Document - Australia: Police use of excessive force against Aborigines no isolated incident
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ÍNDICE AI: ASA 12/05/97/s
22 DE ABRIL DE 1997
AUSTRALIA: EL USO EXCESIVO DE FUERZA POLICIAL CONTRA ABORÍGENES NO CONSTITUYE UN INCIDENTE AISLADO
La fuerza brutal utilizada por unos agentes de la policía contra unos aborígenes el mes pasado en Queensland no constituye un incidente aislado, y su grabación en vídeo ofrece un documento que no puede desestimarse, ha afirmado hoy Amnistía Internacional en una carta dirigida al gobierno del estado de Queensland.
Una cámara de vídeo de seguridad filmó el incidente ocurrido en Ipswich, Queensland: unos agentes de policía propinaban puñetazos y patadas a varios aborígenes mientras otros agentes los sujetaban. La grabación de vídeo no se hizo pública hasta hace dos semanas.
«La fuerza utilizada durante el arresto de al menos tres de los siete aborígenes fue excesiva y constitutiva de malos tratos ─ha afirmado Amnistía Internacional─. Lo que sucedió en Ipswich ha sucedido en circunstancias más o menos similares en otros lugares de Australia. La diferencia es que, esta vez, una grabación en vídeo ofrece un documento que no puede desestimarse fácilmente».
Amnistía Internacional ha publicado hoy un informe, Australia: Police Brutality Against Queensland Aborigenes, en el que se describe el suceso que tuvo lugar a primera hora del 22 de marzo en Ipswich. En el incidente no sólo estuvieron involucrados la policía y los guardias de seguridad de Ipswich, sino también agentes de la policía militar de Estados Unidos que estaban de servicio a petición de las autoridades locales. El informe sitúa el incidente de Ipswich en el contexto de un nuevo estudio sobre denuncias formales de agresión contra agentes de la policía de Queensland.
«Es importante que este suceso sea adecuadamente investigado y que los responsables del uso excesivo de la fuerza comparezcan ante los tribunales, para que no menoscabe los esfuerzos bienintencionados de mejorar las tensas relaciones entre la policía y los aborígenes», ha afirmado Amnistía Internacional.