Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Democratic Republic of Congo: Further information on Prisoner of conscience/ Fear of torture or ill-treatment












PÚBLICO Índice AI: AFR 62/003/2007

24 de enero de 2007


Más información (actualización núm. 1) sobre AU 319/06 (AFR 62/022/2006, del 27 de noviembre de 2006) – Presa de conciencia / temor de tortura o malos tratos, y nuevos motivos de preocupación: Posible condena a muerte / juicio sin garantías / preocupación por la salud



REPÚBLICA Marie-Thérèse Nlandu Mpolo-Nene, abogada y dirigente política;

DEMOCRÁTICA Bienvenu Tungu Mukumbu, chofer (se ha corregido el nombre);

DEL CONGO Charles Félix Kianza Bata, periodista y encargado de prensa (se ha corregido el nombre);

José Lifumba Botumbele (“José Inonga”), dirigente religioso;

André (“Gauthier”) Lusiladio Mavambu, guardaespaldas (se ha corregido el nombre);

Bona Kongbo Nzingaba, guardaespaldas;

Claude Gayo Tenvo, guardaespaldas.


Nuevos nombres: Gbala Kukambisa, empleado doméstico de Marie-Thérèse Nlandu;

Ruffin Edjanga Fataki, soldado;

Basisa Iyondo, soldado.



La abogada y dirigente política Marie-Thérèse Nlandu y sus asociados están siendo enjuiciados, junto con dos soldados, ante un tribunal militar de la capital, Kinshasa. De ser declarados culpables, podrían ser condenados a muerte.


Marie-Thérèse Nlandu había presentado su candidatura presidencial, pero había sido derrotada en la primera ronda electoral. Tras su eliminación había volcado el apoyo de su partido a la candidatura del ex vicepresidente Jean-Pierre Bemba. Éste, derrotado en la segunda vuelta, había interpuesto un recurso de apelación en el que alegaba que se había cometido fraude electoral. Marie-Thérèse Nlandu era su representante letrada en dicho procedimiento.


La policía detuvo a los asociados de Marie-Thérèse Nlandu el 20 de noviembre tras, según se afirmó, encontrar tres granadas de mano en un vehículo que utilizaban. Al día siguiente, Marie-Thérèse Nlandu dirigió la palabra a la multitud de partidarios de Bemba que aguardaban frente al edificio del Tribunal Supremo, y su discurso, de acuerdo con la fiscalía, constituyó una incitación a la insurrección. Tras el discurso se produjeron enfrentamientos violentos entre la policía y los simpatizantes de Bemba. Hubo disparos de armas de fuego, realizados, según se dijo, por soldados leales a Bemba, y la policía se retiró. Los manifestantes prendieron fuego al edificio del Tribunal Supremo, causándole daños graves. Más tarde ese mismo día, Marie-Thérèse Nlandu fue detenida junto con Gbala Kukambisa cuando se presentó en la comisaría de policía para hacer averiguaciones sobre la detención de sus asociados y llevarles alimentos.


La abogada ha sido acusada de organizar un movimiento insurreccional (un mouvement insurrectionnel) y de poseer u obtener armas de fuego o municiones para su utilización por un movimiento insurreccional, ambos delitos punibles con la muerte. En los dos casos, sus asociados han sido acusados de participación en el delito. A los dos soldados, cuyo vínculo (de haberlo) con Marie-Thérèse Nlandu se desconoce, también se les imputa participar en un movimiento insurreccional.


El juicio, que se celebra ante un tribunal militar de Kinshasa, dio comienzo el 22 de diciembre; el 3 de enero fue aplazado para permitir que Marie-Thérèse Nlandu recibiera tratamiento médico para una infección pulmonar y para la hipertensión que padece. Su salud se ha deteriorado bajo custodia debido, al parecer, a las deficientes condiciones de reclusión a las que está sometida. El juicio se reinició el 24 de enero.


