Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Brazil: The Indigenous Peoples of Brazil: Lands and Life under Threat

Los pueblos indígenas de Brasil: Tierras y vidas amenazadas




Para nosotros, la tierra es sagrada. La tierra es la esencia de la vida kaiowá. Para nosotros, los indígenas guaraníes, la tierra es la estructura de la vida.

Carta de un dirigente guaraní-kaiowá a Survival International





El16 de diciembre de 2005, la policía federal, apoyada extraoficialmente por terratenientes locales, desalojó con violencia a una comunidad indígena guaraní-kaiowá del estado de Mato Grosso do Sul. Las personas desalojadas se vieron obligadas a montar un campamento a lo largo de una autopista cercana, sin alimentos, medios higiénicos ni cobijo suficientes.

El 24 de diciembre de 2005, nueve días después del desalojo, Dorvalino Rocha, de 39 años, recibió un disparo en el pecho a la entrada de una finca situada en el territorio en disputa. Según informes, lo mató un guardia privado de seguridad contratado por terratenientes locales

Con Dorvalino Rocha ascendió a 38 el número de indígenas víctimas de homicidio en 2005, el peor año en más de un decenio, según la ONG brasileña Consejo Misionero Indígena. Veintiocho de estos homicidios tuvieron lugar en el estado de Mato Grosso do Sul.

Previamente al desarraigo de la comunidad guaraní-kaiowá, la Corte Suprema había emitido un fallo por el que se suspendía el derecho constitucional de este pueblo indígena a sus tierras. .

Esta situación tiene su origen en el hecho de que los tribunales y el Estado brasileños se abstengan sistemáticamente de hacer valer los derechos de los pueblos indígenas.

Los pueblos indígenas se ven obligados a vivir sin autorización en los márgenes de sus tierras ancestrales, con el temor constante a sufrir represalias a manos de hombres armados contratados por los terratenientes o de empresas de seguridad sin la debida vigilancia.



Información complementaria



La tierra es esencial para los pueblos indígenas de Brasil, que precisan de ella para hacer valer sus derechos básicos en relación con la identidad, la cultura, la alimentación y la salud. Los pueblos indígenas de Brasil llevan años siendo expulsados violentamente de sus tierras por agentes que reclaman para sí las riquezas existentes en ellas. Esta violencia continúa hoy día, con la participación de múltiples intereses contrapuestos entre los que figuran empresas, prospectores, ganaderos, compañías madereras y el ejército. Estos intereses creados ejercen a menudo considerable influencia económica y política, que pueden utilizar para retrasar e interrumpir la resolución de los conflictos sobre tierras.

Los territorios de los guaraní-kaiowá, uno de los pueblos indígenas más numerosos de Brasil, figuran entre los más reducidos y pobres del país, conformando bolsas rurales de pobreza, rodeadas de grandes plantaciones de soja y caña de azúcar, así como reservas urbanas superpobladas, cuyos habitantes sufren malnutrición, mala salud y unas condiciones miserables de vida. La mortalidad infantil ha aumentado de manera vertiginosa en las comunidades guaraní-kaiowá durante los últimos años, debido en gran media al hambre y la malnutrición, registrándose 64 muertes por cada 1.000 menores en 2004, más del doble de la media nacional de Brasil. Un diputado federal ha calificado la tasa de mortalidad infantil de "verdadero genocidio del pueblo indígena de Mato Grosso do Sul".(1)



El derecho de los pueblos indígenas a sus tierras se halla proclamado en la Constitución de 1988. Con la adopción de ésta, el gobierno se comprometió a reconocer y proteger los títulos de propiedad de las tierras de los pueblos indígenas de Brasil antes de 1993. Sin embargo, han transcurrido más de 10 desde esta fecha y más de un centenar de territorios indígenas oficialmente reconocidos están aún en espera de su determinación, tramité que es sólo la primera fase del proceso de reconocimiento y protección del derecho a las tierras.

En 2004, el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial instó al gobierno brasileño a terminar de demarcar todas las tierras indígenas y expresó su preocupación por el hecho de que la posesión y uso de esa tierras por los pueblos indígenas se vieran amenazados y restringidos por actos reiterados de agresión contra ellos.

En todas las regiones del mundo, los pueblos indígenas son víctimas de un racismo profundamente arraigado y de leyes y políticas discriminatorias. Sin la debida protección de su derecho a habitar y utilizar las tierras y territorios esenciales para su identidad cultural y su supervivencia diaria, las comunidades indígenas se ven a menudo abocadas a la pobreza extrema y la mala salud. Amnistía Internacional colabora con movimientos indígenas de todo el mundo en la promoción de unas normas internacionales de derechos humanos efectivas con que abordar las necesidades y circunstancias específicas de los pueblos indígenas. Parte de este trabajo de promoción consiste en pedir la adopción inmediata de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas cuando se presente a la Asamblea General de la ONU este año.





ACTÚEN

Envíen cartas al ministro brasileño de Justicia y al gobernador del estado de Mato Grosso do Sul:

· tomando nota con preocupación del aumento de la violencia contra personas pertenecientes a pueblos indígenas en Brasil;

· pidiendo que se ponga a disposición judicial a los implicados en el homicidio de Dorvalino Rocha;

· pidiendo a las autoridades que establezcan políticas claras y estrategias específicas para proteger los derechos humanos del pueblo guaraní-kaiowá, incluido su derecho a la tierra.

ESCRIBAN A:

Exmo. Ministro da Justiça da República Federativa do Brasil

Dr. Márcio Thomaz Bastos

Ministério da Justiça

Esplanada dos Ministérios

Bloco T

70712-902 - Brasília - DF

Brasil

Fax: + 55 61 322 6817

Tratamiento: Vossa Excelência / Señor Ministro


Exmo. Governador Estado de Mato Grosso do Sul

Sr. José Orcirio Miranda dos Santos

Parque dos Poderes, Bloco 08

79031-902 - Campo Grande/MS

Fax: + 55 67 3318-1120

Tratamiento: Vossa Excelência / Señor Gobernador ********


(1) Diário MS, 27 de enero de 2005



Page 3 of 3

How you can help

AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE