Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Socialist Republic of Viet Nam: Renewed concern for the Montagnard minority


Público


Amnistía Internacional


República Socialista de Vietnam


La minoría de "montañeses" es de nuevo objeto de preocupación


Abril 2004

Resumen

Índice AI: ASA 41/005/2004




El 10 y 11 de abril de 2004, miles de personas pertenecientes a minorías étnicas, conocidas colectivamente como "montañeses", realizaron acciones de protesta contra políticas del gobierno en tres provincias de la región de las tierras altas centrales de Vietnam. Los hechos se produjeron unos tres años después de una serie de protestas sin precedentes protagonizadas por miembros de minorías étnicas en la misma zona.


Amnistía Internacional considera que las autoridades vietnamitas recurrieron a un uso desmesurado y brutal de la fuerza para disolver las recientes manifestaciones. Han llegado informes que hablan de numerosos muertos y heridos durante la represión que siguió a los hechos. Amnistía Internacional ha obtenido los nombres de ocho personas que figurarían entre las victimas de homicidio ilegítimo por parte de las autoridades vietnamitas durante las manifestaciones y el periodo subsiguiente.


Amnistía Internacional pide a las autoridades vietnamitas que permitan el acceso de observadores independientes e imparciales a las tierras altas centrales para investigar los informes sobre muertes, lesiones, detenciones y desapariciones durante las manifestaciones y a partir de las mismas.


En este breve informe se reiteran una serie de recomendaciones exhaustivas, formuladas por primera vez en diciembre de 2002, a las autoridades vietnamitas. Desgraciadamente, estas recomendaciones son tan válidas ahora como hace dos años, por lo que la organización insta al gobierno vietnamita a reconsiderar urgentemente su política respecto al trato dado a los "montañeses" en las tierras altas centrales, así como a implementar dichas recomendaciones con carácter urgente.


Este texto resume el documento titulado: República Socialista de Vietnam, la minoría de "montañeses es de nuevo motivo de preocupación" (Índice AI: ASA 41/005/2004) publicado por Amnistía Internacional en abril de 2004. Si desean más información o emprender acciones sobre éste u otros asuntos, consulten el documento principal. Pueden encontrar una amplia selección de materiales sobre éste y otros temas en http://www.amnesty.org. Para los documentos traducidos al español consulten: http://web. amnesty.org/library/eslindex.





SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDON WC1X 0DW, REINO UNIDO

TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMINISTIA INTERNACIONAL (EDAI), ESPAÑA




Público


Amnistía Internacional



República Socialista de Vietnam


La minoría de montañeses es de nuevo objeto de preocupación.










República Socialista de Vietnam

La minoría de "montañeses" es de nuevo objeto de preocupación


Introducción


El 10 y 11 de abril de 2004, miles de personas de las minorías étnicas conocidas colectivamente como "montañeses" emprendieron acciones de protesta contra políticas del gobierno en tres provincias de la región de las tierras altas centrales del país. Los hechos se produjeron unos tres años después de una serie de protestas sin precedentes protagonizadas por miembros de minorías étnicas en la misma zona, que dieron lugar a una dura represión por parte de las autoridades vietnamitas. Nuevamente, la reacción del gobierno vietnamita ha sido una inmediata y brutal represión, haciendo responsables de los disturbios a grupos de oposición "montañeses" radicados en EE. UU. Inmediatamente después de las protestas, la región de las tierras altas centrales fue aislada del mundo exterior y se reforzó la ya considerable presencia de fuerzas de seguridad.


Amnistía Internacional está profundamente preocupada por los informes procedentes de las tierras altas centrales, en los que se habla de un uso desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades, o de aquellos que actúan en su nombre, dando lugar a una cifra desconocida de muertos y heridos, de detenciones y denuncias de personas desaparecidas. Amnistía Internacional ha obtenido los nombres de ocho personas que resultaron muertas durante las manifestaciones o que murieron poco tiempo después a consecuencia de las lesiones sufridas. La organización también está alarmada por los informes del supuesto uso posterior de prácticas intimidatorias, como son las sesiones de "autocrítica" y el emplazamiento de agentes de policía en los hogares de miembros de la minoría "montañesa" como medidas oficiales para restablecer el orden y controlar toda la información procedente de las provincias implicadas.


