meses desde entonces. En marzo de 2002, el gobierno y el Ejército de Liberación Popular de Sudán firmaron un acuerdo por el que se comprometían a no atacar a civiles ni bienes civiles, cuyo cumplimiento sería vigilado por un equipo internacional.

En junio de 2002 se entablaron conversaciones más serias de paz en Machakos bajo los auspicios de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo(11) y dirigidas por Kenia y por mediadores internacionales. En julio de 2002 se firmó el acuerdo de Machakos, por el que se reconocía el derecho del sur a pedir la autodeterminación por medio de un referéndum que se celebraría al final de un periodo de transición de seis años. Sin embargo, aunque hay un alto el fuego entre el norte y el sur y se han firmado acuerdos sobre seguridad, sobre distribución de poderes y riquezas y sobre la condición especial de tres zonas marginadas situadas entre el norte y sur, tras dos años de negociaciones aún no se ha completado el acuerdo de Naivasha.

Mientras tanto, a lo largo de los años fue cobrando intensidad el conflicto de Darfur. Hubo estallidos de violencia entres grupos nómadas y sedentarios a finales de los años setenta y principios de los ochenta, causados en parte por las presiones económicas y la competencia entre la ganadería y la agricultura durante los largos periodos de sequía. Aunque se esperaba, no se evitó el hambre en Darfur y Kordofan entre 1983 y 1985 a pesar de la ayuda de la comunidad internacional, y se calcula que murieron 250.000 personas.(12) Entre 1989 y 1992 se desarrolló un conflicto armado entre una coalición de grupos nómadas árabes y el pueblo sedentario fur. En 1991 y 1992 estalló de nuevo la violencia en Darfur al reprimir totalmente el gobierno una rebelión instigada por el Ejército de Liberación Popular de Sudán. A lo largo de la década siguiente, los grupos agrícolas fur denunciaron crecientes ataques de los nómadas.(13)

Los tribunales especiales establecidos en virtud del estado de excepción declarado en Darfur en 2001 (predecesores de los tribunales penales especializados) administraban justicia por medio de juicios sumarios y manifiestamente injustos. Parecían servir para no revelar las razones de los ataques, ya que en sus sentencias, basadas en confesiones obtenidas con tortura, seguía dejándose sin aclarar la identidad de los responsables. En febrero de 2003, tras una visita a Darfur, Amnistía Internacional expresó su preocupación por el empeoramiento de la situación de los derechos humanos y pidió que se estableciera una comisión sudanesa de investigación.(14)

Los grupos sedentarios de Darfur consideraban que su región era una zona marginada, a la que, como a la mayoría de las demás regiones del norte del país, no se le prestaba atención en el proceso de paz de Naivasha. En febrero de 2003 se formó el Ejército de Liberación de Sudán, y poco después surgió el Movimiento Justicia e Igualdad, vinculado presuntamente al Congreso Popular, grupo de oposición de Hassan al-Turabi. Las conversaciones entabladas con objeto de buscar la reconciliación se rompieron, y en marzo de 2003 el gobierno anunció que había decidido resolver el conflicto por la fuerza. Tras un ataque al aeropuerto de Al Fasher, capital de Darfur Septentrional, que destruyó cinco aviones militares y mató a 70 miembros de las fuerzas armadas, el gobierno pidió ayuda a las milicias nómadas de Darfur y, aparentemente, les permitió atacar libremente a la población sedentaria: Amnistía Internacional comenzó a recibir cada vez más información sobre un creciente número de ataques a poblados, en los que se mataba a 20, 50, e incluso más de 100 personas a la vez.

Las milicias respaldadas por el gobierno no atacaban a los combatientes del Ejército de Liberación de Sudán y el Movimiento Justicia e Igualdad, sino a los grupos agrícolas, que a menudo ni siquiera sabían a qué se debían los ataques. Esta situación de violencia ha persistido en Darfur con consecuencias devastadoras. En julio de 2003, gran número de habitantes de las zonas rurales estaban cruzando la frontera de Chad, y muchos más se estaban ocultando en el monte o intentaban buscar algún tipo de seguridad en asentamientos de la región. En los primeros informes recibidos sobre las milicias nómadas se decía que iban a caballo o en camello, acompañadas a menudo de soldados y, a veces, de aviones del gobierno. Según los informes, los yanyawid se incorporaron enseguida a las Fuerzas Populares de Defensa, y al describirlos se decía que llevaban uniforme y que, como el ejército, a menudo viajaban en Land Cruiser. Amnistía Internacional ha recibido múltiples testimonios según los cuales se ha incorporado a ex miembros de las milicias yanyawidalineadas con el gobierno a las fuerzas de seguridad gubernamentales formales, incluidos el ejército y la policía.

3. Los embargos de armas de la Unión Europea y el Consejo de Seguridad de la ONU

En respuesta a la guerra civil en el sur, la Unión Europea, por medio de la Posición Común 94/165/PESC, aprobada el 16 de marzo de 1994, impuso un embargo de armas a Sudán con objeto de promover la paz y la reconciliación duraderas en el país. El embargo era aplicable a las armas concebidas para matar, su munición, las plataformas de armamento y el equipo auxiliar, así como a los repuestos, reparaciones, mantenimiento y transferencia de tecnología militar, sin bien esta decisión no afectaba a los contratos firmados antes del 16 de marzo de 1994, fecha de entrada en vigor del embargo. El 9 de enero de 2004, la Unión Europea reafirmó y reforzó el embargo de armas especificando que era aplicable a "la venta, suministro, transferencia o exportación de armamento y material conexo de todo tipo, incluidos las armas y municiones, vehículos y equipo militar, equipo paramilitar y piezas de repuesto", y haciendo también extensiva la prohibición al "asesoramiento y asistencia técnicas, así como la asistencia financiera en relación con el suministro de armas y otra asistencia técnica conexa", si bien especificó que el embargo "debe permitir exenciones humanitarias al actual embargo de armas y posibilitar que se realicen operaciones de desminado en Sudán".(15)

El 30 de julio de 2004, el Consejo de Seguridad de le ONU, en su resolución 1556, decidió "que todos los Estados adopten las medidas necesarias para impedir la venta o el suministro, a todas las entidades no gubernamentales y los particulares, incluidos los Janjaweed que realicen actividades en los Estados de Darfur septentrional, Darfur meridional y Darfur occidental [...] de armas y pertrechos conexos de todo tipo".(16) Este embargo de armas de la ONU se aplica a los yanyawidy a otras milicias, así como a los grupos armados de oposición, pero parece hacerse caso omiso en él del hecho de que el gobierno de Sudán y sus fuerzas hayan proporcionado armas y apoyo logístico a los yanyawidy a otras milicias, a la vez que han fomentado y aprobado las graves violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos cometidas por estas milicias, y desplegado unidades que han participado en ataques directos e indiscriminados contra civiles con impunidad. Lo cierto es que muchos yanyawidhan sido incorporados a fuerzas policiales o paramilitares del gobierno, como las Fuerzas Populares de Defensa, la Policía Popular o la Policía de Fronteras.

Cabe afirmar que, mientras las fuerzas del gobierno sudanés continúen prestando apoyo militar a los yanyawidy a otras milicias, la decisión del Consejo de Seguridad de "impedir la venta o el suministro" de armas y pertrechos conexos a las entidades no gubernamentales debería interpretarse de manera muy general, para que incluya también la cesación de los suministros de armas al gobierno. Sin embargo, en la resolución 1556, el Consejo de Seguridad no estableció unas directrices detalladas para la aplicación efectiva del embargo, ni tampoco instituyó un mecanismo específico de vigilancia la ONU para garantizar su cumplimiento e investigar las violaciones que se cometan de él.

El 18 de septiembre de 2004, el Consejo de Seguridad adoptó la resolución 1564, en la que se denuncia la falta de avances en los esfuerzos del gobierno de Sudán por proteger a los civiles e identificar a los yanyawid que cometan violaciones de derechos humanos y llevarlos ante la justicia, como se pedía en la resolución 1556 del Consejo de Seguridad y en el comunicado conjunto acordado por el gobierno de Sudán y el secretario general de la ONU en julio de 2004. El Consejo de Seguridad condena en esa resolución las violaciones del alto el fuego cometidas por ambos bandos, deplorando en particular "los ataques realizados con helicópteros por el Gobierno del Sudán y los ataques perpetrados por las milicias Janjaweed en las poblaciones de Yassin, Hashaba y Gallab el 26 de agosto de 2004." Tras una serie de duros razonamientos, en la resolución se formula, si bien de manera poco precisa, una amenaza a la industria petrolera de Sudán, a saber: "el Consejo, en el caso de que el Gobierno del Sudán no cumpla plenamente con la resolución 1556 (2004) o con la presente resolución o, según constate previa consulta con la Unión Africana, no coopere plenamente en la expansión y ampliación de la Misión de Observación de la Unión Africana en Darfur, considerará la adopción de otras medidas conforme a lo previsto en el Artículo 41 de la Carta de las Naciones Unidas, tales como medidas que afecten al sector petrolífero del Sudán".

4. Aviones utilizados para cometer violaciones de derechos humanos en Darfur o para facilitar su comisión

El uso de las fuerzas aéreas sudanesas contra objetivos civiles es una de las señales más claras de la participación directa del gobierno de Sudán en la comisión en gran escala de homicidios ilegítimos, ya que ni los grupos armados de oposición ni los yanyawidposeen aviones.

El gobierno ha utilizado aeronaves Antonov, aviones de combate MiG y helicópteros artillados en el conflicto del sur de Sudán para lanzar ataques directos e indiscriminados contra civiles y prestar apoyo a milicias que cometían graves abusos contra los derechos humanos. En el conflicto de Darfur se han observado las mismas formas de abuso.

Los testimonios ofrecidos por los refugiados sudaneses en Chad y por las víctimas en Sudán revelan el uso frecuente de aviones y helicópteros antes, durante y después de los ataques a los poblados. Las víctimas suelen hablar de "Antonov" y "aviones de combate MiG", así como de "helicópteros artillados" o simplemente "helicópteros". El 5 de octubre de 2004, el representante especial del secretario general de la ONU para Sudán, Jan Pronk, manifestó en su informe mensual que, aunque con menos frecuencia, continuaban produciéndose ataques con helicópteros, si bien, como anteriormente, causaban más muertes entre los civiles algunos ataques "particularmente atroces" de las milicias.(17) Han seguido recibiéndose informes de ataques con aviones Antonov y helicópteros, los últimos de los cuales se produjeron el 7 de octubre, contra Duma, localidad situada 40 Km al norte de Nyala, y el 19 y el 22 de octubre, contra Al A’id, Darfur Meridional. Según los informes, en el primero de estos ataques contra Al A’id resultaron muertos 10 civiles, incluidos una mujer y un niño.

4.1 Bombardeos con aviones y helicópteros

El gobierno de Sudán ha hecho amplio uso de aviones militares, principalmente de aeronaves de transporte Antonov, pero también de helicópteros artillados y de aviones de combate MiG. Muchos poblados y poblaciones de mayor tamaño de Darfur han sido bombardeados, sobre todo, según informes, en Darfur Septentrional.

Las fuerzas aéreas de Sudán han efectuado bombardeos contra civiles y bienes civiles. Realizados antes o después de los ataques por tierra, así como en apoyo de fuerzas terrestres formadas por yanyawid y tropas gubernamentales, los bombardeos aéreos se mencionan a menudo en la información que proporcionan los desplazados internos de Darfur y los refugiados de Chad.

FOTO 2 – Avión de carga Antonov 24 "911" de las fuerzas aéreas de Sudán recogiendo un cargamento. Las fuerzas aéreas sudanesas han utilizado de manera habitual como bombarderos, incluso contra objetivos civiles, diversos tipos de aviones de transporte Antonov. © Tom Cooper

Por ejemplo, Karama Mohamad Hussein, agricultor masalit de 67 años, jeque de Wadi Saleh, provincia de Zalingei, que llegó a Chad en octubre de 2003, contó que las fuerzas aéreas sudanesas habían bombardeado su poblado cuatro veces. Según los testimonios recogidos, en los bombardeos murieron 116 personas:

Después de bombardear, los árabes se llevaban el ganado, destruían los tiendas y saqueaban todos los sitios. Mataban a algunas personas y secuestraban a los pastores, así como a las niñas y a las mujeres bellas [...] secuestraron a 16 mujeres y a 12 niña [...] algunos ancianos, hombres lisiados y ciegos se quedaron en el poblado, y a los que no pudieron encontrar refugio los quemaron.

En la mayoría de los bombardeos de las fuerzas aéreas no parece haberse cumplido el requisito básico del derecho internacional humanitario de tomar todas las precauciones posibles para distinguir entre personas y bienes civiles y objetivos militares, ni parece tampoco haberse respetado el principio de proporcionalidad. En algunos casos, parece haberse bombardeado deliberadamente a personas y bienes civiles.

A raíz de la condena internacional del bombardeo deliberado de civiles en Bieh, estado de Unity, en febrero de 2002,(18) el gobierno de Sudán prometió en marzo de 2002, en el contexto de las conversaciones de paz en el país en general, no efectuar ataques deliberados contra civiles ni bienes civiles. Sin embargo, las fuerzas aéreas sudanesas ha utilizado las mismas tácticas de bombardeo en el conflicto de Darfur. Según testigos presenciales, las fuerzas aéreas han bombardeado en Darfur con aviones y helicópteros, que arrojaban "tubos bomba" (botes de metralla metálica).

Unos refugiados de Tanako, localidad situada al sur de Fur Baranga, Darfur, ofrecieron el siguiente testimonio:

Llegaron los yanyawid y los soldados de las fuerzas del gobierno, todos de uniforme, y atacaron. Primero vinieron con Antonov y helicópteros [...] El 11 de octubre por la mañana arrojaron 17 botes de metralla con el Antonov. Luego llegaron ellos: los yanyawid, a caballo, y el ejército del gobierno, en vehículos. Eran muchísimos; más de 6.000 quizá. Mataron a más de 80 personas durante el ataque, y se llevaron el ganado y lo quemaron todo.(19)

Arifa Adam Roum, de 25 años, describió así un ataque sufrido por su poblado, Abu Yidad, distrito de Abu Gamra, el 28 de junio de 2003:

Llegaron hombres armados a caballo, en camello y en vehículos, acompañados de soldados del gobierno sudanés, y rodearon el poblado a mediodía. Dos horas después, un avión Antonov y dos helicópteros sobrevolaron el poblado y dispararon cohetes. Los atacantes entraron en las casas; dispararon contra mi madre y mi abuelo. El ataque duró dos horas, y quemaron todo lo que había en el poblado. Mataron a 35 personas: 5 mujeres, 17 niños y 13 hombres. No se las enterró.

Kalthoum Ismail, mujer de 24 años del poblado de Kerena, situado a dos días de camino de Al Yeneina, contó a Amnistía Internacional que, un día, en agosto de 2003, a las seis de la mañana, el poblado fue atacado por hombres armados que iban a caballo, en camello y en vehículos, y luego por tres aviones Antonov y dos MIG. Primero llegaron los yanyawid a caballo, y luego los soldados del gobierno, en vehículos, seguidos de los aviones. Mataron a unas 150 personas, incluidas tres mujeres y cuatro niños. Los yanyawid dieron una paliza a cinco mujeres fuera del poblado por negarse a decirles dónde habían escondido su dinero. Kalthoum huyó con otras personas hacia la rambla de Saira y luego caminó durante 10 días hasta la frontera de Chad. Explicó también que los yanyawidrobaron unas 400 cabras y 200 camellos, además del dinero de los habitantes del poblado.

