Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Myanmar: Tens of thousands facing forced labour, beatings and theft

AMNISTÍA INTERNACIONAL

COMUNICADO DE PRENSA


Índice AI: ASA 16/024/2005 (Público)

Servicio de Noticias: 239/05

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLASA160242005




No publicar antes de las 23:00 horas GMT del 7 de septiembre de 2005


Myanmar: Decenas de miles de personas se enfrentan a trabajos forzados, palizas y robos



Me arrojaron a patadas de mi tractor. Me caí, con los brazos extendidos en el suelo, y un soldado saltó sobre mi brazo y me lo rompió. Luego me dejaron allí tirado.

Granjero shan del municipio de Laikha a quien el ejército obligó a trabajar para él y le propinó una paliza cuando su tractor se estropeó



El ejército de Myanmar está sometiendo a decenas de miles de civiles pertenecientes a minorías étnicas a trabajos forzados y palizas, y está confiscando sus tierras y destruyendo sus hogares, según un nuevo informe hecho público hoy, 7 de septiembre de 2005.


Basándose en entrevistas con más de un centenar de emigrantes birmanos en Tailandia, Amnistía Internacional revela una práctica constante de violaciones de derechos humanos, que han contribuido a que casi una de cada seis personas de Myanmar padezca una alimentación inadecuada y que un tercio de los niños sufra desnutrición crónica, según datos de las Naciones Unidas.


El informe, titulado Myanmar: Leaving Home, muestra cómo el ejército de Myanmar está explotando a la población civil perteneciente a minorías étnicas confiscando sus tierras, robando sus cosechas y ganado, obligándola mediante extorsión a entregarle su dinero y secuestrando a personas, incluidas mujeres y niños, para obligarlas a realizar trabajos forzados. Estos abusos se han llevado a cabo en un esfuerzo por romper el supuesto respaldo a los grupos armados de oposición de etnias minoritarias, y la situación se ha agravado desde que las autoridades instituyeron una política que exige que el ejército sea autosuficiente.


“En la última década, centenares de miles de trabajadores de Myanmar se han visto obligados a emigrar a países vecinos a consecuencia de la negación generalizada de sus derechos económicos y políticos. El trabajo forzado, los desalojos en masa y la confiscación de tierras y alimentos por parte del ejército constituyen una violación flagrante de los derechos humanos, así como del derecho internacional y nacional”, ha manifestado Natalie Hill, directora adjunta del Programa de Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.


Entre las principales prácticas expuestas en el informe se encuentran las siguientes:


  • el uso generalizado de hombres, mujeres y niños como mano de obra forzada para trabajos de acarreo, construcción y labranza, en contra de lo establecido por el Convenio 29 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al que Myanmar se adhirió en 1955;

  • los desalojos forzados en masa, las confiscaciones de tierras y la destrucción de casas sin ninguna indemnización;

  • las palizas y homicidios de civiles obligados a acarrear arroz u otros suministros para el ejército, cuando no pueden mantener el ritmo de trabajo;

  • el acoso constante, los abusos y las detenciones arbitrarias de civiles por parte del ejército;

  • el robo por parte del ejército de las cosechas, el ganado, los bienes y el dinero de los habitantes de los pueblos, que deja a miles de personas sin cobijo y sin alimentos adecuados;

  • las restricciones impuestas por el gobierno a la capacidad de la ONU y otras agencias de ayudar a la población, mediante la denegación del acceso a zonas rurales y, especialmente, a las regiones fronterizas habitadas por minorías étnicas.


Todo está patas arriba. Se han destruido los bienes y los medios de vida de la gente. Están desesperados, se han convertido en mendigos que vagan por los caminos. Estoy tan furiosa por lo que el ejército está haciendo a nuestro pueblo.”

Así habla una mujer tavoyana de 27 años, de la localidad de Thayetchaung, división de Tanintharyi, cuya granja fue confiscada por el ejército en mayo de 2001.


Amnistía Internacional pide a las autoridades de Myanmar que pongan fin de inmediato a la práctica del trabajo forzado, que viola tanto las obligaciones internacionales de Myanmar como su propio derecho interno. La organización pide asimismo que se ponga fin a los desalojos de civiles sin el debido proceso y a la confiscación de bienes personales llevada a cabo sin tener en cuenta las necesidades de los civiles.


Encontrarán el informe Myanmar: Leaving Home completo en: http://web.amnesty.org/library/index/engasa160232005


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