Amnistía Internacional reitera las recomendaciones ya hechas al gobierno vietnamita en diciembre de 2002, en las que se instaba a este país a abordar la grave situación de derechos humanos existente en las tierras altas centrales. La organización reclama con la máxima urgencia una mayor transparencia, incluyendo el acceso inmediato y sin restricciones de observadores independientes a las tierras altas centrales, como primeras medidas imprescindibles para esclarecer los hechos ocurridos recientemente.


Hechos recientes


El 10 y 11 de abril de 2004, durante el fin de semana de pascua, se celebraron en las provincias de Dak Lak, Gia Lai y Dak Nong, pertenecientes a las tierras altas centrales,(1) manifestaciones coordinadas de "montañeses", entre ellos mujeres y niños, en su mayoría cristianos. Miles de personas dieron así comienzo a una campaña de cinco días de protestas pacíficas motivadas por cuestiones territoriales y de libertad religiosa, así como por la frustración acumulada en los últimos tres años por las restricciones a la libertad de circulación, de comunicación y culto religioso. Existen informes contradictorios acerca de las manifestaciones y la actuación de las autoridades frente a las mismas, pero los medios oficiales de comunicación vietnamitas las calificaron de manifestaciones "a gran escala".(2) Fuentes oficiosas sostienen que miembros de los servicios de seguridad, en acción coordinada con hombres vestidos de civil, atacaron a los manifestantes con un uso desproporcionado de la fuerza, incluyendo gases lacrimógenos, porras eléctricas y cañones de agua, además de armas rudimentarias como barras metálicas, machetes y cadenas, causando un gran número de muertos y heridos.(3) Entre las víctimas, según informes, de homicidio ilegítimo durante la represión de los manifestantes, están las enumeradas a continuación. Amnistía Internacional teme que el balance definitivo de muertes es muy superior y posee los nombres de otras víctimas aún pendientes de corroborar.

1 H’Lo Kbuor, invidente, procedente del distrito de Cu Mgar, provincia de Dak Lak. Muerta, según informes, el 10 de abril de 2004 a las afueras de la ciudad de Buon Ma Thuot, provincia de Dak Lak.

2 Ksor Hnun, procedente de la localidad de Plei Ring, distrito de Dak Doa, provincia de Gia Lai. Muerto por disparos, según informes recibidos, el 11 de abril de 2004 en la provincia de Gia Lai.

3 Siu Plen, 33 años, procedente de la localidad de Bon Ama Djong, distrito de Ayun Pa, provincia de Gia Lai. Muerto, según informes, el 10 de abril de 2004 en la provincia de Gia Lai.

4 Ksor Jo, 33 años, procedente de la localidad de Bon Hoang, distrito de Ayun Pa, provincia de Gia Lai. Muerto, según informes, tras las manifestaciones celebradas en la provincia de Gia Lai.

5 Y'Bhit Enuol, localidad de Buon Dah Prong, Buon Ma Thuot, provincia de Dak Lak. Muerto, según informes, el 10 de abril de 2004.

6 Y'Dlah Eban, localidad de Buon Dah Prong, Buon Ma Thuot, provincia de Dak Lak. Muerto, según informes, el 10 de abril de 2004.

7 Y'Wien, localidad de Buon Dah Prong, Buon Ma Thuot, provincia de Dak Lak. Muerto, según informes, el 10 de abril de 2004.

8 Y'Luyen Eban, Buon Cuor Knia, distrito de Buon Don, provincia de Dak Lak. Muerto, según informes, el 10 de abril de 2004.


Según los informes obtenidos, también fueron detenidas un número indeterminado de personas, algunas de las cuales habrían quedado posteriormente en libertad. Se desconoce la suerte de muchos de los detenidos. Fuentes oficiosas informan asimismo de que cientos de personas que participaron en las manifestaciones se encuentran desaparecidas.


Según fuentes de los medios de comunicación oficiales, miles de manifestantes pertenecientes a minorías étnicas se reunieron en la ciudad de Buon Ma Thuot, capital de la provincia de Dak Lak, en la mañana del 10 de abril, así como en Pleiku, capital de la provincia de Gia Lai, en la mañana del 11 de abril.(4) Las autoridades sostienen que algunos de los manifestantes atacaron a la policía y saquearon edificios gubernamentales, y que en la provincia de Gia Lai los manifestantes lanzaron piedras. Existen informes oficiales contradictorios sobre la causa de dos muertes declaradas por las autoridades, ambas en la provincia de Gia Lai.(5) También se produjeron, según informes, disturbios en otros puntos de las dos provincias, así como en zonas de la provincia de Dak Nong.


