Document - Iraq: Millions in flight: the Iraqi refugee crisis


Embargado hasta el 24 de septiembre de 2007Público


Amnistía Internacional


Huyen por millones:

Crisis de las personas refugiadas iraquíes


24 de septiembre de 2007

Resumen

Índice AI: MDE 14/041/2007




La crisis humanitaria desencadenada por el éxodo masivo de personas refugiadas a causa de la permanente y generalizada violencia que vive Irak sigue sin remitir. Según estimaciones recientes, la situación de Irak representa la crisis de desplazamiento que crece más rápidamente en todo el mundo, con más de 4,2 millones de personas desplazadas hasta el momento: 2,2 millones dentro del propio país, y otros 2 millones en el extranjero.(1) Este éxodo constituye el mayor movimiento de población en Oriente Medio desde el desplazamiento de la población palestina tras la creación del Estado de Israel en 1948.(2)


La inmensa mayoría de las personas que se han visto obligadas a abandonar Irak han sido acogidas en los vecinos países de Jordania y Siria. Esta enorme afluencia de personas supone una carga que, sin el apoyo internacional adecuado, las naciones de acogida sobrellevan con dificultad. La atención de la comunidad internacional a las necesidades de las personas desplazadas de Irak no ha ido, de momento, más allá de las buenas palabras, y su ayuda económica, técnica y en especie o para el reasentamiento de quienes se han visto forzados a huir de su país ha sido insuficiente. Algunos Estados están tomando incluso medidas hostiles, como la devolución de personas a Irak, la eliminación de ayudas a solicitantes de asilo que no reúnen las condiciones para ser refugiados o la retirada de la condición de refugiados de algunos hombres y mujeres iraquíes. Amnistía Internacional está profundamente preocupada, dado que si la comunidad internacional no asume compromisos más sólidos y a largo plazo, cundirá cada vez más la desesperación entre la población iraquí desplazada, que casi no logra satisfacer sus necesidades cotidianas, como vivienda, alimentación, empleo y atención a la salud.


Este informe expone la situación a la que hacen frente las personas refugiadas en Jordania y Siria, y analiza la respuesta de la comunidad internacional. Asimismo, incluye recomendaciones dirigidas a los miembros de la comunidad internacional y, en particular, a los que participaron en la invasión de Irak dirigida por Estados Unidos, con especial énfasis en la necesidad de afrontar su responsabilidad en el reparto de obligaciones, y de poner fin a prácticas que debilitan aún más la seguridad de la población iraquí.



Este texto resume el documento titulado Huyen por millones: Crisis de las personas refugiadas irqauíes(Índice AI: MDE 14/041/2007), publicado por Amnistía Internacional en septiembre de 2007. Si desean más información o emprender acciones al respecto, consulten el documento completo. En el sitio web http://www.amnesty.orgencontrarán una amplia selección de materiales de AI sobre éste y otros asuntos. Los comunicados de prensa de la organización pueden recibirse por correo electrónico solicitándolo en la dirección:

http://www.amnesty.org/email/email_updates.html



SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDON WC1X 0DW, REINO UNIDO

Traducción de Editorial Amnistía Internacional (EDAI), España










[EMBARGADO HASTA el 24 de septiembre de 2007] Público


Amnistía Internacional


Irak

Huyen por millones: Crisis de las personas refugiadas iraquíes





















Fotografía de un cuadro de Hussein al-Ibrahemi, artista iraquí y defensor de los derechos humanos, junio de 2007, © AI










ÍNDICE



1. Una espiral de crisis 1

1.1 Escala del problema 4

1.2 Situación en Siria y Jordania 5

1.2.1 Condiciones en Siria 7

1.2.2 Condiciones en Jordania 15

2. Acciones de los Estados frente a la crisis 21

2.1 Financiación y compromisos 22

2.1.1 Cuantía de las ayudas facilitadas 27

2.2 Reasentamiento 29

2.3 Devoluciones 37

2.3.1 Devoluciones por motivos penales 39

2.3.2 Devoluciones al norte de Irak 41

2.4 Falta de protección y asistencia limitada 43

2.5 Retirada de la condición de refugiado 49

Recomendaciones 50


























Huyen por millones: Crisis de las personas refugiadas iraquíes


1. Una espiral de crisis

La crisis humanitaria desencadenada por el éxodo masivo de personas refugiadas a causa de la permanente y generalizada violencia que vive Irak no parece mostrar signos de remitir. De hecho, según estimaciones recientes, la situación de Irak representa la crisis de desplazamiento que crece más rápidamente en todo el mundo, con 4,2 millones de personas desplazadas hasta el momento:(3) 2,2 millones dentro del propio país,(4) y otros 2 millones en el extranjero. El impacto de estos movimientos masivos ha provocado situaciones cada vez más críticas en las comunidades de acogida, en especial en Siria y Jordania, cuya solución no admite espera. Dichos Estados vecinos están tomando medidas hostiles para restringir la entrada de refugiados y refugiadas iraquíes, al verse desbordados por una crisis humanitaria que la comunidad internacional no ha afrontado correctamente hasta el momento.

Más de cuatro años después de la invasión de Irak dirigida por Estados Unidos, la estabilidad y la paz siguen siendo inalcanzables para la población de Irak. La situación humanitaria, cada vez más desesperada, de los iraquíes desplazados dentro y fuera del país, no ha recibido, en general, la atención que merece por parte de la comunidad internacional, incluidos los Estados cuya participación militar en Irak ha desempeñado un papel activo en la gestación del panorama del que han huido millones de personas. La ayuda de los gobiernos a cubrir las necesidades de las personas iraquíes desplazadas se ha limitado a las buenas palabras, pero no se ha constatado, ni de lejos, un compromiso real y permanente como el que sería necesario para abordar esta grave crisis, cada vez más profunda.

La extrema violencia e inestabilidad que impulsa a la población a huir de Irak ha provocado el mayor movimiento de población en Oriente Medio desde el desplazamiento de la población palestina, tras la creación del Estado de Israel, en 1948.(5) Como es natural, este desplazamiento generalizado ha influido profundamente en Irak y en la estabilidad política, económica y social de los principales países de acogida de estas personas. Los refugiados iraquíes de Siria, que ascienden a 1,4 millones de personas, representan ahora, como mínimo, el 7 por ciento de la población;(6) por su parte, en Jordania, los refugiados iraquíes, entre 500.000 y 750.000,(7) constituyen alrededor del 10 por ciento de la población del país.(8) Inevitablemente, ambos países se han visto gravemente afectados por la afluencia de refugiados iraquíes, y la situación empeora, ahora que se están agotando los ahorros que habían llevado consigo muchas de las personas refugiadas. Los recursos de los respectivos gobiernos están al límite, y la presión interna no deja de crecer, por lo que se están tomando medidas para frenar la afluencia de población. Recientemente, el gobierno sirio ha introducido fuertes restricciones para la concesión de visados a iraquíes que deseen entrar en el país. Aunque se han suspendido provisionalmente, hasta que finalice el mes del ramadán, cuando se apliquen plenamente estas restricciones sellarán en la práctica la última vía de escape de la que disponen los iraquíes. Entretanto, las autoridades jordanas están a punto de imponer nuevos requisitos para la concesión de visados, que regularán las de por sí restrictivas prácticas de entrada en el país, según las cuales los únicos iraquíes a quienes se permite entrar son aquéllos que están en posesión de permisos de residencia jordanos, quienes necesitan entrar por razones médicas y las personas invitadas a conferencias.

A pesar de esta situación crítica, la respuesta de muchos miembros de la comunidad internacional, incluidos Estados que participaron en la invasión dirigida por Estados Unidos, y a los que se puede considerar especialmente obligados a abordar los efectos humanitarios de su acción militar, ha sido inadecuada. No se ha proporcionado de inmediato ayuda humanitaria, de índole económica o de otro tipo, que facilite el reasentamiento de las personas refugiadas. La asistencia de los Estados ha sido muy inferior a la que pueden y deben brindar, y muchos no han colaborado en modo alguno al reasentamiento. Peor aún, las autoridades de algunos Estados no han dudado en poner deliberadamente en peligro la vida de las personas, devolviéndolas a Irak, suprimiendo las ayudas básicas a las personas solicitantes de asilo iraquíes que no reúnen las condiciones para ser refugiados y que permanecen en sus respectivos países, y revocando la condición de refugiado de algunas personas.

A principios de 2007 se concibieron esperanzas, cuando el ACNUR convocó una importante conferencia en Ginebra, destinada a concienciar de la crisis a la comunidad internacional,(9) pero ésta aún no se ha materializado en resultados tangibles. La necesidad de apoyo inmediato a la población iraquí refugiada y a los países que la acoge es incuestionable. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de ayudar a esos países a abordar y gestionar la crisis que, día a día, pasa de ser solamente iraquí para asumir proporciones de crisis nacional en dichos Estados. Ahora más que nunca, es crucial formular compromisos concretos, y cumplirlos, para ayudar a los países de la región y reasentar a los refugiados más vulnerables.

Amnistía Internacional está profundamente preocupada, dado que si la comunidad internacional no asume compromisos más sólidos y a largo plazo, cundirá cada vez más la desesperación entre la población iraquí desplazada en su lucha por satisfacer sus necesidades cotidianas, como vivienda, alimentación, empleo y atención a la salud. Asimismo, existe el peligro de que, si no se actúa, la situación estalle, y desestabilice aún más, la región, lo que daría lugar a nuevos abusos contra los derechos humanos.

En julio y agosto de 2007, Amnistía Internacional llevó a cabo un estudio, por medio de sus oficinas en todo el mundo, sobre las respuestas que determinados países fuera de Oriente Medio, con sistemas de asilo desarrollados, habían dado a la crisis de los refugiados y refugiadas iraquíes.(10) Asimismo, envió delegaciones a Jordania (marzo y septiembre de 2007) y a Siria (junio de 2007) para evaluar la situación humanitaria de las personas refugiadas en la región, y su impacto en los respectivos Estados. Su preocupante conclusión fue que, a pesar de que la situación es cada vez más crítica, las contribuciones de otros países para repartir la responsabilidad de la crisis, siguen siendo gravemente inadecuadas.

En este documento se resumen las conclusiones del análisis de Amnistía Internacional sobre la respuesta de la comunidad internacional, centrándose en una serie de países seleccionados. Además, se informa sobre la situación de Siria y Jordania, principales países de acogida de la población iraquí refugiada. Para terminar, se formulan recomendaciones a los miembros de la comunidad internacional que tienen la responsabilidad de responder a la crisis, y se resalta la necesidad de que asuman esa carga y su responsabilidad en el reparto de obligaciones para aliviar las tensiones de los países que actualmente soportan el peso de la crisis.

"La verdad es que soy una persona que ama su país. Tuve que abandonar Irak por el deterioro de la situación de seguridad. Además, no había servicios, electricidad, agua ni seguridad. Tanto yo, con mi familia, como muchas otras familias nos vimos forzados a irnos. Sin embargo, si la situación mejorara sólo en un 50 por ciento, volvería."

rd Entrevista de Amnistía Internacional con superviviente iraquí de secuestro y tortura; junio de 2007, Siria



1.1 Escala del problema

El número de personas desplazadas por la violencia y el conflicto de Irak ha alcanzado las cotas más altas nunca vistas. Si bien no hay estadísticas oficiales sobre la cantidad real de personas que han huido, según cálculos recientes la población huye a un ritmo superior al observado hasta el momento. Recientemente, el ACNUR estimó cada día hay casi 2.000 desplazados más, es decir, 80 por hora (día y noche).(11)

Refugiados iraquíes esperan ante una oficina del ACNUR, en Damasco, Siria, para inscribirse en el registro de residentes, © Bassem Tellawi/AP/PA Photos, 23 de abril de 2007

Se calcula que unos 4,2 millones de iraquíes se han visto obligados a dejar sus hogares y sus vidas, dado que la violencia que se ha adueñado del país sigue sin remitir. Algunos fueron desplazados antes de 2003, pero otros muchos han huido desde esa fecha, y la cifra sigue creciendo. Los países vecinos, Jordania y Siria, que han mantenido abiertas sus fronteras a la población iraquí la mayor parte del tiempo desde la invasión de 2003 dirigida por Estados Unidos, han experimentado la mayor afluencia de personas y, en consecuencia, son los que tienen que hacer frente a mayores exigencias. Se calcula que actualmente hay más de 1,4 millones de iraquíes en Siria,(12) y las autoridades jordanas calculan que en Jordania viven entre 500.000 y 750.000 iraquíes.(13)



Aunque en proporciones mínimas comparadas con el elevado número de personas acogidas por Jordania y Siria, también están aumentando los desplazados iraquíes en países ajenos a la región. El número de solicitantes de asilo iraquíes en Europa ascendió hasta casi 20.000 personas durante la primera mitad de 2007, es decir, el equivalente al número de personas recibidas durante todo el año 2006.(14)

Por ejemplo, en Alemania, se recibieron unas 1.293 solicitudes de iraquíes en 2004; 2.117 en 2006 y casi la misma cantidad, unas 1.922, durante los primeros ocho meses de 2007.

Dinamarca recibió 217 solicitudes de protección de iraquíes en 2004, 264 en 2005, 519 en 2006 y 693 en los primeros siete meses de 2007.

El incremento de Suecia ha sido quizás el más acusado, con un ascenso de 1.456 solicitudes en 2004 a unas 9.321 durante los primeros seis meses de 2007.

En Australiase pasó de 107 solicitudes en 2005-2006 a 207 en 2006-2007.



1.2Situación en Siria y Jordania

La buena disposición de Siria y Jordania a acoger conjuntamente alrededor de dos millones de refugiados iraquíes es encomiable, y contrasta con el planteamiento de otros países que comparten frontera con Irak, como Arabia Saudí. Las autoridades saudíes han mantenido cerradas sus fronteras para quienes trataban de huir de Irak, y han comunicado que el reino construirá un muro a lo largo de la frontera por motivos de seguridad. De momento, según informes, el muro no está terminado, pero al parecer se han desplegado fuerzas de seguridad saudíes por toda la frontera con Irak, desde Kuwait a Jordania, para interceptar a las personas que tratan de cruzar. Si bien es razonable el interés de Arabia Saudí en mantener medidas de seguridad en sus fronteras, en virtud del derecho internacional éstas no deben impedir que las personas refugiadas accedan al país.

La ausencia de esfuerzos relevantes de otros países por asumir la responsabilidad de proteger y ayudar a los refugiados iraquíes ha impulsado a Jordania y Siria a tomar medidas drásticas para frenar la abundante afluencia de población. El 10 de septiembre de 2007 Siria puso en vigor restricciones para la concesión de visados a las personas iraquíes que desearan entrar en el país.(15) Si bien existe un número limitado de excepciones para determinadas categorías profesionales,(16) el efecto general de esta desafortunada medida será el cierre de fronteras para las personas que necesitan huir y obtener protección. En la misma línea, la delegación de Amnistía Internacional fue informada en su reciente visita a Ammán, capital de Jordania, de que la imposición de restricciones para la concesión de visados a iraquíes que pretendieran entrar en el país también era inminente. De verificarse esta noticia, las nuevas restricciones harán que sea aún más difícil refugiarse en Jordania. Este mismo año, las autoridades jordanas introdujeron un procedimiento extremadamente restrictivo para cruzar las fronteras, según el cual sólo podían pasar las personas con permiso de residencia o invitaciones por motivos médicos o académicos.

Refugiados iraquíes tratan de ganarse la vida en el mercado de Sayida Zaynab, Damasco, © UNHCR/J Wreford, enero de 2007

Aunque ni Jordania ni Siria son Estados Partes en los principales instrumentos de derecho internacional de refugiados,(17) tienen la obligación, en virtud del derecho consuetudinario internacional y de las normas generales de derechos humanos,(18) de observar el principio de no devolución (non-refoulement), y no devolver a nadie a una situación en la que pueda ser objeto de abusos graves contra los derechos humanos. Este principio conlleva el requisito de no rechazar en la frontera a las personas que necesiten protección internacional.

Dado el elevado número de refugiados, no es probable que disminuya la necesidad de ayuda internacional para contribuir a que los gobiernos de acogida cubran las necesidades de las personas refugiadas. Asimismo, se necesitan medidas urgentes para desarrollar programas de reasentamiento más generosos. El reciente anuncio de algunos de los países que participan en la Fuerza Multinacional dirigida por Estados Unidos de que reasentarán a traductores y a otras personas que hayan trabajado con dichas fuerzas y que, a consecuencia de ello, puedan correr ahora mayor peligro en Irak, es una grata noticia, pero insuficiente. Se necesita con urgencia incrementar considerablemente el reasentamiento de refugiados iraquíes y, en particular, el de aquéllos que se consideren más vulnerables.(19)

Durante sus tres visitas a Jordania y Siria en 2007 para investigar sobre el terreno, Amnistía Internacional observó una pésima situación. A pesar de los loables esfuerzos de las autoridades sirias y jordanas y de las organizaciones locales, como las sociedades nacionales de la Media Luna Roja, el ACNUR y otros organismos internacionales, las condiciones de vida de los refugiados iraquíes parecían ser cada vez más desesperadas. Las principales conclusiones de la investigación se describen a continuación.



