Document - Cambodia: Demand Dignity for victims of land disputes and evictions
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice AI: ASA
23/018/2009
Embargado hasta las 00.01 horas GMT del 10 de septiembre de
2009
Exige Dignidad para las víctimas de desalojos
yconflictos por la tierra
Hoy, 10 de
septiembre, Amnistía Internacional ha introducido su nueva campaña
global Exige Dignidad en Camboya con motivo del lanzamiento
de Losing Ground (Perdiendo terreno), un libro realizado por las comunidades
afectadas por desalojos forzosos y disputas por la
tierra.
La campaña Exige
Dignidad subraya que la pobreza es la peor crisis de derechos
humanos del mundo. Los abusos contra los derechos humanos conducen
a la pobreza y la agudizan. Las personas que viven en la pobreza
son excluidas de las sociedades, no tienen voz ni voto en procesos
que determinarán su futuro y están expuestas a la violencia y la
inseguridad.
El respeto de los
derechos humanos exige la inclusión y el reconocimiento de que todo
el mundo tiene derecho a vivir con dignidad, y derecho a alimentos,
agua, cuidados de salud básicos, educación y refugio.
La campaña Exige
Dignidad dirige su atención sobre las comunidades que viven en
zonas definidas como barrios marginales y sobre las muchas
violaciones de derechos humanos que sufren. Hay más de 200.000
comunidades de este tipo, que son el hogar de mil millones de
personas en todo el mundo.
En Angola, los
desalojos forzosos han privado a miles de familias de sus hogares.
Los residentes de barrios marginales de Kenia son excluidos de
procesos de planificación que los afectan y tienen un acceso
limitado a servicios básicos. Quienes habitan en las
favelas de
Brasil, especialmente las mujeres, están expuestos a la violencia y
la inseguridad. En Italia, a la minoría étnica romaní se le niega
el acceso a los servicios de salud nacionales y a otros servicios
sociales.
Desde hace dos
años, Amnistía Internacional ha dirigido su atención sobre los
desalojos forzosos en Camboya como una de las más graves
violaciones de derechos humanos de la actualidad. El creciente
número de disputas por la tierra, las confiscaciones de terrenos y
los proyectos de desarrollo urbanístico e industrial afectan casi
exclusivamente a las personas que viven en la
pobreza.
Las comunidades
afectadas, incluidos los defensores del derecho a la vivienda, son
hostigadas por las autoridades o por personas contratadas por
empresas privadas. Los ricos y los poderosos abusan cada vez más
del sistema de justicia penal para silenciar a comunidades que se
oponen a las concesiones de tierras u otras operaciones comerciales
poco transparentes que afectan las tierras en las que viven o donde
realizan sus cultivos. Muchas comunidades pobres y marginadas viven
temerosas de las instituciones creadas para protegerlas, en
particular la policía y los tribunales. Sin embargo, a medida que
se reduce el espacio público para debatir los desalojos forzosos,
los activistas de base se unen cada vez más para plantear motivos
de preocupación comunes.
En Camboya y en
otros lugares, las personas que viven en la pobreza necesitan poder
participar en los procesos que determinan su futuro y la campaña
Exige Dignidad trata de promover un espacio para que estas personas
expongan sus casos. En todo el mundo Exige Dignidad agrupa a
activistas de derechos humanos que hacen campaña contra la
injusticia y la exclusión: en España, más de 17.000 personas han
firmado una petición de Amnistía Internacional para que las
autoridades de Camboya dejen de realizar desalojos forzosos en ese
país; en Australia la membresía de Amnistía ha pedido a su gobierno
que utilice su influencia como donante y socio de desarrollo para
detener el desalojo forzoso del colectivo conocido como
Group 78. El 30
de mayo de 2009, activistas juveniles se concentraron en cuatro
ciudades filipinas para pedir a las autoridades camboyanas que
pusieran fin a los desalojos forzosos, y los jóvenes miembros de AI
Canadá han dibujado cientos de casas de vivos colores con mensajes
de solidaridad para la comunidad Spean Ches, víctima de desalojo
forzoso en abril de 2007.
Amnistía
Internacional se ha unido a una red de comunidades camboyanas en
peligro y de víctimas de desalojos forzosos. Sus historias, algunas
de ellas publicadas en Losing Ground, muestran cómo las personas que viven en
la pobreza son excluidas habitualmente de las decisiones que las
afectan. Pero el libro demuestra también cómo las comunidades
afectadas se conectan entre sí y hacen oír sus voces con más
fuerza.
Mientras presenta
la campaña Exige Dignidad en Camboya, Amnistía Internacional repite
sus llamamientos para que se ponga fin a los desalojos forzosos, y
pide a otros que se unan a su petición. La organización insta
también al gobierno de Camboya a que introduzca una suspensión de
los desalojos en masa hasta que exista un marco legal y unas
políticas que protejan a la población contra esta práctica.
Instamos a las
autoridades de Camboya a que garanticen la seguridad de quienes
defienden el derecho a la vivienda –incluidas las personas que
valientemente cuentan sus experiencias en Losing
Ground– para que puedan
desarrollar libremente, sin intimidación,hostigamiento ni violencia, su labor en favor del
derecho a la vivienda.
FIN/
Documento
público
****************************************
Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres llamando al número+ 44 20 7413 5566, o por correo electrónico en press@amnesty.org. Para los comunicados de prensa traducidos al español consulten http://www.amnesty.org/es/for-media.Para la documentación general traducida al español, consulten http://www.amnesty.org/es/library