En una entrevista reciente, el jefe de los servicios de seguridad nacional de Sudán, Salah Ghosh, dijo que el gobierno había bombardeado poblados porque había en ellos grupos armados rebeldes. "Las milicias [rebeldes] atacan al gobierno desde los poblados –explicó–. ¿Qué va a hacer el gobierno? Bombardear los poblados. Atacar esos poblados, porque los poblados le están atacando".(20)Al escudarse en civiles y colocar objetivos militares cerca de objetivos civiles, los grupos armados infringen el derecho internacional humanitario. Sin embargo, el derecho internacional explica claramente que el uso de tales tácticas no da al otro bando licencia para matar a civiles.

Desplazamiento forzado como consecuencia de los bombardeos aéreos

Los bombardeos han tenido el efecto de aterrorizar a la población, sembrando el pánico y provocando su desplazamiento dentro de Sudán y hacia Chad. La mayoría de los alrededor de 200.000 civiles sudaneses que han buscado refugio en Chad ha salido de Darfur por temor a los ataques de las fuerzas armadas y los yanyawid, así como a los continuos bombardeos aéreos. Muchos afirman que sus poblados han sido incendiados.

Kornoy, Darfur Septentrional, ha sido bombardeado reiteradamente desde junio de 2003, por lo que su población ha huido en masa a Chad. Entrevistadas por delegados de Amnistía Internacional, Aziza Abdel Jaber Mohammed, de 28 años, y su hermanastra Zahra Adam Arja, de 17, describieron así cómo los yanyawidy las fuerzas sudanesas habían atacado Kornoy, Darfur Septentrional, al final de diciembre de 2003:

Dos aviones Antonov, cinco helicópteros y dos MIG atacaron nuestro poblado hacia las seis de la mañana. Cinco tanques entraron en él. El ataque duró hasta las siete de la tarde. Los habitantes huyeron de sus hogares, pero a nuestro cuñado lo mataron cuando escapaba. En la huida mataron a 18 hombres y a 2 niños de nuestra familia. Los que escaparon fueron a una rambla que había cerca.

El grupo que huyó se componía básicamente de mujeres y niños. Aziza dijo que los atacantes habían destruido casas y robado ganado; explicó que las milicias se habían llevado 300 camellos y 200 vacas de su familia.(21)

Destrucción de bienes civiles como consecuencia de los bombardeos aéreos

La naturaleza sistemática de la destrucción impune de casas particulares, cultivos, zonas agrícolas, pozos y tiendas en todo Darfur indica que se ha ordenado cometer estos actos.

La localidad de Kutum fue bombardeada durante unos combates entre tropas del gobierno y el Ejército de Liberación de Sudán al final de julio de 2003, tras lo cual la asaltaron los yanyawid. Aunque había fuerzas del Ejército de Libración de Sudán en la zona cuando se produjeron los bombardeos, estos fueron dirigidos deliberada o indiscriminadamente contra civiles y edificios civiles. En particular se bombardearon el hospital y la prisión. Una mujer de Kutum acogida en el campo de refugiados de Tina, Chad, contó lo siguiente a los delegados de Amnistía Internacional:

El bombardeo mató a los guardias y a los presos de la cárcel. También destruyó el hospital y mató a los pacientes. Las bombas mataron a dos enfermos que yo conocía y que estaban allí en ese momento. Eran Mohamed Ali, un agricultor de 40 años, y Amina Ishaq, una joven de 20. ¡Qué tristeza!.(22)

En los testimonios de las víctimas que han huido de Darfur se hace a menudo referencia a bombardeos de lugares como mercados, pozos y otros sitios donde suele congregarse la gente.

Abdullahi Mohamad Issa, de 42 años, habitante del poblado de Barakala, Kutum, contó lo siguiente a los delegados de Amnistía Internacional:

En enero de 2004, los yanyawidatacaron el poblado, junto con las fuerzas aéreas sudanesas, hacia las cuatro de la madrugada. Durante el ataque resultaron muertas algunas personas que estaban en la mezquita de Barakala, como el imán Adam Haroun, que tenía 80 años.(23)

La mayoría de los poblados de los alrededores de Tina también han sido bombardeados.La localidad de Hasan Abu Gamra fue bombardeada numerosas veces. Sus habitantes contaron:

Los aviones bombardeaban a cualquier hora y en todas partes; en ocasiones cuatro veces al día, por la mañana y por la noche. Bombardeaban tanto que no podíamos cultivar los campos. Murieron muchas personas y muchos animales a causa de los bombardeos.(24)

4.2 Vuelos de reconocimiento para apoyar los ataque terrestres

En distintas ocasiones se han utilizado aviones y helicópteros para apoyar ataques terrestres en zonas rurales o ciudades. Las milicias yanyawidrealizan estos ataques solas o apoyadas por soldados del gobierno. A veces, los ataques parecen haber sido planeados con antelación y se producen en días de mercado o durante la oración en la mezquita o al salir de ella, cuando se forman grandes aglomeraciones.

Una mujer del poblado de Goz Na’im, situado a unos 80 Km de Abu Gamra, describió así, a Amnistía Internacional, un ataque lanzado a las seis de la mañana del domingo 29 del mes de toum(mayo de 2003) por yanyawidy soldados del gobierno:

Llegaron en camello, a caballo y en vehículos. Eran unos 150 hombres, con uniforme caqui. También participaron en el ataque dos aviones Antonov. En la mezquita había unos 65 hombres, rezando. Los caballos, los camellos y los vehículos rodearon la mezquita y comenzaron a disparar. Mataron a todos los hombres que había allí. Los yanyawidgolpearon a las mujeres, lo quemaron todo y se llevaron el ganado. Las mujeres y los niños huyeron hacia Um Baru, donde se quedaron un mes; luego fueron a Kornoy, caminando durante 10 días, para continuar después durante 15 días más hasta la frontera. Pararon un mes en Tina. Entre Goz Na’im y Tina, cinco personas (tres mujeres y dos niños) murieron de sed, de hambre y de agotamiento.

En algunos de los testimonios recogidos por organizaciones de derechos humanos se informa de la presencia de aviones y helicópteros antes del ataque terrestre, enviados aparentemente para hacer un reconocimiento de la zona y el poblado. Normalmente, unos días después de estos vuelos se produjeron ataques por tierra. Los delegados de Amnistía Internacional recogieron varios testimonios en los que se mencionaban vuelos posteriores a los ataques terrestres. En estos casos, los vuelos de reconocimiento parecían haberse hecho con objeto de que las milicias se aseguraran de que el ataque habían tenido éxito y los habitantes del poblado se habían marchado de allí.

El 5 de enero de 2004, un helicóptero artillado sobrevoló, según informes, el poblado de Korkoria, próximo a Al Yeneina. Omar, agricultor de 31 años, dijo que el aparato volaba muy bajo, lo que indicaba que no esperaba que dispararan contra él desde tierra, y que no bombardeó. Sin embargo, al día siguiente él poblado fue atacado por un grupo de unos 150 yanyawid, que mataron a cuatro personas y no dejaron más que una choza sin quemar.(25)

El poblado de Murli fue atacado en julio y agosto de 2003. Uno de sus habitantes contó lo siguiente a los delegados de Amnistía Internacional:

Fue de madrugada, cuando la gente dormía. Unos 400 hombres armados, con uniforme militar, como el del ejército, acordonaron el poblado con vehículos y armas. Luego llegó un avión para ver si la operación tenía éxito. Durante el primer ataque resultaron muertas al menos 82 personas. Unas por disparos; y a otras, como niños y ancianos, las quemaron vivas en sus casas.(26)

Kalthoum Ali Said, mujer de 30 años, vivía cerca de la ciudad de Kabkabiya. Un viernes del mes de toum(mayo de 2003), su poblado fue atacado. Se utilizaron dos aviones Antonov para bombardearlo, y también participó en el ataque un helicóptero. Entrevistada por delegados de Amnistía Internacional, contó que unos hombres con uniforme caqui habían rodeado el mercado y comenzado a disparar contra la gente que intentaba huir de allí. Según la información disponible, en ese ataque murieron 72 personas en total, incluidos entre 25 y 30 jóvenes. Después del ataque al mercado, los atacantes entraron en las chozas y destruyeron todo lo que había en el poblado. Kalthoum contó que delante de ella mataron a una mujer que no quiso entregarles su dinero. Su esposo, Abdallah Mahmoud, de 40 años, desapareció durante el ataque. Ella fue dos veces al poblado en busca de comida por la noche, cuando los yanyawid descansaban para reanudar los saqueos a la mañana siguiente. Tres días después del ataque sobrevolaron el poblado aviones y helicópteros. Kalthoum esperó en una rambla cercana durante siete días, hasta que al final decidió marcharse de allí. Huyó del poblado junto con otras 25 mujeres y 3 hombres.(27)

Incluso tras el alto el fuego del 8 de abril de 2004, el gobierno de Sudán ha utilizado Antonov y helicópteros para atacar poblados. Tras un ataque sufrido por Hashaba el 26 de agosto de 2004, los miembros de la comisión de observación del alto el fuego determinaron que, aunque había fuerzas del Ejército de Liberación de Sudán en las inmediaciones, los pilotos del helicóptero habían atacado deliberada e indiscriminadamente el asentamiento de desplazados internos, sabiendo perfectamente que había civiles inocentes allí.

4.3 Uso de aviones para suministrar armas a los yanyawid

En noviembre de 2003, un habitante de Meramta, poblado próximo a Al Yeneina, explicó lo siguiente a los delegados de Amnistía Internacional:

Aquí, el avión no nos bombardea. Lleva a los yanyawidmuniciones, armas y comida. Tienen campamentos donde se reúnen: en Guedera y Dedengita, a unos 25 Km del poblado. Estos campamentos llevan allí cuatro meses; antes no había nada También les traen pertrechos en helicóptero.(28)

Una niña de 17 años del poblado de Kibbash, región de Silaya, contó a los delegados de Amnistía Internacional que los yanyawidhabían atacado su poblado en julio de 2003, y explicó

Los atacantes robaron todo lo que había en el poblado y secuestraron a tres niños, de dos, cuatro y seis años, y a dos niñas de cinco y seis [...] los yanyawidme llevaron a la rambla con otras cuatro mujeres. Allí vi un helicóptero del que descargaban armas para los yanyawid.(29)

PHOTO 3 – Helicópteros sudaneses en el aeropuerto de Al Yeneina. De acuerdo con testimonios de refugiados, se han utilizado helicópteros para apoyar a las milicias yanyawiden ataques a poblados. © Daniel Scalding

4.4 Suministro de aviones militares de doble uso a Sudán

La información sobre suministros recientes de aviones y material conexo expuesta a continuación no es exhaustiva.(30)

Bielorrusia

Según el Registro de Armas Convencionales de la ONU, Bielorrusia exportó seis helicópteros de combate Mi-24B "Hind" a Sudán en 1996.(31) En los últimos años ha exportado también considerables cantidades de otras armas (véase infra), y, según informes, el 11 de octubre de 2004, el ministro sudanés del Interior, general Abdel Rahim Mohammed Hussein, dijo que en su reciente visita a Bielorrusia había firmado un memorándum de entendimiento sobre la importación de "material técnico" y "formación policial".(32)

China - Irán

Según informes, China e Irán han sido importantes proveedores de armas a Sudán (véase infra). La información disponible indica que entre los aviones de reacción chinos vendidos a Sudán desde la década de 1990 figuran más de 40 cazas Shenyang J-6 y J-7 y, más recientemente, algunos aviones de combate supersónicos F-7, versión mejorada del MiG-21 Fishbed ruso. (33) Se ha informado de que China suministró 50 helicópteros Z-6 a Sudán en 1996.(34) En 2001, una empresa de China, Harbin Dongan Engine, firmó, según informes, un contrato para reparar helicópteros Mi-8 para Sudán.(35)

Irán ayudó, al parecer, a financiar la compra por Sudán de 21 cazas J-6 y dos aviones de transporte Y-8D, versión de producción autorizada de la aeronave de carga Antonov An-12, de China, así como de cuatro Mi-24 de Kirguistán en 1994, si bien muchos de estos aparatos no están ya en servicio.(36)

Lituania

A principios de 2003, una comisión provisional del Parlamento lituano examinó una controversia provocada por la exportación de un helicóptero Mi-8T a Sudán por la empresa de reparación de aeronaves Avia Baltika. Está estaba especializada en reparaciones, revisiones y mejoras de aeronaves Antonov y helicópteros Mi8 y Mi17, y realizada el trabajo preliminar en Rusia, para acabarlo luego en su pequeño taller de Lituania.(37) La comisión manifiesta en su informe que "el Ministerio de Asuntos Exteriores no aprobó la solicitud presentada por UAB Avia Baltika el 21 de junio de 2001 para que se le concediera un permiso de exportación del helicóptero Mi-8T a Sudán", pero que, "el presidente de Avia Baltika, Jurijus Borisovas, retiró la solicitud y exportó urgentemente el helicóptero a Sudán sin permiso en virtud del procedimiento aplicable en ese momento".(38) La comisión determinó que "el acto de exportar un helicóptero Mi-8T a Sudán en 2001 no violó la legislación lituana vigente en ese momento, pero fue contrario a los principios de un embargo de la Unión Europea y de las sanciones de la Unión Europea".(39) Posteriormente, el gobierno de Lituania reformó la legislación y, en diciembre de 2002, incluyó a Sudán en la lista de destinos sujetos a embargo.

La comisión provisional del Parlamento lituano informó también de que "en febrero de 2003, en el aeropuerto de Karmelava, los agentes del Servicio de Delitos Aduaneros detuvieron el envío de un helicóptero Mi-17, que iba a ser transportado a los Emiratos Árabes Unidos vía Sudán. Este aparato había sido reparado por Helisota, por encargo de una empresa registrada en Camboya. Se permitió el envío tras modificarse la ruta para que el helicóptero fuera transportado directamente a los Emiratos Árabes Unidos".(40) Según el informe de la comisión, el presidente de Avia Baltika y parte del personal de la empresa se negaron a responder a diversas preguntas de los miembros de la comisión relativas a las actividades de la empresa, las circunstancias de su fundación, sus propietarios y su relación con empresas rusas. Tampoco respondieron a preguntas sobre el helicóptero Mi-8T exportado a Sudán en el verano de 2001".(41)

En octubre de 2003, el Departamento de Seguridad del Estado de Lituania envió un informe al Parlamento en el que, entre otras cosas, se afirmaba que la misma empresa de reparación de aeronaves había participado en el suministro de piezas de repuesto para helicópteros y cazas MiG-24 a Sudán y a otros destinos sujetos a embargos de la Unión Europea o la ONU en 2001 y 2003.(42)

El 22 de mayo de 2003, el Ministerio de Defensa de Sudán y Heli Lift Co Ltd, empresa de Jartum estrechamente relacionada, al parecer, con Avia Baltika, firmaron en Moscú un contrato de suministro de piezas de repuesto para helicópteros civiles y de combate Mi-17.(43) El Departamento de Seguridad del Estado dijo que la oficina de Avia Baltika en Rusia (reparaciones de helicópteros SPARK) había firmado un acuerdo comercial con Heli Lift para el suministro de repuestos de helicóptero al Ministerio de Defensa sudanés.(44) Según informes, había especialistas de Avia Baltika y de sus socios trabajando en Sudán.(45) La empresa negó toda las acusaciones de comercio ilegal de material estratégico.