1.2.1 Condiciones en Siria

En la actualidad se calcula que en Siria viven 1,4 millones de refugiados y refugiadas iraquíes. Desde hace mucho tiempo, el país ha sido un lugar de refugio para los iraquíes. Durante el régimen de Sadam Husein, miles de personas contrarias a su gobierno se exiliaron en Siria, entre ellas miembros del actual gobierno de Irak. Aunque muchos hombres y mujeres iraquíes volvieron al país tras la invasión de 2003 dirigida por Estados Unidos, el número de iraquíes refugiados en Siria ha aumentado drásticamente durante los últimos cuatro años. Según un estudio realizado por organismos de la ONU, a finales de 2005 había unos 450.000 refugiados iraquíes en Siria.(20) Poco más de un año después, durante el primer trimestre de 2007, la cifra superaba el millón de personas. Este éxodo se vio impulsado por la creciente violencia sectaria de Irak, en particular tras el atentado, en febrero de 2006, contra el santuario chií de Samarra.



Propietario de una tienda en Bagdad

AA, de 45 años y propietario de una tienda, fue secuestrado por hombres armados vestidos de civil alrededor de las once de la mañana del día 23 de noviembre de 2006, en el barrio de Baiy’a de Bagdad. Dos automóviles se detuvieron junto a él, y lo obligaron a entrar, a empujones, en uno de ellos. Posteriormente, lo condujeron a una casa emplazada según comprobó más tarde, en el distrito de Hay al-‘Amel de Bagdad.

Según informes, durante los cuatro días que duró su secuestro fue sometido a diversas formas de tortura: lo golpearon con un cable y una vara en diversas partes del cuerpo, le aplicaron descargas eléctricas en las orejas y le practicaron orificios en la pierna derecha con un taladro. Asimismo, le hicieron decenas de cortes en la espalda con una navaja y, de hecho, las cicatrices eran aún visibles cuando la delegación de Amnistía Internacional se entrevistó con él siete meses después.

El cuarto día de su secuestro, el edificio en el que AA se encontraba recluido fue alcanzado por el ataque de un grupo armado, y AA fue rescatado. Antes de procurarle el tratamiento médico que necesitaba, miembros del grupo armado comprobaron que era sunní. Tras varios meses de convalecencia, huyó a Siria.

Al igual que otros muchos refugiados iraquíes, desde su llegada a Siria AA ha tenido que salir del país cada tres meses para obtener un nuevo visado al regresar. En la práctica, esto implica entrar sólo brevemente en el país por la frontera con Siria. Sin embargo, AA teme entrar en Irak por temor a miembros de grupos armados –en particular, del Ejército Mahdi– que puedan estar operando en la frontera. Antes de arriesgarse, prefiere seguir en Damasco en situación ilegal.

Entrevista de Amnistía Internacional; junio de 2007, Siria

La inmensa mayoría de los iraquíes de Siria residen en Damasco o alrededores (área metropolitana de Damasco), muchos de ellos concentrados en ciertos barrios, como el de Sayida Zaynab, en el que son mayoritarios los iraquíes chiíes, y el de Jaramana, donde viven numerosos miembros de minorías religiosas iraquíes.

Entre la población refugiada iraquí sigue siendo desproporcionadamente alto el porcentaje de personas no musulmanas, pertenecientes a minorías religiosas de Irak, como la cristiana y la comunidad sabea/mandeísta. Durante los últimos 18 meses, las comunidades religiosas no musulmanas se han sentido especialmente vulnerables en Irak, ya que se han visto atrapadas en el conflicto sectario que enfrenta a sunníes y chiíes, pero no han conseguido la protección que necesitan del gobierno iraquí, que a duras penas funciona, ni cuentan con grupos armados propios que las defiendan de las fuerzas extremistas sunníes y chiíes. Decenas de cristianos y sabeos/mandeístas han sido capturados como rehenes y han muerto a manos de grupos armados en Irak. Además, según informes, algunas mujeres de diversas comunidades han huido de Irak a Siria ante el peligro de ser víctimas de homicidios por motivos de "honor".

AA, de 45 años de edad y propietario de una tienda, fue sometido a diversos tipos de tortura, como practicarle incisiones con navaja en la espalda, cuando fue secuestrado por un grupo armado en Bagdad, en noviembre de 2006, © Privado, diciembre de 2006

Casi todos los refugiados iraquíes entrevistados por Amnistía Internacional en Siria en junio de 2007 habían sido recientemente víctimas de abusos graves contra los derechos humanos en Irak, y consideraban que no les había quedado más remedio que abandonar el país. Entre ellos había musulmanes sunníes, previamente residentes en barrios con mayoría chií de Bagdad o de otras ciudades, y musulmanes chiíes que residían en distritos predominantemente sunníes. Todas estas personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares cuando sus barrios fueron objeto de un proceso rayano en la "limpieza étnica" llevado a cabo por miembros de grupos armados sectarios. Varias de las personas refugiadas comunicaron que habían huido de sus domicilios después de que grupos armados chiíes o sunníes las amenazaran de muerte si no lo hacían.

Entre las personas refugiadas había miembros de comunidades minoritarias religiosas y étnicas, como cristianos, sabeos/mandeístas y yazidíes, que habían escapado de los ataques de grupos sectarios. Algunas de ellas habían sido tomadas como rehenes por grupos armados que las habían torturado, mientras otras denunciaban que habían secuestrado y matado a miembros de su familia.

Asimismo, unas cuantas personas, tanto hombres como mujeres, revelaron que habían sido violadas, principalmente por miembros de grupos armados.



Violación de una madre embarazada de Bagdad

En octubre de 2005, a primera hora de la mañana, cuatro hombres enmascarados y armados irrumpieron en el domicilio de una familia sabea/mandeísta de Bagdad. Los hijos y el padre fueron golpeados e inmovilizados, mientras que la madre, BB, fue conducida por la fuerza a otra habitación. Una vez allí, uno de los hombres le propinó una patada en el abdomen, a pesar de estar embarazada de cinco meses, y le quemó el brazo izquierdo con un cigarrillo. A continuación, la violó. Al parecer, sabía que BB era sabea/mandeísta y, según informes, dijo que quería que perdiera el hijo que esperaba. BB quedó inconsciente y despertó en un hospital, donde le comunicaron que había abortado debido a las lesiones que le había causado el violador. Posteriormente, la familia huyó a Siria.

Cuando la delegación de Amnistía Internacional se entrevistó con la mujer, unos 20 meses después del incidente, ésta seguía recibiendo periódicamente tratamiento médico, y aún se podían apreciar señales de las quemaduras en el brazo.

Entrevista de Amnistía Internacional; junio de 2007, Siria

Dibujo de un niño iraquí en Damasco con el siguiente texto en árabe: "Tengo derecho a vivir en paz y seguridad. Tengo derecho a aprender. Tengo derecho a jugar y a divertirme". Siria, © AI, junio de 2007

Entre la comunidad iraquí residente en la actualidad en Siria, figuran también muchos ex miembros del Partido Baás y ex militares o ex agentes de seguridad bajo el régimen de Sadam Husein, tanto chiíes como sunníes, que huyeron una vez que éste fue depuesto, al convertirse en blanco de los grupos armados. Otras personas se dirigieron a Siria por temor a ser detenidas por las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes, al haber trabajado bajo el derrocado Partido Baás.

Acceso y condición jurídica

Hasta finales de 2006, se sellaba en la frontera el pasaporte de las personas iraquíes que entraban en Siria, y se les expedía un visado de tres meses, que podían renovar por tres meses más en cualquier oficina del Departamento de Inmigración sirio en Damasco o en otro lugar. Sin embargo, esto cambió a principios de 2007, cuando las autoridades sirias redujeron la duración del visado inicial de tres meses a uno, renovables por otros dos meses.

Una vez que un visado ha sido prorrogado por dos meses y está a punto de caducar, los iraquíes deben salir del país y obtener un nuevo visado si quieren volver a entrar. Esto se traduce en la práctica en que la mayoría de los iraquíes viajan hasta el paso fronterizo para poder salir de Siria, es decir para obtener el sello de salida, y después vuelven a entrar inmediatamente, obteniendo así un nuevo visado de un mes (renovable por un plazo de otros dos). Algunas de las personas entrevistadas por Amnistía Internacional dijeron que tenían miedo de viajar hasta el punto fronterizo porque creían que miembros de grupos armados estaban operando justo en la zona iraquí de la frontera y podían representar una amenaza para ellas.

Los funcionarios sirios informaron a Amnistía Internacional de que la mayoría de los iraquíes residían en Siria de forma irregular, con visados caducados, pero que se trata de algo tolerado por el gobierno sirio. Asimismo, reconocieron que algunos iraquíes habían sido devueltos a Irak, pero dijeron que eran personas acusadas de cometer actos delictivos, aunque no se hubieran presentado cargos contra ellas ni se las hubiera juzgado. Sin embargo, Amnistía Internacional recibió información según la cual los refugiados iraquíes que tuvieran conflictos, o aparentaran tenerlos, con ciudadanos sirios corrían más peligro de ser devueltos a Irak. Por ejemplo, según informes, un iraquí que había huido a Siria después de ser detenido por la Fuerza Multinacional y había encontrado trabajo en una empresa privada tuvo una discusión con un empleado sirio, que se quejó al respecto. El iraquí fue detenido y conducido al Departamento de Inmigración, donde permaneció recluido durante tres días hasta que, según informes, fue expulsado a Irak.

Asimismo, los refugiados iraquíes informaron a Amnistía Internacional de que, con frecuencia, se veían obligados a pagar sobornos a agentes de seguridad sirios cuando éstos comprobaban que carecían de un permiso de residencia válido o de un contrato de alquiler.

La política de fronteras abiertas de Siria para la mayoría de los iraquíes cambió el 10 de septiembre de 2007, cuando se impusieron nuevas restricciones a la obtención del visado de acceso al país para toda persona iraquí, salvo pocas excepciones.(21) Si bien la medida se ha suspendido provisionalmente durante el mes de ramadán, hasta mediados de octubre de 2007, en el futuro obligará a los iraquíes a solicitar el visado en la embajada siria del distrito de Al Mansour de Bagdad. Esta zona sigue siendo con frecuencia escenario de actos de violencia sectaria, por lo que los iraquíes han comunicado al ACNUR que se expondrán a perder la vida si tienen que penetrar en el distrito para obtener un visado.(22)

Según funcionarios del ACNUR, hasta septiembre de 2007 se habían registrado unos 118.000 iraquíes en este organismo.(23) Últimamente las personas registradas son, en su mayoría, sunníes, seguidas de chiíes y cristianas. Antes de que finalizara el año 2005, había unos 25.000 iraquíes registrados en el ACNUR, pero el número había ascendido a 40.000 a finales de 2006. Hasta finales de marzo de 2007, los iraquíes registrados en el ACNUR recibían cartas de protección temporal valederas por seis meses y renovables una vez transcurrido ese periodo. Sin embargo, desde abril de 2007, el ACNUR ha reconocido a toda la población iraquí de las zonas central y meridional del país como refugiados prima facie, si bien funcionarios de protección del ACNUR continúan entrevistándolos para establecer si realmente proceden de dichas regiones. Cuando se trata de personas solicitantes de asilo iraquíes que proceden de alguna de las tres gobernaciones kurdas del norte de Irak, el ACNUR estudia su situación caso por caso para determinar si sus temores de ser perseguidas son fundados.

Acceso a alimentos, vivienda y empleo

Un número cada vez mayor de organizaciones benéficas, cristianas y musulmanas, distribuyen raciones de alimentos a las familias iraquíes necesitadas. Sin embargo, la ayuda humanitaria suministrada por organismos de la ONU y por las pocas organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales que permanecen activas en Irak llega sólo a una minoría de las personas refugiadas. Muchas de las personas iraquíes entrevistadas por Amnistía Internacional afirmaron no haber recibido ayuda alimentaria, a pesar de haber agotado sus ahorros.

Una mujer iraquí relató que había huido a Siria en noviembre de 2006, después de que su marido hubiera sido secuestrado y ejecutado por un grupo armado en julio de 2006. Éstas fueron sus palabras a Amnistía Internacional:

No tengo ingresos aquí y casi he agotado ya todos los ahorros que traje. Mi hija de 12 años y yo vivimos en una habitación, por la que pagamos 5.000 libras sirias (100 dólares estadounidenses) al mes, que nos alquila la propietaria iraquí de la casa. No trabajo y nadie nos ayuda.

Familias iraquíes reciben raciones de comida de una organización benéfica en el distrito de Jaramana de Damasco, Siria, © AI, junio de 2007

Cuando los iraquíes cruzan la frontera se les pone en el pasaporte un sello que les prohíbe trabajar. Sin embargo, muchos iraquíes aceptan trabajos remunerados de forma ilegal y se han convertido en mano de obra barata para los empresarios locales. Las autoridades sirias son conscientes de ello, pero lo toleran, y también han aprovechado la presencia de profesionales como médicos, profesores e ingenieros entre los refugiados iraquíes, concediéndoles el permiso de trabajo y permitiéndoles trabajar en Siria.

Los funcionarios sirios, no obstante, han manifestado su preocupación por el hecho de que un número cada vez mayor de refugiadas iraquíes estén participando en el comercio sexual como prostitutas o trabajadoras en clubes de alterne. Según informes recibidos por Amnistía Internacional, algunas niñas y mujeres iraquíes se han visto obligadas por sus familias a prostituirse para así ganar dinero que les permita hacer frente a sus necesidades cotidianas; además, resulta preocupante el aumento de la prostitución infantil y la trata de menores iraquíes. El gobierno sirio ha reconocido la gravedad del asunto y con ayuda de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) está elaborando nuevas leyes para hacer frente al problema.

Acceso a la educación

Según funcionarios del ACNUR y del gobierno sirio, no hay restricciones que impidan a los niños y niñas iraquíes asistir a los centros escolares de Siria. Según los informes, en junio de 2007 unos 32.000 menores iraquíes, con edades comprendidas entre los 6 y los 18 años, asistían a escuelas públicas, y cerca de 1.000 iban a colegios privados. Esta cifra es baja teniendo en cuenta que, según estimaciones, en Siria viven 1,4 millones de refugiados iraquíes, y considerando la proporción de ellos que probablemente está en edad escolar.(24) De los 33.000 escolares, unos 30.000 cursaban enseñanza primaria, normalmente niños y niñas de entre 6 y 15 años, y el resto, de entre 15 y 18 años, cursaban enseñanza secundaria. Dos tercios de estos 33.000 asistían a centros educativos situados en el área metropolitana de Damasco. En Siria, 5,3 millones de menores asisten a centros educativos en todo el país.

Jóvenes iraquíes juegan al fútbol en un barrio de Damasco, Siria © UNHCR/J.Wreford, enero de 2007

Un voluntario de la Sociedad de la Media Luna Roja Árabe Siria atiende a niños y niñas refugiados iraquíes, mientras sus familias esperan para registrarse en el ACNUR en Damasco, Siria, © AI, junio de 2007

A pesar del número relativamente bajo de menores refugiados iraquíes que asistían a escuelas sirias en el momento de la visita, Amnistía Internacional pudo saber que muchos centros estaban ya masificados y llegaba a haber hasta 50 personas por aula. No obstante, se esperaba que la asistencia de menores iraquíes a los centros escolares aumentase de forma considerable cuando empezara el nuevo curso académico después del verano. El ACNUR había empezado a construir seis centros escolares en Damasco, y se esperaba que las obras estarían terminadas en un periodo de entre 360 y 500 días.(25)Funcionarios sirios informaron a Amnistía Internacional de que hacedan falta 91 nuevos centros para acoger sin problemas a los 33.000 menores iraquíes ya integrados en el sistema de enseñanza.



Acceso a cuidados de salud

Hasta finales de 2005, todos los ciudadanos iraquíes que vivían en Siria, incluidos los refugiados y solicitantes de asilo, recibían atención médica gratuita en los hospitales públicos. Sin embargo, las autoridades sirias introdujeron posteriormente una serie de restricciones debido al aumento de los costes. Los funcionarios sirios aseguraron a Amnistía Internacional que en la actualidad las personas refugiadas iraquíes pueden recibir atención médica gratuita en los hospitales públicos en casos de urgencias, pero que si necesitan tratamiento para determinadas enfermedades graves, como el cáncer y las afecciones cardíacas, deben sufragarlo ellas mismas debido al elevado coste que conllevan.

En la práctica, muchos iraquíes recurren a clínicas y hospitales privados que dirigen y financian en buena parte organizaciones benéficas, aunque los hospitales públicos siguen haciéndose cargo de los pacientes de urgencias, que son tratados de forma gratuita. Además, como resultado de un acuerdo alcanzado entre el ACNUR y el Ministerio de Salud sirio, los iraquíes registrados en el ACNUR que padecen enfermedades graves pueden recibir tratamiento y ser operados quirúrgicamente en las clínicas que gestiona la Sociedad de la Media Luna Roja Árabe Siria. En estos casos, el ACNUR sufraga el 80 por ciento del tratamiento y el paciente tiene que abonar el 20 por ciento restante.

