Document - Egypt: Closing workers advice centre against protecting workers' rights
Amnistía Internacional
Declaración Pública
Índice AI: MDE 12/015/2007 (Publico)
Servicio de Noticias: 083/07
26 de abril de 2007
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLMDE120152007
Egipto: Desprotección de los derechos de los trabajadores a
causa del cierre de un centro de asesoramiento
Amnistía Internacional ha condenado el cierre de un conocido centro
de asesoramiento para trabajadores, ordenado por el gobierno
egipcio ayer, 25 de abril de 2007, en vísperas de la celebración en
el país del Día del Trabajo. Tras manifestar que esta medida
menoscaba las afirmaciones hechas hoy por el presidente Hosni
Mubarak en un discurso en el que ha expresado su compromiso con la
protección de los derechos de los trabajadores, la organización ha
señalado que, el cierre forzoso de las oficinas del Centro de
Servicios de los Trabajadores y los Sindicatos en Helwan, El Cairo,
dificulta el acceso de los trabajadores egipcios a información y
asesoramiento sobre sus derechos.
El Centro, creado por un grupo independiente de la sociedad civil,
que defiende los derechos de los trabajadores, se dedica a asesorar
a éstos sobre sus derechos y a informar de violaciones de derechos
humanos relacionadas con ellos. Desde diciembre de 2006 es objeto
de una campaña de ataques públicos emprendida por la gubernamental
Federación de Sindicatos Egipcios, que le acusa de instigar huelgas
de trabajadores en el delta del Nilo. El ministro de Trabajo e
Inmigración ha hecho afirmaciones similares en coloquios
televisados y ante el Consejo de la Shura, la cámara alta del
Parlamento egipcio.
Ayer, unos 200 agentes de las fuerzas de seguridad rodearon la
oficina del Centro en Helwan para ejecutar la decisión de cerrarlo,
tomada, según informes, el 22 de abril por el ministro de
Solidaridad Social. Recurrieron a la fuerza para desalojar al
personal de la oficina y a activistas de derechos humanos que
llevaban allí dos días, participando en una sentada organizada en
solidaridad con el Centro para intentar impedir su cierre cuando se
tuvo noticia de la decisión ministerial. El presidente de la Junta
Municipal de Helwan, que se personó allí, dijo que había recibido
orden de cerrar la oficina, pero no mostró ningún documento al
director del Centro ni a ninguna otra persona. El Centro supo
posteriormente que la decisión de cerrar la oficina de Helwan la
había tomado la administración local responsable de la concesión de
licencias.
El cierre forzoso de la oficina de Helwan es la tercera medida de
este tipo tomada contra el Centro en menos de un mes. Dos órdenes
anteriores condujeron al cierre de las oficinas de Naj’ Hammadi
(gobernación de Qena), el 29 de marzo, y de Mahalla al-Kubra
(gobernación de Al Gharbiya), el 10 de abril. Según informes, para
ejecutar la orden ministerial de cierre de la oficina de Mahalla
al-Kubra se envió a centenares de agentes de las fuerzas de
seguridad, y todavía hay camiones de la policía de seguridad
aparcados en las proximidades del edificio.
El 24 de abril de 2007, 15 representantes de organizaciones no
gubernamentales de derechos humanos acudieron al Ministerio de
Solidaridad Social para hablar del cierre de las oficinas del
Centro. Fueron informados por funcionarios del Ministerio de que
éste no tenía nada que ver con las decisiones de cierre, sino que
las había tomado la autoridad local. Ese mismo día, en una reunión
celebrada en Ginebra, el Comité de Protección de los Derechos de
Todos los Trabajadores Migrantes y de sus Familiares, de la ONU,
hizo un llamamiento a una delegación egipcia encabezada por el
ministro de Trabajo e Inmigración para que volviera a abrirse el
Centro a fin de que los trabajadores contaran con una mejor
protección de sus derechos, pero el ministro no dio ninguna
garantía.