Federación Rusa

En julio de 2004, al mismo tiempo que estaba siendo acusado en el Consejo de Seguridad de la ONU de apoyar una campaña de limpieza étnica emprendida por las milicias sudanesas en Darfur, el gobierno de Sudán anunció la importación de 12 aviones de combate MiG-29.(46) El 21 de agosto de 2004, el gobierno ruso desechó toda relación entre la transferencia de aviones de combate a Sudán y la intensificación del conflicto en Darfur. El enviado ruso en la ONU dijo que el transporte de aviones de combate rusos a Sudán se debía a un acuerdo firmado entre ambos países en diciembre de 2001.(47)

La entidad proveedora de estos aviones es la Corporación Rusa de Aeronaves (RSK MiG), como confirmó a unos periodistas Mikhail Dmitriyev, presidente del Comité de Cooperación Militar y Técnica con Países Extranjeros. Según un informe, un funcionario sudanés dijo que "el primer par de aviones de combate MiG-29 llegaron a Sudán en diciembre de 2003, y en enero de 2004 se enviaron dos más. Se espera que el resto lleguen a Sudán durante este año". Se calcula que el valor del contrato es de entre 120 y 370 millones de dólares estadounidenses.(48)

Reino Unido – Ucrania

El 25 de mayo de 2004, un certificado de usuario final, emitido aparentemente por la Corporación de Industrias Militares de Sudán, autorizó a la empresa británica Endeavour Resources UK Ltd a negociar el suministro a Sudán de 12 aviones de carga Antonov 26 y 50 aviones para "fumigación de cultivos"Antonov 2 de la empresa ucraniana de exportación de armas Ukrspetsexport.(49) Los Antonov 2 pueden transportar cargas ligeras o hasta 14 pasajeros, y se considera que son muy apropiados para los lanzamientos en paracaídas y los aterrizajes en pistas muy cortas y con muchos baches. El certificado en cuestión, así como otros mencionados más adelante, cayó en manos de un periódico británico.(50) Las autoridades del Reino Unido están investigando en la actualidad si la empresa británica violó la legislación del país, incluida una ley que entró en vigor el 1 de mayo de 2004 y que prohíbe la participación de ciudadanos británicos y residentes en el Reino Unido en el corretaje de armas a destinos sujetos a embargos de la Unión Europea, la ONU u otras organizaciones.

Otros países

Las fuerzas aéreas sudanesas llevan años utilizando aviones de transporte Antonov de uso general, incluso en operaciones en Darfur, según numerosos informes. En la década de 1990 recibieron varios transportadores aéreos Antonov (An-24, An-26 y al menos dos An-32) más de diferentes países, principalmente de la zona de la antigua Unión Soviética, donde abundan este tipo de aviones, y de los Emiratos Árabes Unidos, donde se pueden encontrar decenas de aparatos de transporte Antonov en los aeródromos.(51) Debieron de necesitar revisiones, repuestos y pruebas de seguridad aérea, que probablemente prestaran los fabricantes de estos aviones, a saber: la Antonov Design Bureau, de Ucrania y, posteriormente, la Xian Aircraft Manufacturing Company, de China, que es ya el único fabricante.

5. Violaciones de derechos humanos cometidas con vehículos militares y artillería

El ejército y, cada vez más, las milicias yanyawida medida que se han ido incorporando a fuerzas paramilitares del gobierno como las Fuerzas Populares de Defensa, utilizan 4x4 Land Cruiser para entrar en los poblados y atacar a sus habitantes. Si no, los yanyawid llegan a caballo o en camello, según los testimonios. Al principio, se decían que vestían de civil, pero pronto comenzó a describírselos en general como "hombres de caqui". En algunas operaciones llevadas a cabo en julio y agosto de 2003 en torno a Kornoy, Darfur Septentrional, se mató a civiles de manera desproporcionada en ataques con tanques contra poblaciones donde se pensaba que se congregaban los grupos rebeldes; los supervivientes hablaban de intensos disparos efectuados por las fuerzas del gobierno con tanques u otras piezas de artillería. No obstante, dadas las largas distancias y el terreno abrupto de Darfur, los tanques han sido de poca utilidad y parece que se averían enseguida. En cambio, a menudo se han utilizado ametralladoras (doshkas) instaladas en camionetas para atacar a los habitantes de los poblados cuando huyen.

En muchos testimonios recogidos por los delegados de Amnistía Internacional se habla de vehículos del ejército que acompañaban a los yanyawiden sus ataques por tierra contar los poblados de Darfur, y a menudo se menciona que los yanyawidllegan también en Land Cruiser. Según informes, los vehículos del gobierno se utilizan para el transporte de soldados y de armamento pesado, así como para prestar apoyo activo cuando llevan armas instaladas en ellos. Con frecuencia se colocan al borde de los poblados para impedir la huida de quienes intentan escapar del ataque de los yanyawid, pero a veces atacan ellos primero, como revela el siguiente testimonio ofrecido por refugiados en Goz Amer, Chad, en mayo de 2004:

Llegaron primero los soldados del gobierno, con los vehículos, y comenzaron a bombardear los poblados con granadas propulsadas por cohetes y armas pesadas, y luego llegaron los yanyawidy comenzaron a disparar contra todo el mundo. El 16 de agosto [de 2003] mataron a más de 60 personas de Bindisi. El domingo 17 de agosto, cuando la mayoría de nosotros habíamos llegado ya a Mukjar, atacaron Mukjar y los poblados de Katodo, Mukjar-Daba, Kudom y Bir, disparando contra todo el mundo, mujeres, niños y hombres. Mataron a más de 70 personas.

Hajja Abdel Jaber, de 19 años, a quien Amnistía Internacional entrevistó en el campo de Mile, Chad, en mayo de 2004. Contó lo siguiente:

Atacaron Addar en julio de 2003, a las diez de la mañana. Llegaron al poblado varios vehículos y tres tanques, junto con camellos y caballos. Vi primero los vehículos y eché a correr. Todo el mundo se dispersó en distintas direcciones. En los vehículos había mujeres árabes, que participaban en el saqueo. Fui a una rambla próxima, por encima de la cual pasaron después dos aviones Antonov. Mataron a 10 personas, entre hombres y niños. Mi grupo huyó luego a Abu Talah, que está a dos días de camino de Addar. Como Abu Talah también fue atacado después, tuvimos que seguir más allá. El ejército ocupó la ciudad, así que no pudimos quedarnos allí. Mes y medio después llegamos a la frontera.

5.1 Material utilizado en la destrucción de poblados

Un jefe local de la zona de Abu Gamra, situada entre Tina y Kornoy, describió así la magnitud de la destrucción llevada a cabo en su poblado:

Los árabes y las fuerzas del gobierno llegaron por los dos lados del poblado con vehículos, a caballo y en camello, y armados con grandes armas. Me oculté para ver cuántos eran. Los árabes rodearon el poblado con más de un millar de caballos. Había también un helicóptero y un avión. Arrojaron más de 200 proyectiles sobre el poblado. Contamos más 119 personas muertas por el bombardeo. Luego los árabes quemaron todas las casas y se llevaron todos los productos del mercado. Un buldózer destruyó las casas. Quemaron los automóviles de los mercaderes y robaron los generadores. Dijeron que querían conquistar todo el territorio y que los negros no teníamos derecho a quedarnos en la región.(52)

En 2004, Amnistía Internacional entrevistó a unos habitantes de Kornoy que informaron de la presencia de tanques en la ciudad durante el ataque. Al llegar los tanques, además de los aviones y los helicópteros, los habitantes comenzaron a huir en medio del ataque.

5.2 Suministro de vehículos militares y artillería

Bielorrusia

El 26 de mayo de 2004, el gobierno de Bielorrusia informó al Registro de Armas Convencionales de la ONU de que, durante 2003, había exportado 9 vehículos militares BMP 2m, 39 BRDM 2 y 32 piezas de 122 mm, incluidos obuses, todos ello de origen ruso, a Sudán.(53) El 3 de junio de 2003 había informado a la ONU de que, durante 2002, se habían transferido a Sudán 14 piezas de artillería de 122 mm de origen ruso.(54) En 2001, Bielorrusia exportó a Sudán 20 carros de combate T55 M de origen ruso, que se sumaron a otros 40 que había exportado ya en 1999.(55) En 1996 informó de la transferencia de nueve carros de combate T55 Main a Sudán.(56) El ministro sudanés del Interior ha visitado recientemente Bielorrusia para firmar un memorándum de entendimiento sobre la importación de "material técnico" y ha dicho en la televisión bielorrusa: "Nos hemos dado cuenta de que han adquirido mucha experiencia relativa a las tropas de interior. Nos vendrá muy bien en Sudán. Asimismo, estamos interesados en la cooperación en el campo de la fabricación de material especial".(57) Previamente, en octubre de 2003, el ministro de Defensa de Bielorrusia había visitado Sudán para hablar de mejoras de la cooperación militar.(58)

Bulgaria

Entre el 22 y el 29 de noviembre de 2001, siete meses después de que el gobierno búlgaro se sumara al embargo de la Unión Europea a Sudán, dos empresas búlgaras –el fabricante privado Beta-Cherven Briag y la agencia de corretaje RIK Co– siguieron adelante con la ejecución de un antiguo contrato en virtud del cual Beta habían enviado 18 obuses autopropulsados de 122 mm Gvozdikay piezas de repuesto a Sudán en los años anteriores. (59) Al parecer, el valor de la transacción fue de entre medio millón y dos millones de euros.

El 29 de abril de 2002, el Consejo Interdepartamental del Complejo Militar Industrial y el Consejo de Ministros revocaron a Beta el permiso para comerciar con "productos especiales".(60) El Consejo estableció también una comisión para investigar posibles infracciones cometidas por la empresa.(61) Según el dirigente regional de la confederación obrera Podkrepa, la filial de la empresa Beta Kas había importado tanques viejos de la República Checa, que desmontaba luego en Cherven Bryag para vender sus partes a Sudán.(62) El director ejecutivo de Beta había dicho en mayo de 2002 que no estaba de acuerdo con la decisión de revocar el permiso a la empresa y que " la única transacción actual con un país sujeto a un embargo es la construcción una fábrica de material de defensa en Sudán. El proyecto, iniciado con arreglo a un contrato de siete años, está casi acabado. La compañía tiene que recibir todavía centenares de miles de dólares en virtud de este contrato."(63)

En mayo de 2002, el Ministerio de Economía y la policía de fronteras alemanes dijeron que una red internacional de corretaje y tráfico en la que participaba un intermediario alemán se había servido de Bulgaria y de una dirección de Chipre para suministrar armas a destinos sujetos a embargo.(64) Una de las empresas de corretaje identificadas en Bulgaria, KAS Engineering, estaba acusada de participación en la construcción de una planta industrial en Yarmuk, Sudán. Una filial de KAS Engineering había sido mencionada en un informe de 2001 sobre una investigación de la ONU acerca del tráfico de armas a los rebeldes armados de la UNITA de Angola. En dicho informe se afirmaba que KAS Engineering Gibraltar"actuó de intermediaria, contratista y compradora de todo el equipo exportado por proveedores búlgaros" y que tenía pantallas en Chipre y el Reino Unido.(65) El permiso de KAS Engineering Consortium, que abarcaba varias empresas del Complejo Militar Industrial, caducó el 12 de junio de 2000.

El 15 de octubre de 2003, al actual director ejecutivo de Beta y su predecesor fueron detenidos brevemente, acusados de exportación ilegal de repuestos para obuses a Sudán. El intermediario de RIK Co también fue detenido.(66) Los detenidos quedaron en libertad bajo fianza ese mismo mes, pero el Tribunal Municipal de Sofía confirmó, según informes, su destitución de los cargos que desempeñaban en la fábrica de armas Bet.(67) Amnistía Internacional ignora cuál es actualmente la condición legal de estos hombres.

Polonia

En 1999 se informó de que la empresa estatal de exportación de armas polaca Cenzin había exportado 20 tanques T-55 a Yemen, que se habían reexportado luego ilegalmente a Sudán sin permiso del gobierno polaco.(68) Un año antes, Polonia había intentado vender 50 tanques T-55 a Sudán, pero la venta se habían paralizado debido a la presión del gobierno estadounidense.(69) El 22 de mayo de 2000, el gobierno polaco informó a la ONU de que la exportación de 20 los tanques habían sido "a Yemen" y de que el envío de los 30 restantes se había cancelado por presiones del gobierno de Estados Unidos.(70)

Federación Rusa

Durante un desfile militar celebrado en Jartum a mediados de julio de 2002 se exhibieron por primera vez varios tanques llamados Bashir-1, Zubeir-1 y Abu Fatima-1, todos los cuales estaban basados en los T-55 rusos, si bien los Bashir llevaban un arma de 120 mm. Asimismo, se ha dicho que en 2003 se exportaron de Rusia a Sudán otros tipos de material militar ruso. (71)

En 2000, Rusia exportó a Sudán 60 vehículos blindados BTR-80A por medio de la empresa Arzamas Machinery Company.(72) La producción de la serie BTR-60 de vehículos blindados para transporte de personal 8 x 8 se llevaba a cabo en la Gorky Automobile Plant, conocida hoy día como Arzamas Machinery Construction Factory, donde continúa la producción de la última serie BTR-80.

Reino Unido - Irlanda – Ucrania

En septiembre de 2004, un periódico británico informó de que había conseguido unos documentos que demostraban que corredores de armas de Irlanda y el Reino Unido habían participado en negociaciones para el suministro de armas por valor de 2,25 millones de libras esterlinas a Sudán.(73)

Dichos documentos, unos certificados de usuario final que Amnistía Internacional ha podido ver, muestran que Sinclair Holdings 7 Ltd, empresa registrada en Irlanda, fue autorizada el 23 de agosto de 2004 por la Corporación de Industrias Militares de Sudán a negociar el suministro de 50 carros de combate T72 Main y motores de repuesto de la empresa Ukrspetsexport de Ucrania.(74) Otros certificados de usuario final emitidos el 25 de mayo de 2004 autorizaron a la empresa británica Endeavour Resources UK Ltd a negociar el suministro de 12 lanzacohetes múltiples BM21 Grad de 122 mm, 50 carros de combate T72 Main (y motores de repuesto), 50 vehículos blindados BMP2 para transporte de personal, 50 vehículos blindados BTR80 de combate y 30 cañones M46 de 130 mm, así como aviones y pistolas (encontrarán información sobre los aviones y las pistolas en otras partes del presente informe).(75)

A raíz del artículo publicado por el periódico, miembros del Parlamento británico instaron al gobierno del Reino Unido a investigar las actividades de las empresas e intermediarios británicos que suministraban armas a Sudán y presentaron una moción en la que se ponían en tela de juicio otros suministros de armas pequeñas hechos aparentemente a Sudán desde el Reino Unido.(76) En virtud de una nueva ley que entró en vigor el 1 de mayo de 2004, todos los tratos de corretaje realizados por residentes en el Reino Unido tienen que contar con autorización y está prohibido todo corretaje de armas llevado a cabo por ciudadanos británicos o residentes en el Reino Unido a países sujetos a embargos de la ONU, la Unión Europea u otras organizaciones con los que el gobierno británico esté de acuerdo, incluso si el trato se realiza fuera de territorio británico.(77) En el momento de redactar el presente informe, el gobierno del Reino Unido no había hecho ninguna declaración oficial sobre los suministros de armas denunciados, pero se cree que el organismo oficial encargado de hacer cumplir los embargos británicos de armas está investigando la información publicada por el periódico.

