Document - Papua New Guinea: South Pacific Forum discussion on Bouganville essential for regional stability
Índice AI: ASA 34/10/97/s Servicio de Noticias 155/97
EMBARGADO HASTA EL 15 DE SEPTIEMBRE DE 1997
Papúa Nueva Guinea: El debate sobre Bougainville en el Foro del Pacífico, esencial para la estabilidad en la zona
Los Estados de la región que asisten a la reunión anual del Foro del Pacífico Sur en Rarotonga (Islas Cook) deberían aprovechar la ocasión, según afirma hoy Amnistía Internacional, para presionar al gobierno de Papúa Nueva Guinea y lograr que este haga algo respecto a la situación de los derechos humanos en Bougainville.
«No podrá haber estabilidad ni seguridad en la región del Pacífico Sur mientras no se ponga fin a las violaciones de derechos humanos en Bougainville» ha señalado la organización.
Desde que estalló el conflicto en 1988, tanto la Fuerza de Defensa de Papúa Nueva Guinea como las Fuerzas de Resistencia de Bougainville (grupo paramilitar que recibe el apoyo del Estado) y el Ejército Revolucionario de Bougainville (grupo armado de oposición) han perpetrado homicidios ilegítimos, «desapariciones», detenciones ilegales, tortura y malos tratos.
«Estos abusos han tenido repercusiones en la región, como la huida en masa de refugiados y las incursiones fronterizas, lo cual pone de manifiesto la necesidad de que los gobiernos de la zona reconozcan que la consecuencia lógica de la protección y promoción de los derechos humanos en Bougainville es una seguridad mayor en toda la región» afirma Amnistía Internacional.
Aunque la cuestión de Bougainville no figura explícitamente en el programa de trabajo de las reuniones del Foro del Pacífico Sur ─la ocasión por excelencia para debatir asuntos los gobiernos de la región─, Amnistía Internacional cree que los Estados asistentes deben estudiar la manera de poner fin a los abusos perpetrados en Bougainville.
En los últimos meses se han avanzado algunos pasos hacia la resolución del conflicto, por ejemplo con las conversaciones entre líderes de Bougainville auspiciadas por el gobierno de Nueva Zelanda. Amnistía Internacional aprecia los esfuerzos del gobierno neozelandés y confía en que este haga uso de su influencia para garantizar la inclusión de los derechos humanos en el proceso.
Aunque el gobierno de Papúa Nueva Guinea no se ha comprometido con la Declaración de Burnham que surgió de las citadas conversaciones, esta ofrece a todas las partes en conflicto la oportunidad de considerar en profundidad la incorporación de mecanismos de protección de los derechos humanos en cualquier proceso de paz.
«La inclusión y la consolidación de medidas tales como la observación y verificación de violaciones de derechos humanos es fundamental para la resolución a largo plazo del conflicto en Bougainville ─opina Amnistía Internacional─. Por consiguiente, los representantes de los Estados que integran el Foro del Pacífico Sur deberían mantener conversaciones bilaterales e informales durante su reunión anual para presionar al gobierno de Papúa Nueva Guinea, a fin de que este adopte las medidas necesarias para proteger los derechos humanos en Bougainville y garantizar así que los derechos humanos son un componente esencial de cualquier conversación de paz.»
Si desean más información, remítanse al documento de Amnistía Internacional titulado Bougainville: Human rights and Peace; A Briefing, ASA 34/09/97, del 15 de septiembre de 1997.