Dada la negativa de las autoridades a permitir el libre acceso de observadores independientes a la zona en cuestión, Amnistía Internacional no está en disposición de confirmar o verificar estos informes contradictorios. No obstante, la organización considera que la rapidez con la que se han producido los desmentidos oficiales vietnamitas y el detalle inusitado de los mismos, incluyendo la publicitada visita del viceprimer ministro a la zona poco tiempo después de los sucesos, apuntan a la extrema gravedad de los hechos acaecidos los días 10 y 11 de abril en las tierras altas centrales. Además, la inmediata prohibición general de visitar la zona a diplomáticos, turistas extranjeros, periodistas extranjeros e incluso visitantes vietnamitas procedentes del extranjero, apoya la tesis de un encubrimiento por parte del gobierno de la gravedad de los hechos.(6)


Información complementaria sobre el malestar social entre los "montañeses"


En febrero de 2001, miles de personas pertenecientes a minorías indígenas, conocidas colectivamente como "montañeses", organizaron protestas en las tierras altas centrales de Vietnam. Las protestas se centraban en una serie de quejas, entre ellas la indignación ante la confiscación por parte del gobierno de sus bosques ancestrales, la llegada de colonos procedentes de las tierras bajas vietnamitas para ocupar sus tierras de labor, la falta de libertad de culto para los numerosos miembros de iglesias protestantes evangélicas no autorizadas, y la negación de derechos fundamentales, como el derecho a recibir educación en la propia lengua nativa. Algunos manifestantes reclamaban asimismo la independencia de las tierras altas centrales. Las autoridades aislaron rápidamente la zona e impidieron a periodistas y diplomáticos viajar a las provincias afectadas para evaluar la situación. Las autoridades vietnamitas acusaron a grupos de oposición radicados en EE. UU. de fomentar los disturbios. Las autoridades vietnamitas han emprendido en años posteriores una serie de iniciativas, ampliamente publicitadas, para abordar los problemas, oficialmente reconocidos, de pobreza y marginación social en las tierras altas centrales. No está claro hasta qué punto las inversiones económicas y los nuevos proyectos de infraestructura han beneficiado directamente a la población indígena de "montañeses".


Desde febrero de 2001 hasta la fecha, los cientos de detenciones e informes de torturas y malos tratos a "montañeses" en las tierras altas centrales forman parte de la severa represión de los participantes, o presuntos participantes, en las protestas. Desde 2001, al menos 76 "montañeses" han sido procesados y condenados a penas de cárcel en juicios que no cumplían las normas internacionales. Tan sólo en 2003, 33 hombres fueron condenados a penas de entre 18 meses y 13 años de prisión por su participación en los disturbios de 2001 o por ayudar a los que intentaron huir del país. No todos los casos salieron a la luz pública y se cree que el numero de detenidos y procesados es muy superior.


Un grupo inicial de unos mil solicitantes de asilo "montañeses" que huyeron de Vietnam a Camboya fueron reasentados en Estados Unidos en 2002 y 2003. En la actualidad sigue habiendo "montañeses" que intentan huir de Vietnam a la vecina Camboya en busca de asilo político y existen numerosos informes de expulsión y devolución de cientos de personas, mujeres y niños entre ellas. A la fecha de redacción de este informe, la frontera entre Vietnam y Camboya se mantiene cerrada, en tanto que persisten los informes referentes a un gran número de "montañeses" escondidos en bosques infestados de malaria a ambos lados de la frontera para tratar de eludir su detención y devolución a las tierras altas centrales. El 25 de abril de 2004, dos semanas después de producirse las recientes protestas, cuatro solicitantes de asilo "montañeses" fueron devueltos de la provincia camboyana de Mondolkiri a Vietnam.(7) El 24 de abril de 2004, otro grupo de seis "montañeses" logró llegar a la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Phnom Penh, donde solicitaron asilo político.(8)



Motivos persistentes de preocupación


Amnistía Internacional insta a las autoridades vietnamitas a replantear radicalmente su política respecto a los "montañeses", especialmente en lo referente a la imposición de limitaciones extremas a la libertad de circulación, de expresión, de culto religioso y de acceso a la información. Amnistía internacional considera primordial lograr una mayor transparencia y el acceso de observadores independientes a las tierras altas centrales. Las sesiones de "autocrítica",(9) las denuncias forzadas de la religión y la actividad política y el emplazamiento de policías en los hogares(10) son todos métodos utilizados en el pasado para intimidar y amenazar a la gente. Está demostrado que tales métodos de control no han traído la paz, la seguridad y la estabilidad a la zona.