El procesamiento parece tener motivos políticos y, al parecer, se ha seleccionado como blanco a Marie-Thérèse Nlandu debido a su labor como abogada y a sus actividades políticas pacíficas. Según informes, algunas de las pruebas de cargo que es posible que presente la fiscalía han sido obtenidas mediante tortura o malos tratos, lo que, en virtud del derecho internacional, las convertiría en inadmisibles.


El enjuiciamiento de civiles por tribunales militares constituye una violación de las normas internacionales de imparcialidad procesal. Por otra parte, se trata de un procedimiento prohibido en la Constitución congoleña de 2006, en la que se establece que los tribunales militares sólo podrán ver causas relacionadas con personal policial y militar (art. 156). La defensa se opuso a que el juicio se celebrara ante un tribunal militar, pero el tribunal rechazó la recusación, fundando su decisión en el Código Penal Militar, que es anterior a la nueva Constitución y autoriza al fuero militar a procesar a civiles por ciertos delitos y en circunstancias determinadas.

INFORMACIÓN GENERAL

Los tribunales militares de la República Democrática del Congo dictan regularmente condenas de muerte, aunque, que se sepa, no se ha llevado a cabo ninguna ejecución desde enero de 2003.


La Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, en sus Principios y Directrices sobre el Derecho a un Juicio Justo y a Asistencia Letrada Gratuita en África, establece claramente que los tribunales militares no deben juzgar a civiles, señalando que “[e]l único fin de los Tribunales Militares será determinar delitos de naturaleza exclusivamente militar cometidos por personal militar” y que "[l]os Tribunales Militares no deberán, cualesquiera que fueren las circunstancias, tener competencia para juzgar a civiles” (Directriz núm. 5.L, Derecho de los Civiles a No ser Enjuiciados Ante Tribunales Militares).


ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos de modo que lleguen lo antes posible, en francés, inglés o en su propio idioma:

- señalando que Marie-Thérèse Nlandu es una presa de conciencia, recluida únicamente por haber expresado pacíficamente sus opiniones políticas, y que debe devolvérsele la libertad de inmediato y sin condiciones;

- manifestando que Amnistía Internacional se opone a la pena capital y a la imposición de condenas de muerte en cualquier circunstancia;

- instando a que se ponga fin de inmediato al enjuiciamiento de civiles ante tribunales militares por tratarse de un acto que, a la par de ser inconstitucional, viola las normas internacionales que rigen la celebración de juicios con las debidas garantías Si la fiscalía sostiene que se cuenta con suficientes pruebas admisibles, la causa deberá ser vista por un tribunal civil debidamente constituido cuyos procedimientos respeten las normas internacionales de justicia procesal y sin que quepa la posibilidad de que los acusados sean condenados a muerte;

- manifestando su preocupación por el quebrantamiento de la salud de Marie-Thérèse Nlandu, producido, según informes, por la deficiencia de las condiciones de reclusión a las que está sometida, y exhortando a que se proporcionen cuidados médicos adecuados a todas las personas detenidas en relación con este caso;

- expresando el temor de que algunas de las pruebas de cargo hayan sido obtenidas mediante tortura o malos tratos y pidiendo que se lleve a cabo una investigación independiente sobre los informes que dicen que así ha sido.


LLAMAMIENTOS A:

Presidente:

S. E. Joseph Kabila

Président de la République

Palais de la Nation

Kinshasa-Gombe

República Democrática del Congo

Fax: +243 81 346 4116

Correo-E: presipp@yahoo.fr

Tratamiento: Son Excellence Monsieur le Président de la République / Dear President / Señor Presidente

Ministra de Derechos Humanos:

Marie-Madeleine Kalala

Ministre des Droits humains

Ministère des Droits humains

33/C boulevard du 30 juin

Kinshasa-Gombe

República Democrática del Congo

Correo-E: min_droitshumains@yahoo.fr

Tratamiento: Madame la Ministre / Dear Minister/ Señora Ministra


COPIA A: los representantes diplomáticos de la República Democrática del Congo acreditados en su país.


ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE. Consulten con el Secretariado Internacional o con la oficina de su Sección si van a enviarlos después del 7 de marzo de 2007.

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AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE