Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Corsica (France): Perpetrators of new wave of racist violence must be brought promptly to justice

AMNISTÍA INTERNACIONAL

COMUNICADO DE PRENSA


Índice AI: EUR 21/001/2004 (Público)

Servicio de Noticias 305/04

29 de noviembre de 2004

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR210012004



Córcega (Francia): Es preciso que se lleve sin demora ante los tribunales a los responsables de la nueva oleada de violencia racista


Llevar en breve ante los tribunales a los autores de ataques racistas debe ser un objetivo prioritario para las autoridades francesas, ha manifestado Amnistía Internacional hoy 29 de noviembre, al tiempo que ha expresado su preocupación por los derechos de los inmigrantes y los ciudadanos de origen inmigrante que residen en Córcega a raíz de una alarmante sucesión de actos violentos de carácter racista.


La noche del 27 de noviembre de 2004, un grupo de hombres armados atacó la vivienda de un imán marroquí en Sartène, Córcega Meridional, vivienda que alberga una sala de oración. Según la información recibida, los asaltantes llamaron primero a la puerta; el imán Mohammed al-Akrach se acercó y, al oír insultos racistas, decidió no abrir. Fue entonces cuando los individuos abrieron fuego, efectuando cinco o seis disparos contra la puerta. El imán resultó ileso. El ataque, sujeto actualmente a investigación judicial, sucede a otro perpetrado hace un año contra la misma vivienda, cuando empaparon la entrada con un líquido inflamable y le prendieron fuego. La semana pasada se produjo un ataque racista contra una familia de origen tunecino residente en Calvi; en esta ocasión se efectuaron disparos y se arrojaron cócteles molotov contra una casa donde residían una mujer y cuatro niños. Según informes, en el lugar dejaron pintadas racistas.


“Aún se desconoce la identidad de los autores de la última agresión. Pero los partidarios de la autonomía o nacionalistas corsos, algunos de los cuales han reivindicado la autoría de ataques racistas anteriores, tienen en particular la obligación de ser firmes y coherentes en su condena de semejantes ataques, con independencia de la identidad y los fines de sus autores” ha manifestado Amnistía Internacional.


En septiembre de 2004, Amnistía Internacional expresó su preocupación por las amenazas y actos intimidatorios de que estaban siendo objeto los grupos de derechos humanos y los defensores de estos derechos a raíz de los informes recibidos sobre numerosos actos de expresión violenta del odio racial dirigidos en particular contra la comunidad norteafricana. Esta nueva oleada de ataques es la última de varias que se han documentado en la historia reciente de la isla, e incluye ataques con bombas contra viviendas, oficinas y vehículos. Según la información recibida, algunos miembros de la comunidad marroquí se han sentido tan amenazados que ya se han marchado, mientras que otros tienen previsto abandonar la isla.


Información complementaria


El número de ataques racistas en Córcega ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años. Los ataques efectuados desde septiembre de 2003 se elevan a más de 56, y más de 30 se han cometido en el 2004. En el 2002, los ataques racistas en la isla fueron, según informes, los “peores de los últimos diez años” y, en tres ocasiones, tan elevados como en el 2001, de acuerdo con los datos facilitados por el Ministerio del Interior y basados en la información recopilada por la Comisión Nacional Consultativa de los Derechos Humanos. Con arreglo a estos datos, el 62 por ciento de los ataques violentos cometidos en Córcega iban dirigidos contra personas norteafricanas. Córcega es la región francesa con el mayor índice de población inmigrante después de Ile de France.


El 17 de septiembre de 2004 se celebró una manifestación en Corte, Alta Córcega, convocada por diversos individuos y organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, para protestar por la repetición de graves atentados contra individuos de origen no corso o contra bienes pertenecientes a miembros de la comunidad inmigrante. En septiembre de 2004, los numerosos actos violentos de expresión del odio racial, dirigidos en particular contra la comunidad marroquí, fueron atribuidos a una constelación de pequeños grupos armados con fines nacionalistas. Las organizaciones de derechos humanos también fueron blanco de estos actos violentos. Un pequeño grupo armado denominado Clandestini Corsi emitió una declaración en la que felicitaba al “movimiento clandestino anónimo” por su ataque contra la vivienda de un norteafricano en Biguglia. También amenazaba al grupo antirracista Ave Basta y a la Liga de los Derechos Humanos (Ligue des droits de l'homme, LDH) por sus declaraciones de condena de los ataques publicadas en los diarios corsos.

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