Han pasado más de tres años desde que un sentimiento de injusticia que llevaba años fermentando desencadenó una serie de manifestaciones coordinadas en la región de las tierras altas centrales de Vietnam en febrero de 2001. Tras estas manifestaciones, que al parecer tomaron por sorpresa a las autoridades, se han llevado a cabo intentos de mejorar la situación económica por una parte, mientras se intensificaba el control del gobierno por la otra. Es un hecho patente que las autoridades han intentado abordar los problemas económicos y la relativa pobreza en las zonas afectadas. Sin embargo, las autoridades han llevado a cabo al mismo tiempo una implacable represión de toda disensión, encarcelando a toda persona considerada conflictiva u organizadora, estrangulando el flujo de solicitantes de asilo en busca de acogida en la vecina Camboya, y suprimiendo las actividades de la iglesia protestante Dega, organización religiosa considerada por las autoridades como estrechamente vinculada a las acciones de protesta. Estas persistentes restricciones y violaciones de los derechos humanos han avivado el resentimiento, la indignación y el miedo entre la población local.


Las autoridades vietnamitas han mantenido un control férreo sobre toda libertad de circulación e información hacia las tierras altas centrales y dentro de ellas, incluyendo la negación de acceso libre a observadores independientes. A los diplomáticos y la prensa internacional radicados en Vietnam sólo se les ha permitido la entrada en la zona en grupos estrechamente controlados, bajo supervisión de las autoridades.


Si bien no cabe duda sobre la vinculación de grupos "montañeses" en el extranjero por las movilizaciones de protesta ocurridas tanto en 2001 como en abril de 2004, Amnistía Internacional considera que, al responsabilizar de los disturbios a "elementos externos", se está evitando abordar una serie de problemas fundamentales subyacentes, entre ellos la presión sobre los derechos territoriales ejercida por las corrientes migratorias internas, junto con las diferencias religiosas y culturales. Es evidente que las personas bajo sospecha de vinculación con tales grupos extranjeros han estado en el punto de mira durante los últimos tres años. Cientos de ellos han sido detenidos y un número desconocido han sido sometidos a juicios que, en opinión de Amnistía Internacional, no reunían los requisitos internacionalmente establecidos para un juicio justo, en los que se les condenó a largas penas de prisión.


Amnistía Internacional ve la transparencia y el debate abierto, junto con el cumplimiento de las normas de derechos humanos consagradas en la constitución vietnamita, como requisitos esenciales para abordar las causas originarias de los problemas en las tierras altas centrales.

Recomendaciones

Sucesos ocurridos en abril de 2004:


· Amnistía Internacional pide al gobierno vietnamita que permita a organismos imparciales e independientes llevar a cabo una investigación a fondo de los acontecimientos ocurridos en abril de 2004. Toda persona sospechosa de violación de los derechos humanos deberá ser procesada mediante juicios públicos que se ajusten a las normas internacionales sobre juicios justos.

· Amnistía Internacional solicita una investigación independiente sobre la suerte corrida por las ocho personas nombradas en este informe, a las que se considera que se dio muerte ilegítimamente durante las manifestaciones del 10 y 11 de abril de 2004 o poco tiempo después.

· Amnistía Internacional solicita una investigación independiente sobre otros informes de homicidios ilegítimos por parte de las fuerzas de seguridad. Deberá hacerse todo lo posible para llevar ante la justicia a los responsables de las muertes y lesiones ilegítimas sufridas por los manifestantes, de acuerdo con las normas internacionales sobre juicios justos. Las familias de todos los que se demuestre que han muerto o resultado heridos de forma ilegítima a manos de las fuerzas de seguridad deberán recibir una compensación adecuada de las autoridades.

