Document - Bangladesh: New action to ratify the Rome Statute of the International Criminal Court
Declaración pública
Índice AI: ASA 13/012/2004 (Público)
Servicio de Noticias 158/04
21 de junio de 2004
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLASA130122004
Bangladesh: Nueva acción dirigida a la ratificación del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional
Amnistía Internacional se ha dirigido por escrito hoy, 21 de junio de 2004, a la primera ministra de Bangladesh, Begum Khaleda Zia, al ministro de Asuntos Exteriores, M. Morshed Khan, y al ministro de Justicia y Asuntos Parlamentarios, Moudud Ahmed, como parte de una acción en Internet para pedir a Bangladesh que ratifique el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
La acción está disponible en el sitio web de Amnistía Internacional: http://web.amnesty.org/pages/icc-action-esl.
Bangladesh fue el primer país del sur asiático que firmó el Estatuto de Roma. Ahora debe atenerse al compromiso contraído con la justicia internacional y allanar el camino para que otros Estados de la región hagan lo propio completando el proceso de ratificación cuanto antes, ha afirmado Amnistía Internacional hoy 21 de junio.
En la clausura de la Conferencia Diplomática de Roma, en la que se firmó el Estatuto, Bangladesh declaró que su adopción “representaba un salto gigantesco hacia delante en el establecimiento de la justicia y los derechos humanos en todo el mundo”. Bangladesh firmó el Estatuto de Roma el 16 de septiembre de 1999 y señaló su intención de ratificar el tratado. Hasta hoy no lo ha hecho.
Al ratificar el tratado, el gobierno tendrá que promulgar legislación que permita a los tribunales bangladeshíes ejercer su responsabilidad primordial de investigar y perseguir el genocidio, los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra y ofrecer cooperación absoluta a la Corte Penal Internacional. Amnistía Internacional ha pedido al gobierno de Bangladesh que inicie cuanto antes el proceso de promulgar la legislación necesaria para la aplicación del tratado.
En el último medio siglo, millones de víctimas de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra se han visto privadas de justicia, verdad y reparación. El Estatuto de Roma crea un nuevo sistema de justicia internacional para acabar con esta injusticia y transmitir a quienes planean estos crímenes atroces el mensaje inequívoco de que ya no podrán disfrutar de impunidad por sus actos.
La Corte Penal Internacional requiere el apoyo de toda la comunidad internacional. Amnistía Internacional anima a los ciudadanos de Bangladesh y a todos los habitantes del sur asiático a que participen en esta acción para pedir a Bangladesh que ratifique cuanto antes el Estatuto de Roma. Al hacerlo, se unirán a la lucha para acabar de una vez por todas con la impunidad por estos crímenes atroces.
Información general
El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, adoptado el 17 de julio de 1998, dispone que la Corte tendrá jurisdicción sobre el genocidio, los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra.
La Corte deja a los Estados que han ratificado el Estatuto de Roma la iniciativa de investigar y procesar a las personas acusadas de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en sus tribunales nacionales. Únicamente actuará cuando los tribunales nacionales no puedan o no estén dispuestos a hacerlo.
La Corte Penal Internacional, con sede en La Haya (Países Bajos), ya está en pleno funcionamiento. El fiscal, Luis Moreno Ocampo, está llevando a cabo las investigaciones preliminares sobre los crímenes cometidos en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, y los crímenes cometidos en el norte de Uganda. Según informes, más de tres millones de personas han muerto durante el conflicto en la República Democrática del Congo, muchas de ellas víctimas de delitos que recaen en la jurisdicción de la Corte Penal Internacional. En Uganda, el conflicto entre el gobierno y el Ejército de Resistencia del Señor ha dado lugar a desplazamientos masivos de población, homicidios arbitrarios, mutilaciones, secuestros y reclutamientos forzosos, en particular de niños soldados.