Document - United Kingdom: UK/Northern Ireland: Patrick Finucane: twenty years on, still no inquiry
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice AI: EUR 45/002/2009
11 de febrero de 2009
Reino Unido/Irlanda del Norte: Patrick Finucane -No hay
investigación aún veinte años después
La víspera del vigésimo aniversario de la muerte de Patrick
Finucane, Amnistía Internacional pide al gobierno del Reino Unido
que cumpla sus reiteradas promesas de realizar una investigación
pública e independiente sobre las circunstancias en las que se
produjo su fallecimiento.
Patrick Finucane fue abatido a disparos delante de su esposa y sus
tres hijos en su domicilio, en Belfast, Irlanda del Norte, el 12 de
febrero de 1989. Tras su muerte, comenzaron a surgir pruebas de
peso y convincentes de que esta se había producido en el contexto
de una connivencia generalizada entre el Estado y ciertos grupos
armados. Desde entonces han aparecido más pruebas que indican
claramente que ciertos organismos estatales podrían haber
desempeñado un papel en el intento de encubrir la connivencia del
Estado en el asesinato.
Veinte años después, el gobierno británico sigue sin abrir una
investigación independiente y pública sobre todas las
circunstancias de la muerte de Patrick Finucane, lo que incluye
investigar las pruebas fehacientes de que agentes estatales
británicos actuaron con connivencia en el homicidio.
Es realmente urgente una investigación independiente y pública.
Algunos testigos clave que habrían sido cruciales en ella ya han
fallecido; los recuerdos de otros podrían estar desvaneciéndose y
la documentación pertinente podría perderse, o incluso destruirse.
Además, esta demora continuada está prolongando el dolor y el
sufrimiento de la familia de Patrick Finucane, a la que se está
negando la oportunidad de conocer los hechos que rodearon la muerte
de su ser querido.
Amnistía Internacional insta al gobierno del Reino Unido a que haga
frente de una vez a sus obligaciones respecto de este caso
promoviendo, sin más dilación, la investigación auténticamente
independiente y pública que ha prometido en reiteradas ocasiones.
Las denuncias de violaciones graves de derechos humanos cometidas
en este caso no se van a resolver solas; si las autoridades siguen
sin garantizar que estas denuncias son objeto de un examen
exhaustivo, riguroso e independiente, la erosión de la confianza de
la opinión pública en el Estado de derecho en el Reino Unido será
profunda.
El gobierno del Reino Unido sigue insistiendo en que sólo se puede
abrir una investigación sobre este caso en aplicación de una ley
–la Ley de Comisiones de Investigación de 2005 – que agota de hecho
las oportunidades de que se realice una investigación realmente
independiente y efectiva. En julio de 2008, el Comité de Derechos
Humanos, órgano experto de la ONU, expresó su preocupación por esta
ley, porque permite al ministro del gobierno que abre una
investigación el control de aspectos importantes de dicha
investigación. El ministro que abra una investigación en aplicación
de la Ley de 2005 podría, por ejemplo, ordenar que se excluya al
público de parte de las vistas, así como que no se revelen ciertas
partes del informe final que se haga público.
Altos cargos del poder judicial del Reino Unido y de otros países,
así como el Comité Conjunto sobre Derechos Humanos del Parlamento
del Reino Unido y organizaciones nacionales e internacionales de
derechos humanos, han expresado una preocupación similar por las
estipulaciones de la Ley de Comisiones de Investigación. También se
ha expresado preocupación en resoluciones adoptadas por el Dáil en
la República de Irlanda y la Cámara de Representantes del Congreso
de Estados Unidos.
El gobierno británico ha dejado claro en reiteradas ocasiones que
tiene intención de utilizar estas facultades para garantizar que
parte de cualquier investigación sobre la muerte de Patrick
Finucane se mantenga en secreto, a puerta cerrada, y en ausencia de
la familia Finucane.
Información complementaria
Desde que Patrick Finucane fue asesinado, su familia viene haciendo
campaña infatigablemente para que se abra una investigación pública
realmente independiente sobre las circunstancias de su muerte. El
14 de febrero de 2009 se celebrará en el Trinity College de Dublín
una conferencia organizada por la familia Finucane junto con la
organización no gubernamental British Irish Rights Watch para
examinar la vida y el legado de Patrick Finucane y los esfuerzos en
curso para asegurar que se rinden cuentas por su muerte.
En octubre de 1997, el entonces relator especial de la Comisión de
Derechos Humanos sobre la independencia de magistrados y abogados ,
Dato’ Param Cumaraswamy, realizó una visita de investigación a
Irlanda del Norte para estudiar las denuncias de intimidación y
hostigamiento de que eran objeto los abogados defensores. En su
informe, el relator especial afirmó que, como abogado destacado que
tuvo enormes éxitos representando a sus clientes, tanto ante los
tribunales nacionales como ante el Tribunal Europeo de Derechos
Humanos, el asesinato de Patrick Finucane tuvo un efecto
escalofriante en la profesión y debilitó aún más la confianza de la
opinión pública en el sistema judicial. El relator añadió que
mientras siguiera sin resolverse este asesinato, muchos miembros de
la comunidad seguirían sin confiar en la capacidad del gobierno de
hacer justicia de un modo imparcial y equitativo.
En julio de 2003, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos resolvió
en el expediente Finucane v. el Reino Unido que las
actuaciones seguidas tras la muerte de Patrick Finucane no
ofrecieron una investigación inmediata y efectiva sobre las
alegaciones de connivencia de personal de seguridad y que, por
tanto, se había producido una violación del artículo 2 del Convenio
Europeo de Derechos Humanos en el caso.
Kenneth Barrett, ex paramilitar unionista, fue declarado culpable
en 2003 del asesinato de Patrick Finucane. Dado que se declaró
culpable de 12 delitos, incluido el del asesinato de Patrick
Finucane, no se reveló en el juicio ninguna información
significativa sobre la connivencia del Estado en el asesinato ni
sobre el presunto encubrimiento oficial posterior.
También en 2003, Sir John Stevens, alto cargo policial del Reino
Unido que realizó tres investigaciones sobre alegaciones de
connivencia de las fuerzas de seguridad con paramilitares
unionistas en Irlanda del Norte, confirmó que sus investigaciones
habían revelado pruebas de ”connivencia, del no mantenimiento
deliberado de registros, de la ausencia de rendición de cuentas, de
la ocultación de información y de pruebas y del extremo de agentes
implicados en el asesinato.”
Sin embargo, las conclusiones completas de las investigaciones
realizadas por John Stevens se han mantenido en secreto, no sólo
para el público sino también para la familia Finucane y sus
abogados.
En septiembre de 2004, tras la publicación parcial del informe de
la investigación sobre el caso realizada por Peter Cory, magistrado
retirado del Tribunal Supremo canadiense, y en virtud del acuerdo
alcanzado en 2001 en Weston Park entre los gobiernos del Reino
Unido y de la República de Irlanda sobre la aplicación del Acuerdo
de Viernes Santo, el entonces secretario de Estado para Irlanda del
Norte, el parlamentario Paul Murphy, anunció que “ahora debían
adoptarse medidas para permitir la apertura de una investigación
sobre la muerte de Patrick Finucane”.
En junio de 2007, tras un retraso enormemente prolongado, el
director de la Fiscalía para Irlanda del Norte anunció que no se
iban a formular nuevos cargos tras la revisión del material
presentado por la tercera investigación realizada por Sir John
Stevens ("Stevens III").
FIN/