Document - Weekly update service 47/92 (includes addition)
Índice AI: NWS 11/47/92/add/s
Distr: SC/PO
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Amnistía Internacional
Secretariado Internacional
1 Easton Street
Londres WC1X 8DJ
Reino Unido
A:Encargados de Prensa
DE:Prensa y Publicaciones
FECHA:27 de noviembre de 1992
ADICIÓN AL SERVICIO DE ACTUALIZACIÓN SEMANAL 47/92
Esta adición al servicio de actualización semanal contiene puntos externos sobre Iraq y Timor Oriental.
1. MDE 14/WU 02/92
NO PUBLICAR ANTES DEL LUNES 30 DE NOVIEMBRE DE 1992
INTERNO
Rogamos tengan en cuenta que este punto no debe ser publicado antes del lunes 30 de noviembre de 1992, y la Oficina de Prensa del SI lo enviará a las agencias internacionales ese día por la mañana para su inmediata publicación. Les pedimos disculpas por la poca antelación con que les hemos avisado pero necesitamos actuar lo más rápido posible para llegar a tiempo a la redacción de la resolución sobre Iraq.
Rogamos pongan este punto en conocimiento de los encargados de captar apoyos en su propio gobierno sobre este punto. En especial se pide a las Secciones del Reino Unido, Dinamarca, Portugal, Francia, Bélgica, Nueva Zelanda y Estados Unidos que den máxima prioridad a este asunto, planteando urgentemente el tema de los derechos humanos en Iraq ante su Ministerio de Asuntos Exteriores. Las Secciones deben recalcar que, la semana pasada, la CE apoyó con fuerza la recomendación del Relator Especial sobre Iraq de establecer supervisores sobre el terreno en Iraq y deben instar a que, en el proyecto de resolución sobre Iraq que será considerado el mes próximo por la Asamblea General, se incluyan medidas encaminadas a la puesta en práctica de esta recomendación.
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EXTERNO
IRAQ: CONTINÚA LA PERSECUCIÓN DE LOS ÁRABES DE LOS PANTANOS; LA ONU DEBE SUPERVISAR LOS DERECHOS HUMANOS SOBRE EL TERRENO
Amnistía Internacional ha declarado hoy que desde finales de agosto -cuando fuerzas de los Estados Unidos, Reino Unido y Francia impusieron una zona de exclusión aérea- las violaciones de derechos humanos han ido en aumento en las regiones pantanosas del sur de Iraq. La organización ha pedido de nuevo a las Naciones Unidas que adopten medidas concretas para proteger los derechos humanos en Iraq.
"El número de violaciones deja claro que es hora de que actúe la ONU. Hace meses el Relator Especial de la ONU propuso establecer supervisores de derechos humanos sobre el terreno en ese país, y esa acción podría haber salvado innumerables vidas si se hubiera puesto en práctica antes", ha declarado la organización de derechos humanos.
Hace tiempo que Amnistía Internacional lleva instando a que se envie un equipo especial de la ONU a Iraq con poderes para investigar las denuncias de abusos, garantizar protección a las víctimas y trabajar con el gobierno para fortalecer las normas de derechos humanos. "La ONU tiene otra oportunidad para aprobar esta propuesta que puede salvar vidas cuando la Asamblea General considere una resolución sobre Iraq el mes que viene. Instamos a la Asamblea General a que apoye la supervisión sobre el terreno como una cuestión de urgencia y que garantice que en el futuro se emprenderán acciones concretas sobre esta propuesta".
En las últimas semanas, Amnistía Internacional ha recibido informes de testigos presenciales -algunos de los cuales huyeron de sus aldeas para escapar de los bombardeos- que hablan de detenciones y ejecuciones generalizadas, tortura a detenidos y homicidios deliberados de civiles desarmados fuera del contexto del conflicto armado.
Amnistía Internacional cree que, desde abril de este año, cuando las autoridades militares dieron órdenes a la población local de los pantanos de evacuar la zona, se ha puesto en práctica una política de persecución deliberada contra civiles no combatientes. En septiembre, la organización informó de algunos casos de ejecución extrajudicial de civiles desarmados mediante ataques aéreos. Aunque la zona de exclusión aérea ha puesto fin a los ataques por aire, las fuerzas gubernamentales han intensificado los ataques por tierra, que ahora van acompañados de detenciones arbitrarias, tortura y ejecución de detenidos.
Amnistía Internacional ha recibido recientemente numerosas declaraciones de testigos presenciales de violaciones de derechos humanos en la región. Estas declaraciones sugieren una pauta creciente de bombardeos con tanques y artillería contra ciudades y aldeas seguidos de detenciones arbitrarias a cargo de brigadas de infantería en las zonas accesibles a pie. Por ejemplo, un campesino de 64 años de edad de al Qurna declaró que gran cantidad de personas fueron detenidas al azar tras un ataque lanzado contra la aldea de al Salem, cerca de al Mudaina (provincia de Basra), a principios de septiembre; un seminarista de 35 años de al Agar (provincia de Misan) declaró que se habían producido detenciones generalizadas de civiles desarmados tras los ataques con artillería y mortero contra la ciudad en el mismo periodo, y que entre los detenidos se encontraban familias que huían del bombardeo; según los informes, gran cantidad de personas -entre ellas mujeres y niños- también fueron detenidas depués de que las tropas gubernamentales rodearon la ciudad de al Atwaniyya (provincia de Misan), en una incursión realizada el 27 de octubre, al amanecer.
