Document - Fears of a cover - up in the Şemdinli bombing case
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública
Índice AI: EUR 44/020/2007
(Público)
18 de diciembre de 2007
http://www.amnesty.org/es/report/info/EUR44/020/2007
Turquía: Temor de encubrimiento en el caso del atentado
con bomba de Şemdinli
El 14 de diciembre se celebró la primera vista del nuevo juicio
contra los hombres acusados en relación con el atentado con bomba
perpetrado en una librería de la localidad suroriental de
Şemdinli. Los acusados
son dos agentes de la gendarmería de inteligencia y un ex miembro
del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) convertido en
informador. Los acusados quedaron en libertad a la espera de la
siguiente vista, y los dos agentes de la gendarmería van a
reincorporarse a sus puestos. Esta decisión da motivos adicionales
a la creencia de que un tribunal militar no realizará una
investigación exhaustiva e imparcial sobre el atentado y de que ha
habido un encubrimiento.
Amnistía Internacional lleva mucho tiempo sintiendo preocupación por el hecho de que la investigación en torno al atentado, en el que una persona murió y otras resultaron heridas, no ha sido exhaustiva e imparcial. El jefe del Estado Mayor del Ejército no autorizó una investigación sobre la presunta implicación de altos mandos locales de la gendarmería y las fuerzas armadas. Al limitar la investigación a dos miembros de las fuerzas de seguridad y un informador, muchas preguntas quedaron sin respuesta. En el primer juicio, cada uno de los tres acusados fue condenado a más de 39 años de prisión por su participación en el atentado.
El 16 de mayo de 2007, el Tribunal Supremo de Apelaciones anuló la
declaración de culpabilidad de los tres hombres y recomendó que el
caso fuera juzgado por un tribunal militar. Amnistía Internacional
manifestó su honda preocupación por el hecho de que el caso se
transfiriera a un tribunal militar, pues considera que, cuando los
miembros de las fuerzas de seguridad son sospechosos de violaciones
graves de derechos humanos, deben ser juzgados en un tribunal
civil.
La decisión del tribunal militar de poner en libertad a los tres
hombres y reincorporar en sus puestos a los agentes de la
gendarmería significa que, más de dos años después del atentado,
nadie ha rendido cuentas de lo sucedido, y tampoco se ha
investigado de forma efectiva la culpabilidad más amplia de las
fuerzas de seguridad. Amnistía Internacional pide que una comisión
independiente lleve a cabo una investigación exhaustiva e imparcial
sobre los hechos en torno al atentado de Şemdinli y que los
sospechosos sean juzgados por un tribunal civil. Si no se hace,
quedará seriamente en duda la afirmación del entonces ministro de
Justicia, Cemil Çiçek, respecto a que el actual periodo de Turquía
es “un periodo en el que los sucesos no quedan en la
oscuridad”.