Document - Japan: Amnesty International welcomes Diet's decision to accede to Rome Statute of International Criminal Court
Amnistía Internacional
Declaración pública
Índice AI: ASA 22/005/2007 (Público)
Servicio de Noticias: 89/07
3 de mayo de 2007
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLASA220052007
Japón: La Dieta decide aprobar la adhesión al Estatuto de
Roma
Amnistía Internacional acoge con satisfacción que,
el 27 de abril de 2007, la Dieta decidiera aprobar la legislación
que hará posible la adhesión de Japón al Estatuto de Roma de la
Corte Penal Internacional (CPI). La organización insta al gobierno
a que concluya el proceso de adhesión lo antes posible depositando
su instrumento de adhesión ante la ONU.
Con la decisión de la Dieta, Japón contrae el importante compromiso
de sumarse a los esfuerzos internacionales por poner fin a la
impunidad de los peores delitos comprendidos en el derecho
internacional.
Al adherirse al Estatuto de Roma, Japón se compromete a cooperar
con la nueva CPI, establecida para iniciar investigaciones y
enjuiciamientos contra las personas acusadas de genocidio, crímenes
de lesa humanidad y crímenes de guerra. Además, como la CPI sólo
actuará si los tribunales nacionales no pueden actuar o no están
dispuestos a hacerlo, Japón se ha comprometido a actuar
complementariamente a la CPI iniciando investigaciones y
enjuiciamientos ante sus tribunales nacionales.
Amnistía Internacional hace campaña para que todos los gobiernos
secunden a Japón y para que los otros 104 Estados que han
ratificado el Estatuto de Roma o se han adherido a él establezcan
una sistema universal efectivo de justicia internacional, que
impida la comisión de delitos y garantice que no hay lugares
seguros para quienes los cometen.
Amnistía Internacional espera que el gobierno japonés tome medidas
para promover más ratificaciones del Estatuto de Roma en todo el
mundo, especialmente en la región de Asia y Oceanía.
La organización anima al gobierno a que, tras su adhesión al
Estatuto de Roma, tome otras medias importantes para cumplir su
compromiso con la justicia internacional.
En primer lugar, Japón debe tipificar como delitos en su
legislación interna todos los recogidos en el derecho
internacional, entre ellos el genocidio, los crímenes de lesa
humanidad y los crímenes de guerra enumerados en el Estatuto de
Roma, para poder actuar complementariamente a la CPI. Aunque la
legislación que hace posible la aplicación del Estatuto de Roma
prevé la cooperación con la Corte, no aborda esta cuestión. Además,
Japón debe promulgar legislación que conceda a sus tribunales
nacionales jurisdicción universal sobre estos delitos para que
puedan iniciar investigaciones u enjuiciamientos con independencia
de dónde se hayan cometido y de quién sea su autor.
En segundo lugar, Japón debe reformar su Código de Procedimiento
Penal para que incorpore plenamente las garantías internacionales
sobre juicios justos, así como los derechos de las víctimas y los
testigos consagrados en el Estatuto de Roma y en otras leyes
internacionales, como el derecho de los sospechosos a recibir
asistencia letrada durante los interrogatorios, la grabación en
vídeo o audio de las entrevistas, la protección de víctimas y
testigos y las reparaciones a las víctimas.
En tercer lugar, Japón debe ratificar y aplicar el Acuerdo sobre
los Privilegios e Inmunidades de la Corte Penal Internacional, que
concede privilegios e inmunidades a la Corte –incluido su personal,
los abogados defensores, los testigos y las víctimas– vitales para
un funcionamiento eficaz de la Corte.
En cuarto lugar, se insta a Japón a que, como otros gobiernos, haga
contribuciones voluntarias regulares al Fondo Fiduciario en
beneficio de las víctimas y de sus familias.
Amnistía Internacional cree que tomando estas medidas adicionales,
Japón avanzará en el compromiso expresado en su Constitución de
“ocupar un lugar de honor en una sociedad internacional que se
esfuerza por conservar la paz y desterrar para siempre de la Tierra
la tiranía, la opresión y la intolerancia”.
Información complementaria
El Estatuto de Roma se aprobó el 17 de julio de 1998 con objeto de
establecer un tribunal penal internacional permanente. Cuatro años
más tarde se constituyó la CPI, con el apoyo abrumador de la
comunidad internacional.
La CPI investiga actualmente delitos cometidos en la República
Democrática del Congo, el norte de Uganda y la región sudanesa de
Darfur. Se espera que comience su primer juicio en 2007. Thomas
Lubanga Dyilo está acusado de reclutar a niños y niñas soldados
menores de 15 años durante el conflicto de la República Democrática
del Congo.
Amnistía Internacional ha hecho campaña en favor de la adhesión de
Japón al Estatuto de Roma desde la aprobación de éste en julio de
1998.
El 27 de abril de 2007, la Cámara de Consejeros de la Dieta decidió
en votación aprobar la legislación necesaria para permitir la
adhesión de Japón al Estatuto de Roma.