Una deficiencia grave es la falta de cobertura de terapias y otra atención psicológica para los refugiados iraquíes que han estado directamente expuestos a abusos contra los derechos humanos. Amnistía Internacional se reunió con algunos refugiados iraquíes que aún parecían traumatizados por las experiencias que habían vivido, y entre los que se encontraban tanto hombres como mujeres víctimas de violación y tortura. El 19 de julio de 2007, el ACNUR comunicó que en los últimos seis meses, más de una de cada cinco personas refugiadas a las que el organismo había entrevistado en Siria habían sido registradas como víctimas de tortura, y una de cada seis padecía alguna enfermedad grave.(26)



Un agente de policía de Bagdad

CC es un joven cristiano de 20 años de Bagdad, que trabajaba en una unidad especial de policía protegiendo edificios y propiedades de minorías religiosas. Durante la segunda mitad de 2006, recibió amenazas telefónicas y cartas en las que se le ordenaba que abandonara su trabajo y se convirtiera al islam. Una tarde de noviembre de 2006, CC se encontraba en la tienda de su padre, junto a una iglesia del barrio de al-Jadida de Bagdad, cuando unos hombres armados prendieron fuego al lugar y secuestraron a CC, a quien obligaron a subir a un coche y condujeron a un lugar desconocido donde había unos 20 hombres más secuestrados.

El segundo día de su secuestro, CC fue violado. Cuando la delegación de Amnistía Internacional se reunió con CC, unos seis meses después de los hechos, aún no podía hablar y se echó a llorar. Su familia facilitó a Amnistía Internacional un relato por escrito, según el cual le habían rasgado las ropas, lo habían encadenado a un árbol y lo habían violado. Alrededor de una semana después, cuando se pagó el rescate, CC quedó en libertad.

Una semana más tarde, la familia huyó a Siria. CC sigue padeciendo pesadillas, y necesita tratamiento psicológico. Su familia ha comunicado que, en varias ocasiones, cuando se le recordó el incidente, había declarado que quería suicidarse.

Entrevista de Amnistía Internacional; junio de 2007, Siria

1.2.2 Condiciones en Jordania

Se calcula que en Jordania viven entre 500.000 y 750.000(27) refugiados iraquíes, aunque no se han publicado estadísticas oficiales, y existe cierto grado de confusión con respecto a las cifras. El Instituto de Estudios Internacionales Aplicados (FAFO) de Noruega recientemente concluyó un estudio sobre los refugiados iraquíes solicitado por el gobierno jordano, pero sus conclusiones aún no se han hecho públicas.

Directora de radio del sur

DD, musulmana chií, trabajaba en el sur de Irak como directora de una emisora de radio que emitía un espacio para dar voz a diferentes opiniones de la población iraquí. Aunque DD y las personas que trabajaban con ella habían recibido amenazas de muerte y estaban en el punto de mira de los insurgentes por el planteamiento de sus programas, continuaron trabajando.

A principios de 2006, DD salió de Irak por motivos de trabajo. Cuando se encontraba en el extranjero, se enteró de que unos hombres armados se habían llevado a su primo de su domicilio, lo habían torturado y lo habían matado. Su cadáver había sido encontrado en la carretera con la palabra "traidor". DD no volvió a Irak, ya que se le comunicó que ese mismo día también habían acudido a su casa hombres armados para buscarla.

La delegación de Amnistía Internacional se entrevistó con DD en Jordania, donde ésta se ha registrado en el ACNUR, y espera su reasentamiento. Desea volver a Irak, porque extraña a su familia y su país, pero asume que, posiblemente, no podrá hacerlo durante mucho tiempo, ya que los grupos armados siguen buscándola. DD espera que algún día la reasienten en un país donde pueda vivir de forma segura y trabajar legalmente.

Entrevista de Amnistía Internacional; septiembre de 2007, Jordania.

Amenaza de muerte enviada por un grupo armado a un agente de policía de Bagdad, en relación con su identidad cristiana © AI, junio de 2007, Siria

Durante el régimen de Sadam Husein, miles de iraquíes se refugiaron en Jordania por motivos políticos o por la penuria económica que vivió Irak debido a las sanciones internacionales. Hoy día, la mayoría de las personas iraquíes refugiadas en Jordania residen en Ammán y alrededores (muchos de ellos en los barrios orientales de la ciudad, donde los alquileres son más baratos).

Un imán y predicador (khateeb) de Bagdad, detenido y torturado por las fuerzas estadounidenses en 2003 y, más tarde, por las iraquíes, en 2005, que quedó en libertad sin cargos en ambas ocasiones, expuso a Amnistía Internacional la situación y los temores de la población iraquí refugiada en Jordania:

Este país es seguro, pero aquí carecemos de condición jurídica. Nuestros permisos de residencia han caducado; hemos agotado los ahorros. Si nos tenemos que ir, eso afectará a miles de personas, a las que se enviará a la frontera. El gobierno y las milicias iraquíes aprovecharían para matarlas… Lo que pedimos es un permiso de residencia que impida que nos expulsen, y ayuda económica para sufragar nuestra manutención.(28)

Acceso y condición jurídica

Un alto funcionario del gobierno informó a Amnistía Internacional, durante la visita que la delegación hizo a Ammán en septiembre de 2007, de la inminencia de la introducción de nuevas restricciones para la obtención de visados, que deberán ser expedidos antes de que la persona llegue a la frontera. Estas medidas tienen por objeto aclarar la situación de muchas personas iraquíes que desean salir de Irak y están vendiendo sus pertenencias para facilitar el viaje o poniendo sus vidas en grave peligro para llegar a la frontera, y que acaban siendo rechazadas en virtud de la actual política de fronteras de los funcionarios jordanos. En estos momentos, sólo se permite el acceso a personas con residencia jordana o pertenecientes a ciertas categorías, como las que necesitan tratamiento médico certificado por un hospital o las invitadas a participar en seminarios y conferencias. Los funcionarios del gobierno informaron a Amnistía Internacional de que la política prevista para la obtención de visados puede permitir a los iraquíes con acceso a equipos informáticos presentar sus solicitudes en línea, dado que en Bagdad no hay embajada jordana.

En Ammán, la mayoría de los refugiados iraquíes viven en alojamientos muy básicos y, con frecuencia, masificados, © UNHRC/P.Sands, 12 de septiembre de 2006

La mayoría de los iraquíes que viven en Jordania están en situación irregular. Amnistía Internacional fue informada de que la policía y las fuerzas de seguridad jordanas habían detenido a muchos iraquíes por quedarse en el país más tiempo del permitido y, a veces, por trabajar ilegalmente. Al parecer, las personas detenidas por estos motivos suelen ser devueltas a Irak, casi siempre por carretera, que es la forma menos segura de viajar y, por tanto, quedan expuestas a situaciones peligrosas.

Algunos de los iraquíes entrevistados en marzo de 2007 por la delegación de Amnistía Internacional en Jordania dijeron que varios compatriotas suyos, la mayoría no registrados en el ACNUR, habían sido devueltos de Jordania a Irak. Tal había sido el caso, por ejemplo, de un grupo de seis o siete chiíes iraquíes de Samawa devueltos, al parecer, por el paso fronterizo de Treibeel, entre Irak y Jordania, en diciembre de 2006. Según la información disponible, una vez en Irak, los insurgentes detuvieron cerca de Al Ramadi el vehículo en el que viajaban los iraquíes devueltos y los decapitaron a todos menos a uno. Según parece, grabaron la decapitación en vídeo. El único pasajero que no sufrió ningún daño mintió, al parecer, a los agresores para hacerlos creer que era de Al Adhamiya, distrito sunní de Bagdad.

En marzo de 2007, iraquíes recién llegados a Jordania por el aeropuerto de Ammán dijeron a Amnistía Internacional que a la mayoría de sus compatriotas que habían viajado con ellos en el avión desde Bagdad las autoridades jordanas los habían enviado de regreso a Irak, a pesar de que parecían tener toda la documentación en regla. Amnistía Internacional no pudo conseguir los nombres u otros datos de las personas en cuestión, ni confirmar lo que les había ocurrido a su regreso a Irak, pero teme que algunas de ellas estuvieran intentando salir de Irak por tener razones de peso para temer por su seguridad. En ese caso, su devolución podría haberlas expuesto a sufrir abusos graves contra los derechos humanos a manos de grupos armados y de otras fuerzas, y constituiría un incumplimiento grave de las obligaciones contraídas por Jordania en virtud de los tratados internacionales de derechos humanos y, en particular, del principio de no devolución (non-refoulement).

En 1998, Jordania y el ACNUR firmaron un Memorando de Entendimiento que permite al segundo tramitar solicitudes de asilo. De acuerdo con el Memorando, el ACNUR debe reasentar a las personas reconocidas como refugiados en el plazo de seis meses a partir de este reconocimiento. Sin embargo, en la práctica, algunos refugiados reconocidos como tales que huyeron de Irak durante el régimen de Sadam Husein llevan siete u ocho años esperando su reasentamiento. Funcionarios jordanos comunicaron a Amnistía Internacional que a principios de septiembre de 2007 había unas 45.000 personas iraquíes registradas en el ACNUR. Este organismo se ha propuesto llegar a un número de entre 55.000 y 60.000 registrados a finales de 2007. Ya se han remitido los casos de 5.023 personas a nueve países para su reasentamiento, incluidos 3.531 a Estados Unidos.

Un mecánico de Bagdad

Hasta la invasión estadounidense, EE trabajaba como mecánico de automóviles en el palacio presidencial. A principios de 2004, fue detenido en su domicilio del este de Bagdad, y recluido durante tres meses bajo custodia estadounidense e iraquí.

En octubre de 2006, EE huyó con su familia a Jordania. Sin embargo, en la frontera, se denegó el acceso al país a sus tres hijos mayores, de entre 21 y 34 años de edad. Cuando Amnistía Internacional se entrevistó en Ammán con EE, su esposa y su hijo menor, en marzo de 2005, habían agotado sus recursos económicos y pensaban viajar a Siria para vivir con otro hijo que se había refugiado allí. No obstante, EE fue rechazado en la frontera siria, ya que no pudo pagar las multas que se le impusieron por haber permanecido en Jordania en situación irregular. En junio de 2007, una delegación de Amnistía Internacional se reunió con el hijo de EE y su familia en Siria, que le informaron de que EE había regresado a Irak, pero que hacía semanas que no tenían noticias de él.

Entrevista de Amnistía Internacional; marzo de 2007, Jordania

Acceso a alimentos, vivienda y empleo

Una mujer iraquí vende tabaco en las calles del centro de Ammán para subsistir © UNHCR/P.Sands, 12 de septiembre de 2006

En Jordania, según parece, la mayoría de los refugiados iraquíes recurren a sus ahorros o piden ayuda económica a familiares y amigos para intentar sufragar sus gastos diarios, incluidos los de vivienda y alimentos. Algunos trabajan de forma ilegal, pero si los descubren corren el peligro de ser detenidos y, posiblemente, expulsados. La ayuda para las personas que no pueden cubrir sus necesidades básicas es muy limitada.

Un peluquero iraquí que huyó de Bagdad a Ammán en 2004, tras el homicidio de dos de sus amigos, explicó a Amnistía Internacional su situación económica:



Mi situación aquí es precaria. Al principio, no estaba mal, pero ahora se ha complicado. Ya hace mucho tiempo que estoy en Ammán, y eso es un problema. Jordania es cara. ¿De dónde vamos a sacar el dinero? Ya hemos gastado todo el dinero que trajimos. ¡Se acabó! No hay más dinero. Tenemos problemas para pagar el alquiler y los gastos diarios. Todo se ha complicado mucho para los iraquíes… Necesitamos unos ingresos mínimos…El gobierno iraquí tiene mucho dinero. Hay petróleo. Pueden dedicarnos un presupuesto.



Quesero de la gobernación de Wasit

Según informes, FF fue detenido a mediados de 2005 por las fuerzas de seguridad iraquíes, recluido durante seis días y golpeado. A finales de 2005, su padre, de 76 años, fue secuestrado por miembros de un grupo armado, pero quedó en libertad tras el pago de un rescate. Después de que unos agresores desconocidos abatieran a tiros a su hermano, de 23 años, a principios de 2006, FF, casado y con cinco hijos, huyó a Ammán. Así es como relató su situación a la delegación de Amnistía Internacional:

Cuando llegamos a Jordania, intentamos conseguir un permiso de residencia, pero no pudimos. No se pueden imaginar lo difíciles que son las condiciones de vida aquí. Tengo que pagar el alquiler de los tres últimos meses. Si no, corremos el riesgo de que nos echen de la casa. Le he explicado [al casero] que no tengo dinero en este momento[...]

Al llegar a Ammán, las tres primeras noches dormí con los niños en el parque. Sólo teníamos una manta. Para vivir, no tenía más que 100 dólares estadounidenses, con los que había que pagar comida, bebida y alojamiento[...] Ahora también tengo que pagar multas por haber estado en el país ocho meses más de lo permitido. El permiso que se me concedió en el pasaporte expiró hace ocho meses. Tengo miedo de que la policía de inmigración me dé el alto y nos expulse [...] Mi situación económica está bajo cero. No teníamos ni un colchón. Unas buenas personas nos lo regalaron. También nos dieron una televisión."

Entrevista de Amnistía Internacional, marzo de 2007, Jordania

Acceso a la educación

El acceso de los iraquíes a la educación en Jordania era limitado hasta el último curso académico. En general, se permite a los estudiantes extranjeros asistir a escuelas públicas y privadas si residen legalmente en el país. Los iraquíes quedaron en parte exentos de esta normativa: aunque no podían asistir a centros públicos, podían matricularse en escuelas privadas, incluso en el caso de que no fueran residentes legales. En septiembre de 2006, había unos 40.000 estudiantes extranjeros de enseñanza primaria y secundaria en Jordania, de un total de 1,6 millones de estudiantes en escuelas públicas y privadas. Los iraquíes representaban una cuarta parte de todos los estudiantes extranjeros, con 7.203 en escuelas privadas y 2.662, en escuelas públicas. La inmensa mayoría de las familias iraquíes de Jordania no podían enviar a sus hijos a la escuela porque no podían permitirse pagar un centro privado. Además, tampoco podían enviarlos a escuelas públicas, porque carecían de un permiso de residencia válido.

En un gesto que se acogió con enorme satisfacción, el gobierno jordano decidió, en agosto de 2007, permitir a los niños y niñas refugiados iraquíes asistir a escuelas públicas, al margen de que sus padres tuvieran o no permiso de residencia. A mediados de septiembre de 2007, se habían matriculado unos 22.000 para el nuevo curso académico, y se espera que este número aumente, cuando otros menores pasen de centros privados que sus familias ya no pueden pagar, al sistema público de enseñanza. El gobierno jordano prevé que este año se matricularán hasta 50.000 estudiantes iraquíes.(29) Sin embargo, se sospecha que algunas familias no podrán matricular a sus hijos por temor a ser identificadas a través del sistema de matriculación escolar y expulsadas del país.

Además, preocupa que los docentes y otros profesionales de la enseñanza no tengan los recursos o la formación necesaria para tratar correctamente a los recién llegados, algunos de los cuales están muy traumatizados.

El ACNUR ha firmado un acuerdo de 10 millones de dólares estadounidenses con el gobierno jordano, en materia de educación, con objeto de mejorar las escuelas. Además, el ACNUR y el UNICEF han lanzado una petición conjunta, de cuyo resultado se destinarán 40 millones de dólares estadounidenses a la educación en Jordania.

Acceso a cuidados de salud

En Ammán existen dos hospitales públicos y unos 20 privados. Funcionarios del gobierno jordano informaron a Amnistía Internacional de que los iraquíes tienen acceso a cuidados de urgencias, al margen de su condición jurídica. No obstante, para recibir tratamiento de otro tipo en hospitales públicos, deben ser residentes. También pueden acudir a hospitales privados, pero la mayoría no puede permitírselo.

Varios centros de salud facilitan cuidados por poco dinero o gratuitamente. Cáritas facilita cuidados de salud a los iraquíes registrados en el ACNUR, incluidos los reconocidos como refugiados y los que esperan su reasentamiento. Durante el próximo año, el ACNUR y la Media Luna Roja Jordana se asociarán para proporcionar servicios limitados a algunos iraquíes, incluidas las personas que no estén registradas en el ACNUR. Sin embargo, muchos iraquíes siguen necesitando urgentemente cuidados, en particular en relación con enfermedades críticas o de larga duración cuyos medicamentos y tratamiento son muy caros. Amnistía Internacional se reunió con iraquíes cuyos familiares padecían enfermedades graves, como cáncer, y que no podían tratarse ni medicarse de forma adecuada por motivos económicos.



2. Acciones de los Estados frente a la crisis(30)

La generosidad mostrada por Jordania y Siria en la acogida de refugiados y refugiadas iraquíes supone una enorme carga para los recursos de estos países y puede volverse dentro de poco impracticable si estas naciones no reciben una ayuda mayor y sostenida de otros Estados. Si la comunidad internacional en su conjunto no cumple la obligación de compartir sus responsabilidades con los principales países de acogida, se producirá un aumento de la crisis humanitaria y de la inestabilidad política en toda la región. La carga que soportan los países de acogida se ha evidenciado ya en las medidas que han adoptado con el fin de cerrar de manera efectiva las rutas de escapada más practicables para la mayoría de los iraquíes en peligro. Por tanto, ahora resulta más imprescindible que nunca que otros Estados reconozcan el imperativo moral de evitar que la situación se convierta en una crisis humanitaria crónica y que aquéllos que están en condiciones de proporcionar ayuda alivien la carga y responsabilidad de los países receptores, compartiendo sus obligaciones.

