Document - Egypt: Hold army accountable for abuses

AMNESTY INTERNATIONAL

AMNISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA

Índice AI: MDE 12/019/2013

16 de abril de 2013

Egipto: El ejército debe rendir cuentas por los abusos

El presidente Mohamed Morsi debe hacer públicas sin dilación las conclusiones de la investigación oficial que promovió sobre los abusos contra manifestantes y garantizar que las fuerzas armadas no están por encima de la ley y rinden cuentas por los abusos, ha declarado hoy Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional expresa su alarma ante las declaraciones de las autoridades en respuesta a parte del informe filtrado, que indican que continuará la impunidad para las violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército.

La organización ha manifestado asimismo su consternación por las afirmaciones que aparentemente ha hecho la Fiscalía de Egipto de que el informe completo no contenía ninguna prueba de abusos perpetrados por el ejército, a pesar de que los extractos filtrados detallan claramente violaciones de derechos humanos a manos de las fuerzas armadas egipcias.

Amnistía Internacional y otros grupos han documentado abusos cometidos por el ejército egipcio desde el comienzo de la “Revolución del 25 de enero”.

El presidente Morsi nombró un comité de investigación en julio de 2012 con el cometido de investigar los abusos perpetrados contra manifestantes entre el comienzo del levantamiento, el 25 de enero de 2011, y el final del régimen militar, el 30 de junio de 2012.

Una delegación de Amnistía Internacional se entrevistó en varias ocasiones con miembros del comité, que explicaron a la organización sus métodos de trabajo para investigar los abusos, que incluían testimonios de primera mano que habían reunido.

Mientras las autoridades aún no han hecho públicas las conclusiones y recomendaciones del informe, varios periódicos y agencias de noticias han publicado en diversas ocasiones extractos filtrados de éste.

La semana pasada, el diario The Guardian publicó partes del informe en las que se implicaba al ejército egipcio en abusos cometidos en los primeros días de la “Revolución del 25 de enero”.

En los extractos del informe se decía que el ejército había participado en homicidios y desapariciones forzadas, así como en torturas y otros malos tratos.

Sin embargo, el lunes, el fiscal general Talaat Abdallah declaró que la información sobre abusos a manos del ejército contenida en el informe “no podía interpretarse como pruebas”, y añadió que cualquier denuncia de este tipo debería ser investigada por los jueces militares. Las declaraciones del fiscal son similares a las del presidente Morsi, que la semana pasada dijo que rechazaba cualquier “insulto” contra la reputación del ejército.

Estas declaraciones de las autoridades indican efectivamente que continuará habiendo impunidad por las violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército.

Según la legislación egipcia, el poder judicial militar puede investigar los abusos cometidos por personal del ejército. No obstante, ninguna investigación realizada hasta ahora ha hecho rendir cuentas a oficiales del ejército por violaciones de derechos humanos, concretamente por abusos cometidos mientras el ejército estaba en el poder.

Mientras Egipto estuvo bajo el régimen militar, Amnistía Internacional documentó retrocesos generalizados para los derechos humanos. En una serie de sangrientas medidas enérgicas adoptadas contra las manifestaciones, el ejército y las fuerzas de seguridad mataron a más de 120 manifestantes y sometieron a otros a torturas y otros malos tratos. Sin embargo, las investigaciones de la fiscalía militar, incluidas las relativas a los homicidios de Maspero de octubre de 2011, desembocaron en encubrimientos; hasta la fecha, sólo tres soldados de baja graduación han sido declarados culpables de abusos contra manifestantes.

El retraso de las autoridades a la hora de hacer público el informe del comité de investigación está retrasando también que las familias de quienes murieron en la “Revolución del 25 de enero” conozcan la verdad. Durante la represión del levantamiento de 2011, las fuerzas de seguridad mataron a más de 840 personas e hirieron al menos a otras 6.600. Los equipos de investigación de Amnistía Internacional que visitaron Egipto durante el levantamiento revelaron violaciones de derechos humanos cometidas tanto por las fuerzas de seguridad como por el ejército.

Un informe publicado por la organización en mayo de 2011 concluyó que las fuerzas de seguridad y el ejército habían usado fuerza excesiva e innecesaria contra los manifestantes durante el levantamiento, y que habían cometido también otras violaciones de derechos humanos, como detenciones arbitrarias y torturas y otros malos tratos. El informe documentaba asimismo homicidios ilegítimos de detenidos en varias prisiones.

El informe de seguimiento publicado por Amnistía Internacional en enero de 2013 documentó la impunidad que seguía imperando por las violaciones de derechos humanos cometidas durante el levantamiento. Los tribunales absolvían habitualmente a oficiales de rango superior y a otros mandos de las fuerzas de seguridad por el papel desempeñado en la represión del levantamiento.

En algunos casos, las absoluciones se basaron en la falta de pruebas o porque los tribunales declararon que los procesados habían ejercido su derecho a la defensa propia, pese a la existencia de pruebas bien documentadas de que la policía había empleado la fuerza excesiva y medios letales cuando no eran estrictamente necesarios.

En enero de 2013, el Tribunal de Casación anuló también la declaración de culpabilidad del ex presidente Hosni Mubarak por el papel que desempeñó en las muertes de manifestantes durante el levantamiento. El ex presidente está actualmente siendo juzgado de nuevo, junto con el ex ministro del Interior y varios mandos de las fuerzas de seguridad. No obstante, sigue sin estar claro si en este nuevo juicio se tendrán en cuenta las nuevas pruebas descubiertas por la comisión de investigación o en otras investigaciones. Además, el juicio está sumido en el caos tras la recusación del juez que lo preside.

La impunidad por los abusos cometidos durante el levantamiento ha continuado pese a las promesas de la Fiscalía de realizar nuevas investigaciones y juicios para quienes fueron absueltos de matar a manifestantes si aparecían nuevas pruebas.

La creación del comité de investigación fue una medida positiva del presidente Morsi para abordar la herencia de la “Revolución del 25 de enero”. Sin embargo, al ocultar sus conclusiones y recomendaciones, las autoridades están retrasando efectivamente que se sepa la verdad y se haga justicia para los cientos de familias que siguen aguardando respuestas sobre lo ocurrido con sus seres queridos. Amnistía Internacional pide a las autoridades que hagan público el informe sin dilación.

Más información

■ Egypt rises: Killings, detentions and torture in the ‘25 January Revolution’, enero de 2012

Broken promises: Egypt's military rulers erode human rights , noviembre de 2011

Brutalidad sin castigo y sin freno - El ejército egipcio mata y tortura impunemente a manifestantes , octubre de 2012

■ Agents of repression: Egypt’s police and the case for reform, octubre de 2012

Rampant impunity: Still no justice for protesters killed in the ‘25 January Revolution’, enero de 2013

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