El 6 de octubre de 2004, tras unas indagaciones realizadas por las autoridades irlandesas y en respuesta a una investigación de la Sección Irlandesa de Amnistía Internacional sobre transacciones de armas a Sudán realizadas por Sinclair Holdings, el ministro irlandés de Industria y Comercio manifestó que "no hay indicios de participación de ninguna compañía irlandesa en actividades ilegales de corretaje".(78)A pesar de que existe un acuerdo de la Unión Europea para controlar el corretaje de armas, Irlanda no tiene en la actualidad ninguna legislación que regule las actividades de los corredores irlandeses de armas que gestionan suministros de armas desde países extranjeros. Por consiguiente, es poco probable que se lleve a juicio a las empresas registradas en Irlanda que realicen actividades de este tipo, incluso si violan un embargo de la Unión Europea.

FOTO 4 – Soldados que se cree que forman parte de la milicia yanyawidy que se aplican también a sí mismos nombres como División de Información de Fronteras, Segunda Brigada de Reconocimiento o Los Rápidos y Los Terribles, en el mercado semanal de animales de Mistria, Darfur Septentrional, Sudán, martes 5 de octubre de 2004. ©AP Photo/Ben Curtis

6. Violaciones de derechos humanos cometidas con armas pequeñas, armas ligeras y municiones

Lo único que abunda en Darfur son las armas. Es más fácil conseguir un Kalashnikov que un poco de pan.

Jan Egeland, coordinador de la ayuda de emergencia de la ONU, 1 de julio de 2004

La región de Darfur se ha visto profundamente afectada por la proliferación de armas pequeñas y armas ligeras. A principios de la década de 1980, los grupos de oposición de Chad la utilizaron como refugio desde donde lanzar ataques para derrocar el presidente Hissene Habre. Al mismo tiempo, la desintegración del Estado y la aparición de caudillos locales en Chad durante la década de 1980 convirtieron este país en fuente de abundantes armas. Asimismo, el hecho de que el primer ministro de Sudán, Sadiq al-Mahdi (véase el apartado 2 supra) armara a las milicias nómadas de Kordofan hizo que también en Darfur abundaran las armas pequeñas, especialmente entre los pastores nómadas de Darfur Meridional y Kordofan, como los rizeigat. Tras los conflictos de 1987-1989 y 1992, los fur se quejaron de que, mientras que ellos estaban desarmados, a los grupos nómadas se les permitía llevar armas.

Se han introducido armas pequeñas de contrabando desde las regiones devastadas por la guerra del sur de Sudán, Chad, Libia y África Central. Sin embargo, el origen principal de las armas que utilizan los yanyawid, así como el ejército, para cometer violaciones graves de derechos humanos quizá sea el gobierno de Sudán. Los propios yanyawid han proporcionado información en este sentido a la misión de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la cual cuenta lo siguiente en un informe:

En un emplazamiento de desplazados internos la misión entrevistó a varios individuos que se designaban a sí mismos como Fursan. Iban vestidos con trajes de faena militares y montados a caballo. Los Fursan dijeron que eran todos árabes y que el Gobierno les había armado y les pagaba. Afirmaron que actuaban siguiendo las instrucciones del Gobierno.(79)

Son tantas las armas pequeñas que hay en Darfur que muchos observadores piensan que el desarme de los yanyawides casi imposible. Tras un acto público celebrado en Al Yeneina el 27 de agosto de 2004,(80) en el que los yanyawidapilaron sus armas delante del representante especial del secretario general de la ONU para Sudán, Jan Pronk, algunos miembros de grupos tanto sedentarios como nómadas comentaron que la mayoría de los yanyawidno tenían un arma, sino cinco o seis, por lo que hecho de que entregaran una no iba a cambiar las cosas.

PHOTO 5 – Superviviente de disparos en un campo de desplazados internos próximo a Al Yeneina, Darfur. © AI

El tipo de armas descritas por los desplazados internos y los refugiados y el tipo de armamento más utilizado por las milicias y las fuerzas armadas para matar a civiles son sencillos: lanzagranadas, Kalashnikov (AK47), bazokas, fusiles, fusiles G3, fusiles FAL belgas y granadas. Pero al describir a los yanyawidse dice que van bien armados: al final de 2003 en casi todas las descripciones se decía que llevaban uniforme militar, que conducían, a menudo, Land Cruiser y que, además de sus armas, llevaban, lanzagranadas, granadas propulsadas por cohetes y modernos equipos de comunicaciones.

Las circunstancias de los homicidios son múltiples. A menudo parece que es a los jóvenes que oponen resistencia a los yanyawida los que se mata. Un desplazado del campo de Abu Shouk, en Al Fasher, contó lo siguiente a los delegados de Amnistía Internacional: "Mi hermano Ibrahim, que tenía 25 años y estaba soltero, como opuso resistencia cuando quisieron quitarle un camello [...] A mí me quitaron 200 camellos y no opuse resistencia". En muchos testimonios se habla de homicidios deliberados de civiles, incluidas mujeres, hombres y niños. A veces, los habitantes de los poblados oponen resistencia al ataque con las armas que tienen. Describiendo un ataque al poblado de Kolba, una mujer dijo:

En junio de 2003, el gobierno reunió soldados y yanyawid. Dispararon contra nosotros cuando quisimos salir del poblado. Algunos de nuestros hombres murieron y otros escaparon. A mi marido lo mataron durante el ataque. Algunos de nuestros hombres tenían armas y opusieron resistencia. Yo me marché con los niños, y los yanyawidnos atacaron otra vez por el camino.

En muchos casos, los habitantes de los poblados están desarmados. Describiendo los ataques de agosto de 2003, un habitante de Kindu dijo:

Te dicen que eres Tora Bora, como la montaña de Afganistán donde los estadounidenses mataron a los terroristas. Así es como nos llaman, pero ninguno de nosotros tenía armas y no podíamos ofrecer resistencia al ataque.

Los ataques contra civiles de las fuerzas del gobierno de Sudán persisten incluso después del alto el fuego. El poblado de Abu Deleyk, en cuyo mercado había algunas fuerzas del Ejército de Liberación de Sudán, sufrió un ataque el 23 de julio de 2004. Uno de sus habitantes describió así lo ocurrido, a los observadores del alto el fuego de la Unión Africana:

Las fuerzas del gobierno se aproximaron al poblado en cinco camiones y cuatro camionetas hacia las doce y media de la tarde. Al verlas, el Ejército de Liberación de Sudán hizo tres disparos de advertencia al aire y se retiró rápidamente. Las fuerzas del gobierno rodearon enseguida el mercado y abrieron fuego con armas pequeñas y granadas propulsadas por cohetes.

Según el informe de los observadores del alto el fuego, muchos civiles corrieron hacia el este, mientras que otros quedaron atrapados en el fuego cruzado. Los soldados entraron inmediatamente en el mercado y comenzaron a saquearlo. Un soldado clavó la bayoneta a un muchacho en el pecho, acusándolo de ser miembro del Ejército de Liberación de Sudán. Al final, los soldados se fueron del mercado con el fruto de su saqueo y llevándose secuestradas a dos personas. En el informe se llega a la conclusión de que "aunque el incidente fue provocado por la visita ilegal de Ejército de Liberación de Sudán [...] los datos disponibles muestran un caso claro de ataque de las fuerzas del gobierno de Sudán a civiles inocentes que estaban haciendo su vida normal en el mercado de Abu Deleyk".(81)

6.1 Ejecuciones extrajudiciales en el curso de ataques terrestres

Amnistía Internacional ha recogido también numerosos testimonios de ataques a poblados y de homicidios de civiles que no oponían resistencia, realizados por los yanyawid o por éstos acompañados y apoyados por soldados del gobierno sudanés.(82) En algunos casos, los soldados se quedaron detrás de los yanyawid, acordonando el poblado para impedir huir a sus habitantes. En otros, participaron directamente en ataques contra civiles.

La naturaleza de algunos de los homicidios cometidos por soldados del gobierno y de los cometidos por los yanyawiden presencia de miembros del ejército sudanés indica que fueron ejecuciones extrajudiciales.

Entre el 5 y el 7 de marzo de 2004, por ejemplo, agentes de las fuerzas armadas y los servicios de información militar sudaneses, acompañados de miembros de las milicias yanyawid, detuvieron a más de 130 personas en 10 pueblos de la provincia de Wadi Saleh, estado de Darfur Occidental. Todo los detenidos eran fur, el mayor grupo étnico de Darfur. Los agentes de los servicios de información militar retuvieron a los detenidos en Deleij, poblado situado 30 Km al este de Garsila. Según informes, miembros del ejército y de los servicios de información militar dijeron que detenían a los hombres porque eran simpatizantes del Ejército de Liberación de Sudán. Vendaron los ojos a los hombres y, en grupos de unos 40, se los llevaron en camiones militares a una zona situada detrás de una colina próxima a Deleij. Entonces les dijeron que se tumbaran en el suelo, y una fuerza formada por unos 45 miembros de los servicios de información militar y de las milicias yanyawidlos mató a tiros. Dos de ellos permanecieron, heridos, entre los cadáveres hasta que pudieron escapar e informar al mundo de lo que había pasado. Un habitante de Deleij de 61 años, al que Amnistía Internacional entrevistó en Goz Amer, contó que en los dos días habían matado a 255 personas. Ofreció el siguiente relato:

Era temprano, cuando oímos ruido y salimos a ver qué ocurría. Al abrir la puerta vi a unos yanyawidapuntándome con un arma. Me dijeron que me detuviera y me apuntaron con sus armas. Había yanyawidpor todas partes. Les vi sacar hombres de todas las chozas, sobre todo hombres de entre 16 y 35 años. Los sacaron del poblado. Se llevaron lo que quisieron, dinero y pertenencias. Llevaron a los hombres fuera del poblado en automóvil. Vi el automóvil ir y venir a por más cada 10 minutos. Llevaron a los hombres detrás de la montaña. El ejército del gobierno estaba allí con sus armas, pero no quemó el poblado ni saqueó. De todos modos, estaba allí con los yanyawid. Detrás de la montaña los mataron, y a algunos los detuvieron. Ese viernes mataron a 116 personas. Vi los cadáveres detrás de las montañas. Mataron a mi hijo Isa Ibrahim Shagar, que tenía 23 años. Se llevaron lo que teníamos. Les oímos disparar contra la gente. A los que detenían les decían que fueran a ver [al líder de losyanyawid] para pagar por su liberación. Eso fue todavía el viernes. Los detenidos estaban atados: con los brazos por detrás del cuerpo, tenían que quedarse tumbados boca abajo en el suelo, y los golpeaban. Los golpearon fuerte hasta que tuvieron las cabezas ensangrentadas. Nos dijeron que los que tenían entre 16 y 35 años no podían pagar, que sólo los mayores de 55 podían. Pedían 500.000 libras sudanesas por persona. Sólo ocho personas pudieron pagar. A los demás, hombres, mujeres y niños, los dejaron bajo los árboles fuera del poblado, y los yanyawidno permitieron a nadie moverse de allí. Oímos a mujeres que habían ido a recoger leña y fueron violadas. Había una niña de 15 años ( no sé cómo se llamaba) a la que los yanyawidviolaron al ir a por leña. A los que estaban todavía detenidos les dijeron que subieran a los vehículos, porque iban a llevarlos a la policía de Garsila. Pero los llevaron detrás de las colinas y los mataron. Algunos de nosotros pudimos subir a las colinas y ver lo que hicieron. El sábado mataron al resto de los hombres. Esta vez no utilizaron sus armas; les retorcieron el cuello. Un yanyawidse ponía detrás del hombre para sujetarlo y otros le torcían el cuello hasta que se rompía.

6.2 Tortura, incluidas violaciones y abusos sexuales, a manos de hombres armados

Los refugiados de Chad y los desplazados internos de Sudán informan de que las fuerzas del gobierno y las milicias cometen actos brutales de violencia durante los ataques terrestres. Amnistía Internacional ha recogido entre ellos muchos informes coincidentes sobre mujeres y niñas violadas y sometidas a abusos sexuales por los yanyawid y las fuerzas sudanesas.(83) En muchos casos, la violación fue múltiple y estuvo acompañada de otros actos graves de violencia, como golpes con armas y azotes. (84)

Un hombre de Mangarsah entrevistado por los delegados de Amnistía Internacional en el campo de Goz Amer en mayo de 2004 contó:

En febrero de 2004 me fui de mi casa huyendo de las "exacciones". En el monte me crucé con seis árabes. Intenté agarrar la lanza para proteger a mi familia, pero me amenazaron con un arma, así que me quede quieto. Entonces, los seis árabes violaron a mi hija delante de mí de mi esposa y de mis otros hijos. Tenía 25 años.

La violación y otras formas de violencia sexual constituyen tortura y trato cruel, inhumano y degradante. Son violaciones graves del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el que Sudán es Estado Parte, y del artículo 3.c común a los Convenios de Ginebra.(85) Se las considera crímenes de guerra. En el contexto del Darfur, se las considera también crímenes de lesa humanidad, ya que se cometen como parte de un ataque generalizado contra civiles, en este caso para desarraigar y expulsar a parte de la población.

6.3 Suministro de armas pequeñas, armas ligeras y municiones

China

Según la Comtrade de la ONU, (86) en 2002 Sudán importó de China repuestos y accesorios para fusiles u escopetas por valor de 845.918 dólares estadounidenses, así como pistolas y revólveres por valor de 34.827 dólares y armas de fuego deportivas y de caza por valor de 97.437 dólares.

Francia

Según la Comtrade de la ONU, Francia exportó grandes cantidades de bombas, granadas, municiones y otros productos militares a Sudán en 2000 y 2001. Los registros de datos sobre exportaciones revelan que el valor de tales productos fue de 244.066 dólares estadounidenses en 2000 y de 447.687 en 2001, y que descendió a 24.546 en 2002.

Irán

Los datos de la Comtrade de la ONU revelan que Irán ha sido recientemente un importante proveedor de armas pequeñas, armas ligeras y otros productos militares a Sudán. En 2000 exportó allí munición para armas pequeñas por valor de 1.418.434 dólares estadounidenses, cantidad que ascendió a 2.936.321 en 2002. Asimismo, exportó bombas, granadas y otros productos militares por valor de 2.656.080 dólares y repuestos y accesorios para escopetas y fusiles por valor de 1.051.357 dólares. Las autoridades sudanesas registraron también importaciones de pistolas y revólveres de Irán por valor de 154.236 dólares. Irán continúa produciendo una versión del fusil de asalto G3, posiblemente en virtud todavía de un contrato de producción autorizada de Alemania. Los informes de la década de 1990 indican que en esos años se suministraron grandes cantidades de fusiles G3 a Sudán.(87)

Arabia Saudí

Sudán informó a la Comtrade de la ONU de que durante 2002 importó de Arabia Saudí armas militares por valor de 58.329 dólares estadounidenses.

Suiza

Las autoridades sudanesas proporcionaron a la Comtrade de la ONU información comercial sobre importaciones de armas militares de Suiza por valor de 4.258.112 dólares estadounidenses, pero el gobierno suizo negó rotundamente en julio de 2004 la existencia de tales transacciones, asegurando que no tenía ningún conocimiento de ellas. No obstante, parece que Suiza no registró exportaciones a Sudán de pistolas y revólveres por valores pequeños en dólares, según los datos de la ONU (véase infra).

Ucrania

Según informes, una empresa ucraniana participó, por mediación de Chipre, en la construcción de una fábrica de municiones en Sudán en 1996.(88)

Reino Unido – Brasil:

Según la Comtrade de la ONU, Sudán registró la importación de repuestos de pistolas y revólveres por valor de 184.392 dólares estadounidenses del Reino Unido. En respuesta a un artículo de periódico donde se mencionaba esta cifra, el Ministerio de Comercio e Industria británico manifestó que no tenía constancia de tales exportaciones.

