Document - Arménie. Il ne saurait y avoir d’exception à la liberté de conscience et de religion
AMNESTY INTERNATIONAL
PRESS RELEASE
AI Index: PRE 01/012/2008
31 March 2008
Liberia: Es necesario redoblar los esfuerzos para reintegrar a las excombatientes
(Monrovia) Amnistía Internacional ha publicado hoy un nuevo informe en el que pone de manifiesto la discriminación que sufren las mujeres combatientes y las mujeres vinculadas a las fuerzas combatientes en Liberia, así como su exclusión en general del proceso de desarme, desmovilización, rehabilitación y reintegración.
Durante el fin de semana previo a la publicación del informe Liberia: A flawed process discriminates against women, se celebraron una serie de actos en Monrovia, entre ellos un concierto y la proyección de la película Women of Liberia: Fighting for Peace el sábado, 29 de marzo, en el estadio Antoinette Tubman. En ella se muestran las dificultades que deben vencer las mujeres previamente vinculadas a las fuerzas combatientes para reintegrarse en la sociedad. No obstante, en última instancia queda claro que ellas mismas son agentes esenciales del proceso de paz.
"Si bien es cierto que durante las fases de planificación del programa de desarme, desmovilización, rehabilitación y reintegración se tuvo en cuenta la participación de mujeres en las fuerzas combatientes, durante su aplicación se ha excluido a muchas mujeres que deberían haberse beneficiado de él", ha explicado Tania Bernath, investigadora de Amnistía Internacional sobre Liberia.
"Estas mujeres, muchas de las cuales soportan en silencio la vergüenza y el estigma de su vinculación a las fuerzas combatientes en el pasado, se ven en apuros para cubrir sus necesidades y las de sus hijos con las pocas oportunidades económicas a las que tienen acceso."
Amnistía Internacional ha instado al gobierno a garantizar que se dé prioridad a las mujeres y las niñas en la etapa final del proceso de reintegración, que ha comenzado en 2008.
En el informe de Amnistía Internacional se orienta sobre la forma en que los programas deben abordar las necesidades de las mujeres y aliviar la carga que suponen sus abrumadoras responsabilidades como madres y esposas.
Algunas de las recomendaciones que se exponen en el informe son las siguientes:
* garantizar que las mujeres y las niñas acceden a campañas de información que tengan en cuenta la perspectiva de género, para lo que se deberá colaborar con organizaciones de mujeres especializadas en las diversas áreas;
* garantizar el acceso a servicios de apoyo psicosocial en las comunidades para todas las personas (menores, mujeres y hombres) que los necesiten;
*garantizar que las mujeres que padezcan problemas de salud relacionados con su experiencia en el conflicto tienen acceso a programas específicos.
Información complementaria
Liberia sufrió un conflicto armado entre 1989 y 1997, y otro entre 1999 y 2003. Se calcula que las mujeres y las niñas vinculadas a las fuerzas combatientes representan entre el 30 y el 40 por ciento del total, es decir, aproximadamente unas 25.000 o 30.000 personas.
En la mayoría de los casos se las obligó a participar en el conflicto, aunque también se estima que durante el segundo conflicto el número de mujeres que optaron por participar en él fue significativamente mayor que durante el primero: decidieron recurrir a las armas para protegerse de la violencia sexual, para vengar la muerte de familiares, por presión social, para obtener ganancias materiales o simplemente para sobrevivir. Las mujeres desempeñaron altos cargos militares, o asumieron funciones de porteadoras, espías, esclavas sexuales, cocineras y madres.
En 2003, tras la finalización del conflicto, se puso en marcha un programa de desarme, desmovilización, rehabilitación y reintegración. Oficialmente, al finalizar la fase de desarme y desmovilización a finales de 2004, se había desarmado y desmovilizado a más de 103.000 excombatientes, un número considerablemente superior a los 38.000 personas inicialmente previstas. De este total, aproximadamente 22.000 eran mujeres y 2.740, niñas. Aunque en comparación con otros programas del mismo tipo se trata de un número elevado, se cree que representa sólo una parte del total de mujeres y niñas que participaron en el conflicto.