Mientras el debate político en los países que participan de forma directa en el conflicto se centra en la idoneidad y duración de la intervención militar, las consecuencias sobre la población iraquí no se examinan de manera adecuada, en especial la grave situación de las personas desplazadas. Un análisis de Amnistía Internacional sobre las acciones emprendidas en la región y en otros lugares revela no sólo un elevado grado de apatía en la mayoría de los países examinados, sino también que algunos Estados están adoptando de manera activa medidas que menoscaban la protección de las personas que huyen de Irak.

Según el derecho internacional de refugiados, todos los Estados de la comunidad internacional tienen la responsabilidad colectiva de compartir las cargas que acarrea una crisis de refugiados. Esta obligación incumbe de manera directa a los Estados Partes en la Convención de la ONU sobre el Estatuto de los Refugiados (Convención sobre los Refugiados). Como se afirma claramente en su preámbulo, "la concesión del derecho de asilo puede resultar excesivamente onerosa para ciertos países y [...] la solución satisfactoria de los problemas cuyo alcance y carácter internacionales han sido reconocidos por las Naciones Unidas no puede, por esto mismo, lograrse sin solidaridad internacional". Los Estados han reafirmado este compromiso en los últimos años tras el proceso de Consultas Globales sobre Protección Internacional llevado a cabo por el ACNUR. En las conclusiones recogidas en el documento final de este proceso que duró 18 meses, el Programa de Refugiados,(31) se afirma y se reconoce de manera concreta que el reparto de responsabilidades es un componente esencial de la cooperación internacional y de la protección internacional de los refugiados.

Además de esta obligación, Amnistía Internacional considera que los Estados que participaron en la invasión de Irak dirigida por Estados Unidos tienen responsabilidades especiales con la población iraquí, que deben reconocer y ejercer con acciones concretas, inmediatas y de peso. A pesar de algunos indicios en este sentido, el contenido real de las acciones emprendidas hasta hora dista mucho de lo que se requeriría para aliviar el problema. Además, la utilización constante de medidas negativas como las devoluciones pone de manifiesto que la adopción de medidas encaminadas a refrendar acciones políticas se antepone al sufrimiento de millones de iraquíes.



2.1 Financiación y compromisos

Como se ha subrayado anteriormente, el agravamiento de la situación humanitaria de la población iraquí está suponiendo una enorme carga para Jordania, Siria, el gobierno de Irak, los organismos de la ONU y las organizaciones humanitarias. El éxodo está afectando a los países de acogida y al propio Irak en el campo político, económico, social y de la seguridad. Sin un final previsible de la situación actual, una ayuda económica, técnica y material sostenida es esencial para que Jordania y Siria puedan acoger a una población de refugiados tan numerosa. A pesar de los repetidos llamamientos en este sentido formulados por los gobiernos interesados, el ACNUR y varias ONG, incluida Amnistía Internacional, (32) dicha ayuda no se ha materializado ni en la forma ni en la amplitud requerida.

En abril de 2007, ante el agravamiento de la crisis, el ACNUR convocó una conferencia internacional para sensibilizar a la comunidad internacional sobre la necesidad de abordar con urgencia las necesidades humanitarias de los refugiados y de la población desplazada dentro de Irak. Con la reunión durante dos días en Ginebra (Suiza) de más de 100 países, además de la ONU, el Comité Internacional de la Cruz Roja, el Movimiento de la Media Luna Roja y 60 ONG, se esperaba que el apoyo expresado en la conferencia se plasmaría en acciones concretas mediante contribuciones al ACNUR y otras ayudas bilaterales.

Aunque la reacción inicial ante la conferencia y los programas suplementarios del ACNUR ha sido en general positiva, no se ha satisfecho de manera efectiva la necesidad de una asistencia bilateral mayor para ayudar a Jordania y Siria en campos como la ampliación de sus infraestructuras, sus servicios públicos y su oferta laboral. A medida que han ido pasando los meses, los resultados tangibles –en especial el compromiso de proporcionar una ayuda mayor y durante un plazo más largo– han sido decepcionantes. En septiembre de 2007, por ejemplo, funcionarios jordanos indicaron a una delegación de Amnistía Internacional que no se había recibido todavía ningún tipo de ayuda bilateral directa.

Aunque debido a lo cambiante de la situación y al aumento del número de refugiados es difícil evaluar con precisión el grado de ayuda que necesitan los organismos y las comunidades de acogida, datos de Jordania, Siria y diferentes organismos indican que se requiere un elevado nivel de apoyo sostenido. En abril, durante la conferencia convocada por el ACNUR, la delegación jordana afirmó que se estimaba que el sostenimiento de la comunidad iraquí estaba costando al país mil millones de dólares estadounidenses al año.(33) Funcionarios jordanos confirmaron esta cifra a una delegación de Amnistía Internacional en septiembre de 2007. El representante sirio subrayó también la repercusión en Siria –en los campos económico, social y de la seguridad– y afirmó que se necesitaban alrededor de 257 millones de dólares estadounidenses en ayuda económica directa para seguir facilitando servicios humanitarios, de salud y educativos durante los próximos dos años.(34) En una fecha más reciente, las autoridades sirias han señalado que el coste de la acogida de los refugiados iraquíes se eleva también a mil millones de dólares estadounidenses al año.(35)

El ACNUR ha subrayado en repetidas ocasiones la necesidad constante y cada vez mayor de ayudas para aliviar la situación. En enero de 2007, además de presentar su programa anual de financiación, formuló la primera de dos peticiones suplementarias de fondos en apoyo de su programa para la Situación en Irak (Irak, Siria, Jordania, Egipto, Líbano y Turquía).(36) La petición, que se incrementó en julio a 123 millones de dólares estadounidenses, tuvo una respuesta relativamente positiva, pero hasta el momento sólo se ha satisfecho en un 75 por ciento y en realidad representa sólo una pequeña parte de lo que se necesita.(37)

En julio de 2007, el ACNUR y el UNICEF formularon una segunda petición conjunta de fondos –en esta ocasión de 129 millones de dólares estadounidenses destinados a la educación– para financiar los Ministerios de Educación de Jordania, Siria, Egipto y Líbano. De los cerca de dos millones de iraquíes refugiados actualmente en países vecinos, 500.000 se encuentran en edad escolar, por lo que la necesidad de facilitar acceso a la educación constituye un problema fundamental. La petición tiene como objetivo escolarizar a otros 155.000 jóvenes refugiados iraquíes durante el año escolar 2007-2008 y representa una respuesta a la creciente preocupación de que toda una generación de iraquíes crezca sin educación y alienada.(38)

Otros organismos de la ONU están emprendiendo también iniciativas para ayudar a los países de acogida. Por ejemplo, el 18 de septiembre de 2007, la Organización Mundial de la Salud y sus socios de la ONU en el campo de la salud, el UNFPA, el ACNUR, el UNICEF y el WFP, lanzaron un llamamiento para ayudar a los sistemas nacionales de salud de Siria, Jordania y Egipto a cubrir las necesidades de la población iraquí refugiada en estos países.(39)

Aunque el papel del ACNUR es fundamental para abordar la crisis y no se debe pasar por alto, este organismo no puede aportar todas las soluciones. El carácter complejo y permanente de la crisis, el número real de personas que el ACNUR tiene registradas o a quienes proporciona asistencia y el mandato limitado de este organismo comportan que la ayuda suministrada por esta vía no deba ser la única. Aunque parte de la ayuda del ACNUR y de otras organizaciones se está canalizando a través de servicios oficiales, este sistema no puede absorber de manera satisfactoria todo el impacto de los refugiados sobre las infraestructuras nacionales de los países receptores. Es necesario que la ayuda bilateral directa sea mayor y adopte distintas formas, algo que no se ha producido hasta ahora.

Además de la evidente necesidad de asistencia en materia de educación y salud, otras consecuencias más sutiles del súbito aumento de población provocado por la llegada de refugiados iraquíes –por ejemplo, en el abastecimiento de agua, los sistemas de riego, las oportunidades laborales, la reparación de vías de comunicación y la recogida y eliminación de deshechos– requieren también un apoyo mayor y sostenido.

A diferencia de muchas otras crisis de refugiados, en las que la ayuda de los organismos de la ONU se canaliza a través de los campos de refugiados, el carácter urbano de las viviendas de la mayoría de las personas refugiadas en Jordania y Siria comporta que se requiera una ayuda mayor para mantener los servicios básicos en las infraestructuras nacionales.

La capacidad del ACNUR se ve restringida además por su mandato y por el numero limitado de personas registradas como personas en situación de riesgo. De entre los 500.000 y 750.000 iraquíes que se encuentran actualmente en Jordania, el ACNUR(40) sólo " proporciona ayuda o tiene registrados" a 45.500.(41) Está previsto que esta cifra se incremente antes de finalizar 2007, pero sólo a entre 55.000 y 70.000.(42) De manera similar, aunque se estima que en la actualidad hay en Siria 1,4 millones de iraquíes, de acuerdo con las previsiones actuales, el ACNUR sólo prevé ayudar o registrar a unos 150.000 antes de diciembre de 2007.(43) Hasta la fecha, el ACNUR ha registrado a unos 118.000 iraquíes.(44)

Como muestran las cifras, sigue habiendo una diferencia abismal entre el número de personas registradas y el número estimado de personas residentes actualmente en los países vecinos. Sin embargo, no se debe considerar que el pequeño número de personas registradas refleja la cifra real de las que necesitan ayuda o protección. La diferencia se debe a diversos factores, como la falta de capacidad del ACNUR para realizar registros antes de enero de 2007, la confusión y la preocupación de los refugiados sobre lo que significa registrarse y el temor a que el registro comporte la detención y la expulsión.

Sin un final previsible de la violencia y la inestabilidad en Irak, no se debe olvidar el carácter permanente de esta crisis humanitaria. Aunque las ayudas iniciales pueden considerarse bastante positivas, es esencial prestar un apoyo sostenido. Los Estados no deben considerar que cumplen sus obligaciones si proporcionan ayudas de forma ocasional.

2.1.1 Cuantía de las ayudas facilitadas

Aunque la respuesta de los Estados en términos económicos puede parecer a primera vista razonable, cabe considerarla insatisfactoria si se tienen en cuenta las necesidades reales sobre el terreno.

Entre las ayudas económicas de algunos Estados se encuentran las siguientes:

El Reino Unido, cuyas fuerzas participaron de manera activa en la invasión dirigida por Estados Unidos, ha facilitado 3,23 millones de dólares estadounidenses(45) al programa suplementario del ACNUR y unos 20,3 millones(46)a las entidades humanitarias que actúan en Irak y en la región, incluido el ACNUR desde enero de 2007.(47)

Estados Unidosha contribuido con 17 millones de dólares a la petición suplementaria de fondos formulada por el ACNUR en 2007, y más recientemente ha respondido también a otras peticiones, entre ellas la petición de fondos para educación.(48) Sin embargo, Amnistía Internacional tiene entendido que el compromiso de suministrar un apoyo mayor y sostenido que los representantes de Estados Unidos formularon de manera enérgica en la conferencia del ACNUR celebrada en abril, en la que prometieron 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para los refugiados y los desplazados internos iraquíes en 2007, no se ha materializado todavía completamente.(49)

A principios de 2007, Australiaanunció que proporcionaría unos 5 millones de dólares estadounidenses(50) para ayudar a sostener a los refugiados y a los desplazados internos iraquíes; alrededor de la mitad de esta cantidad(51) se destinaría a las actividades del ACNUR en Siria y Jordania y el resto a los desplazados internos iraquíes atendidos por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).(52)Más tarde, en mayo, Australia afirmó que, además de los alrededor de 144,6 millones de dólares estadounidenses prometidos anteriormente, facilitaría 18,8 millones para la reconstrucción de Irak y la mejora de las condiciones de vida de la población iraquí.(53) Australia afirmó también que había contribuido con 2,3 millones de dólares estadounidenses a la peticiónsuplementaria de fondos formulada por el ACNUR en 2007.

En la conferencia del ACNUR celebrada en abril de 2007, Dinamarcaanunció que ampliaría su contribución a la ayuda humanitaria. En relación con la crisis iraquí, entre 2003 y 2008 tenía previsto aportar o había aportado ya más de 100 millones de dólares estadounidenses en concepto de asistencia humanitaria y a la reconstrucción. Dinamarca prometió facilitar otros 17 millones a través de la ONU y de otras organizaciones internacionales o danesas, de los que 11,6 millones(54) se destinarán a sufragar la petición suplementaria de fondos formulada por el ACNUR.

Los Países Bajos han contribuido con alrededor de 1,2 millones de dólares estadounidenses(55) a la petición suplementaria de fondos del ACNUR. En la conferencia del ACNUR celebrada en abril, anunció que facilitaría 1 millón de euros (alrededor de 1,4 millones de dólares) al Comité Internacional de la Cruz Roja.

Alemania ha contribuido con 998.667 dólares estadounidenses a la petición suplementaria de fondos del ACNUR. En la conferencia del ACNUR celebrada en abril, el Ministerio de Asuntos Exteriores prometió ayudas económicas, y en concreto 2,2 millones de euros (unos 3 millones de dólares), para los refugiados y los desplazados internos iraquíes. Prometió 1 millón de euros al Comité Internacional de la Cruz Roja y la misma suma al ACNUR para proyectos destinados a los refugiados iraquíes en Siria y Jordania, y 205.000 a la Cruz Roja Alemana para proporcionar apoyo técnico a la Media Luna Roja Iraquí. En agosto, el Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó que aumentaría la ayuda para los refugiados iraquíes en Jordania y Siria y para los desplazados internos en Irak hasta un total de 4,1 millones de euros (unos 5,7 millones de dólares) en 2007. El ministro de Desarrollo visitó Siria el 28 de agosto de 2007 y anunció que Alemania facilitaría a este país 4 millones de euros para la construcción de escuelas destinadas a los menores iraquíes.(56)

Aunque se deben acoger con satisfacción las ayudas y promesas de todos los Estados, incluidos los mencionados anteriormente, a Amnistía Internacional le preocupa que disten mucho de las estimaciones de los gobiernos jordano y sirio. Parecen también insuficientes cuando se confrontan con la realidad de la situación sobre el terreno, con el número relativamente reducido de refugiados y otras personas que se beneficiarán de los fondos recaudados por el ACNUR y con la ausencia de un fin previsible de la crisis. Por lo tanto, Amnistía Internacional considera que se necesita con urgencia mantener y aumentar la asistencia bilateral directa destinada a los refugiados iraquíes en la región y que dicha asistencia debe adoptar la forma de ayuda económica, técnica y material.



2.2 Reasentamiento

Dada la complejidad de la situación humanitaria a la que se enfrentan actualmente los refugiados iraquíes en la región y en otros lugares, no bastará una solución aislada para resolverla. Se deben utilizar varios enfoques complementarios del reparto de cargas y responsabilidades para ayudar y proteger a los refugiados iraquíes. Un componente esencial es el reasentamiento.

El reasentamiento en un tercer país –el proceso por el que los Estados aceptan refugiados que se encuentran todavía en la región a petición del ACNUR o de patrocinadores privados– puede y debe desempeñar un papel esencial en la respuesta de la comunidad internacional a las necesidades de los refugiados iraquíes. El reasentamiento cumple varias funciones cruciales en toda crisis de refugiados: brinda protección al sacar a personas vulnerables de entornos en los que corren peligro, proporciona una solución duradera a las personas afectadas y constituye una expresión importante del reparto de responsabilidades a escala internacional.



A pesar de su importancia, los reasentamientos –tanto en general como en relación con la crisis iraquí– han tenido una acogida poco entusiasta de la comunidad internacional. A escala mundial, los programas de reasentamiento siguen afectando sólo a un pequeño porcentaje de la población mundial de refugiados. Por ejemplo, 15 países admitieron el reasentamiento de 71.700 refugiados en 2006.(57) Aunque en los últimos años han aparecido algunos nuevos países dispuestos a reasentar refugiados,(58) son nueve los que destacan como los principales países de reasentamiento.(59)

En relación con los refugiados iraquíes, resulta especialmente preocupante el pequeño número de reasentados. A pesar de la continuación de la violencia y del aumento del número de personas que huyen, la cifra de refugiados iraquíes reasentados disminuyó entre 2003 y 2006. Según el ACNUR, 1.425 refugiados iraquíes fueron reasentados en terceros países en 2003(60) frente a sólo 404 en 2006.(61)

Además del problema más amplio que supone la reticencia de los refugiados, obstáculos prácticos dificultan que el reasentamiento se convierta en una solución para las personas que lo necesitan. Aunque en el último año algunos países anunciaron plazas de reasentamiento suplementarias, los retrasos en la tramitación de las solicitudes y nuevos requisitos como el examen del posible grado de integración de una persona en el país de reasentamiento o las restricciones en materia de salud constituyen un motivo especial de preocupación.

Aunque tanto el ACNUR como los Estados participan en el proceso de reasentamiento, los casos remitidos por el ACNUR no se están materializando en reasentamientos efectivos al ritmo necesario para responder a la crisis.(62) Algunas delegaciones nacionales han visitado Jordania y Siria y han aceptado algunos de estos casos, pero este proceso tiene que ser más rápido.