En junio de 2004, un certificado de usuario final firmado, aparentemente, por el gobierno de Sudán autorizó a la empresa británica Endeavour Resources UK Ltd a negociar el suministro de 5.000 pistolas semi automáticas M973 de 9 mm por una empresa de Brasil, Imbel, para uso exclusivo de los organismos internos antidroga y encargados de hacer cumplir la ley de Sudán.(89) El certificado en cuestión cayó en septiembre de 2004 en manos de un periódico británico que denunció la participación de corredores de armas de Irlanda y el Reino Unido en la negociación de acuerdos sobre armas con Sudán, en contra de una nueva ley británica sobre el corretaje de armas que entró en vigor el 1 de mayo de 2004.(90)

Otros

Los datos de la Comtrade de la ONU sobre armas pequeñas y armas ligeras no pueden considerarse completos, sobre todo porque cabe la posibilidad de que los relativos a exportaciones e importaciones no se correspondan, pero también porque muchos gobiernos no comunican a la ONU sus datos sobre importaciones y exportaciones o no revelan los relativos a exportaciones a determinados países o de determinados tipos de armas. Por ejemplo, la ONU registró importaciones de repuestos y accesorios para revólveres y pistolas por Sudán por valor de 217.276 dólares estadounidenses durante 2002, pero las importaciones no se le atribuyen a ningún país. Human Rights Watch ha identificado en Sudán diversas armas de otros países, incluidos Bélgica, Estados Unidos, Hungría, Israel, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Suecia y la ex Yugoslavia.(91)

Transferencias de valor bajo desde otros países

En los últimos años se han registrado en la Comtrade de ONU las siguientes transferencias internacionales de armas pequeñas y armas ligeras a Sudán por valor inferior a 25.000 dólares estadounidenses:

Datos de la Comtrade de la ONU(92) sobre "exportaciones" a Sudán por valor bajo desde otros países, años 2000 – 2002 (valores expresados en dólares estadounidenses)

200020012002


Repuestos y accesorios de escopetas y fusiles


Chipre6.028


Pistolas y revólveres


Suiza1.4382.667


Cartuchos de escopeta


Chipre12.9189.8189.006


Alemania1.790


Munición para armas pequeñas


Austria3.759


Alemania1.790


Escopetas deportivas y de caza


Austria21.861


Chipre2.4161.0085.361


Grecia1.608


Rifles deportivos y de caza


Suiza1.942




Datos de la Comtrade de la ONU sobre "importaciones" de Sudán por valor bajo desde otros países, años 2000–2002 (valores expresados en dólares estadounidenses)


200020012002


Bombas, granadas, municiones, minas y otros productos


Chipre1.592


Emiratos Árabes Unidos5.601


Armas militares


Turquía7.811


Pistolas y revólveres


Egipto10.856


Emiratos Árabes Unidos9.440


Yemen4.456


Cartuchos de escopeta


Grecia1.990


Kuwait1.974


Qatar1.234


Munición para armas pequeñas


Chipre1.791


Escopetas deportivas y de caza


Egipto789


Rifles deportivos y de caza


Egipto2.546




Las transferencias por valor bajo incluidas en esta tabla pueden o no haber contribuido a que se cometan abusos contra los derechos humanos en Sudán, por lo que es preciso que los gobiernos en cuestión realicen las investigaciones oportunas.

6.4 Suministro y empleo de minas terrestres en Sudán

Casi todo Sudán, especialmente el sur, está plagado de minas terrestres, que matan, hieren y dejan inválidas a gran número de personas. El sur de la región de Darfur también se ve afectado por la proliferación de minas. El gobierno sudanés calcula que hay dos o tres millones de minas terrestres y proyectiles sin explotar, repartidos por una extensión equivalente al 32 por ciento del territorio del país.(93) En 1997 se encontraron en Sudán minas terrestres de diversos tipos. Habían sido fabricadas en los países siguientes: (94) Rusia, China, Reino Unido, Irak, Irán, Estados Unidos, Sudáfrica, Italia, Corea del Norte, Alemania Oriental, Bélgica, Bulgaria, Polonia, Egipto, Israel y Yugoslavia. En 2000 se encontraron en Sudán minas terrestres antipersonal, fabricadas en Bélgica, China, Egipto, Israel, Italia la antigua Unión Soviética y Estados Unidos.(95)

En un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos del 7 de mayo de 2004 se calcula que en el territorio sudanés hay alrededor de un millón de minas terrestres y que en la región de Darfur hay zonas plagadas de minas terrestres y proyectiles sin explotar, algunos de los cuales son perfectamente visibles en la superficie del desierto.(96) Se ha denunciado el uso de minas terrestres por parte de gobierno y los yanyawiden Darfur: "Los habitantes de la zona de Tina [...] decían que había minas terrestres alrededor del poblado".(97)

El 4 de diciembre de 1997, Sudán firmó la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción (Convención de Ottawa, del 18 de septiembre de 1997), y en octubre de 2003 la ratificó. La Convención entró en vigor el 1 de agosto de 2004. El gobierno sudanés debería haber dejado de utilizar minas terrestres antipersonal, así como ayudado a limpiar de minas su territorio.

El 10 de octubre de 2004, un vehículo de la organización humanitaria Save the Children-Reino Unido fue alcanzado por una mina terrestre antitanques en la zona de Um Baro, Darfur Septentrional. Dos miembros del personal de la organización que viajaban en el vehículo resultaron muertos. El conductor sobrevivió, pero sufrió quemaduras graves. Las organizaciones de ayuda humanitaria habían estado meses sin poder acceder a esa zona, pero en el momento de la explosión sus convoyes pasaban a menudo por ella.

La comunidad internacional tiene la obligación de velar por que no se hagan transferencias de minas terrestres antipersonal a Sudán y de ayudar a garantizar que los grupos armados de Sudán no las utilizan. ElServicio de Actividades Relativas a las Minas de las Naciones Unidas (UNMAS) tiene un programa de acción de emergencia en Sudán.

7. Suministro de entrenamiento militar y logística

Varios gobiernos han prestado recientemente entrenamiento militar para el uso o despliegue de armas en Sudán. Tal entrenamiento no suele incluirse en los datos oficiales sobre exportación de armas. Por ejemplo, se ha informado de que India prestó entrenamiento militar a Sudán en 2003.(98) Según Middle East Newsline, "Sudán ha estado estudiando una oferta india de plataformas y entrenamiento militares. La oferta se les hizo de nuevo a las autoridades de Jartum en el contexto de un intento de mejorar la cooperación entre ambos países en materia de defensa. Asimismo, Sudán ha estado considerando proyectos para desarrollar su ejército. El ministro sudanés de Defensa, Bakri Hassan Saleh, ha visitado instalaciones de defensa y militares indias para examinar diversos productos". (99)

A menudo, el suministro de entrenamiento militar extranjero va unido a un acuerdo más amplio de cooperación militar y transferencias de material militar . Sudán es uno de los cuatro países africanos con los que Rusia amplió su cooperación técnica militar en 2001, y en virtud de un acuerdo intergubernamental de cooperación técnica militar firmado en 2002 se utilizará técnica rusa para realizar económicas mejoras en los helicópteros militares y los vehículos blindados de Sudán.(100) Bielorrusia y Sudán han hablado hace poco de un proyecto de cooperación similar.(101) Asimismo, Malaisia y Sudán firmaron el 17 de febrero de 2004, según informes, un memorándum de entendimiento que preparará el terreno para la cooperación entre Kuala Lumpur y Jartum en materia de defensa.(102)

Sigue sin respuesta la cuestión de si tal entrenamiento ha contribuido a la comisión de violaciones de derecho humanos en Sudán, aunque es poco probable que estos Estados garantizaran la inclusión de rigurosos programas prácticos de entrenamiento de personal militar en Sudán, en cumplimiento de las normas internacionales de derechos humanos y el derecho internacional humanitario.

A mediados de 2003 se supo que la empresa australiana Q-Mac Electronics suministraba a menudo aparatos de radio de alta frecuencia a las fuerzas armadas de Sudán.(103) Se considera que este tipo de aparatos forman parte del equipo habitual utilizado en la coordinación de operaciones militares.

El transporte de armas a Sudán se hace por avión y por mar, generalmente a través de empresas extranjeras o de acuerdos conjuntos con empresas locales. Por ejemplo, una empresa de transporte de mercancías registrada en Moldavia, Aerocom, que transportó armas de Serbia a Liberia en 2002 violando el embargo de la ONU, ha estado transportando cargamentos a Sudán en 2004 y ha mantenido una estrecha relación comercial con la empresa nacional ucraniana de exportación de armas mencionada en los documentos sobre importaciones de armas de Sudán de agosto de 2004.(104) En 2003 una empresa sudanesa de transporte aéreo de mercancías arrendó un avión Antonov de carga registrado en Kirguistán de la última de una larga serie de compañías dirigidas por Victor Bout, corredor de armas ruso mencionado en varios informes de la ONU por violar sus embargos de armas.(105) Según informes, el avión tiene su base en Sharyah y es de la compañía British Gulf International Airlines de Kirguistán, formada en 2003 a partir de otra del mismo nombre registrada en Santo Tomé y con las mismas oficinas y el mismo personal.(106)

8. Suministro de armas a los grupos armados de oposición de Darfur

El Ejército de Liberación de Sudán, formado en febrero de 2003, atacó comisarías de policía y puestos militares en protesta, según sus declaraciones, por la marginación de Darfur, la falta de escuelas, hospitales y desarrollo económico y la ausencia de medidas gubernamentales para proteger a la población local de los grupos armados nómadas. Poco después se fundó el Movimiento Justicia e Igualdad, que, al parecer, es especialmente fuerte en Darfur Septentrional y que tiene vínculos con el Congreso Popular, partido de oposición dirigido por el ex ideólogo del gobierno Hassan al-Turabi. En septiembre de 2004 surgieron otros dos movimientos, próximos también, según informes, al Congreso Popular, a saber: Al Shahama(coraje) que actúa en Kordofan, y el Movimiento Nacional por la Reforma y el Desarrollo, escisión, al parecer, del Movimiento Justicia e Igualdad que actúa en los alrededores de Tina.

Los grupos rebeldes niegan haber recibido armas de otros países o fuentes y afirman que las que poseen las han conseguido en ataques a las fuerzas gubernamentales sudanesas. El 29 de octubre de 2004, el presidente del Movimiento Justicia e Igualdad, Khalil Ibrahim, dijo: "En Darfur, lo difícil no es encontrar combatientes, sino encontrar armas. El 90 por ciento de nuestro armamento procede de lo que nos hemos llevado de los cuarteles del ejército sudanés". Respondiendo a una declaración que Jan Pronk había hecho el día anterior en la ONU y en la que acusaba a los grupos rebeldes de haber colocado la mina terrestre que había matado a dos trabajadores de Save The Children el 10 de octubre de 2004, Khalil Ibrahim negó que el Movimiento Justicia e Igualdad hubiera puesto alguna vez minas terrestres. Tras asegurar que tenía 12.000 hombres levantados en armas, negó que su grupo se financiara en Libia.

Las comisarías de policía son uno de los objetivos preferidos de los grupos rebeldes, y son muchos los agentes de policía que han muerto en ataques armados. Los observadores de la Unión Africana, al investigar el secuestro por el Ejército de Liberación de Sudán de un jefe local y juez en el poblado de Teaisha/Al-Leeit el 10 de julio de 2004, entrevistaron a un hombre que afirmaba haber visto un convoy de dos vehículos en los que viajaba un grupo de hombres armados con AK47 y fusiles G3, que se dirigían a la comisaría. El entrevistado había sido testigo del asalto al arsenal, del que se habían llevado 22 armas. Los observadores de la Unión Africana determinaron que "la comisaría de policía era un lugar donde conseguir fácilmente armas para estos grupos armados y asaltantes armados".(107)

FOTO 6 – Soldado del Ejército de Liberación de Sudán en acción, Darfur. © AI/hilip Cox

Los grupos armados de oposición parecen haberse beneficiado tanto como los yanyawidde las facilidades para encontrar armas. Testigos presenciales han descrito cómo los combatientes de estos grupos son transportados en Land Cruiser, en los que se han instalado a veces ametralladoras. Es fácil obtener armas pequeñas y granadas propulsadas por cohetes de Chad, Libia, el mismo Sudán y, posiblemente, otros grupos armados de oposición. El gobierno sudanés afirma que la oposición armada recibe armas de Eritrea, donde tiene su base la federación de grupos de oposición sudaneses Alianza Nacional Democrática. El Ejército de Liberación de Sudán se ha sumado a esta federación, y sus dirigentes han realizado frecuentes visitas a Asmara en los seis últimos meses. El gobierno sudanés ha acusado también a la oposición armada de recibir armas de Israel, pero no ha aportado todavía pruebas de ello.

Los delegados de Amnistía Internacional que visitaron el campo de Musai escucharon testimonios de miembros de grupos nómadas que hablaban de homicidios y violaciones perpetrados por el Ejército de Liberación de Sudán. Las fuerzas del Movimiento Justicia e Igualdad y el Ejército de Liberación de Sudán han atacado convoyes de ayuda humanitaria y secuestrado a trabajadores de organizaciones de ayuda humanitaria. En la mayoría de los casos, al final han dejado en libertad a los secuestrados sin haberles causado ningún daño, pero también han matado a algunos civiles sudaneses, entre ellos dos miembros del personal del Comité para la Erradicación del Secuestro de Mujeres y Niños. El 27 de octubre de 2004, fuerzas del Ejército de Liberación de Sudán se llevaron a 18 personas –de origen nómada, según decían– de un autobús que viajaba de Nyala a Zalingei y mataron a 13 de ellas.

9. El petróleo y la financiación de las armas

La población de Sudán es pobre y sufre una guerra civil que dura ya casi dos décadas. Ocupa el puesto 139 entre los 177 países del Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la 72 entre los 94 países del Índice de Desarrollo de la Educación para Todos.

Sudán es uno de los 38 países del programa Países Pobres Muy Endeudados, lo que significa que su gobierno puede obtener facilidades de las instituciones financieras internacionales para pagar su deuda si reduce sus gastos militares y aumenta la transparencia. No ha hecho ni lo uno ni lo otro, y como consecuencia de ello sigue perteneciendo al grupo de los 11 Estados considerados "países en estado previo", lo que significa que no puede recibir ayuda de las instituciones financieras internacionales hasta que acaben las luchas o conflictos.

Es en el gobierno sudanés en el que recae en primer lugar la responsabilidad de respetar, proteger y hacer realidad los derechos humanos en Sudán. El derecho internacional de derechos humanos reconoce que los recursos de que disponen algunos Estados son limitados, por lo que la realización plena de los derechos económicos, sociales y culturales de población ha de hacerse progresivamente, según los recursos máximos disponibles. Los Estados Partes en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que Sudán ratificó en 1986, tienen que alcanzar siquiera un nivel esencial mínimo de disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales, utilizando todos los recursos disponibles.

La producción de petróleo de Sudán puede servir para proporcionar recursos que contribuirían en gran medida a permitir al Estado hacer realidad los derechos económicos, sociales y culturales de la población. Sin embargo, la falta de progresos en la realización de algunos de estos derechos, como el derecho al mayor nivel posible de salud, el derecho a la educación y el derecho a un nivel de vida adecuado, que incluya alimentos, agua y vivienda, afecta a gran número de personas en Sudán. Los ingresos derivados del petróleo, que podrían servir para financiar el progreso económico, social y cultural de los grupos marginados, contribuyen a financiar las armas y las milicias que cometen las violaciones de derechos humanos.

