Document - Myanmar: New video and audio testimony of 'witch hunt' and brutal repression
AMNISTÍA INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: ASA 16/032/2007 (público)
Servicio de Noticias: 199/07
17 de octubre de 2007
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLASA160322007
Myanmar: Nuevos testimonios en vídeo y audio de la "caza de brujas" y la brutal represión
Hemos visto a la policía pedir dinero a familias de detenidos para poner en libertad a sus familiares. A los jóvenes que se dirigen a oficinas y escuelas no sólo les dan el alto y los registran, sino que también les roban.
Testimonio de la destacada activista Mie Mie, grabado poco antes de su detención el 13 de octubre.
Amnistía Internacional ha dado a conocer hoy, 17 de octubre de 2007, un nuevo testimonio en vídeo y audio de las redadas nocturnas, detenciones arbitrarias y terribles condiciones de detención que se siguen produciendo en Myanmar, así como las declaraciones, grabadas en audio, de dos destacados activistas poco antes de su detención, el pasado fin de semana.
Las declaraciones de audio grabadas en Myanmar y las entrevistas filmadas con varios birmanos forzados a huir a Tailandia en los últimos días se han hecho públicas tras la detención, el pasado fin de semana, de seis personas, entre ellas los destacados activistas Htay Kywe, Mie Mie y Aung Thu, todos ellos miembros del grupo Generación Estudiantes 88.
"Estos relatos sobre asaltos nocturnos a casas, familiares capturados como rehenes y personas conducidas como si fueran ganado a centros de detención masificados y sin condiciones higiénicas se producen en medio de las persistentes afirmaciones de las autoridades de que la normalidad ha vuelto a Myanmar. Las detenciones del pasado fin de semana también contradicen a las autoridades, según las cuales no hay ningún preso recluido", declaró Catherine Baber, directora del Programa de Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.
Los últimos testimonios, filmados y recogidos por teléfono por un equipo de investigadores de Amnistía Internacional en la frontera de Tailandia con Myanmar, incluyen también relatos de testigos presenciales sobre palizas indiscriminadas a manifestantes y espectadores, entre ellos menores de edad y monjes, durante las protestas del último mes.
"Algunos de los heridos tenían tanta sangre por todas partes que no se sabía de dónde manaba. Algunos de los monjes perdieron la parte superior de sus túnicas. Vi a unos civiles que intentaban ayudar a un monje herido. La mayoría de las heridas eran en la cabeza. La policía antidisturbios pegaba sobre todo en la cabeza", dijo un monje de 31 años que presenció un violento enfrentamiento entre manifestantes y policías en la pagoda de Shwe Dagon el 26 de septiembre.
La grabación en vídeo, realizada en la ciudad fronteriza tailandesa de Mae Sod, también incluye un testimonio de primera mano de un ex detenido que habla de las torturas a que fue sometido por las fuerzas de seguridad de Myanmar, que incluyeron palizas, la suspensión prolongada de las manos y el uso de descargas eléctricas.
"Me pusieron una capucha y me obligaron a permanecer arrodillado. Si me caía, uno de los cinco guardias me daba patadas. Me interrogaron en grupo. Me dieron patadas en la espalda y en el pecho y me pegaron en la cabeza. También usaron un cable eléctrico para fustigarme", dijo Nay Tin Myint, que huyó de Myanmar después de quince años de detención y tortura.
Desde que comenzó la represión, se viene recibiendo un número cada vez mayor de informes sobre muertes bajo custodia, así como de palizas, malos tratos y falta de comida, agua y tratamiento médico en centros de detención abarrotados y sin condiciones higiénicas de todo el país.
"El mundo tiene que saber ahora lo que está ocurriendo en los centros de detención de Myanmar. Si las autoridades no tienen nada que ocultar, ¿por qué siguen negándose a conceder, ni siquiera al Comité Internacional de la Cruz Roja, el acceso pleno y sin restricciones a todos los detenidos?", declaró Catherine Baber.
Las visitas del Comité Internacional de la Cruz Roja se suspendieron en enero del 2006 cuando éste se negó a someterse a la condición de que sus delegados fueran acompañados de miembros de agencias afiliadas al gobierno.
"Las detenciones arbitrarias, la detención secreta y los informes generalizados de malos tratos y torturas que se están produciendo actualmente dejan en ridículo la promesa de las autoridades de Myanmar de colaborar con las Naciones Unidas cuando la semana pasada el Consejo de Seguridad pidió la rápida liberación de todos los presos políticos. La comunidad internacional debe actuar con mayor urgencia para aumentar la presión sobre las autoridades de Myanmar, con objeto de que pongan fin de inmediato a las detenciones de manifestantes pacíficos, abran los centros de detención a las visitas de observadores independientes y pongan en libertad a todos los presos de conciencia", afirmó Catherine Baber.
"En nombre de los ciudadanos birmanos, necesitamos la solidaridad de los ciudadanos y de la comunidad internacional; seguimos haciendo todo lo que podemos aquí para luchar por la libertad y la justicia en Birmania. Por tanto, pido a la comunidad internacional que ayude todo lo que pueda para poner fin a las atrocidades en Birmania", declaró Htay Kywe poco antes de su detención el 13 de octubre.
Nota para periodistas
Todas las entrevistas se realizaron los días 12 y 13 de octubre en Mae Sod, Tailandia.
Si desean copias de la transcripción, el CD de audio y la cinta de vídeo con los testimonios, llamen al teléfono +44 207 413 5566.
Si desean más información o concertar una entrevista, llamen a:
Rosie Ollier +44 (0) 7904 398 285.
Encargado de prensa de guardia +44 (0) 7778 472 126.
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