Annual Report 2012
The state of the world's human rights

Document - Uzbekistan: Web action: One year on, Andizhan victims deserve justice




Un año después, las víctimas de Andiyán merecen justicia






El 13 de mayo de 2005, las fuerzas de seguridad uzbekas dispararon indiscriminadamente contra manifestantes en Andiyán, en su mayoría, civiles desarmados. Causaron la muerte a cientos de personas. El gobierno no ha realizado las debidas investigaciones para llevar a los responsables ante la justicia.






"Hoy, la lucha contra el terrorismo internacional, el extremismo y el radicalismo es el principal vínculo entre los países del mundo. Uzbekistán apoya plenamente la lucha inflexible de la comunidad internacional contra esta lacra del siglo XXI."

Palabras de Islam Karimov, presidente de Uzbekistán, 28 de enero de 2005


El 13 de mayo de 2005, las fuerzas de seguridad uzbekas dispararon indiscriminadamente contra manifestantes que se habían congregado en la ciudad de Andiyán, en el este de Uzbekistán, para protestar por las políticas represivas del gobierno y por la pobreza generalizada. Causaron la muerte a centenares de manifestantes, en su mayoría, civiles desarmados. Cientos de personas huyeron al vecino Kirguistán en busca de refugio. Asimismo, se detuvo a cientos de personas sospechosas de haber participado en los actos de protesta y al parecer, muchas de ellas sufrieron tortura o malos tratos. Se juzgó y condenó a decenas de personas en juicios injustos.


Un año después, las autoridades uzbekas continúan haciendo oídos sordos a los llamamientos de la ONU, la Unión Europea y otros miembros de la comunidad internacional en favor de una investigación internacional imparcial, independiente y exhaustiva. El gobierno de Uzbekistán se ha negado a tomar medidas efectivas para investigar las violaciones de los derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad y para hacer comparecer ante la justicia a los responsables.


En cambio, las autoridades uzbekas han encarcelado a activistas de derechos humanos y han silenciado a los medios de comunicación independientes en un intento de enterrar la verdad sobre los homicidios de Andiyán. Han tratado de ocultar que las prácticas represivas, tales como las detenciones arbitrarias, la tortura y los malos tratos, los juicios sin las debidas garantías y la falta de libertad de expresión y de asociación –factores que provocaron las protestas de Andiyán– no han disminuido.

Varios defensores y defensoras prominentes de los derechos humanos, entre ellos, Mutabar Tadzhibaeva, Saidzhakhon Zainabitdinov y Dilmurod Muhiddinov, han sido condenados a largas penas de prisión en juicios que no han cumplido las normas internacionales sobre juicios justos. Estos presos de conciencia, detenidos únicamente por intentar contar la verdad sobre los sucesos ocurridos en Andiyán, deben quedar en libertad inmediatamente.

El respeto por los derechos humanos universales es el único modo de reforzar la seguridad. Los juicios justos y la prohibición absoluta de la tortura son dos de las armas más potentes para luchar contra el terrorismo.

Tú puedes hacer que las cosas cambien.

¡Actúa!






Casos - -

Informe: ] Andizhan: Impunity must not prevail






Según informes, el activista de derechos humanos Saidzhakhon Zainabitdinov ha sido condenado a siete años de prisión en Uzbekistán en un juicio secreto celebrado a principios de enero de 2006. Actualmente se desconoce su paradero; sus familiares están consternados y temen por su seguridad.

¡Actúa! Escribe al presidente de la República de Uzbekistán, Islam Karimov








Uzbekistán: excarcelar a activista de derechos humanos que intentó contar la verdad sobre Andiyán








Desde la matanza de cientos de personas durante las protestas que tuvieron lugar en Andiyán en mayo de 2005, el gobierno de Uzbekistán ha emprendido una dura campaña represiva contra la sociedad civil. La seguridad de los defensores y defensoras de los derechos humanos que, poniendo sus vidas en grave peligro, han intentado denunciar las violaciones de derechos humanos cometidas en Uzbekistán, constituye un motivo de especial preocupación.