Aunque el reasentamiento permite la flexibilidad de los Estados en el proceso de selección, Amnistía Internacional considera que los fines previstos de esta medida deben seguir siendo la cuestión primordial y no verse influidos demasiado por imperativos políticos. Aún reconociendo que las restricciones pueden ser necesarias en algunas circunstancias, aspectos como el posible grado de integración en el país de acogida y los controles de salud no deben hacer olvidar la función del reasentamiento como instrumento de protección y medio de respuesta a una crisis de refugiados. Amnistía Internacional reconoce que puede ser necesario que los Estados lleven a cabo evaluaciones sobre seguridad de los refugiados antes de reasentarlos, pero estas evaluaciones deben ser individualizadas y basarse en investigaciones minuciosas, y no constituir una política indiscriminada que excluya, por ejemplo, a determinados grupos de edad.

Una intérprete de Bagdad

Después de la invasión de 2003, GG, una mujer sunní de Bagdad, de 42 años, licenciada en administración de empresas, fue contratada en una oficina de enlace creada por la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA). Tras ser elegida en abril de 2004 miembro de la tenencia de alcaldía de un distrito de Bagdad, empezó a recibir cartas amenazadoras en las que se la acusaba de colaborar con las fuerzas estadounidenses. En enero de 2005 huyó con su esposo y sus hijos a Damasco, pero volvió a Bagdad en mayo de ese mismo año.

En julio de 2005, un grupo de hombres armados la secuestró mientras se dirigía al trabajo. Durante los ocho días en que la tuvieron secuestrada la golpearon y la insultaron. Después de que sus familiares pagaran el rescate, GG fue liberada y abandonó Irak con su familia.

GG se refugió primero en Jordania y Egipto antes de dirigirse a Siria, donde está trabajando de manera ilegal como intérprete. El ACNUR eligió a GG y a su familia para su reasentamiento en otro país, pero su salida se ha aplazado de manera indefinida debido a los controles de seguridad en el posible país de acogida.

Entrevista realizada por Amnistía Internacional en Siria en junio de 2007

A continuación se describen los enfoques adoptados por algunos países en relación con el reasentamiento de personas refugiadas iraquíes:

En la actualidad, Alemania, país con una población de más de 82 millones de habitantes,(63)no participa en ningún programa de reasentamiento de cupos de refugiados de ninguna nacionalidad. Aunque con el anterior gobierno de coalición(64) se llegó a un acuerdo político según el cual se permitiría el acceso a Alemania de 500 refugiados con el fin de que obtuvieran permisos de residencia por motivos humanitarios, parece que el acuerdo ha dejado de aplicarse.(65) Amnistía Internacional ha tenido conocimiento también de que las autoridades alemanas no tienen intención de participar en ningún programa destinado a refugiados iraquíes.(66)

Polonia, país de más de 38 millones de habitantes,(67)tampoco tiene en la actualidad un programa de reasentamiento. Sin embargo, en una reciente entrevista con un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, aparecida en el periódico Gazeta Wyborcza, se señalaba que las autoridades están considerando la posibilidad de reasentar en Polonia a los iraquíes que trabajan con las tropas polacas y a sus familias.(68) Se indicaba también que dicha medida cabría considerarla viable, ya que las personas afectadas podrían estar expuestas a sufrir ataques y correr un grave peligro por ayudar a las tropas polacas en Irak.

El Reino Unido, país con una población de unos 60 millones de personas, ha aceptado en los últimos años participar en un proyecto de reasentamiento –el Gateway Protection Programme– con un cupo global anual de 500 refugiados.(69) Aunque Amnistía Internacional reconoce que las conversaciones iniciales sobre el reasentamiento de iraquíes han empezado ya, insta al gobierno británico a que acelere el proceso para que puedan emprenderse pronto acciones concretas.(70) Además, Amnistía Internacional considera que el cupo debería aumentarse de forma notable y, una vez aumentado, incluirse en él a los refugiados iraquíes lo antes posible.

En agosto, el primer ministro Gordon Brown aceptó revisar los casos de los intérpretes iraquíes que han trabajado para las tropas británicas en Irak y desean solicitar asilo en el Reino Unido.

En una reunión celebrada en septiembre por el Grupo Supervisor Nacional del Ministerio del Interior sobre el proyecto Gateway, funcionarios del Departamento de Inmigración y Fronteras indicaron que se aumentaría de 500 a 750 el cupo anual de refugiados reasentados en el Reino Unido a través de dicho programa. Señalaron también que la mayoría de las 250 plazas suplementarias corresponderían a refugiados iraquíes y que el Departamento de Inmigración y Fronteras enviaría una delegación a la región para seleccionarlos. No se precisaron los criterios que se seguirán en la selección.

Los Países Bajos, con más de 16 millones de habitantes,(71) tiene también un cupo de reasentamientos de sólo 500 personas al año.(72) Aunque este cupo no se ha utilizado para personas de nacionalidad iraquí desde 2003, cuando se acogió a 10, se ha anunciado que se han asignado 125 plazas para iraquíes en 2007. Amnistía Internacional tiene conocimiento de que se ha enviado una delegación a Siria para identificar a las personas que ocuparán 100 de las 125 plazas y que las otras 25 se escogerán en Jordania tras el desplazamiento a este país de una delegación similar en septiembre.

Australia ha sido tradicionalmente un participante muy activo en los programas de reasentamiento y sigue desempeñando este papel con 13.000 nuevas plazas anuales destinadas al reasentamiento de refugiados.(73)

Durante los últimos cinco años, Australia ha acogido a unos 2.000 iraquíes al año, y Amnistía Internacional espera que las autoridades mantengan esta política y que incrementen su capacidad dada la amplitud de la crisis.

Defensor iraquí de los derechos humanos, de Basora, reconocido por el ACNUR como refugiado, que aguarda su salida de Jordania y su reasentamiento en Australia, © AI, Ammán, septiembre de 2007

Se debe acoger con satisfacción el anuncio de que el programa de reasentamiento para 2007-2008 aceptará a más refugiados de Oriente Medio. Se espera que Australia siga financiando también el plan de despliegue para reasentamientos del ACNUR, que este organismo lleva a cabo en colaboración con la Comisión Internacional Católica de Migraciones y que tiene como fin aumentar la capacidad del personal para el reasentamiento de iraquíes en Irán y Líbano.

Estados Unidostiene uno de los mayores programas de reasentamiento del mundo y tradicionalmente ha aceptado a refugiados de muchas zonas del planeta. Sin embargo, a pesar de ofrecer hasta 70.000 plazas de reasentamiento al año,(74) había reaccionado con lentitud a la situación iraquí, y desde abril de 2003 había reasentado sólo a 753 refugiados iraquíes.(75) Durante 2007 se comprometió en un principio a admitir a 7.000 refugiados iraquíes. Según declaraciones públicas de Ellen Sauerbrey, subsecretaria de Estado, este número se aumentó después y Estados Unidos podría aceptar hasta 25.000 refugiados en 2007.

A pesar de estos signos relativamente positivos, a Amnistía Internacional le preocupa que Estados Unidos esté tratando de distanciarse de estos compromisos. En una reunión celebrada el 16 de julio de 2007 con representantes del Departamento de Estado y del Departamento de Seguridad Interior, AI Estados Unidos tuvo conocimiento de que se esperan hasta 2.000 llegadas antes del 1 de octubre de 2007, fecha de terminación del año fiscal. Amnistía Internacional ha recibido información según la cual Estados Unidos acogió en agosto a 540 refugiados con el propósito de reasentarlos y que 700 partirán para Estados Unidos en septiembre.

Aunque las autoridades estadounidenses han indicado que Estados Unidos será el país que aceptará a más refugiados iraquíes para su reasentamiento, a Amnistía Internacional le preocupa que la cifra propuesta –ya sea la de 7.000 o incluso la superior de 25.000 prometida después – es pequeña en comparación con la magnitud de las necesidades y con la capacidad potencial de Estados Unidos, un país con casi 304 millones de habitantes.(76)

Además, el programa de visados especiales para inmigrantes, que permite la entrada de hasta 500 traductores de Irak y Afganistán, aunque es una medida positiva, debería ampliarse de forma notable e incluir a otras personas que han trabajado con la Fuerza Multinacional, medios de comunicación, organismos internacionales y ONG en Irak y que, por este motivo, se encuentran gravemente amenazadas.

Canadá, otro tradicional país de reasentamiento, ha indicado su intención de proporcionar más plazas de reasentamiento a personas de nacionalidad iraquí. Tras la conferencia convocada por el ACNUR en abril, anunció su compromiso de acoger a 500 refugiados más en 2007.(77) Amnistía Internacional anima a Canadá a cumplir este compromiso y acoge con satisfacción el anuncio de que en 2008 se propone formular un compromiso válido para varios años. Éste sería independiente del compromiso anterior de reasentar a 900 iraquíes en 2007.(78)

Sin embargo, a Amnistía Internacional le preocupa el alto porcentaje de denegación de solicitudes formuladas por patrocinadores privados, que en 2006 se elevó al 70 por ciento en relación con refugiados de Damasco, e insta a las autoridades canadienses que cumplan su promesa de revisar lo ante posible este enfoque a la luz de la crisis actual.(79)

Brasilse ha mostrado dispuesto recientemente a participar en el trabajo del reparto de responsabilidades mediante su compromiso de reasentar a 107 palestinos iraquíes del campo del desierto de Ruweyshid (Jordania) a partir de mediados de septiembre. El ACNUR se encargará de la integración de estas personas y de proporcionarles ayuda.

Dinamarcaparticipa en un programa de reasentamiento con un cupo de unos 500 refugiados al año.(80) Sin embargo, desde 2003 ha admitido sólo a 10 iraquíes como parte de este cupo, lo que deja un amplio margen para aumentar su número.(81) Tras las actividades de captación de apoyos de AI Dinamarca, el ministro de Refugio, Inmigración e Integración indicó la posibilidad de que refugiados iraquíes ocuparan las 100 plazas destinadas a refugiados de cupo necesitados de ayuda urgente que quedaban libres en 2007.(82)

Es necesario revisar además el uso del requisito del potencial de integración. Este requisito, en virtud del cual se analiza la capacidad de toda la familia para integrarse adecuadamente en la sociedad danesa, ha suscitado preocupación en relación con aquellas personas que tienen una necesidad extrema de protección y de una solución duradera y que por ser quizá analfabetas les resulta difícil integrarse rápidamente.

Se debe acoger positivamente la iniciativa del gobierno danés –muy divulgada– de proporcionar visados a unos 300 iraquíes(83) que han trabajado para las tropas danesas (y a sus familiares más cercanos).(84) Las solicitudes de asilo de estas personas se están tramitando actualmente y 59 de ellas han recibido ya protección en Dinamarca.(85) Sin embargo, en lugar de recurrir a visados ad hoc para determinadas personas, sería muy deseable un firme compromiso con la protección de los refugiados mediante un uso mayor de los reasentamientos en general.

Suecia tiene un cupo de reasentamientos que es generoso comparado con los niveles europeos, pero sigue distando mucho de la capacidad de este país y de las necesidades existentes. En los últimos años ha acogido a un número cada vez mayor de refugiados de cupo. En 2003 recibió a unas 890 personas, en 2004 a 1.659, en 2005 a 1.120 y en 2006 a 1.600. Estas cifras han incluido a personas de nacionalidad iraquí y se detecta un incremento para 2007. Unos 91 iraquíes fueron reasentados en 2003, 38 en 2004, 64 en 2005 y 79 en 2006. Como se ha observado anteriormente, en 2007 se ha registrado un incremento, con 170 iraquíes reasentados en lo que va de año.

Hay que reconocer también la labor de Suecia en la captación de apoyos en favor de una utilización mayor de los reasentamientos en toda Europa. El ministro de Política de Migración y Asilo ha animado a otros países de la Unión Europea a que compartan las responsabilidades respecto a los refugiados iraquíes, incrementando, por ejemplo, los reasentamientos.

El reasentamiento de refugiados iraquíes puede ser un elemento esencial de la solución de la crisis. Sin embargo, hasta ahora los Estados han asumido demasiados pocos compromisos a este respecto y el ritmo de tramitación de casos y de materialización de reasentamientos ha sido decepcionante. Además, muchos Estados no disponen de programas de reasentamiento y al parecer se muestran reacios a tenerlos, mientras que otros han ofrecido un número de plazas muy inferior a sus posibilidades. Otros, por último, no han cumplido todavía los compromisos asumidos. En general, es necesario considerar seriamente los reasentamientos como una responsabilidad y no sólo como una opción, y se deben adoptar de inmediato medidas efectivas para aliviar la situación cada vez más terrible en la que se encuentran muchas personas.



2.3 Devoluciones

A pesar del innegable deterioro de la situación de la seguridad en Irak y de la enorme afluencia de personas procedente de este país, algunos gobiernos, incluidos los involucrados en el conflicto, están adoptando la medida extrema de devolver personas a Irak en medio de fuertes críticas.(86)

Amnistía Internacional ha tenido conocimiento de que algunos Estados han devuelto o están intentado devolver a iraquíes al sur y al centro de Irak y al norte del país controlado por los kurdos. Amnistía Internacional se opone actualmente a todas las devoluciones a Irak, sea cual sea la zona, debido a la situación humanitaria y de seguridad y a la continuación de la inestabilidad.(87)

Algunos de los países que están llevando a cabo devoluciones son:

El Reino Unido ha sido uno de los países que han llevado a cabo más devoluciones de iraquíes. Entre los Estados europeos, ha sido el que ha devuelto a más iraquíes,(88) enviándolos al norte controlado por los kurdos, zona que el Reino Unido considera "suficientemente segura para las devoluciones".(89) A pesar del agravamiento de la situación de la seguridad en Irak, se tiene noticia de que, tras la firma de un Memorando de Entendimiento el 30 de enero de 2005, el Reino Unido ha devuelto a Erbil, en el norte de Irak, en noviembre de 2005, septiembre de 2006 y febrero y septiembre de 2007, a cuatro grupos de solicitantes de asilo kurdos que no reunían las condiciones para ser refugiados. Además, Amnistía Internacional ha recibido información según la cual hay proyectados otros vuelos para devolver a más personas de nacionalidad iraquí en la misma situación.

Por otro lado, a los iraquíes a quienes se les ha negado todo tipo de condición jurídica se les ofrece ayuda para repatriarse de forma voluntaria a través del Programa de Retorno Voluntario Asistido y Reintegración de la OIM (Organización Internacional para las Migraciones). Este programa anima a las personas a volver a su país de origen facilitándoles una ayuda de 1.500 libras esterlinas (unos 3.000 dólares estadounidenses) para el traslado y la reintegración.(90) Como al mismo tiempo se sigue la política general de cortar las ayudas y las prestaciones sociales a los solicitantes de asilo que han llegado al final del proceso de concesión del asilo, cabe cuestionar el carácter voluntario de estos retornos.

Se ha recibido también información preocupante de Polonia, donde Amnistía Internacional ha tenido noticia de que se ha devuelto a un iraquí al sur de Irak, zona que prácticamente todo el mundo considera muy peligrosa. Un guardia de fronteras lo acompañó hasta Tallil, un pueblo próximo a Al Nassirya, ciudad situada al sur de Bagdad, en la parte meridional de Irak.

Poloniaha devuelto también a personas a países vecinos de Irak. Una persona fue devuelta a Ammán en 2004, cincoa Damasco en 2006 y, en lo que va de año, dosa Ammán y otras dos a Damasco.(91)

Los Países Bajosdevolvieron al menos a unapersona a Erbil en julio de 2006. Además se intentó también devolver a personas de nacionalidad iraquí al centro y al sur de Irak entre febrero de 2006 y abril de 2007. Sin embargo, problemas de carácter práctico, como dificultades en la obtención de documentos de viaje y de permisos de los países de tránsito, frustraron estos intentos. Según la información facilitada a AI Países Bajos por la Secretaría de Justicia, a pesar de seguirse en general una política consistente en evitar la devolución de iraquíes al sur y al centro de Irak, desde abril se puede devolver al centro de Irak a personas excluidas de la protección de refugiados en virtud de las cláusulas de exclusión.(92) En la actualidad se está intentando devolver al menos a dosde estas personas, pero problemas jurídicos y prácticos lo han impedido hasta ahora. Respecto al norte de Irak no existe una política general de protección similar, lo que deja abierta la posibilidad de que se lleven a cabo más devoluciones a una zona cuya situación Amnistía Internacional considera que es inestable e insegura para las devoluciones.

La República Checa ha devuelto a cinco personas a Irak. Una fue devuelta en 2005 y cuatroen 2006, concretamente a Erbil.

Se ha rechazado la entrada en Greciade iraquíes que trataban de llegar a este país en barco desde Turquía. Esta práctica es ilegal según el derecho internacional, ya que el rechazo en la frontera viola el principio de no devolución (non-refoulement). AI Grecia ha tenido conocimiento también de que un acuerdo no escrito entre Grecia y Turquía podría comportar la devolución a Irak, a través de Turquía, de iraquíes residentes en Evros, en el norte de Grecia.