El cierre de sus oficinas parece guardar relación con el papel activo que el Centro ha desempeñado informando a los trabajadores sobre sus derechos, especialmente durante las elecciones sindicales de octubre de 2006, y denunciando las irregularidades generalizadas que caracterizaron ests elecciones. También parece estar relacionado con un informe del Centro en el que se critican las recientes elecciones sindicales y el papel desempeñado por la Federación de Sindicatos Egipcios y el Ministerio de Trabajo e Inmigración.
Con el cierre de las oficinas del Centro, las autoridades egipcias
no sólo incumplen su obligación de hacer valer el derecho a la
libertad de asociación, sino que también impiden a los trabajadores
recibir valioso asesoramiento independiente y asistencia jurídica
en apoyo de sus derechos laborales, incluido el derecho a la huelga
y a organizarse libremente.
Amnistía Internacional pide a las autoridades egipcias que anulen
de inmediato las decisiones de cierre de las oficinas del Centro,
así como toda otra restricción impuesta a éste, para que pueda
prestar la ayuda tan necesaria que ofrece en defensa de los
derechos de los trabajadores.
Información complementaria
El hostigamiento de que es objeto el Centro de Servicios de los Trabajadores y los Sindicatos y el cierre de sus oficinas se han producido en medio de diversas huelgas de los trabajadores de varios sectores industriales, convocadas principalmente en la región del delta del Nilo. Los huelguistas pedían un aumento salarial, mejores condiciones de trabajo y el cobro de bonificaciones, y criticaban a los sindicatos generales por ser demasiado afines al gobierno y no hacer valer sus reivindicaciones, especialmente tras las irregularidades observadas, según informes, en las elecciones sindicales de octubre de 2006.
Las huelgas de los trabajadores de Mahalla al-Kubra (gobernación de
Al Gharbiya), que provocaron varias más en otras fábricas del delta
del Nilo, comenzaron al pedir los trabajadores de la industria
textil un incremento de la bonificación de 100 libras egipcias
(unos 18 dólares estadounidenses) que recibían al final del año,
hasta hacerla equivalente a dos meses de salario, conforme al
Decreto 4667, dictado por el primer ministro en marzo de 2006, por
el que se aumentaba la bonificación a todos los trabajadores
textiles del sector público. Las huelgas de Mahalla al-Kubra se
intensificaron al incumplir el gubernamental Sindicato General de
Trabajadores Textiles su promesa electoral de conseguir un
incremento de la bonificación por parte del gobierno, y se
mantuvieron hasta que éste ofreció una bonificación equivalente a
45 días de trabajo.
La decisión del gobierno de conceder al final del año una
bonificación a los trabajadores de Mahalla al-Kubra generó huelgas
en otras fábricas del delta del Nilo. Millares de trabajadores de
Kafr al-Dawar (gobernación de Buhayra) y Shibeen al-Kum
(gobernación de Manufiya) se declararon en huelga para pedir un
trato similar y mejores salarios y condiciones de trabajo.
El ministro de Trabajo e Inmigración ha acusado al Centro de
Servicios de los Trabajadores y los Sindicatos de instigar y
fomentar huelgas en diversas fábricas del país, particularmente en
Mahalla al-Kubra, donde 20.000 trabajadores textiles se declararon
en huelga durante varias semanas en diciembre de 2006 y enero de
2007.
El Centro de Servicios de los Trabajadores y los Sindicatos, que
actualmente figura en el registro como empresa civil, intentó en
2003 y 2004 inscribirse como asociación, acogiéndose a la
restrictiva legislación sobre asociaciones (la Ley 84 de 2002),
pero no pudo hacerlo, porque la ley prohíbe a las asociaciones
participar en actividades sindicales y políticas. Recientemente ha
solicitado su inscripción como dos organismos distintos: una
empresa civil, dedicada a proporcionar formación y asistencia
jurídica a los trabajadores, y una asociación. El Ministerio de
Solidaridad social no ha respondido hasta ahora a estas
solicitudes.