9.1 El boom del petróleo

El sector petrolero sudanés se desarrolló con mucha rapidez entre 1998 y 2000, y desde entonces el crecimiento ha sido constante. La producción de petróleo ha modificado algunos de los parámetros fundamentales de la economía sudanesa, que muestra ahora superávit en la balanza comercial de materias primas, aunque sujeto a las grandes fluctuaciones de precios del volátil mercado del crudo.

La economía de Sudán creció un 6,3 por ciento en 2002 –su producto interior bruto ascendió a 13.500 millones de dólares–(108) debido en parte al aumento de la producción de petróleo y a las buenas condiciones meteorológicas, que estimularon la producción agrícola. La producción de petróleo ha aumentado también los ingresos presupuestarios del gobierno. Casi toda la inversión directa extranjera que Sudán recibió en 2001 fue en el sector petrolero, y ascendió a 574 millones de dólares. Los principales inversores son empresas de la República Popular de China,(109) Malaisia(110) e India(111), y hay también empresas de estos países con actividades en la construcción de centrales eléctricas, conducciones y otras infraestructuras relacionadas con el petróleo y en otros proyectos inmobiliarios.(112). Varias empresas más(113) han firmado acuerdos con las autoridades sudanesas para hacer prospecciones en el futuro, pero sólo si se alcanza y se respeta un acuerdo de paz. Unas cuantas compañías más, de Pakistán y los Emiratos Árabes Unidos, también se han mostrado interesadas en empresas de servicios relacionadas con la industria del petróleo.

El petróleo representa ya más del 11 por ciento del producto interior bruto de Sudán. El petróleo y sus derivados generan el 40 por ciento de los ingresos públicos y el 81 por ciento de las exportaciones. Desde enero de 2003, las reservas probadas estimadas de Sudán han ido en aumento a medida que se exploran más zonas y se pueden hacer más prospecciones gracias al alto precio internacional del crudo en la actualidad.(114) Las reservas se han situado en los 563 millones de barriles, más del doble de los 262,1 millones de barriles estimados en 2001.(115) Como el precio internacional del crudo continúa aumentando, incluso yacimientos relativamente inaccesibles o de difícil aprovechamiento por otros motivos les resultan rentables a las compañías petroleras. Incluso al precio reducido de 40 dólares por barril,(116) los ingresos que obtiene Sudán del petróleo podrían suponer una renta diaria estimada de 18 millones de dólares, o 6.500 millones anuales, lo que aumentaría significativamente la parte del producto interior bruto del país correspondiente al sector petrolero. En realidad, Sudán no recibirá tanto dinero, que tendrá, de hecho, que repartir con las empresas con actividades en el país, dependiendo de los contratos de participación en la producción; pero en contratos comparables firmados por países productores y empresas petroleras, los primeros reciben una parte considerablemente mayor de las ganancias cuando sube el precio del petróleo.

9.2 Petróleo y gastos militares

La riqueza petrolera de Sudán ha desempeñado una función muy importante en la medida en que ha permitido a un país por lo demás pobre financiar los caros suministros de armas, helicópteros y bombarderos de que se ha valido el gobierno para lanzar ataques aéreos sobre ciudades y pueblos, así como las milicias que hacen la guerra por él. Con los crecientes ingresos procedentes del petróleo, el gobierno sudanés sigue estando en condiciones de destinar considerables recursos a actividades militares, ya sea en forma de pago de sueldos o de adquisición de material como helicópteros artillados, armas y pertrechos. El gobierno se ha servido del aumento de los ingresos procedentes del petróleo para financiar su capacidad militar, la cual se ha utilizado a su vez para hacer la guerra en Darfur, cometiendo incluso graves violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos.

Según el documento de estrategia sobre Sudán de la Comisión Europea para el periodo 2002-2007, la contribución de los ingresos procedentes del petróleo ha aumentado el nivel presupuestario del gobierno federal, que ha pasado de menos del 8 por ciento del producto interior bruto al 11 ó 12 por ciento en menos de dos años. El aumento de los recursos ha hecho posible un programa mayor de gastos, que ha permitido a Sudán mantener lo que la Unión Europea ha denominado un "fuerte presupuesto de gastos militares", destinando algún dinero a gastos en desarrollo. Los ingresos procedentes del petróleo han permitido también al gobierno reducir los impuestos.

La Unión Europea concluye en su valoración que una parte preponderante de los recursos federales corresponde a los gastos en seguridad (en especial la policía y el ejército), mientras que en el caso de los gastos en el sector social, quienes cargan con ellos son principalmente los gobiernos de los estados y las autoridades locales, que, como es sabido, andas cortas de fondos, sobre todo desde que se renunció a los impuestos agrícolas en 2001 en aplicación de una política nacional.(117) Según el análisis que realizó la Unión Europea del presupuesto, en muchas partidas de gastos en desarrollo interno hay importantes atrasos, lo que significa que el Estado está gastando menos de lo que tenía previsto, mientas que sigue manteniendo los gastos militares y policiales.

Según cifras del Fondo Monetario Internacional, en Sudán ha habido un aumento constante de los gastos militares. A principios de la década de 1990, suponían el 24,5 por ciento de los gastos del gobierno. (118) Éste ha optado por utilizar el aumento de los ingresos procedentes del petróleo para aumentar los gastos militares. Según el Centro para el Control de Armas y la No Proliferación, el presupuesto militar de Sudán ascendió a 700 millones de dólares(119) en 2003, cuando era de 81 millones en 2001. Este incremento de más de 119 millones de dólares en dos años ha sido posible gracias al aumento de la producción de petróleo y de los ingresos resultantes. Sólo entre 2002 y 2003, la producción de petróleo aumentó unos 73.000 barriles diarios, por lo que siendo el precio del barril ese año de unos 30 dólares por término medio, el sector petrolero de Sudán obtuvo unos ingresos adicionales de 2 millones de dólares diarios. A lo largo de 2003, el sector petrolero sudanés generó 700 millones de dólares, por lo que, como la parte de todo aumento del precio internacional del petróleo correspondiente al Estado es considerablemente mayor que la que reciben los demás beneficiados, el Estado tuvo unas ganancias imprevistas que bastaban para cubrir varias veces el aumento del presupuesto militar registrado entre 2001 y 2003.

Según la Economist Intelligence Unit, el gobierno gasta todos los años en la guerra la mitad del presupuesto del Estado.(120) Si estas estimaciones son ciertas, en una década el presupuesto de defensa se ha cuadruplicado. La cifra de alrededor de 700 millones de dólares correspondiente a 2003 ha de yuxtaponerse al presupuesto del gobierno de 2003, que es de 1.600 millones de dólares, lo que significa que Sudán puede haber gastado cerca de la mitad de sus ingresos federales anuales en defensa.

Hoy día, Sudán es el séptimo país con mayores gastos militares de África (le preceden Egipto, Sudáfrica, Argelia, Marruecos, Libia y Angola). Este presupuesto ha coincidido con un periodo de crecimiento económico, lo que produce la falsa impresión de que se ha reducido el porcentaje del producto interior bruto correspondiente a gastos en defensa. Muchos países enmascaran el aumento del presupuesto de defensa mostrando que, como porcentaje del producto interior, se ha reducido. Pero en las economías en crecimiento, aun cuando disminuya el porcentaje del presupuesto de defensa, los gastos reales en defensa pueden haber aumentado. En cifras absolutas, el presupuesto de defensa ha aumentado a un ritmo de dos dígitos al año.

9.3 El trabajo de Amnistía Internacional sobre el petróleo y los derechos humanos

En su informe Sudan: the Human Price of Oil,(121)Amnistía Internacional documentó cómo, desde 1999, las fuerzas del gobierno, las Fuerzas Populares de Defensa y las milicias locales apoyadas por el gobierno mataban, herían y expulsaban de sus poblados a los civiles de las zonas petrolíferas del estado de Unity y el Alto Nilo. La organización trató especialmente el desplazamiento forzoso ocurrido principalmente en torno a los yacimientos petrolíferos de Heglig y Unity. Los civiles de estas zonas eran expulsados de ellas o concentrados en ciudades controladas por el gobierno, como Bentiu. El Ejército de Liberación Popular de Sudán, principal grupo armado de oposición del sur, también intentó controlar las zonas petrolíferas, para lo que no dudó en aliarse con milicias locales de la región, cometer abusos contra civiles y atacar los bienes y al personal de las compañías petroleras.

Antes y después de la publicación de ese informe, Amnistía Internacional trató de entablar un diálogo con las empresas petroleras presentes en Sudán para examinar con ellas su obligación de proteger y promover los derechos humanos en las zonas donde desarrollaban sus actividades. Aunque la organización no pedía que esas empresas dejaran de invertir en Sudán ni que se retiraran de allí, sí expresó su preocupación por el uso que hacían de fuerzas gubernamentales responsables de violaciones en gran escala de derechos humanos –como operaciones en que se mataba y hería a civiles, desplazamiento forzado, reclutamiento forzado de niños soldados e impunidad– para protegerse. Asimismo, Amnistía Internacional se opuso al apoyo logístico directo de las empresas petroleras al gobierno sudanés que contribuyese a la comisión de violaciones de derechos humanos. Las fuerzas aéreas sudanesas utilizaban como base la pista de aterrizaje de Heglig, que era una infraestructura petrolera, y podía volar y lanzar operaciones gracias al combustible que les suministraban las empresas petroleras a pesar de que sus aviones efectuaban ataques deliberados e indiscriminados contra civiles.

Recomendaciones

Amnistía Internacional ha pedido reiteradamente al gobierno y a los grupos de oposición armada de Sudán que tomen medidas concretas para respetar el derecho internacional humanitario y de derechos humanos y ha instado a la comunidad internacional a que apoye este proceso. Es preciso buscar soluciones a la crisis de Darfur que protejan de manera oportuna, efectiva y duradera los derechos humanos de todos.

A la comunidad internacional

Los gobiernos deben garantizar que no se transfieren armas si cabe la posibilidad de que se utilicen para cometer violaciones de derechos humanos o violaciones del derecho internacional humanitario. De conformidad con el derecho consuetudinario internacional, todos los Estados deben abstenerse de autorizar las transferencias si se da la circunstancia de que saben o debieran saber que existe la posibilidad de que el tipo de armas transferidas sean utilizadas para cometer violaciones del derecho internacional. Por tanto, Amnistía Internacional:

1. Insta a todos los Estados mencionados en el presente informe a que suspendan de inmediato las transferencias a Sudán de todo tipo de armas y material logístico y de seguridad conexo que las fuerzas armadas o las milicias utilicen para cometer graves abusos contra los derechos humanos y crímenes de guerra.

2. En particular, pide al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga un embargo de armas de obligado cumplimiento al gobierno de Sudán a fin de detener el suministro de pertrechos militares y material conexo a las partes en el conflicto de Darfur hasta que se establezcan salvaguardias efectivas para proteger a los civiles de los abusos graves contra los derechos humanos y los crímenes de guerra. Este embargo ha de ir acompañado de un mecanismo de vigilancia de la ONU, dotado de los debidos recursos y que conste de un grupo de expertos que informe periódicamente al Consejo de Seguridad y de un comité de sanciones establecido por el Consejo de Seguridad conforme a la propuesta de resolución. El grupo de expertos realizará investigaciones de ámbito internacional y vigilará periódicamente los principales puertos de entrada a Sudán para ayudar a garantizar que se respeta el embargo.

3. Pide a la comisión internacional de investigación independiente establecida por el Consejo de Seguridad que considere la posibilidad de investigar la cuestión de complicidad en las violaciones del derecho internacional humanitario y de las normas internacionales cometidas en Darfur, en especial la que se da por medio del suministro de armas a los autores de tales violaciones.

4. Hace un llamamiento a todos los Estados para que tomen medidas preventivas con respecto a las exportaciones de armas y apoyen el establecimiento de un tratado sobre el comercio de armas(122) basado en el derecho internacional, especialmente en las normas de derechos humanos y el derecho humanitario, y en virtud del cual se prohíban las transferencias de armas el Estado en cuestión si sabe o se debería saber que cabe la posibilidad de que las armas transferidas sean:

· utilizadas para cometer violaciones graves de derechos humanos,

· utilizadas para cometer violaciones graves del derecho internacional humanitario,

· utilizadas para cometer genocidio o crímenes de lesa humanidad, o

· desviadas y utilizadas para cometer cualesquiera de estas violaciones del derecho internacional.

5. Insta al gobierno de Sudán y a los Estados vecinos que cumplan los compromisos que han contraído en virtud de la declaración de Bamako acerca de una postura común africana sobre la proliferación, circulación y tráfico ilícitos de armas pequeñas y armas ligeras, acordada el 1 de diciembre de 2000 y en la que se insta a respetar los derechos humanos fundamentales y el derecho internacional humanitario, sí como en virtud del protocolo de Nairobi para la prevención, control y reducción del número de armas pequeñas y armas ligeras en la región de los Grandes Lagos y el Cuerno de África, acordado el 21 de abril de 2004 y en el que se pide respeto de los derechos humanos y buena administración de los asuntos públicos.

6. Hace un llamamiento a todos los gobiernos para que tomen medidas concretas a fin de controlar las actividades de los fabricantes, comerciantes, corredores y traficantes de armas(123) por medio de: a) un registro nacional estricto de cada fabricante, corredor, transportista y agente financiero de armas, incluso si realizan sus actividades sólo a través de "terceros países", excluyendo del registro a todo el que haya sido declarado culpable de delitos como blanqueó de dinero, tráfico de armas y actos de violencia relacionados con armas, y b) procedimientos rigurosos de concesión caso por caso de permisos de exportación, transito e importación de armas, en los que se considere toda la información relativa a los corredores de armas, transportistas y agentes financieros participantes en cada transacción, a fin de que sólo se conceda el permiso si la transferencia de armas propuesta no es dirigida ni desviada a ninguna fuerza o unidad armada que pueda violar el derecho internacional humanitario y de derechos humanos.


itap0 7. Pide a todos los Estados que firmen y ratifiquen la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción (Convención de Ottawa) y ayuden a limpiar Sudán de este tipo de minas.

8. Pide a las empresas petroleras con actividades en Sudán que garanticen la transparencia de tales actividades haciendo públicos los ingresos que se reparten con el gobierno de Sudán en virtud de sus contratos de producción, prospección, refinado o cualquier otro proceso relacionado con la industria del petróleo.

9. Pide al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional que tengan en cuenta la situación de los derechos humanos en Sudán al evaluar de nuevo su condición de País Pobre Muy Endeudado.

A las partes en el conflicto de Sudán

Amnistía Internacional hace un llamamiento para:

1. Pedir a todas las partes en el conflicto que se comprometan públicamente y sin demora a respetar el derecho internacional humanitario y de derechos humanos en el país, en particular absteniéndose de efectuar ataques directos o indiscriminados contra civiles y bienes civiles. Deben explicar claramente a todos los combatientes bajo sus órdenes que no maten a civiles ni recurran a la tortura ni a la violación u otras formas de violencia sexual.

2. Pedir a todas las partes en el conflicto que fundamenten en los derechos humanos las conversaciones de paz de Naivasha, Kenia, y Abuja, Nigeria. Los procesos de paz han de dar como resultado un compromiso firme de respetar los derechos humanos fundamentales, incluido el derecho a no sufrir discriminación, en todo Sudán.