2.3.1 Devoluciones por motivos penales

Dinamarca ha devuelto recientemente a cuatrosolicitantes de asilo iraquíes al norte de Irak controlado por los kurdos. Se los expulsó porque habían sido declarados culpables de actos criminales.(93) Las expulsiones se produjeron tras varias negociaciones con las autoridades iraquíes de Bagdad y las autoridades kurdas del norte para permitir la devolución desde Dinamarca de personas solicitantes de asilo que no reúnen las condiciones para ser refugiados.

Sueciaha devuelto también a Irak, a través de Jordania, a iraquíes declarados culpables de graves delitos.

Alemaniaestá devolviendo al norte de Irak a delincuentes iraquíes convictos(94) y a ciudadanos iraquíes considerados una amenaza para la seguridad nacional del país; éstos últimos son personas sospechosas de colaborar con grupos terroristas pero que no han sido declaradas culpables por un tribunal de justicia.(95) Aunque no existen estadísticas oficiales sobre estas expulsiones, AI Alemania ha tenido noticia de que al menos cuatro personas de nacionalidad iraquí han sido expulsadas al norte de Irak en lo que va de año. Algunas pertenecen a minorías étnicas (turcomanos) o religiosas (yazidíes). Según los informes, al menos una había vivido desde su infancia con sus progenitores en el centro de Irak (Baquba) –aunque había nacido en el norte controlado por los kurdos– antes de huir a Alemania, donde había solicitado asilo sin éxito.

Según informaciones recibidas por Amnistía Internacional, Bélgicano ha devuelto a ninguna persona de nacionalidad iraquí hasta el momento, al no existir ningún acuerdo bilateral de readmisión.Sin embargo, se tiene noticia de que el gobierno belga puede estar considerando la posibilidad de participar en operaciones conjuntas para devolver a iraquíes, organizadas por otros países de la Unión Europa que están llevando a cabo ya devoluciones a Irak.

Amnistía Internacional sigue oponiéndose a la devolución de solicitantes de asilo o de refugiados iraquíes a cualquier zona de Irak, ya que esta práctica viola el principio fundamental de no devolución. Amnistía Internacional se opone también a la devolución a Irak de personas solicitantes de asilo que no reúnen las condiciones para ser refugiados. En opinión de Amnistía Internacional, en la actualidad no se deberían llevar a cabo devoluciones a ninguna zona del país, incluido el norte controlado por los kurdos.

La mayoría de los Estados aceptan que la situación en el sur y en el centro de Irak impide la devolución a estas zonas de refugiados, de solicitantes de asilo o de personas que no reúnen las condiciones para ser refugiados.(96) La continuación de las devoluciones al norte de Irak no aborda la seguridad y sostenibilidad de las devoluciones en el contexto de la situación política, humanitaria y de seguridad existente en aquella zona.



2.3.2 Devoluciones al norte de Irak

El norte de Irak es una región relativamente más segura que el centro y el sur del país. Sin embargo, en algunas zonas del norte se han registrado tensiones por la diversidad étnica y religiosa de la población. En varias zonas situadas a lo largo de la frontera entre el Kurdistán y la Gobernación de Nínive (Mosul) se han producido enfrentamientos violentos entre árabes y kurdos y entre kurdos y yazidíes. Además, la situación en Kirkuk es muy insegura y muchas personas han resultado muertas como consecuencia de atentados con bomba y de otras ataques. Kurdos, árabes y turcomanos aseguran que la ciudad es suya o que son mayoría en ella. En el artículo 140 de la Constitución iraquí se prevé la celebración de un referéndum a finales de año para decidir si Kirkuk debe formar parte o no de Kurdistán, y son muchos los que piensan que la consulta generará un aumento de la tensión y tal vez un conflicto que, de producirse, tendría graves repercusiones en la seguridad de toda la región septentrional. La estrecha vinculación entre la región kurda y el resto de Irak es otro factor importante. Los dos principales partidos políticos kurdos, el Partido Demócrata del Kurdistán y la Unión Patriótica del Kurdistán, son socios en el gobierno central de Irak, y el dirigente máximo de la segunda formación es también el presidente de Irak. En la actualidad, la insurgencia se dirige en gran medida contra el gobierno central y sus agentes.

El ACNUR ha expresado su preocupación sobre la inestabilidad de la situación en las tres gobernaciones del norte. En agosto de 2007, en sus Eligibility Guidelines for Assessing the International Protection Needs of Iraqi Asylum-Seekers, el ACNUR afirmó:

Dada la naturaleza inestable e impredecible de la situación en la región y la posibilidad de un cambio repentino y dramático, es posible que en algún momento tenga que aplicarse el enfoque(97) descrito en estas directrices respecto a los solicitantes de asilo del centro y del sur de Irak.

Además, en el norte ya hay miles de personas desplazadas internas procedentes del centro de Irak y esta circunstancia está socavando los recursos limitados de la región y su capacidad para hacer frente a la llegada de más personas. Organismos de la ONU han expresado públicamente su preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en las zonas donde viven desplazados internos.

Amnistía Internacional considera que no se debería devolver a nadie al norte de Irak –tampoco a los solicitantes de asilo que no han conseguido su propósito– debido a:

La inestabilidad en el país y a la posibilidad de que la guerra civil y la violencia se extiendan a las gobernaciones del norte, sobre todo con motivo del referéndum sobre la condición política de Kirkurk previsto para este año;

Los recursos ya reducidos de las gobernaciones del norte y el aumento de las cargas que supondría la llegada de más personas.

Amnistía Internacional considera que toda devolución de personas sobre las que se determine que no precisan protección internacional sería prematura y podría acarrear su huida en el futuro si la situación de la seguridad se deteriora. Las devoluciones sólo deben llevarse a cabo cuando concluyan en Irak los actos de violencia y los enfrentamientos a gran escala y cuando se establezcan condiciones de seguridad y permanencia de la paz.



2.4 Falta de protección y asistencia limitada

En la actualidad, a muchos solicitantes de asilo no se les está facilitando la protección a la que tienen derecho por interpretaciones erróneas de las condiciones que deben reunir para atribuirles la condición de refugiado o para recibir protección complementaria.

A pesar de las graves violaciones de derechos humanos que se están registrando actualmente en Irak, los procedimientos de tramitación de las solicitudes de asilo de las personas de nacionalidad iraquí residentes fuera de la región son muy numerosos y difieren mucho entre sí. Esta circunstancia comporta que el resultado de las solicitudes dependa más del país en el que se han presentado que del peligro real que pueda correr en el futuro la persona solicitante.

Sueciaha adoptado un sistema de evaluación muy positivo. En 2006, según los informes, facilitó protección global a un 91 por ciento de los solicitantes.(98) Australiase ha mostrado también muy generosa, y a partir de 2005 ha concedido alguna forma de protección a la mayoría de las personas que la han solicitado.(99)

Sin embargo, otros Estados no han proporcionado la protección necesaria a los solicitantes de asilo iraquíes. En 2006, Grecia no facilitó protección global a ninguna persona de nacionalidad iraquí, y el porcentaje en el Reino Unidofue sólo del 12 por ciento.(100)

A Amnistía Internacional le preocupa mucho que, como consecuencia de estos sistemas de determinación de la condición de refugiado y de otras formas de protección, alguna personas corran peligro de sufrir abusos contra los derechos humanos por no proporcionarles protección y por su posible devolución a Irak o por dejarlas en una situación jurídica indefinida en la que se les niega sus derechos económicos, sociales y culturales y el acceso a los servicios o la asistencia que se les estaba facilitando hasta la interrupción del procedimiento de concesión asilo.

Una estrategia que se está empleando de forma incipiente en varios países consiste en reducir drásticamente o en suprimir de forma total las ayudas que reciben las personas que han solicitado protección internacional, con lo que la vida se les hace tan difícil e insostenible que abandonan el país aún a riesgo de volver a una situación de peligro e inestabilidad.

Como se ha indicado anteriormente, Amnistía Internacional se opone en la actualidad a todas las devoluciones a Irak, sea cual sea la zona. Con el fin de evitar una situación en la que las personas que han llegado al final del procedimiento de concesión de asilo queden sumidas en la indigencia y puedan verse obligadas a abandonar el país de acogida debido a la imposibilidad de satisfacer sus necesidades básicas diarias, como alojamiento, comida y asistencia médica, a los solicitantes de asilo iraquíes que no reúnen las condiciones para ser refugiados se les debe proporcionar alojamiento y apoyo económico, en caso necesario, con los mismos derechos y privilegios concedidos durante el procedimiento de concesión de asilo, así como permisos de trabajo y pleno acceso a asistencia médica, a todos los niveles educativos y al derecho a reclamar prestaciones, hasta que se solucione su situación.

Refugiadas iraquíes aprenden sueco en una escuela de Södertälje, Suecia, © Panos Pictures, junio de 2006

La práctica de suprimir las ayudas al final del procedimiento de concesión de asilo existe en varios países:

En el Reino Unidose utiliza el riguroso sistema de suprimir todo tipo de asistencia, incluidos el alojamiento y las prestaciones, a las personas que han llegado al final del procedimiento de concesión de asilo. Una vez perdido el recurso contra la denegación de asilo, el solicitante debe abandonar el Reino Unido en un plazo de 21 días.(101) De una investigación realizada en 2006 Amnistía Internacional sacó la conclusión de que se dejaba en la indigencia a las personas a quienes se había denegado la solicitud de asilo con el fin de obligarlas a abandonar el país.(102)



Al final del procedimiento de concesión de asilo, la mayoría de las personas a solicitantes que no reúnen las condiciones para ser refugiados subsisten sin ayudas establecidas por ley, aunque una minoría recibe "asistencia en virtud del artículo 4", un tipo de ayuda que no incluye dinero en metálico.(103) Este sistema de asistencia muy limitado exige que los solicitantes de asilo demuestren que existe un obstáculo temporal para el retorno con arreglo a uno o más de los cinco criterios.(104) Muchos de los solicitantes de asilo que quedan sumidos en la indigencia no reúnen las condiciones para recibir las ayudas previstas en el artículo 4 y otros deciden no solicitarlas, sobre todo porque consideran que son una estratagema para obligarlos a volver a su país de origen. Las últimas estadísticas del Ministerio del Interior indican que 3.460 personas de nacionalidad iraquí estaban recibiendo asistencia en virtud del artículo 4. Algunos iraquíes, en especial kurdos que llevan muchos años en el Reino Unido, se niegan a solicitar las ayudas contempladas en el artículo 4 porque creen que los obligarán a volver "voluntariamente" a Irak. Por ello, la mayoría vive en condiciones precarias y depende de la ayuda prestada por organizaciones de voluntarios, grupos comunitarios de refugiados, organizaciones religiosas, amigos y familiares.

a240 Un abogado de Suleimaniya

HH es un abogado kurdo iraquí que llegó al Reino Unido y solicitó asilo en abril de 2000. La tramitación de su caso se prolongó durante años, y en marzo de 2006 se quedó sin alojamiento y sin apoyo económico. Ahora no tiene domicilio y vive de la caridad de amigos y organizaciones sociales. Se niega a solicitar las ayudas previstas en el artículo 4, que él denomina la "Policía del artículo", pues cree que las autoridades las utilizan para forzar a la gente a volver a Irak. Su abogado ha presentado ahora una nueva solicitud de asilo.



HH ha estado acudiendo a la Fundación Médica para el Cuidado de las Víctimas de Tortura por una depresión que padece. Tiene una úlcera de estómago causada por la ansiedad y sufre dolores en las articulaciones, pero le cuesta conseguir tratamiento médico por no tener domicilio. No puede costearse los medicamentos que necesita.

En la actualidad vive con un amigo que trabaja en un hotel y paga el alquiler. Se siente humillado por tener que depender de él y trata por todos los medios de no pensar en ello. Ha intentado encontrar un trabajo y se ha puesto en contacto con 500 empresas.

HH procede de una familia acomodada de Suleimaniya. Es un defensor de los derechos de las mujeres y fue el abogado de una mujer a cuyo esposo mataron y a la que quitaron sus hijos porque ella había infringido las normas sobre género de su tribu. Miembros de la tribu insultaron y golpearon a su madre mientras lo buscaban y la amenazaron con matarlo a él y a su empleador. HH se vio obligado a esconderse y no sabe lo que le ha ocurrido a su empleador. Cree que la tribu es ahora más poderosa y que cuenta con una organización más centralizada, y que lo matarán si vuelve a Irak. En el Reino Unido ha intervenido también en cuestiones políticas.

HH huyó a pie de Irak por Irán y Turquía, donde un contrabandista organizó su transporte junto con otras personas en unos camiones al Reino Unido, un viaje espantoso en el que pensó que moriría. A algunas de las mujeres que viajaban con él las violaron y cuando intentó ayudarlas amenazaron con matarlo.

Sabía que en los países europeos había un procedimiento de concesión de asilo, pero no era consciente de las dificultades y se ha llevado una gran decepción. Encontró a un abogado en el Reino Unido a través de su comunidad. Hasta el momento ha tenido seis abogados. En todas las etapas del procedimiento de concesión asilo contó con asesoramiento jurídico y representación letrada. En abril de 2004, durante la tramitación de su solicitud, dos de los despachos de abogados, considerados expertos en cuestiones de inmigración, cerraron al suspenderse la financiación pública destinada a las actividades relacionadas con el asilo y la inmigración.

HH esperó tanto tiempo a que lo llamaran para la entrevista relacionada con los trámites de asilo, que su representante en el Parlamento tuvo que escribir al Ministerio del Interior para preguntar qué pasaba con su solicitud. HH se queja de que uno de los procuradores no prestó atención a los detalles y que tramitó la solicitud de forma rutinaria. Otro no se ocupó de ella. Después de que se le denegara la solicitud de asilo y se desestimara el recurso correspondiente, se presentó otro recurso ante el Tribunal de Recursos de Inmigración. De manera inesperada, uno de los gabinetes de abogados le obligó a pagar su solicitud de recurso al Tribunal. Una vez realizada la solicitud, el procurador abandonó el caso y entregó el expediente a otro procurador, lo que creó más complicaciones. Este procurador jamás respondió a sus llamadas ni se reunió con él. HH cree que en ninguna de las etapas del proceso de concesión de asilo pudo explicar su solicitud plenamente.

Texto basado en Down and Out in London, AI Reino Unido, 2006

En Alemania, durante el procedimiento de concesión de asilo, se facilita ayuda a las personas solicitantes acogidas en los centros de recepción. Allí se les proporciona comida y alojamiento, acceso a asistencia médica básica y de urgencia y a educación primaria y secundaria. Sin embargo, una vez concluido el proceso, la ayuda se restringe y las prestaciones sociales y el tratamiento médico se reducen al mínimo. Algunas personas pierden sus permisos de trabajo.(105)Amnistía Internacional considera que estas medidas tienen como fin presionar a las personas a quienes se ha denegado la solicitud de asilo para que vuelvan "voluntariamente" a su país de origen.

Aunque Australiano devuelve a iraquíes, las personas solicitantes de asilo se enfrentan a graves dificultades. No se garantiza una ayuda igual para todas y la asistencia depende del tipo de visado provisional que se les haya concedido. A menos que se encuentren detenidas, son muy pocas las que tienen derecho a comida y alojamiento. El gobierno facilita algo de dinero al Plan de Ayuda a Solicitantes de Asilo de la Cruz Roja, destinado a quienes se encuentran en situación desesperada, pero muchas personas siguen en dificultades. Hay también un número notable de personas solicitantes de asilo provistas de un "visado provisional E", que no les da derecho a trabajar ni a recibir ningún tipo de asistencia médica, y que no les permite tampoco beneficiarse de ayudas económicas. Además, al final del procedimiento de concesión de asilo, la práctica de expedirles un visado de estas características supone una forma de presión para que abandonen Australia.

Sin embargo, Amnistía Internacional acoge con satisfacción la medida adoptada recientemente por el gobierno australiano, en colaboración con la Cruz Roja, para aliviar el sufrimiento de algunas de las personas que se encuentran en una situación más extrema a través del Programa Piloto de Asistencia Comunitaria.

En los Países Bajos, las ayudas proporcionadas durante el procedimiento de concesión de asilo se suprimen cuatro semanas después del rechazo del segundo recurso(106) y luego se exige a las personas solicitantes que abandonen el alojamiento que se les ha facilitado. Esto deja en la calle a las personas que no reúnen las condiciones para ser refugiados. Algunas organizaciones intentan proporcionarles alojamiento, pero su capacidad es limitada. En teoría, las personas que no pueden ser devueltas pueden obtener un permiso temporal si cooperan plenamente en su retorno voluntario y su país de origen se niega a expedirles documentos de viaje. En la práctica, sin embargo, se han dado sólo 100 permisos de este tipo.

Bélgicareduce también de manera drástica las ayudas tras el rechazo de una solicitud de asilo. A partir de este momento se considera a la persona solicitante "inmigrante ilegal" y, como tal, se le conceden sólo algunos derechos muy básicos.

Dinamarcasigue también la política de restringir los derechos de las personas – incluidas las de nacionalidad iraquí– que no reúnen las condiciones para ser refugiados. A quienes no consiguen un resultado positivo durante el procedimiento de concesión de asilo, incluidos los 560 solicitantes de asilo iraquíes rechazados actualmente que no tienen perspectivas de volver a su país en un futuro inmediato y que, por tanto, se encuentran en una situación muy difícil, se les niega el acceso al trabajo, a la reunificación familiar y a la educación.

