Document - Uzbekistan: Andizhan one year on - the victims must not be forgotten
AMNISTÍA INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: EUR 62/011/2006 (público)
Servicio de Noticias: 112/2006
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR620112006
No publicar antes de las 10:00 GMT del 11 de mayo de 2006
Uzbekistán: Andiyán, un año después: las víctimas no deben ser olvidadas
Corrían la sangre y la lluvia en la calle. Estábamos empapados de sangre y lluvia.
Testigo presencial de los sucesos de Andiyán del 12 y 13 de mayo de 2005
Las autoridades de Uzbekistán siguen utilizando los homicidios cometidos el año pasado en Andiyán como excusa para reprimir la libertad de expresión so pretexto de la seguridad nacional y la “guerra contra el terror”, ha declarado Amnistía Internacional.
La víspera del primer aniversario de los homicidios de cientos de personas, muchas de ellas civiles desarmados, miembros de Amnistía Internacional de todo el mundo piden a la comunidad internacional que no cierre los ojos ante los homicidios y las torturas que siguen cometiéndose en Uzbekistán.
"Las autoridades de Uzbekistán han ignorado abiertamente los llamamientos de la comunidad internacional para que se abra una investigación internacional imparcial, independiente y exhaustiva. Se han negado a adoptar medidas efectivas para investigar los actos de violencia que cometen las fuerzas de seguridad y hacer comparecer ante la justicia a los responsables", ha afirmado Maisy Weicherding, investigadora de Uzbekistán de Amnistía Internacional.
"Un año después, la necesidad de una investigación de estas características sobre las circunstancias que rodearon los trágicos sucesos de Andiyán es más pertinente y apremiante que nunca para dilucidar la verdad de estos polémicos sucesos y garantizar una reparación, incluido el resarcimiento, a todas las víctimas de los abusos contra los derechos humanos cometidos en esos días."
El 13 de mayo de 2005, las fuerzas de seguridad de Uzbekistán dispararon indiscriminadamente contra los manifestantes que se habían congregado en la ciudad de Andiyán, en el este de Uzbekistán, para expresar sus quejas por las políticas represivas del gobierno y la pobreza generalizada. Cientos de presuntos participantes en las protestas fueron detenidos, y al parecer, muchos de ellos sufrieron torturas o malos tratos. Cientos más huyeron a la vecina Kirguistán en busca de refugio. Decenas de personas fueron juzgadas y condenadas en procedimientos que incumplieron las normas internacionales sobre imparcialidad procesal.
Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otras organizaciones no gubernamentales han continuado denunciando la represión que sigue atenazando a la sociedad civil y, en especial, a cualquier persona que se atreva a cuestionar la versión oficial de lo sucedido en Andiyán, incluidos los medios de comunicación extranjeros. En su documento de actualización tras los homicidios de Andiyán, titulado Andizhan: Impunity must no prevail, Amnistía Internacional condena el hecho de que las autoridades uzbekas no hayan garantizado que todas las denuncias de violaciones graves de derechos humanos se investiguen de forma rápida, independiente y exhaustiva.
"Encarcelando a activistas de derechos humanos y amordazando a los medios de comunicación independientes, las autoridades de Uzbekistán intentan enterrar la verdad sobre lo ocurrido hace un año en Andiyán. Intentan ocultar el hecho de que las prácticas represivas, como las detenciones arbitrarias, la tortura y los malos tratos, los juicios injustos, la ausencia de libertad de expresión y de asociación que desembocaron en las protestas de Andiyán, continúan incólumes”, declaró Maisy Weicherding.
Amnistía Internacional considera que las personas detenidas por intentar decir la verdad sobre Andiyán son presos de conciencia y pide su libertad inmediata e incondicional. La organización pide a las autoridades de Uzbekistán que permitan la apertura inmediata de una investigación internacional sobre los sucesos de Andiyán y que garanticen que todos los encausados reciben un juicio justo y público, en el que se excluyan como prueba las declaraciones obtenidas bajo tortura u otros malos tratos.
Casos
El periodista independiente Aleksei Volosevich estaba en Andiyán el 13 de mayo e informó sobre los sucesos en el principal sitio web en lengua rusa, www.ferghana.ru. Fue atacado cerca de su casa en Tashkent después de que el principal diario gubernamental de ámbito nacional, Pravda Vostoka, lo acusara de traición al Estado.
El destacado activista pro derechos humanos Saidzhakhon Zainabitdinov fue condenado a siete años de prisión en Tashkent el 5 de enero de 2006, en un juicio que en la práctica se celebró en secreto. Se desconoce su paradero actual. Al parecer, uno de los motivos reales de su encarcelamiento son sus informaciones sobre los sucesos del 13 de mayo, divulgadas ampliamente por los medios de comunicación internacionales y que contrastaron vivamente con la versión oficial.
El 12 de enero de 2006, Dilmurod Muhiddinov, activista de derechos humanos de Andiyán, fue condenado a cinco años de prisión por “intentar derrocar el orden constitucional”. Muhiddinov había sido detenido el año anterior por estar en posesión de una declaración sobre los sucesos de Andiyán, publicada por el partido laico de oposición Birlik.
El 6 de marzo de 2006, Mutabar Tadzhibaeva, presidenta de la organización de derechos humanos Club de los Corazones Ardientes y candidata al Premio Nobel de la Paz en el 2005, fue condenada a ocho años de prisión por delitos de carácter económico y político. Antes de su detención el año pasado, Mutabar Tadzhibaeva observaba las violaciones de derechos humanos en el valle de Ferghana.
Información complementaria
En respuesta a la continua negativa de Uzbekistán a permitir una investigación internacional independiente sobre los homicidios cometidos en mayo en Andiyán, en noviembre de 2005 la Unión Europea anunció un embargo de sus ventas de armas y transferencias militares a Uzbekistán, y la prohibición durante un año de conceder visados a 12 ministros y altos cargos del gobierno. En diciembre de 2005, la Asamblea General de la ONU expresó honda consternación por la negativa de Uzbekistán a permitir una investigación internacional e instó a las autoridades a que cesaran su “hostigamiento y detención de testigos presenciales”.
Véanse:Andizhan: Impunity must not prevail (Índice AI: EUR 62/010/2006) http://web.amnesty.org/library/index/engeur620102006
Uzbekistan: Lifting the siege on the truth about Andizhan (Índice AI: EUR 62/021/2005) http://web.amnesty.org/library/index/engeur620212005
Kyrgyzstan: Refugees in need of a safe haven (Índice AI: EUR 58/008/2005) http://web.amnesty.org/library/index/engeur580082005
Kirguistán: Uzbekistán persigue a los refugiados en Kirguistán: Informe de actualización
(Índice AI: EUR 58/016/2005) http://web.amnesty.org/library/index/esleur580162005