3. Pedir al gobierno sudanés que admita su responsabilidad en la crisis de Darfur. Debe condenar los ataques contra civiles y las demás violaciones graves de derechos humanos cometidas por las milicias o las fuerzas terrestres o aéreas gubernamentales durante el conflicto.

4. Pedir al gobierno sudanés que desarme y disuelva de inmediato las milicias yanyawid,incluidos los miembros de ellas que se han incorporado a las Fuerzas Populares de Defensa, la Policía Popular u otras fuerzas paramilitares que puedan haber participado en ataques contra civiles.

5. Pedir al gobierno sudanés que retire a toda persona sospechosa de cometer violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos de los cargos donde pueda seguir cometiendo tales actos.

6. Pedir al gobierno sudanés que garantice que se investigan con prontitud, exhaustividad e independencia las presuntas violaciones de derechos humanos que se han cometido y se están cometiendo y que pone a disposición judicial a los responsables para que sean sometidos a juicios justos y sin posibilidad de que se les imponga la pena de muerte ni ninguna otra pena cruel, inhumana o degradante. La impunidad de las ejecuciones extrajudiciales y otros homicidios ilegítimos, la tortura, las violaciones, los secuestros y las detenciones arbitrarias no hace más que dar pábulo a la comisión de nuevas violaciones de derechos humanos en Darfur y en el resto del país.

7. Pedir a todas las partes en el conflicto que ofrezcan resarcimiento a las víctimas, incluidas compensación y restitución.

8. Pedir al Ejército de Liberación de Sudán y al Movimiento Justicia e Igualdad que tomen medidas concretas a fin de garantizar que sus combatientes respetan el derecho internacional humanitario. En particular, deben abstenerse de efectuar ataques contra civiles y bienes civiles y deben separar a toda persona sospechosa de cometer violaciones del derecho internacional humanitario de los cargos en que pueda continuar cometiéndolas.





Apéndice 1

Descripciones, hechas por testigos, de armas y material utilizados por las partes en el conflicto de Darfur(124)

Gobierno de Sudán

yanyawidEjército de Liberación de Sudán/Movimiento Justicia e IgualdadArmas y munición encontradas sobre el terrero




Aviación








Aviones – avión Antonov – Antonov de ala fija





Aviones de combate MiG





Helicópteros –helicópteros artillados – helicópteros artillados MI-24





Vehículos








Camionetas - Land Cruiser

Land Cruiser

Land Cruiser





Camionetas (jeeps, Land Cruiser) equipadas con ametralladoras

Land Cruiser equipados con ametralladoras

jeeps Land Cruiser equipados con ametralladoras pesadas





Camiones cisterna – tanques

camión cisterna (Renault GIAD)





Camiones – camión Renault – camión militar – camión "zt"

camión (Hino 27)





Buldózer






SBG 9





Armas pesadas, armas pequeñas, armas ligeras y munición








granadas propulsadas por cohetes

granadas propulsadas por cohetes

granadas propulsadas por cohetes





Estabilizadores de granadas propulsadas por cohetes RPG-7

"Fank"





Ametralladoras Browning

bazokas

bazokas





Ametralladora de 12,7 mm

Ametralladora de 12,7 mm

fusiles / casquillos vacíos de ametralladora pesada





Doshkas (ametralladoras)






morteros – morteros de 60 mm morteros de 82 mm, morteros de 62 mm, morteros de 120 mm

morteros



sa240





Fusiles FAL belgas

armas de 20 mm





Armas pequeñas

armas pequeñas

armas pequeñas






B-10 (fusiles de asalto)







Fusil G3

fusiles

fusiles G3 y G4





Kalashnikov

Kalashnikov

Kalashnikov (AK47)





minas terrestres





proyectiles sin explotar





Bomba

Muestras de casquillos vacíos de bombas sin explotar de 20mm, 7,62 y 80 mm





Obuses





Granada

granada

granada Inerga sin explotar disparada con una ametralladora Browning





Katushya (cohetes de 107 mm)

granada propulsada por cohete detonada





Cohetes de helicóptero





munición real





casquillos vacíos de calibre 12,7 mm





7,65 mm

casquillos vacíos de calibre 7,62 mm





********



(1) Testimonio ofrecido a Amnistía Internacional en el campo de Zam Zam, Darfur Septentrional, el 6 de octubre de 2004.



(2) El término yanyawid, que significa "jinetes armados" o "demonios (yinns) a caballo" se utilizó por primera vez para designar a las milicias nómadas de Darfur en 1987-1989.



(3) Véase, por ejemplo, Amnistía Internacional, Sudan: Human rights violations in the context of civil war (Índice AI: AFR 54/017/1989).



(4) Informe del Secretario General sobre el Sudán con arreglo al párrafo 7 de la resolución 1547 (2004) del Consejo de Seguridad, Consejo de Seguridad, 5050ª sesión, 5 de octubre de 2004, S/PV.5050.



(5) Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana, 17ª reunión, Communiqué, 20 de octubre de 2004, PSC/PR/Comm.(XVII).



(6) A parecer, muchos de los condenados habían sido acusados de delitos comunes, como robo a mano armada, y llevaban ya meses o años en prisión.



(7) Informe del Secretario General sobre el Sudán con arreglo al párrafo 7 de la resolución 1547 (2004) del Consejo de Seguridad, Consejo de Seguridad, 5050ª sesión, 5 de octubre de 2004, S/PV.5050.



(8) Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, observación general 3, La índole de las obligaciones de los Estados Partes, doc. ONU E/1991/23 (Sudán ratificó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en 1986), y Comité de los Derechos del Niño, observación general no. 5, Medidas generales de aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño, doc. ONU CRC/GC/2003/5 (Sudán ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño en 1990).



(9) Asamblea General, resolución A/RES/56/83, de 12 de diciembre de 2001.



(10) Incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate.



(11) Intergovernmental Authority on Development (IGAD), agrupación subregional de siete países del Cuerno de África, entre los que figuran Kenia y Uganda.



(12) Alex de Waal, Famine Crimes, Politics & the Disaster Relief Industry in Africa, ARIAI/Indiana/James Currey, 1997, p. 91.



(13) Véase, por ejemplo, International Crisis Group, Sudan. Towards an Incomplete Peace, diciembre de 2003, y Darfur Rising, Sudan’s New Crisis, marzo de 2004.



(14) Amnistía Internacional, Sudan: Urgent call for Commission of Inquiry in Darfur as situation deteriorates, Índice AI: AFR 54/004/2003, 21 de febrero de 2003.



(15) Consejo de la Unión Europea, Posición Común 2004/31/PESC del Consejo de 9 de enero de 2004 sobre la imposición de un embargo de armas, municiones y equipo militar a Sudán.



.



(16) Resolución 1556 del Consejo de Seguridad de la ONU, de 30 de julio de 2004, S/RES/1556(2004), párr. 7. El Consejo de Seguridad impuso sanciones diplomáticas a Sudán en abril de 1996 (resolución 1054). En agosto de 1996 aprobó la resolución 1070, por la que se aplicaba un embargo aéreo a Sudán, aunque no por razones humanitarias. Todas las sanciones se levantaron en virtud de la resolución 1372, de 28 de septiembre de 2001, debido a la promesa de Sudán de cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad.



(17) Informe del Secretario General sobre el Sudán con arreglo al párrafo 7 de la resolución 1547 (2004) del Consejo de Seguridad, Consejo de Seguridad, 5050ª sesión, 5 de octubre de 2004, S/PV.5050



(18) Véase el apartado 2.



(19) Testimonio recogido en el campo de Goz Amer, Chad, en mayo de 2004



(20) Reuters, Interview – Darfur rebels use human shields – Sudan Security Chief, por Opheera McDoon, lunes 18 de octubre de 2004.



(21) Entrevistas realizas por Amnistía Internacional en el campo de Mile, Chad, entre el 13 y el 25 de mayo de 2004.



(22) Amnistía Internacional, Darfur - Sudan: Too many people killed for no reason, Índice AI: AFR 54/008/2004, 3 de febrero de 2004.



(23) Testimonio recogido en el campo de Mile, Chad, en 2004.



(24) Amnistía Internacional, Darfur - Sudan: Too many people killed for no reason, Índice AI: AFR 54/008/2004, 3 de febrero de 2004, p. 16.



(25) Human Rights Watch, Darfur destroyed: Ethnic cleansing by government and militia forces in Western Sudan, mayo de 2004, p. 25.



(26) Amnistía Internacional, Darfur - Sudan: Too many people killed for no reason, Índice AI: AFR 54/008/2004, 3 de febrero de 2004, p. 14.



(27) Testimonio recogido en el campo de Kounoungo, Chad, en mayo de 2004.



(28) Amnistía Internacional, Darfur - Sudan: Too many people killed for no reason, Àdndice AI: AFR 54/008/2004, 3 de febrero de 2004, p. 28.



(29) Testimonio recogido por Amnistía Internacional en el campo de Kounoungo, Chad, en mayo de 2004.



(30) Hay, por ejemplo, más casos de suministros en los que éstos no se han confirmado o podrían haber sido anulados. En junio de 2004, en un informe de la Universidad de Tel Aviv sobre la capacidad militar de Sudán se afirmó que Ucrania había suministrado 12 aviones de combate MiG-21, pero este dato sigue sin confirmarse y podría referirse al suministro de los mismos aviones desde al Federación Rusa (www.tau.ac.il/jcss/balance/sudan.pdf).



(31) Registro de Armas Convencionales de las Naciones Unidas, 1996; Jane’s Intelligence Review, 1 de julio de 1998. En esta publicación se afirmaba que, al parecer, el trato incluía también misiles superficie-aire.



(32) Sitio web de Al-Ra'y al-Amm, Jartum, 11 de octubre de 2004.



(33) Charles R. Smith, "Russia sells advanced Mig-29 Fulcrum to Sudan and Yemen", Rense.com. Según Smith, esta información fue proporcionada por la prestigiosa publicación de la industria de defensa y aeroespacial estadounidense Aviation Week and Space Technology. Véase también Tom Cooper, African Migs – Part 3, 2 de septiembre de 2003.



(34) Jane’s Intelligence Review, 1 de julio de1998, y Aviation Week & Space Technology, www.aviationnow.com/content/publication/awst/2001outlook/aw347.htm



(35) Ibíd., www.aviationnow.com.



(36) Tom Cooper, African Migs – Part 3, 2 de septiembre de 2003. http://www.acig.org/artman/publish/article_197.shtml



(37) www.aviabaltika.com. Se puede encontrar información política complementaria en Corinne Deloy, http://www.robert-schuman.org/anglais/oee/lituanie/presidentielle/default.htm, 13 de junio de 2004



(38) Lietuvos Respublikos Seimas, Nutarimas, Del Seimo Laikinosios Komisijos Kontrolioujamu Prekiu Eksporto Problemoms ir su tuo Suijusiai Bendroves "Avia Baltika" Veiklai Istirti, 2003 m,kovo 20d. no IX-1380, Vilnius (comisión provisional del Parlamento para la investigación de problemas de exportación controlada de productos en las actividades conexas de la empresa Avia Baltika, Vilnus, 20 de marzo de 2003). La Comisión afirma en su informe que "escuchó a representantes del Ministerio de Economía, el Ministerio de Defensa Nacional, el Departamento de Seguridad del Estado, la Inspección Fiscal, el Servicio de Investigación de Delitos Económicos y la Fiscalía General, así como a representantes de las dos principales empresas dedicadas a la importación y exportación de productos estratégicos, Avia Baltika y Helisota, y estudió los procedimientos seguidos en estos casos en el extranjero".



(39) Ibíd.



(40) Ibíd.



(41) Ibíd.



(42) El 3 de noviembre de 2003, Lietuvos Rytas, el mayor periódico del país, publicó la parte principal del informe del Departamento de Seguridad del Estado, que trataba de los vínculos entre el propietario de Avia Baltika y el presidente lituano. La Fiscalía abrió de inmediato una investigación preliminar, y el Tribunal Constitucional hizo una investigación en la que se determinó que el presidente, que había recibido fondos para su campaña de Avia Baltika, había infringido la ley. En abril, el Parlamento aprobó en votación que se presentaran cargos contra el presidente por delitos cometidos en el desempeño de su cargo. En 2002, con anterioridad al informe de la investigación del Departamento de Seguridad del Estado, la Fiscalía General había dictado auto de procesamiento contra Avia Baltika por presunto contrabando de material estratégico. La Fiscalía General declaró en un comunicado de prensa que Avia Baltika importaba y exportaba a Sierra Leona material estratégico de doble uso, como piezas de repuesto para helicópteros Mi-8, sin permiso. El Parlamento había prohibido la exportación de material estratégico de doble uso a Sierra Leona.



(43) Contrato No.01/SAF – 2003, Helilift Co Ltd y Ministro de Defensa de Sudán, 22 de mayo de 2003. "Criminal case on Borisov’s company may open", Lietuvos Respublikos, Ministerio de Justicia, Vilnus, 4 de noviembre y 2 de diciembre de 2003, http://www.tm.lt/default.aspx?item=spauda&id=7564, Baltic Times, 21 de noviembre de 2003.



(44) Información del Ministerio de Justicia, Vilnus, del Baltic News Service, 4 de noviembre de 2003.



(45) www.db.idpproject.org/Sites/idpSurvey.nsf/6A316415AF7E0CA4C1256CD900315A63/$file/SFP+Monthly+Briefing+Nov-02.pdf A View of Sudan from Africa: Monthly Briefing 11-02, noviembre de 2002.



(46) The Moscow Times, "Mig Under fire for Arming Sudan", de Lyuba Pronina, 22 de julio de 2004, y Jane’s Defence Weekly, 11 de agosto de 2004, que informó de que se habían entregado 10 MiG 29 al precio de120 millones de dólares estadounidenses. Konstantin Makiyenko, vice presidente del comité estratégico independiente Centro de Análisis de Estrategias y Tecnologías, también manifestó que se podrían haber mandado a Sudán hasta 12 MiG-29, según información publicada por la Oficina de Información Católica de Sudán (Sudanese Catholic Information Office, SCIO Monthly Report, diciembre de 2001).



(47) "Russia says no link between fighter planes and Darfur conflict", PANA, 21 de agosto de 2004.



(48) www.defensenews.com calculó 370 millones de dólares estadounidenses el 19 de abril de 2004, y Jane’s Defence Weekly, 120 millones el 11 de agosto de 2004. Es posible que estas estimaciones se hicieran con un volumen o tipo distinto de equipo de distinto precio.



(49) Certificado de usuario final de la Corporación de Industrias Militares de Sudán para Ukrspetsexport, de Ucrania, con fecha de 25 de mayo de 2004.



(50) Sunday Times, "Briton supplies arms to Sudan", 5 de septiembre de 2004.



(51) Tom Cooper, "Sudan, Civil War since 1955", 2 de septiembre de 2003; http://www.acig.org/artman/publish/article_180.shtm



(52) Amnistía Internacional, Darfur - Sudan: Too many people killed for no reason, Índice AI: AFR 54/008/2004, 3 de febrero de 2004, p. 20.



(53) Registro de Armas Convencionales de las Naciones Unidas para 2003, que contiene los datos presentados por el gobierno de Bielorrusia el 26 de mayo de 2004.



(54) Registro, op. cit., 2002, que contiene los datos presentados por el gobierno de Bielorrusia el 3 de junio de 2003.



(55) Registro, op. cit., 2001 y 1999, que contiene los datos presentados por el gobierno de Bielorrusia el 2 de julio de 2002 y el 12 de febrero de 2001, respectivamente.



(56) Registro, op. cit., 1996; Jane’s Defence Weekly, 6 de febrero de 2002.