A Amnistía Internacional le preocupa que las iniciativas para animar a las personas a volver "voluntariamente", mediante ofertas de ayuda durante el tiempo que permanezcan en Dinamarca y cuando regresen a Irak, no tienen en cuenta la actual situación de inestabilidad en este país.

Todas las personas, incluidas aquellas que no reúnen las condiciones para ser refugiados, con independencia de su condición, tienen derecho a la plena protección del derecho internacional y de las normas internacionales de derechos humanos. Esta protección incluye el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho a la salud,(107) a la educación,(108) a una vivienda digna,(109) a agua y alimentación adecuadas(110) y al trabajo.(111)

Aunque el principio fundamental de no discriminación permite hacer ciertas distinciones entre nacionales y no nacionales, estas distinciones deben servir a un objetivo legítimo y no ser desproporcionadas. Y lo que es más importante: no deben impedir a una persona –de forma directa o indirecta– disfrutar de sus derechos humanos. Amnistía Internacional considera que, con el fin de garantizar la efectividad de los derechos humanos de las personas de nacionalidad iraquí a quienes se ha denegado su solicitud de asilo y de no animarlas a volver a un país donde persiste una situación de violencia y inestabilidad, se les debe seguir facilitando alojamiento y apoyo económico, en caso necesario, con los mismos derechos y privilegios concedidos durante el procedimiento de concesión de asilo, así como permisos de trabajo y pleno acceso a asistencia médica, a todos los niveles educativos y al derecho a reclamar prestaciones, hasta que se solucione su situación.



2.5 Retirada de la condición de refugiado

Un Estado europeo ha aplicado una medida singularmente inquietante a la hora de tratar a los refugiados iraquíes: retirarles su condición de refugiado. A pesar de la persistente situación de inseguridad en Irak, desde 2004 se ha hecho un amplio uso de los expedientes de revocación en relación con los refugiados iraquíes que buscaron y recibieron protección en Alemaniadurante el régimen de Sadam Husein, con casi 20.000 revocaciones incoadas por el Departamento de Migración y Refugiados.

Entre 2003 y mediados de 2006 se revocó la condición de refugiado a 17.238 iraquíes. Muchas de las personas afectadas han interpuesto recursos contra las revocaciones en los tribunales administrativos. Hasta el momento no existen estadísticas sobre los resultados de estos recursos.

Cuando se retira la condición de refugiado a una persona, lo normal es que quede desprovista de condición jurídica dentro del país. Incluso en el caso de que no pueda ser devuelta, queda desposeída de derechos básicos como el derecho al trabajo y sufre una reducción de las prestaciones sociales. Entonces se toman medidas con el fin de presionarla para que abandone Alemania "voluntariamente".

En mayo de 2007, ante la prolongada campaña llevada a cabo por AI Alemania, el ACNUR y organizaciones de apoyo a personas refugiadas, el Ministerio del Interior ordenó al Departamento de Migración y Refugiados que suspendiera la apertura de expedientes de revocación a personas refugiadas iraquíes pertenecientes a minorías religiosas, como cristianos, mandeos y yazidíes, siempre que procedieran del centro o del sur de Irak y no tuvieran de manera individual una vía de escape alternativa dentro de este país.

Además, algunos grupos de refugiados iraquíes (iraquíes de Bagdad, mujeres sin familia, familias con niños pequeños, personas enfermas y ancianas e iraquíes bien integrados) están quedando excluidos en la actualidad de esta práctica gracias a la orden de no abrir expedientes de revocación o, en caso de estar ya abiertos, "congelarlos".

No obstante, ambas concesiones se revisarán en septiembre de 2007 y a Amnistía Internacional le preocupa que se pueda volver a emplear esta práctica.



Recomendaciones

1. A los gobiernos de Jordania y Siria

Amnistía Internacional pide a los gobiernos de Jordania y Siria:

· Que permitan la entrada sin restricciones de las personas que huyen de Irak y necesitan ayuda internacional, eximiéndolas de los requisitos de visado.

· Que formulen sus necesidades ante la crisis actual y se las comuniquen a la comunidad internacional.

· Que no devuelvan a iraquíes que corran peligro de sufrir violaciones de derechos humanos en Irak, contraviniendo el derecho internacional.

2. Ayuda económica, técnica y material

Amnistía Internacional pide a los Estados con capacidad en la comunidad internacional, en especial a los que han contribuido a la invasión dirigida por Estados Unidos:

· Que proporcionen de inmediato ayuda bilateral económica, técnica y material a Jordania, a Siria y a otros Estados de la región que acogen a personas refugiadas iraquíes para prestar servicios vitales. Estas ayudas deben formar parte de un plan integral en beneficio tanto de las comunidades receptoras como de las comunidades iraquíes y constituir un compromiso sostenido.

· Que faciliten de inmediato ayuda económica sostenida al ACNUR y a las organizaciones humanitarias nacionales e internacionales para que puedan seguir ejerciendo y ampliando su actual trabajo de protección y asistencia a las personas necesitadas.

· Que cumplan con urgencia sus compromisos de ayuda a los Estados de la región que acogen a personas refugiadas y el compromiso de ayudar a Irak para que facilite asistencia a las personas desplazadas internas.

3. Reasentamiento

Amnistía Internacional pide a los Estados con capacidad en la comunidad internacional, en especial a los Estados que han contribuido a la invasión dirigida por Estados Unidos:

· Que compartan de inmediato las responsabilidades reasentando a iraquíes procedentes de Jordania y Siria de una manera adecuada y dando prioridad a las personas más vulnerables de acuerdo con las directrices del ACNUR sobre el reasentamiento de refugiados iraquíes. Los reasentamientos no deben limitarse a un número simbólico, sino ir mucho más allá, y constituir una parte significativa de la solución de la crisis actual.

Amnistía Internacional pide en especial:

· la puesta en marcha de nuevos programas de reasentamiento en los países que no participan actualmente en este tipo de programas;

· un aumento de los cupos globales anuales de reasentamiento en los países con programas de reasentamiento ya establecidos;

· un aumento inmediato del número de iraquíes en los cupos anuales;

· el cumplimiento de la promesa de aumentar el número de reasentamientos;

· el establecimiento de trámites más rápidos con el fin de garantizar una protección lo más rápida posible;

· que los Estados no pierdan de vista las necesidades de los refugiados ni los fines de protección y reparto de responsabilidades de los reasentamientos, haciendo un hincapié exagerado en el "grado potencial de integración" o en los requisitos en materia de salud; y

· que los Estados procuren que las evaluaciones sobre seguridad se lleven a cabo de manera individualizada y sobre la base de investigaciones minuciosas y no en función de políticas indiscriminadas que excluyan a ciertas categorías de refugiados, como personas de una determinada edad o género.

4. Devoluciones

Amnistía Internacional pide a los Estados:

· Que suspendan de inmediato todas las devoluciones a Irak, sea cual sea la zona, incluido el norte controlado por los kurdos. La devolución de personas a quienes se haya denegado la solicitud de asilo sólo debe producirse cuando se haya estabilizado todo el país y se den las condiciones adecuadas para una paz estable y duradera.

5. Continuación de la ayuda tras el rechazo de una solicitud de asilo

Amnistía Internacional pide a los Estados que acogen a iraquíes en busca de protección y que tramitan las correspondientes solicitudes de asilo:

· Que sigan facilitando a las personas de nacionalidad iraquí que no reúnan las condiciones para ser refugiados alojamiento y apoyo económico, en caso necesario, con los mismos derechos y privilegios concedidos durante el procedimiento de concesión de asilo, así como permisos de trabajo, pleno acceso a asistencia médica y a todos los niveles educativos, y el derecho a reclamar prestaciones, hasta que se solucione su situación.

6. Procedimientos de revocación

Amnistía Internacional pide a los Estados que acogen a iraquíes en busca de protección y que tramitan las correspondientes solicitudes de asilo:

· Que suspendan de inmediato los procedimientos para la revocación de la condición de refugiado u otra de forma de protección de las personas de nacionalidad iraquí. ********

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· (1) A fecha de 24 de junio de 2007, de los 2,2 millones de personas desplazadas iraquíes, 1.021.962 fueron desplazadas antes de 2003; 190.146, entre 2003 y 2005, y 1.011.870, tras el primer bombardeo de Samarra, en febrero de 2006. ACNUR, Iraq Situation Update, 7 de septiembre de 2007; ACNUR, Iraq: Rate of displacement rising, 28 de agosto de 2007

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· (2) ACNUR, Iraq Situation Response: Update on revised activities under the January 2007 Supplementary Appeal, julio de 2007.

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· (3) ACNUR, Iraq: Rate of displacement rising, 28 de agosto de 2007.

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· (4) Según cifras del 24 de junio de 2007. Esta cifra incluye las personas desplazadas antes de 2003, las desplazadas entre 2003 y 2005 y las desplazadas después del primer atentado de Samarra, en febrero de 2006. ACNUR, Iraq Situation Update, 7 de septiembre de 2007; ACNUR, Iraq: Rate of displacement rising, 28 de agosto de 2007.

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· (5) ACNUR, Iraq Situation Response: Update on revised activities under the January 2007 Supplementary Appeal, julio de 2007.

·

· (6) De una población total de unos 20 millones (2007), según Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Estado de la población mundial 2007: Liberar el potencial del crecimiento urbano, disponible en http://www.unfpa.org/swp/index_spa.html.

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· (7) Cálculo de las autoridades jordanas, según la nota breve del ACNUR, Iraq: Rate of displacement rising, 28 de agosto de 2007.

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· (8) La población total de Jordania es de 6 millones (2007), según el UNFPA (http://www.unfpa.org/swp/index_spa.html).

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· (9) Los días 17 y 18 de abril de 2007, el ACNUR convocó una conferencia internacional para abordar las necesidades humanitarias de los refugiados y los desplazados internos de Irak y de la región. La conferencia se celebró en el Palacio de las Naciones de Ginebra.

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· (10) Algunos de los países han participado directamente en la invasión dirigida por Estados Unidos, y otros no.

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· (11) ACNUR, Iraq Situation Update, 7 de septiembre de 2007.

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· (12) ACNUR, Nota breve, Iraq: Rate of displacement rising, 28 de agosto de 2007.

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· (13) Ibíd.

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· (14) Ibíd.

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· (15) Esta medida se suspendió temporalmente desde mediados de septiembre de 2007 hasta, al parecer, mediados de octubre de 2007, durante el mes de ramadán.

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· (16) ACNUR New Syrian visa requirement halts most Iraqi arrivals, 11 de septiembre de 2007, "Según la información del Ministerio del Interior, del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Departamento de Inmigración, actualmente se conceden visados por motivos comerciales (con apoyo de la Cámara de Comercio), científicos (con apoyo de la Cámara de Industria), de transporte y educativos. Las conversaciones mantenidas con el Ministerio de Educación indican que las familias de menores que asistan a la escuela pueden obtener un visado de un año, pero esta información está pendiente de confirmación" (Traducción de Amnistía Internacional).

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· (17) Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, de 1951, o su Protocolo de 1967.

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ltrpar· (18) Entre ellas, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

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· (19) Si bien se reconoce que el reasentamiento es sólo una parte de la solución y afecta a una pequeña proporción de los refugiados iraquíes, también constituye un componente esencial de la respuesta necesaria, en particular para las personas más vulnerables y que corren más peligro.

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· (20) UNHCR, UNICEF, WFP, Assessment of the Situation of Iraqi Refugees in Syria, marzo de 2006.

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· (21) ACNUR, Notas breves: UNHCR fears for safety of fleeing Iraqis as Syrian visa restrictions bite, 11 de septiembre de 2007, op. cit.

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· (22) Ibíd.

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· (23) ACNUR, Iraq situation update, 7 de septiembre de 2007.

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· (24) Al parecer, esto se debe a varios factores. En primer lugar las familias son demasiado pobres para comprar el material y los uniformes que sus hijos precisan para asistir a la escuela, y necesitan que éstos trabajen, aunque no esté oficialmente permitido, para contribuir al mantenimiento de la familia. En segundo lugar, muchos iraquíes llegaron a Siria después de septiembre de 2006, cuando había expirado el plazo de matriculación en las escuelas para el año académico 2006-2007. Por último, muchas familias huyeron de sus hogares en Irak precipitadamente para escapar a la espiral de violencia, y no tuvieron ni tiempo ni posibilidades de recoger importantes documentos personales, como certificados de escolarización o partidas de nacimiento. En consecuencia, los padres no pueden presentar estos documentos, que se exigen para matricular a los niños en la escuela en Siria.

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· (25) ACNUR, Iraq Situation update, 7 de septiembre de 2007.

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· (26) ACNUR, UNHCR deputy chief urges Iraqi refugees to send children to school, 19 de julio de 2007.

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· (27) Estimaciones de las autoridades jordanas, aparecidas en la nota breve del ACNUR Iraq: Rate of displacement rising, 28 de agosto de 2007.

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· (28) Entrevistado por la delegación de Amnistía Internacional, en marzo de 2007, en Jordania.

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· (29) Véase El ACNUR acoge con satisfacción la decisión del gobierno jordano de permitir que los niños iraquíes atiendan a la escuela, disponible en línea en http://www.acnur.org/index.php?id_pag=6728. Página visitada por última vez el 6 de septiembre de 2007.

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· (30) En este capítulo se examinan sólo algunos Estados situados fuera de la región y dotados de sistemas de asilo desarrollados.

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· (31) Aunque no es un documento legalmente vinculante, el Programa tiene un peso político considerable, ya que refleja un amplio consenso sobre las acciones concretas que se pueden y se deben emprender para conseguir determinados objetivos acordados en la protección de los refugiados. En los párrafos 8 y 12 se subraya la necesidad de un aumento del reparto de responsabilidades entre los Estados y en el Programa de Acción se articula este aspecto al establecerse el objetivo concreto de una "[r]epartición más equitativa de las cargas y responsabilidades y [la] creación de capacidad para recibir y proteger a los refugiados" (Meta 3).

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· (32) Véase, por ejemplo, Irak: La situación de los refugiados iraquíes en Siria. Un documento de Amnistía Internacional, 26 de Julio de 2007 (Índice AI: MDE 14/036/2007); Irak: Urge el apoyo internacional para hacer frente al agravamiento de la crisis de refugiados (MDE 14/037/2007); JHA: Iraqi refugees need urgent EU action (MDE 14/024/2007); Irak: Una crisis creciente de refugiados (MDE 14/021/2007); Irak: Amenaza de crisis humanitaria cuando hay ya más de tres millones de iraquíes desplazados por la guerra (MDE 14/022/2007); e Irak: Estados Unidos, Reino Unido y otros Estados deben proteger a los refugiados iraquíes (MDE 14/006/2007).

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· (33) Declaración del representante del Reino de Jordania en la Conferencia Internacional sobre las Necesidades Humanitarias de los Refugiados y Desplazados en Irak y la Región, Ginebra, 17 de abril de 2007.

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· (34) La cifra exacta ascendía a 256.810.000 dólares estadounidenses. Documento presentado por el gobierno de la República Árabe de Siria en la Conferencia Internacional sobre las Necesidades Humanitarias de los Refugiados y Desplazados en Irak y la Región, Ginebra, 17 de abril de 2007.

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· (35) IRIN, Iraq pledge to Syria fails to assuage refugees, 23 de agosto de 2007, en http://www.irinnews.org/Report.aspx?ReportId=73895.

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· (36) Los principales objetivos del programa suplementario son: 1. Garantizar ayuda y protección efectiva a los iraquíes vulnerables que han huido y siguen huyendo a los Estados vecinos; 2. Mejorar la prestación de protección y ayuda a los refugiados dentro de Irak y arbitrar soluciones duraderas. 3. Suministrar asistencia especializada y selectiva para cubrir las necesidades de los desplazados internos más vulnerables y de las comunidades que los acogen dentro de Irak; 4. Promover una mayor atención y apoyo internacionales a los refugiados y a los iraquíes desplazados en Irak; 5. Actualizar el plan de contingencia del ACNUR y su plan operativo de emergencia. Fuente: ACNUR, Supplementary Appeal

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· Iraq Situation Response: Protection and assistance to Iraqi refugees in neighbouring States and

·

· to IDPs and non-Iraqi refugees in Iraq, enero de 2007.

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· (37) En agosto de 2007 se habían proporcionado 92 millones de dólares de los 123 solicitados.

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· (38) UNHCR/UNICEF Joint Appeal, Providing Education opportunities to Iraqi children in host countries: A regional perspective. Julio de 2007. Los objetivos de la petición son 1. Ampliar las infraestructuras educativas en los países de acogida; 2. Integrar a los menores que han abandonado los estudios, en especial niñas y adolescentes, mediante la movilización comunitaria; 3. Trabajar con las familias pobres y vulnerables; 4. Llevar a cabo una campaña de concienciación para animar a los iraquíes a llevar a sus hijos a la escuela, con una atención especial a las niñas y a los menores con necesidades especiales.

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· (39) OMS, Iraq: Supporting the health needs of Iraqis displaced in neighbouring countries, 14 de septiembre de 2007.

