Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - República Democrática del Congo: Amnistía Internacional pide el fin de las intimidaciones a activistas de los derechos humanos


AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA

Índice AI: AFR 62/018/2009
1 de octubre de 2009



República Democrática del Congo: Amnistía Internacional pide el fin de las intimidaciones a activistas de los derechos humanos



Amnistía Internacional lamenta la sentencia condenatoria dictada contra el activista de los derechos humanos Golden Misabiko por considerarla una violación del derecho a la libertad de expresión y del derecho de los defensores de los derechos humanos a desarrollar legalmente sus actividades. La organización hace un llamamiento a las autoridades de la República Democrática del Congo para que anulen la sentencia y la condena de prisión de Golden Misabiko.

El 21 de septiembre, el tribunal de primera instancia de Lubumbashi declaró a Golden Misabiko culpable de “difundir información falsa, causante de alarma en la población local” y lo condenó a un año de cárcel con suspensión de ocho meses, lo que supone que deberá pasar cuatro meses en prisión. Golden Misabiko no se encontraba en la sala cuando se dictó la sentencia. Sus abogados han presentado un recurso de apelación contra ella.

La detención y la sentencia condenatoria de Golden Misabiko son totalmente incompatibles con la obligación del gobierno de la República Democrática del Congo de hacer respetar la Declaración de la ONU sobre los Defensores de los Derechos Humanos, incluido el derecho de toda persona a, individualmente y con otras, “publicar, impartir o difundir libremente a terceros” información relativa a los derechos humanos y las libertades fundamentales y a señalar a la atención del público la cuestión de “si esos derechos y libertades fundamentales se observan, tanto en la ley como en la práctica” (Declaración de la ONU sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos, artículo 6).

Amnistía Internacional considera también motivo de gran preocupación las amenazas de muerte que están recibiendo otros cuatro activistas de los derechos humanos de Lubumbashi que han hecho campaña en contra del procesamiento de Golden Misabiko. Grégoire Mulamba, Timothée Mbuya, Emmanuel Umpula y Dominique Munongoestán recibiendo mensajes de texto con estas amenazas desde el 16 de septiembre. Una de ellas rezaba: “Os creéis muy listos. Sabed que esto no ha acabado. Ya veremos, cuando estéis todos muertos […] si seguís haciendo marchas”. (“Vous pensez être plus malin. Saches que ce ne pas fini. On verra quand vous serez tous mort … si vous ferez encore des marches”).

Los activistas se han visto obligados a ocultarse, pero las amenazas continúan. En la última, del 29 de septiembre, se decía: “Da igual dónde estéis; nuestros servicios están informados y os vamos a perseguir por todo el territorio” (“Même là ou vous êtes, nos services sont informés, nous allons vous poursuivre partout sur notre territoire").

Amnistía Internacional pide a las autoridades congolesas que investiguen las amenazas de muerte y pongan a los responsables a disposición judicial, que garanticen que los activistas están protegidos contra nuevas amenazas y posibles agresiones y que pongan fin a los actos de intimidación y a la detención arbitraria de activistas de los derechos humanos.

Información complementaria
Golden Misabiko, presidente en la provincia de Kananga de la organización de derechos humanos Association Africaine de défense des Droits de l'Homme (ASADHO/Katanga), fue detenido el 24 de julio y acusado de “atentar contar la seguridad del Estado" (“atteinte à la sûreté de l’Etat”). Quedó en libertad bajo fianza el 30 de agosto y está mal de salud a causa de su reclusión.

La detención y procesamiento de Golden Misabiko tienen su origen en un informe publicado por ASADHO/Katanga el 12 de julio, en el que se denunciaba la corrupción de funcionarios del Estado que estaban explotando artesanalmente una mina de uranio de Shinkolobwe cerrada por el gobierno en enero de 2004 por razones de seguridad pública y nacional. Según el informe, las autoridades no habían hecho lo suficiente para garantizar la seguridad en la mina. También se criticaba en él la falta de transparencia de un acuerdo del 26 de marzo de 2009 entre el gobierno y la empresa francesa de energía nuclear AREVA sobre derechos de prospección y explotación de uranio en la República Democrática del Congo.

Para más información, véanse las Acciones Urgentes de Amnistía Internacional sobre este asunto del 30 de julio, el 17 de agosto y el 22 de septiembre (AU 208/09, AFR 62/013/2009 y su actualización, AFR 62/014/2009, y AU 249/09, AFR 62/017/2009).

FIN/



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