(57) Sitio web de Al-Ra'y al-Amm, Jartum, 11 de octubre de 2004, y televisión bielorrusa, 6 de octubre de 2004.



(58) "Sudan: Vice-President Taha, Belarussian defence minister discuss ties", texto de informe en inglés de la televisión sudanesa, 14 de octubre de 2003.



(59) "Bulgaria: armi al Sudan, violato embargo ONU", Osservatorio sui Balcani, 22 de octubre de 2003; "Bulgaria Has Issued No Export Permits for Embargoed Countries," Capital Weekly, 29 de mayo de 2002; "Beta Claiming Millions in Debt from Sudan," PARI Daily, 22 de mayo de 2002.



(60) Tanya Dzhonkova y Darina Sholeva, "Bulgarian defence contractor loses license because of deals with Sudan", Sofia, Dnevnik, 20 de mayo de 2002; "Bulgarian government denies responsibility for firms' arms deals with Sudan", sitio web de la agencia de noticias búlgara BGNES, Sofia, 26 de octubre de 2004.



(61) Ibíd.; v. "Trade in Arms: the Next Scandal", Kapital Weekly, 28 de mayo de 2002.



(62) Sofia, Dnevnik, 20 de mayo de 2002, op. cit.



(63) Ibíd. Véase también "Bulgaria: Counterintelligence investigates Arsenal plant over deals with Sudan", Sofia Dnevnik, 23 de mayo de 2002.



(64) Der Spiegel dijo el 20 de mayo de 2002 que la aduana alemana tenía indicios de que un intermediario alemán y otro búlgaro habían estado utilizando direcciones de Chipre para hacer reenvíos a destinos sujetos a embargo.



(65) "Bulgarian government denies responsibility for firms’ arms deals with Sudan", agencia de noticias BGNES, 26 de octubre de 2004. Un organismo de la ONU, el Mecanismo de Vigilancia de las sanciones contra la UNITA, informó de que había enviado una misión a Gibraltar y había sido informado de que "KAS Engineering estaba administrada por SKYSEC Secretarial Limited, basada en Chipre. A solicitud del Mecanismo, las autoridades de la República de Chipre informaron que SKYSEC era una compañía que proporcionaba servicios de consultoría, administración y secretaría. Las mismas autoridades indicaron que la empresa ARMART International LT, con domicilio en 4 Athol Street, Isla de Man (Reino Unido), ejercía funciones de dirección para la empresa KAS. El principal accionista es INTERCON Nominees Ltd., con domicilio en 2nd Floor, Atlantic House, Circular Road, Douglas, Isla de Man. Las autoridades chipriotas se pusieron en contacto con SKYSEC, que indicó que actuaba como secretaría adjunta designada y desconocía las actividades de KAS", Nota del Presidente del Consejo de Seguridad. Se adjunta la adición al informe final del Mecanismo de Vigilancia de las sanciones contra la UNITA (véase S/2000/1225, anexo), que se presenta de conformidad con la resolución 1336 (2001) del Consejo de Seguridad, de 23 de enero de 2001, doc. ONU S/2001/363.



(66) Fueron acusados de contrabando, falsificación de documentos y desfalco. "Three officials investigated about illegal exports of military hardware to Sudan", en Bulgarian News Network, 18 de octubre de 2003, http://www.bgnewsnet.com/story.php?sid=1683.



(67) "Bulgarian Armory-Chiefs Accused of Contraband Dismissed", 31 de octubre de 2003, http://www.novinite.com/view_news.php?id=27659



(68) En agosto de 1999, el periódico polaco Gazeta Wyborcza informó por primera vez de esta operación. Véanse también Jane’s Defence Weekly, 26 de julio de 2000, y Universidad de Tel Aviv, op. cit.



(69) Human Rights Watch, Sudan: Oil and Human Rights, septiembre de 2003.



(70) Ibíd.



(71) Tom Cooper, Sudan, Civil War since 1955, 2 de septiembre de 2003; http://www.acig.org/artman/publish/article_180.shtm



(72) Jane’s Armour and Artillery 2001-2002.



(73) Sunday Times, "Briton supplies arms to Sudan", 5 de septiembre de 2004.



(74) Certificado de usuario final de la Corporación de Industrias Militares de Sudán para Ukrspetsexport, de Ucrania, con fecha de 23 de agosto de 2004.



(75) Certificado de usuario final de la Corporación de Industrias Militares de Sudán para Ukrspetsexport, de Ucrania, con fecha de 25 de mayo de 2004.



(76) Cámara de los Comunes del Reino Unido, Early Day Motion 1705, 11 de octubre de 2004: "esta Cámara toma nota con preocupación de que, de acuerdo con Comtrade, base de datos comercial de productos compilada por las Naciones Unidas, el Reino Unido ha enviado más de 180 toneladas de armas a Sudán en los tres últimos años; toma nota también de que las mercancías incluían repuestos y accesorios para armas pequeñas y municiones del estilo de las utilizadas normalmente por la milicia Janjaweed, y toma nota además de que, aunque aparentemente el Ministerio de Comercio e Industria ha indicado que no tiene constancia de esta transacción, es probable que estas armas hayan sido enviadas por mediación de un corredor de armas británico o una empresa del Reino Unido. La Cámara pide que se realice un examen completo de este asunto y se le presente un informe y que se cierre la laguna jurídica existente en el control del comercio de armas con respeto al corretaje".



(77) La ley se promulgó como consecuencia de las campañas emprendidas por la Sección Británica de Amnistía Internacional y otras organizaciones no gubernamentales.



(78) Ministerio de Industria y Comercio de Irlanda, respuesta a la Sección Irlandesa de Amnistía Internacional , 6 de octubre de 2004.



(79) Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación en Darfur, E/CN.4/2005/3 , 7 de mayo de 2004, párr. 56.



(80) Informe del secretario general de la ONU, de conformidad con los párrafos 6 y 13-16 de la resolución 1556 del Consejo de Seguridad, 30 de agosto de 2004, párr. 19.



(81) Informe de los observadores del alto el fuego de la Unión Africana sobre un presunto ataque al poblado de Abu-Deleyk efectuado el 23 de julio de 2004.



(82) Los delegados de Amnistía Internacional recogieron más de un centenar de testimonios de refugiados sudaneses en nueve lugares de la frontera del este de Chad repartidos por más de 300 kilómetros. Los testimonios eran coherentes y creíbles, y todos indicaban que se habían estado efectuando ataques de manera casi sistemática. En el presente informe se reproducen sólo algunos de ellos.



(83) Amnistía Internacional, Sudán: La violación como arma de guerra, Índice AI: AFR 54/076/2004, 19 de julio de 2004.



(84) En el informe sobre la situación en Darfur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, E/CN.4/2005/ 3, de 7 de mayo de 2004, se menciona esto.



(85) Al artículo 3.c prohíbe "los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes".



(86) Base de datos de la ONU sobre estadísticas del comercio de productos (Comtrade), compilada con los datos que los Estados miembros presentan cada año a la División de Estadística de la ONU sobre sus importaciones y exportaciones. Se han establecido una serie de códigos aduaneros comunes o armonizados para los diversos tipos de productos con que se comercia. Hay varios códigos para las armas, municiones y otros materiales de defensa.



(87) Por ejemplo, Jane’s Defence Weekly ha informado de que en 1991 se exportaron de Irán a Sudán 50.000 fusiles G3, lo que explicaría por qué se menciona tanto este arma en el contexto de los ataques efectuados en Darfur por las tropas del gobierno y las milicias.



(88) Jane’s Intelligence Review, 1999.



(89) Certificado de usuario final de la Corporación de Industrias Militares de Sudán para Imbel, de Brasil, con fecha de 23 de junio de 2004.



(90) Sunday Times, "Briton supplies arms to Sudan", 5 de septiembre de 2004.



(91) Human Rights Watch, Sudan – Global trade, local impact, agosto de 1998, http://www.hrw.org/reports98/sudan/



(92) Para una explicación de Comtrade, véase la nota al pie 85.



(93) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, 25 de julio de2004, www.ifrc.org/WHAT/health/archi/fact/fmines.htm



(94) Human Rights Watch, Sudan – Global trade, local impact, agosto de 1998, http://www.hrw.org/reports98/sudan/



(95) Banque de données CDRPC [Centre de Documentation et de Recherche sur la Paix et les Conflits] 2000, Jane’s Mines and Mine Clearance , www.obsarm.org/obsarm/mines/sudan.htm



(96) Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación en Darfur, E/CN.4/2005/3, 7 de mayo de 2004.



(97) Amnistía Internacional, Darfur - Sudan: Too many people killed for no reason, Índice AI: AFR 54/008/2004, 3 de febrero de 2004.



(98) www.tau.ac.il/jcss/balance/sudan.pdf



(99) "Sudan thinks over Indian offer for military cooperation", Middle East Newsline, 26 de febrero de 2004.



(100) Nikolai Novichkov, "Russian defense minister Ivanov announced an accord with Sudan on military cooperation", Moscow in JDW 15.05.02; www.idds.org



(101) Véanse los apartados sobre Bielorrusia supra.



(102) "Sudan thinks over Indian offer for military cooperation", Middle East Newsline, 26 de febrero de 2004.



(103) International Defence Review, 1 de julio de 2003, informó de que la empresa había afirmado lo siguiente: "Entre los usuarios figuran actualmente el ejército angoleño, la Fuerza de Defensa australiana (para su uso en Timor Oriental), las fuerzas aéreas chinas, el Departamento de Seguridad Pública chino, las fuerzas armadas de la República Democrática del Congo (para su uso en Sudán), el ejército francés, el Ministerio del Interior ruso, la Real Policía de Brunei (para su uso en Namibia), el Ministerio de Defensa de Singapur, las fuerzas especiales de Sudáfrica y las fuerzas armadas de Sudán". Véase también Jane's Defence Review, enero de 2002.



(104) A Aerocom se la menciona en un informe oficial del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que se dice que participó en la transacción o intento de transacción ilegal de casi 6.000 fusiles y ametralladoras automáticos, 4.500 granadas, 350 lanzamisiles, 7.500 minas terrestres y millones de balas de Serbia a Liberia, infringiendo un embargo de armas de la ONU". Otra empresa de transporte aéreo con sede en Ucrania, Asterias Commercial SA, menciona a ‘Aerocom’ y a ‘Ukrespetsexport’ como socios en su sito web (http://www.asterias.com.ua/eng/5.html). Ukrspetsexport es la compañía ucraniana exportadora de armas mencionada en los certificados de usuario final de agosto de 2004 (véanse el apartado sobre el Reino Unido, Irlanda y Ucrania supra y las empresas enumeradas en www.asterias.co.ua). Sobre los cargamentos fletados por Aerocom a Sudán, véase, por ejemplo, "Sudan aid 'flown on gun-running planes'", Evening Standard, 25 de agosto de 2004.

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(105) Por ejemplo, véase la descripción que se hace de las actividades de Victor Bout en Nota del Presidente del Consejo de Seguridad. Se adjunta la adición al informe final del Mecanismo de Vigilancia de las sanciones contra la UNITA (véase S/2000/1225, anexo), que se presenta de conformidad con la resolución 1336 (2001) del Consejo de Seguridad, de 23 de enero de 2001, doc. ONU S/2001/363, 18 de abril de 2001.



(106) Aero Transport Data Base, octubre de 2004; Inter Press Service, 20 de mayo de 2004; "The Trafficker Viktor Bout Lands US Aid for Services Rendered in Iraq", Le Monde, 18 de mayo de 2004; "Gladioli or Guns Fair Game for a Sanctions Buster", Financial Times, 17 de mayo de 2004.



(107) Informe de los observadores del alto del fuego de la Unión Africana sobre el presunto ataque al poblado de Tweisha/El Leeit, en el que se perpetró el secuestro de Nauren Abaucer Yusuf, jefe de todas las tribus de Darfur Oriental y juez, el 10 de julio de 2004, http://www.africa-union.org/DARFUR/reports.



(108) La agricultura supone el 39,2 por ciento de la economía; la industria, el 18,3, y los servicios, el 42,5. El 70 por ciento de la población de Sudán vive de la agricultura.



(109) Corporación Nacional del Petróleo china.



(110) Petronas Bhd.



(111) Oil and Natural Gas Commission Videsh Ltd.



(112) Hay más 10.000 ciudadanos chinos trabajando actualmente en Sudán. Las importaciones de petróleo chinas han aumentado un 35 por ciento al año y desde 1999 China ha invertido más de 3.000 millones de dólares estadounidenses en el desarrollo de los yacimientos petrolíferos y en la construcción de 1.500 kilómetros de conducciones, una refinería y un puerto. Véase "China Fights UN. Sanctions to Safeguard Oil", The Independent, 15 de octubre de 2004.



(113) Incluida, por ejemplo, Total, de Francia.



(114) Se calcula que las reservas petroleras del país se sitúan entre los 600 y los 1.200 millones de barriles, siendo las reservas recuperables estimadas de más de 800 millones de barriles. Esto significa que hay todavía 237 millones de barriles de reservas petroleras sin explorar, lo que explica el continuo interés de los inversores en Sudán.



(115) La producción de crudo fue de 146.000 barriles diarios por término medio en 1999 y ascendió a los 227.500 barriles diarios durante 2002. La cifra ha ido aumentando continuamente desde que se construyó el oleoducto para las exportaciones en julio de 1999, y en 2003 superaba los 300.000 barriles diarios. Se espera que en 2005 la producción haya superado los 450.000 barriles diarios.



(116) En el momento de redactar el presente informe, el precio del petróleo en los mercados internacionales se situaba en más de 50 dólares estadounidenses por barril.



(117) Comisión Europea, documento de estrategia sobre Sudán, octubre de 2002.



(118) Él porcentaje del total de gastos del gobierno correspondiente a gastos militares ha variado según la situación política del país. En 1955 fue de alrededor del 7,9, y ascendió a 19,7 en 1964, cuando estalló la guerra civil. Se produjo un enorme aumento en 1965, y se mantuvo por encima del 20 por ciento hasta 1972, cuando la firma del acuerdo de Addis Abeba puso fin a la guerra. En 1975 se redujo al 11,6 por ciento y se mantuvo ligeramente por encima del 10 por ciento a finales de los años setenta y principios de los ochenta. Sin embargo, la reanudación de la guerra civil en 1983 trajo consigo nuevos aumentos, y a principios de los años noventa los gastos militares representaban ya el 24,5 por ciento del total de gastos del gobierno.



(119) http://64.177.207.201/static/budget/annual/fy05/world.html



(120) EIU Q2 1999, p. 20.



(121) Índice AI: AFR 54/01/00 ERR, 3 de mayo de 2000.



(122) Para más información, véase http://www.controlarms.org/the_issues/whats_wanted.htm



(123) El control del corretaje de armas y la prevención del corretaje ilícito se mencionan en varios acuerdos políticos sobre armas pequeñas, en especial en el Programa de Acción de las Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos, de 2001; en el protocolo de las Naciones Unidas sobre las armas de fuego de 2001, y en el protocolo de Nairobi sobre las armas de fuego, de 2004. En mayo de 2003, los Estados miembros de la Unión Europea acordaron también adoptar una apostura conjunta sobre el control del corretaje de armas, tras lo cual se firmaron acuerdos también en la OSCE , así como el acuerdo de tratado de Wassenaar de Estados exportadores de armas. No obstante, muchos gobiernos no han establecido aún leyes y procedimientos específicos para controlar el corretaje de armas.



(124) Descripciones de armas y material hechas por testigos presenciales según información recogida sobre el terreno por la Unión Africana, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la ONU desde 1997.





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