Según informes recibidos, el activista de derechos humanos Saidzhakhon Zainabitdinov ha sido condenado a siete años de prisión en Uzbekistán en un juicio secreto celebrado a principios de enero de 2006. Saidzhakhon Zainabitdinov fue declarado culpable de varios cargos, entre ellos "difamación" y "difusión de información con la intención de provocar el pánico".

Se desconoce su paradero actual y sus familiares, que están consternados, temen por su seguridad. Uzbekistán tiene un largo historial de torturas y malos tratos en nombre de la seguridad nacional y, desde septiembre de 2001, también en nombre de la "guerra contra el terror".



La condena de Saidzhakhon Zainabitdinov confirma los temores de que las autoridades uzbekas siguen impidiendo a los defensores y defensoras de los derechos humanos y a los periodistas realizar su trabajo legítimo y pacífico, en especial a los que han intentado dar a conocer el evidente uso de fuerza excesiva e indiscriminada por parte de las fuerzas de seguridad en Andiyán.

Amnistía Internacional considera que Saidzhakhon Zainabitdinov es un preso de conciencia y pide su liberación inmediata e incondicional.



¡Actúa!



Escribe al presidente de la República de Uzbekistán, Islam Karimov:



• Solicitando al gobierno de Uzbekistán que autorice una investigación internacional exhaustiva, independiente e imparcial de todas las circunstancias que rodearon los sucesos ocurridos en Andiyán el 12 y 13 de mayo de 2005.

• Instando a la inmediata excarcelación de Saidzhakhon Zainabitdinov y de otros defensores y defensoras de los derechos humanos a quienes Amnistía Internacional considera encarcelados únicamente por denunciar violaciones de derechos humanos.

• Pidiendo a las autoridades uzbekas que pongan fin a las violaciones de derechos humanos que se están perpetrando en nombre de la seguridad nacional.

• Exhortando al presidente Islam Karimov a condenar públicamente la tortura y los malos tratos.



Lee más sobre la [matanza de Andiyán








Señor Presidente:

Deseo expresarle mi profunda preocupación por los informes que indican que Saidzhakhon Zainabitdinov fue condenado el 5 de enero a siete años de prisión en un juicio secreto y que la sentencia no se hizo pública inmediatamente. Saidzhakhon Zainabitdinov fue detenido arbitrariamente el 21 de mayo de 2005 por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Permaneció recluido en régimen de incomunicación gran parte del tiempo transcurrido hasta que el 5 de enero de 2006 se celebró lo que, en la práctica, fue un juicio secreto. Ni su abogado ni sus familiares estuvieron presentes. Esto constituye una violación grave de las obligaciones de garantizar la celebración de juicios justos contraídas por Uzbekistán como Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

El empleo de la tortura y otros malos tratos en prisiones uzbekas es bien conocido, y se teme por la seguridad de Saidzhakhon Zainabitdinov. El relator especial de las Naciones Unidas sobre la cuestión de la tortura ha calificado de "sistemático" el uso de la tortura y los malos tratos en Uzbekistán y ha pedido a las máximas autoridades que tomen medidas al respecto. Un primer paso importante sería que usted condenara de inmediato y públicamente la tortura y los malos tratos en su país, y le insto a que así lo haga.

Deseo recordarle que las personas que defienden los derechos humanos, como Saidzhakhon Zainabitdinov o Mutabar Tadzhibaeva y Dilmurod Muhiddinov, tienen derecho a realizar sus actividades sin restricciones ni temor a las represalias, tal como dispone la Declaración de las Naciones Unidas sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos.

Amnistía Internacional considera que Saidzhakhon Zainabitdinov, encarcelado exclusivamente por realizar su pacífica y legítima labor en defensa de los derechos humanos, es un preso de conciencia. Le ruego que actúe para garantizar su inmediata liberación.

Atentamente,









1.

Una mujer llora junto a unas pequeñas placas numeradas que, al parecer, marcan las tumbas anónimas de las víctimas en un cementerio situado a las afueras de Andiyán, Uzbekistán, copyright Misha Japaridze/AP/EMPICS 2005.

2.

Soldados uzbekos toman posiciones en el centro de Andiyán, Uzbekistán, el viernes 13 de mayo de 2005, para dispersar a los manifestantes congregados en la plaza ante el edificio del gobierno.

3.

Saidzhakhon Zainabitdinov, copyright privado, abril de 2005.


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