· Las autoridades deberán aportar listas exhaustivas de todas las personas detenidas durante las manifestaciones, indicando, en su caso, los cargos presentados contra ellas, así como su paradero actual. Las autoridades deberán asimismo garantizar que todas las personas detenidas tengan acceso a asistencia médica, a sus familias y a sus abogados, y que no sean sometidas a tortura ni malos tratos.

· En caso de que alguna persona sea procesada en relación con los disturbios de abril de 2004, Amnistía Internacional insta a que se permita a observadores independientes asistir a sus juicios.


Amnistía Internacional reitera las recomendaciones hechas a las autoridades vietnamitas en un informe publicado en diciembre de 2002:(11)


· Amnistía Internacional insta a que se facilite el acceso sin restricciones de diplomáticos y la prensa internacional a las tierras altas centrales. Vietnam debe invitar al relator especial de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, al grupo de trabajo sobre la detención arbitraria de la ONU, y al relator especial sobre la cuestión de la tortura de la ONU, a realizar visitas para evaluar la situación y formular las recomendaciones pertinentes.

· Amnistía Internacional insta al gobierno de Vietnam a emitir órdenes claras e inequívocas de que no se toleren las violaciones de derechos humanos contra la minoría "montañesa".

· Las actividades de las fuerzas de seguridad vietnamitas, incluyendo tanto el ejército como la policía, en las tierras altas centrales deberán quedar sujetas a observación por parte de organizaciones humanitarias internacionales y organizaciones no gubernamentales internacionales de derechos humanos.

· Los miembros de las fuerzas de seguridad que hayan participado en abusos deben ser inmediatamente suspendidos del servicio, pendientes de investigación. Aquellos miembros cuyos abusos queden demostrados deberán ser llevados ante la justicia.

· Amnistía Internacional insta a las autoridades vietnamitas a garantizar una investigación rápida, efectiva, independiente e imparcial de los informes de tortura y malos tratos contra la población civil de "montañeses", especialmente aquellas personas que se encuentren detenidas, y que los responsables sean llevados a la justicia.

· Los miembros de la policía y el ejército destinados a las tierras altas centrales deberán recibir formación en derechos humanos, incluyendo sobre todo la protección de los derechos humanos de los detenidos.

· Amnistía Internacional insta al gobierno de Vietnam a abordar con carácter urgente los graves problemas subyacentes en materia de derechos humanos, incluyendo las cuestiones relativas a la preservación de la cultura indígena de la minoría de "montañeses" en las tierras altas centrales. Tales cuestiones incluyen:

o El derecho a la expresión pacífica de sus convicciones políticas.

o El derecho a practicar la religión de su elección. Esto incluye no sólo el derecho a la libertad de credo y el derecho de reunión, consagrados en los artículos 69 y 70 de la Constitución de 1992, sino también el derecho a la libertad de culto, según lo dispuesto en la legislación internacional, particularmente en los artículos 18(12) y 27(13) del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), del que Vietnam es Estado Parte.

· Amnistía Internacional insta a Vietnam a permitir el acceso a las organizaciones de ayuda humanitaria para poder trabajar en toda la zona de las tierras altas centrales.

· Amnistía Internacional insta a que se permita a observadores internacionales asistir en lo sucesivo a todo juicio de las personas vinculadas al levantamiento de 2001 y sus consecuencias.

· Amnistía Internacional considera que no debe procesarse a las personas por haber huido del país o por haber ayudado a otros a hacerlo.(14) Sólo se presentarán cargos contra las personas acusadas de delitos penales reconocidos como tales.





Motivos de preocupación por la minoría de "montañeses" de las tierras altas centrales de Vietnam


¡ACTUA!


Envía una carta a:


Presidente Tran Duc Luong Primer Ministro Phan Van Khai

Office of the President Office of the Prime Minister

35 Ngo Quyen Hoang Hoa Tham

Ha Noi Ha Noi

Socialist Republic of Viet Nam Socialist Republic of Viet Nam



● expresando tu seria preocupación por los hechos del 10 y 11 de abril de 2004 en las tierras altas centrales durante las acciones de protesta contra el gobierno protagonizadas por miles de manifestantes "montañeses".


● solicitando a las autoridades que garanticen el pleno acceso sin restricciones de observadores y organismos independientes a las tierras altas centrales para llevar a cabo investigaciones sobre las acusaciones de violación de derechos humanos, incluyendo las muertes de ocho personas nombradas en este informe.