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· (40) ACNUR, Iraq Situation Response: Update on revised activities under the January 2007 Supplementary Appeal, julio de 2007; ACNUR, Supplementary Appeal

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· Iraq Situation Response: Protection and assistance to Iraqi refugees in neighbouring States and

·

· to IDPs and non-Iraqi refugees in Iraq, enero de 2007.

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· (41) Cifra a 30 de agosto de 2007. ACNUR, Iraq Situation update, 7 de septiembre de 2007.

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· (42) En septiembre de 2007, funcionarios del ACNUR en Ammán dieron a representantes de Amnistía Internacional una cifra de entre 55.000 y 60.000. La cifra de 70.000 se basa en ACNUR, Iraq Situation Response: Update on revised activities under the January 2007 Supplementary Appeal, julio de 2007; ACNUR, Supplementary appeal.

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· (43) ACNUR, Iraq Situation Response: Update on revised activities under the January 2007 Supplementary Appeal, julio de 2007; ACNUR, Supplementary Appeal

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· Iraq Situation Response: Protection and assistance to Iraqi refugees in neighbouring States and

·

· to IDPs and non-Iraqi refugees in Iraq, enero de 2007.

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· (44) Cifras a 30 de agosto de 2007. ACNUR, Iraq Situation update, 7 de septiembre de 2007.

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· (45) Cifra a julio de 2007, según ACNUR, Iraq Situation Response: Update on revised activities under the January 2007 Supplementary Appeal, julio de 2007.

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· (46) 10 millones de libras esterlinas.

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· (47) Desde 2003, la ayuda humanitaria del Reino Unido a Irak ha ascendido a más de 254,3 millones de dólares (125 millones de libras esterlinas).

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· (48) Se han anunciado nuevas ayudas, por ejemplo, para ONG de la región, para la OIM y para responder a la petición de fondos destinados a la educación formulada por el ACNUR y el UNICEF. Véase Departamento de Estado de Estados Unidos, New funding announced: U.S. contributes $24 million for relief of refugees and displaced persons in the Middle East and Sri Lanka, 12 de septiembre de 2007.

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· (49) Aunque esta cifra puede parecer elevada, es relativamente pequeña comparada con otros gastos del gobierno estadounidense. Por ejemplo, el presupuesto militar de Estados Unidos para el año fiscal de 2007 asciende a 439.300 millones de dólares. Departamento de Defensa de Estados Unidos, FY 2007 Department of Defense Budget, 6 de febrero de 2006 (http://www.defenselink.mil/news/Feb2006/d20060206slides.pdf

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· (50) 6 millones de dólares australianos.

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· (51) 3 millones de dólares australianos.

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· (52) Australia ha facilitado anteriormente unos 5,6 millones de dólares a la ONU y unos 3,3 millones a la OIM para ayudar a la población desplazada en Irak, Comunicado de prensa del ministro de Asuntos Exteriores Alexander Downer: "Australia Provides $6 Million to Support Displaced Iraqis", 14 de febrero de 2007, www.ausaid.gov.au/media/release.cfm?BC=Media&ID=5949_143_8931_3402_778

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· (53) Con esta cantidad, la ayuda total a Irak se eleva a unos 163 millones de dólares estadounidenses (173 millones de dólares australianos) desde 2003.

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· (54) Cifra a julio de 2007, según ACNUR, Iraq Situation Response: Update on revised activities under the January 2007 Supplementary Appeal, julio de 2007.

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· (55) Ibíd.

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· (56) Federal Ministry for Economic Cooperation and Development, Wieczorek-Zeul, pledges assistance for Iraqi refugees in Syria, 29 de agosto de 2007 (http://www.bmz.de/en/press/pm/pm_20070829_97.html).

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· (57) ACNUR, Global Trends: Refugees, Asylum-seekers, Returnees, Internally Displaced and Stateless

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· Persons, 16 de julio de 2007. En esta cifra se incluyen refugiados reasentados por el ACNUR y quizá personas reasentadas con fines de reunificación familiar o por otros programas humanitarios, por ejemplo, en Australia, Estados Unidos o Canadá.

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· (58) Entre ellos, Argentina, Benín, Brasil, Burkina Faso, Chile, Irlanda, Islandia, Reino Unido y España.

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· (59) Estados Unidos, Canadá, Australia, Suecia, Noruega, Finlandia, Nueva Zelanda, Dinamarca y Países Bajos. Véase http://www.unhcr.org/protect/3bb2e1d04.html.

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· (60) ACNUR, Resettlement of Iraqi refugees 12 de marzo de 2007.

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· (61) En 2004 fueron reasentados 682 iraquíes, mientras que en 2005 la cifra fue de 672.

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· (62) ACNUR informó que hasta el 31 de agosto de 2007 había remitido un total de 13.696 iraquíes para su reasentamiento, incluidos 5.031 de Ammán, 4.903 de Damasco, 2.266 de Ankara, 1.138 de Beirut, 213 de El Cairo y 145 de otros lugares. ACNUR, Iraq situation update, 7 de septiembre de 2007.

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· (63) Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (op. cit.), en 2007 la población total ascendía a 82,7 millones de personas.

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· (64) Una coalición del Partido Socialdemócrata y del Partido Verde.

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· (65) A pesar de la cuota de 500 refugiados, en 2005 sólo se aceptaron 14 refugiados de Uzbekistán.

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· (66) Con ocasión de una captación de apoyos de AI Alemania, el ministro federal del Interior afirmó que se oponía a que Alemania participara en un programa para el reasentamiento de refugiados iraquíes.

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· (67) Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (op), en 2007 la población total ascendía a 38,5 millones de personas.

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· (68) Gazeta Wyborcza, "Polski MSZ nie wyklucza, ze przyjmiemy irackich uchodzcow" (El Ministerio de Asuntos Exteriores polaco considera la posibilidad de acoger a refugiados iraquíes), 27 de julio de 2007. http://wiadomosci.gazeta.pl/Wiadomosci/1,80590,4343556.html

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· (69) Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, El Estado de la Población Mundial: Liberar el Potencial del Crecimiento Urbano, 2007, (op), en 2007 la población total ascendía a 60 millones de personas.

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· (70) El gobierno ha informado a Amnistía Internacional de que se ha examinado con el ACNUR la viabilidad del posible reasentamiento de algunos iraquíes desplazados muy vulnerables a través del Gateway Protection Programme.

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· (71) Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (op), en 2007 la población total ascendía a 16,4 millones de personas.

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· (72) De 2004 a 2007 el cupo fue de 1.500 personas.

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· (73) Alrededor de 6.000 de estas plazas se destinaron a refugiados y 7.000 al Programa Humanitario Especial, a los primeros Subsidios de Protección en Tierra y a otros visados humanitarios concedidos a refugiados irregulares tras su llegada al país.

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· (74) Aunque el límite de plazas de reasentamiento se ha fijado en 70.000, esta cifra no se ha alcanzado en los últimos años.

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· (75) En 2006 fueron reasentados 202 iraquíes; en 2005, 198; en 2004, 66; y en 2003, 298.

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· (76) Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (op), en 2007 la población ascendía a 303,9 millones de personas.

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· (77) Esta cantidad representa una porción de los 1.370 refugiados de todas las nacionalidades que entran anualmente en el país. ACNUR, Resettlement of Iraqi Refugees, 12 de marzo de 2007.

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· (78) Según el ACNUR, Resettlement of Iraqi Refugees, 12 de marzo de 2007: "En 2007, los cupos de Canadá para Oriente Medio –para personas de todas las nacionalidades, no solo para iraquíes– son: • Damasco (que incluye también Líbano y Jordania): Personas con ayudas del gobierno: 450; personas con ayudas de patrocinadores privados: 500 • El Cairo: Personas con ayudas del gobierno: 300; personas con ayudas de patrocinadores privados: 450 • Ankara: Personas con ayudas del gobierno: 400; personas con ayudas de patrocinadores privados: 40. Canadá ha indicado que tal vez esté en condiciones de aumentar su cupo regional, pero hasta el momento no ha formulado ningún compromiso oficial. El ACNUR está animando a Canadá a que utilice estratégicamente su Programa de Patrocinio Privado para aumentar la entrada de refugiados iraquíes, con la posibilidad incluso de que las autoridades encargadas de expedir visados puedan remitir refugiados. Canadá ha indicado su disponibilidad a utilizar RRF simplificados [impresos simplificados de registro de reasentamientos] y espera seleccionar a personas de nacionalidad iraquí en 2008 y 2009". (Traducción de Amnistía Internacional)

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· (79) AI Canadá.

ar·

· (80) Según un acuerdo con el ACNUR, como se especifica en el párrafo 8 de la Ley Danesa de Extranjería.

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· (81) Cuatro en 2003, tres en 2005 y uno en 2004, 2006 y 2007, respectivamente.

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· (82) Estas manifestaciones se produjeron tras las indicaciones en este sentido recogidas en la declaración emitida por Dinamarca en la conferencia convocada por el ACNUR: "Estamos de acuerdo en que las oportunidades de reasentamiento deben ser examinadas y consideradas por el mayor número posible de países. Dentro del marco del actual sistema danés de reasentamiento, hemos decidido ya reservar un determinado número de plazas para casos urgentes, las cuales están disponibles también para personas de nacionalidad iraquí necesitadas urgentemente de protección".

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· (83) A fecha 31 de agosto de 2007.

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· (84) En general, hijos e hijas y cónyuges. Sin embargo, en algunos casos se ha incluido a las hermanas, a los hermanos y a los progenitores.

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· (85) Con arreglo al artículo 7.2 de la Ley de Extranjería.

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· (86) Véase, por ejemplo, AI Reino Unido UK/Iraq: Amnesty warns against forcible return of asylum seekers to Iraq, 7 de febrero de 2007, AI Reino Unido UK: Forcible return to Iraq would be unlawful, 21 de noviembre de 2005.

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· (87) Véase más adelante la postura de Amnistía Internacional sobre el norte de Irak.

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· (88) ECRE, Guidelines on the Treatment of Iraqi Asylum Seekers and Refugees in Europe, abril de 2007.

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· (89) ECRE, Guidelines on the Treatment of Iraqi Asylum Seekers and Refugees in Europe, abril de 2007; BBC News, Fear over Iraqis return from the UK, 21 de noviembre de 2005.

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· (90) Conversación telefónica con la OIM, Londres, 5 de septiembre de 2007. Antes del viaje se proporciona una ayuda en metálico de 500 libras para el desplazamiento y la reintegración, y durante un plazo de tres meses a partir de la llegada al país de origen se puede solicitar 1.000 libras para formación, estudios, búsqueda de un puesto de trabajo o apertura de un negocio.

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· (91) Información facilitada por correo electrónico el 3 de septiembre de 2007 por la Guardia de Fronteras de la República de Polonia (Straz Graniczna Rzeczypospolitej Polskiej) a AI Polonia.

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· (92) No obstante, cabe hacer notar que pueden estar protegidos contra las devoluciones en virtud, por ejemplo, del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

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· (93) Información facilitada a AI Dinamarca por la policía danesa el 19 de julio de 2007.

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· (94) Se considera delincuente convicto a toda persona condenada como mínimo a una pena de 50 días de multa, lo que acarrearía 50 días de cárcel en caso de no pagarla.

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· (95) Según los informes, el hecho de que no se estén llevando a cabo más devoluciones generalizadas no se debe tanto a motivos de seguridad como a razones de orden práctico.

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· (96) Para más información, véase ACNUR, Return Advisory and position on international protection needs of Iraqis outside Iraq, 18 de diciembre de 2006. En este documento se afirma: "(iii) Ninguna persona de nacionalidad iraquí, del sur o del centro de Irak, debe ser devuelta a Irak hasta que no se produzca una mejora sustancial de la situación de seguridad y de los derechos humanos en el país. El ACNUR, en concreto, recomienda que no se lleven a cabo devoluciones a las tres gobernaciones del norte de personas que no procedan de estas zonas". Además, aunque el ACNUR no recomienda de manera concreta que no se lleven a cabo devoluciones al norte de Irak de personas que no reúnen las condiciones para ser refugiados, se establecen una serie de criterios muy estrictos para las posibles devoluciones por este motivo y se afirma además: (iv) [s]obre la base de los [criterios] antes mencionados y en relación con las personas de nacionalidad iraquí originarias de las gobernaciones del norte sobre las que se determine que no precisan protección internacional, los Estados de acogida pueden considerar la posibilidad de permitirles quedarse por razones humanitarias". (Traducción de Amnistía Internacional)

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· (97) "Dada la persistencia de los actos de violencia, del conflicto y de las violaciones de derechos humanos en el centro y en el sur de Irak, el ACNUR considera que las personas solicitantes de asilo iraquíes de estas zonas requieren protección internacional. En los países en los que el número de iraquíes sea tal que no resulte posible determinar la condición de refugiado de forma individualizada, el ACNUR anima a que se adopte un enfoque prima facie. En relación con los países signatarios de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 ("Convención de 1951") o de su Protocolo de 1967, y dotados de procedimientos que requieran la determinación de la condición de refugiado de manera individualizada con arreglo a la Convención, se debería considerar a las personas solicitantes de asilo iraquíes del centro y del sur de Irak refugiados sobre la base de los criterios establecidos en la Convención de 1951, dada la gran incidencia de graves violaciones de derechos humanos relacionadas con unos de los cinco criterios. Sin embargo, cuando no se reconozca a estos solicitantes de asilo como refugiados con arreglo a los criterios de la Convención de 1951, se debe facilitar protección internacional mediante la aplicación de una definición amplia de refugiado, cuando ésta exista, o mediante una forma de protección complementaria" (traducción de Amnistía Internacional). Para un análisis de este enfoque, véase el apartado 5, "Eligibility for International Protection", de este documento del ACNUR.

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· (98) ACNUR, "Are Iraqis getting a fair deal?", Refugees, número 146, 2ª ed., 2007.

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· (99) De 2005 a 2006 se concedió asilo a 105 personas de nacionalidad iraquí y de 2006 a 2007 se concedieron 158 visados de protección. Las estadísticas indican que 107 personas de nacionalidad iraquí presentaron solicitudes de 2005 a 2006 y 207 de 2006 a 2007..

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· (100) ACNUR , "Are Iraqis getting a fair deal?" Refugees, número 146, 2ª ed., 2007.

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· (101) Esta norma no se aplica a las familias con menores.

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· (102) Amnistía Internacional, Down and Out in London, 2006.

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· (103) Las normas formuladas en el artículo 4 de la Ley de Inmigración y Asilo de 1999, modificadas por la Ley de Nacionalidad, Inmigración y Asilo de 2002 y la Ley de Asilo e Inmigración de 2005 (Tratamiento de los solicitantes, etc.), prevén ayuda (en forma de vales) y alojamiento para las personas que, habiéndoseles denegado la solicitud de asilo por no reunir las condiciones para ser refugiados, se encuentren en la indigencia y no puedan abandonar el Reino Unido hasta después de un cierto tiempo. Estas personas deben cumplir uno o más de los siguientes criterios:

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· a) estar tomando todas las medidas razonables para abandonar el Reino Unido o ponerse en situación de hacerlo (por ejemplo: intentar obtener un documento de viaje que facilite la salida o solicitar a la OIM ayuda para el retorno a través del Programa de Retorno Voluntario Asistido y Reintegración); b) no poder abandonar el Reino Unido por un impedimento físico para viajar o por algún otro motivo de salud; c) no poder abandonar el Reino Unido porque, en opinión del Ministerio de Asuntos Exteriores, no existe una vía de retorno viable por el momento; d) haber obtenido permiso para proceder a una revisión judicial de la decisión sobre la solicitud de asilo; o e) necesitar la prestación de apoyo para evitar una violación de los derechos humanos de acuerdo con la Ley de Derechos Humanos de 1998 (esta disposición es aplicable también cuando el solicitante ha presentado una nueva solicitud de asilo).

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· (104) Véase la nota anterior.

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· (105) Normalmente, una persona solicitante de asilo cuya solicitud no se haya resuelto un año después de su entrada en Alemania conseguirá un permiso de trabajo a condición de que ninguna persona de ciudadanía alemana que busque empleo esté en condiciones de ocupar el puesto de trabajo al que aspira la persona solicitante. Si la solicitud de asilo es rechazada, el permiso restringido de trabajo suele cancelarse.

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· (106) En un primer procedimiento.

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· (107) Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), artículo 12; Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial , artículo 5.e.iv; CEDAW, artículos 12 y 14.b; Convención sobre los Derechos del Niño, artículos 24 y25; Convención sobre los Derechos de los Migrantes, artículo 28.

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· (108) PIDESC, artículos 13 y 14; Convención sobre los Derechos del Niño, artículos 28 y 29; Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, artículo 5.e.v; Convención sobre los Derechos de los Migrantes, artículo 30.

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· (109) PIDESC, artículo 11; CEDAW, artículo 14.2; Convención sobre los Derechos del Niño, artículos 16.1 y 27.3; Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, artículo 5.e.ii.

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· (110) PIDESC, artículo 11; Convención sobre los Derechos del Niño, artículo 24.2.c; CEDAW, artículo 14.2.

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· (111) PIDESC, artículos 6 a 8; Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, artículo 5.e.i; CEDAW, artículos 11 y 14; Convención sobre los Derechos de los Migrantes, artículos 25 y 26.

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