Según los informes, durante la segunda semana de octubre las fuerzas gubernamentales llevaron a cabo detenciones generalizadas en el contexto de lo que oficialmente ha sido denominado "campaña punitiva" (al Hamla al Tadibiyya). Al parecer varios miles de personas han sido detenidas en la provincia de Misan. Muchas de esas personas eran civiles desarmados detenidos al azar por las fuerzas de seguridad en sus domicilios o en las calles, al parecer como parte de los esfuerzos de las autoridades por intimidar a la población y acabar con cualquier forma de resistencia al gobierno central.
Según los informes, los detenidos se encuentran en el cuartel general del Cuarto Cuerpo del Ejército, en la ciudad de al Amra, aunque unos cuantos han sido trasladados a Bagdad. Según los informes recibidos, muchos de los detenidos permanecen bajo custodia durante cortos periodos de hasta 20 días, durante los cuales son sometidos a tortura o malos tratos, y después son liberados tras el pago de 3.000 o 4.000 dinares iraquíes. Amnistía Internacional ha recibido los nombres de algunos de esos detenidos. También se han recibido informes de otras detenciones en masa practicadas anteriormente.
Se ignora la suerte corrida por muchos de los detenidos desde la imposición de la zona de exlusión aérea, y existen temores crecientes de que algunos puedan haber sido ejecutados extrajudicialmente mientras se encontraban bajo custodia. Entre los testimonios recibidos por Amnistía Internacional se encontraban los de dos ex detenidos liberados en junio de este año tras permanecer cuatro meses en la guarnición de al Radwaniyya, al suroeste de Bagdad. Los dos hombres contaron que habían permanecido recluidos en una de las seis celdas improvisadas en el patio de la guarnición, cada una de las cuales albergaba a unos 300 detenidos.
Los dos hombres han declarado que, mientras permanecieron bajo custodia, fueron sometidos a torturas como golpes continuos y descargas eléctricas, y que varios detenidos murieron a consecuencia de la tortura; al parecer, un detenido murió a causa de las graves quemaduras que sufrió tras ser atado a un pincho y asado sobre una llama. Según sus testimonios, centenares de detenidos fueron ejecutados durante los cuatro meses que permanecieron bajo custodia. Las víctimas, la mayoría de las cuales fueron detenidas tras el levantamiento de marzo de 1991, eran alineadas contra las palmeras con los ojos vendados y ejecutadas por un pelotón de fusilamiento; luego sus cuerpos eran enterrados en una de las diversas fosas comunes de la guarnición.
Amnistía Internacional cree que estas graves violaciones de derechos humanos hacen imperativo que la comunidad internacional adopte medidas inmediatas y eficaces para tratar la crítica situación de los derechos humanos en Iraq.
La organización de derechos humanos ha declarado que continúa apoyando la recomendación de establecer supervisores sobre el terreno en Iraq realizada por el Relator Especial sobre Iraq en su primer informe ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU el pasado frebrero, y reiterada por él mismo ante la Asamblea General en julio y noviembre. "Es lamentable que todavía no se haya emprendido acción alguna sobre esta importante recomendación, que serviría para proteger a las personas que corren peligro en Iraq y para impedir futuras violaciones de derechos humanos", ha declarado la organización. "La Comisión de Derechos Humanos pidió al Relator Especial, en consulta con el Secretario General, que desarrolle su recomendación relativa a los supervisores sobre el terreno e informe a la Asamblea General. Esperamos que la Asamblea General apoyará esta recomendación y garantizará la adopción de medidas concretas a este respecto sin demora".
2. ASA 21/WU 06/92 EXTERNO
27 de noviembre de 1992
TIMOR ORIENTAL: EL GOBIERNO INDONESIO RECHAZA LA SOLICITUD DE AMNISTÍA INTERNACIONAL PARA VISITAR TIMOR ORIENTAL
El gobierno indonesio ha denegado formalmente la petición de Amnistía Internacional de visitar Timor Oriental, y ha alegado que una visita interferiría con los esfuerzos del gobierno para "normalizar la situación" en el territorio. La organización había solicitado enviar una delegación a Dili con ocasión del aniversario de la matanza del 12 de noviembre de 1991, y se le lleva negando el acceso al territorio, y a Indonesia, desde hace más de 15 años.
En una carta dirigida al Secretario General de Amnistía Internacional y fechada el 17 de noviembre de 1992, el director general de Asuntos Políticos del Ministerio Indonesio de Asuntos Exteriores declaró que el gobierno "apreciaba la intención" de la visita propuesta, pero que tenía que ser "muy selectivo" a la hora de conceder permiso para tales visitas porque éstas "... tienden a provocar cierta excitación entre la población..." de Timor Oriental. El gobierno añadía que el pueblo de Timor Oriental "... necesita más tiempo para adaptarse a una atmósfera de calma y recuperarse del traumático suceso del 12 de noviembre del pasado año". La carta concluía diciendo que una "... frecuencia alta de ese tipo de visitas no convendría a nuestros esfuerzos por normalizar la situación lo antes posible".
A pesar de las restricciones cada vez mayores para acceder al territorio desde la matanza de noviembre de 1991, la carta del gobierno afirmaba que Timor Oriental "... sigue abierto a las visitas de grupos y organizaciones extranjeros, y las solicitudes para realizar esas visitas siempre son consideradas seriamente". Como prueba, la carta citaba la visita personal del Sr. William Treat, ex miembro de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de la ONU, del 6 y 7 de noviembre de 1992. El señor Treat y su esposa, la primera "delegación" extranjera que visitaba el territorio en varios meses, insistieron en que su viaje no se realizaba en calidad oficial. Antes de su viaje de dos días a Dili, dos solicitudes enviadas por sendas delegaciones parlamentarias, una europea y otra australiana, para visitar Timor Oriental, habían sido denegadas.