● instando a las autoridades a llevar ante la justicia a los responsables de las muertes y lesiones ilegítimas causadas a los manifestantes, de acuerdo con las normas internacionales sobre juicios justos.


● pidiendo a las autoridades que faciliten listas exhaustivas de todos los detenidos durante las manifestaciones, indicando los cargos presentados contra ellos y su paradero actual.



► Envía copia de alguna de tus cartas a la embajada de Vietnam en tu país.



► Escribe al representante político electo de tu zona, expresándole tu preocupación por la situación de la minoría "montañesa" de las tierras altas centrales de Vietnam, solicitando que la cuestión sea abordada por tu gobierno ante las autoridades vietnamitas en cualquier ocasión oportuna.

********


(1) En noviembre de 2003, la provincia de Dak Lak fue subdividida en dos provincias: Dak Lak al norte y Dak Nong al sur.


(2) Página web de VNExpress, Hanoi, en vietnamita, 18 de abril de 2004, citado por BBC monitoring el 19 de abril de 2004.


(3) Véase, por ejemplo, los informes de Human Rights Watch: Vietnam: Violence against Montagnards during Easter Week Protests, Hundreds Arrested or Missing; Border with Cambodia Sealed, 14 de abril de 2004; Vietnam: Viet Nam: Open Central Highlands to International Observers, Reported killings of Montagnard Protestors Must be Investigated Immediately, 22 de abril de 2004.


(4) "Vietnamese paper reports ‘large-scale unrest’ in central highlands", Extracto de una información firmada por X.H., en la página web del periódico vietnamita VNExpress el 18 de abril de 2004, citado por BBC monitoring.


(5) "Vietnamese media report deaths, injuries in Central Highlands a week after protests", Associated Press, 18 de abril de 2004; "Vietnamese official interviewed on disorders in Central Highland", página web de VNA, 19 de abril de 2004, citado por BBC monitoring; "Vietnam rejects fabrications about Central Highlands situation", Voice of Vietnam, 20 de abril de 2004.


(6) Se ha informado de que algunas de las restricciones de viaje para turistas y vietnamitas residentes en el extranjero fueron levantadas varios días después de las manifestaciones. A los diplomáticos y periodistas acreditados se les negó el acceso a las tierras altas centrales hasta la organización de una visita –calificada como "orquestada por el gobierno" por Associated Press– para algunos de los miembros de la prensa acreditada en Hanoi, que tuvo lugar entre el 26 y el 28 de abril de 2004.


(7) "Quatre montagnards expulses dimanche depuis le Mondolkiri", Cambodge Soir, 27 de abril de 2004.


(8) "First Vietnamese Montagnards reach Cambodian capital after deadly protests", AFP, 27 de abril de 2004.


(9) Según un informe, en el que se cita a funcionarios locales, de Deutsche Presse-Agentur (DPA), del 21 de abril de 2004: "Autocríticas" escritas por al menos 100 personas tras los disturbios en Vietnam.


(10) Véase "Vietnam beefs up checkpoints in restive highlands", Reuters, 14 de abril de 2004; "Vietnam sends more forces to Central Highlands", Radio Free Asia ,19 de abril de 2004; informe de Human Rights Watch, 22 de abril de 2004: Viet Nam: Open Central Highlands to International Observers, Reported killings of Montagnard Protestors Must be Investigated Immediately.


(11) Amnistía Internacional, Socialist Republic of Viet Nam/Kingdom of Cambodia, No Sanctuary: The plight of the Montagnard minority (Índice AI: ASA 41/011/2002).


(12) El artículo 18.1 del PIDCP establece que: "Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de tener o de adoptar la religión o las creencias de su elección, así como la libertad de manifestar su religión o sus creencias, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, mediante el culto, la celebración de los ritos, las prácticas y la enseñanza."


(13) El artículo 27 del PIDCP establece que: "En los Estados en que existan minorías étnicas, religiosas o lingüísticas no se negará a las personas que pertenezcan a dichas minorías el derecho que les corresponde, en común con los demás miembros de su grupo, a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión y a emplear su propio idioma."


(14) El artículo 12.2 del PIDCP establece que: "Toda persona tendrá derecho a salir libremente de cualquier país, incluso del propio."



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