Annual Report 2013
The state of the world's human rights

Press releases

11 September 2012

Irak: Hay que investigar la terrible oleada de atentados

Las autoridades iraquíes deben iniciar con urgencia una investigación exhaustiva e imparcial sobre la oleada de atentados con explosivos y ataques armados que se produjeron el pasado domingo en todo Irak, en los que, según la información disponible, murieron al menos 81 personas, muchas de ellas civiles, y resultaron heridas decenas más, ha manifestado Amnistía Internacional.

Los atentados, aparentemente coordinados y perpetrados en múlitples localidades, parecían ir dirigidos contra civiles iraquíes, aunque parece que también se atacó a miembros de las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas. Algunos de los más mortales fueron explosiones de vehículos bomba, ocurridas en varias zonas predominantemente chiíes.  

“Esta terrible oleada de atentados es muestra de una absoluta falta de humanidad -ha manifiestado Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional-. Las autoridades iraquíes deben garantizar que se realiza de inmediato una investigación exhaustiva, imparcial y transparente y se pone a los responsables a disposición judicial para que sean juzgados de acuerdo con las más estrictas normas sobre juicios justos reconocidas internacionalmente."

“No hay justificación para los ataques deliberados contra civiles. Son horribles y revelan una total falta de respeto por las normas internacionales de derechos humanos y por los principios básicos de humanidad.”

Varios atentados con bomba perpetrados por todo el sur de Irak, incluidas las ciudades de Basora y Nasiriyagh y un mercado próximo al santuario del imán Ali al Sharqi, causaron muchos muertos y heridos.

Al mismo tiempo, cerca la ciudad septentrional de Kirkuk se colocó un vehículo con explosivos que parecía dirigido contra  personas que hacían cola para pedir trabajo en unas instalaciones petrolíferas, y como consecuencia de dos explosiones ocurridas en la misma Kirkuk murieron tres personas y resultaron heridas decenas más.

Nadie se ha responsabilizado de los atentados.

Juicio in absentia

Los atentados se han producido a raíz de que un tribunal iraquí condenara al vicepresidente de Irak Tareq al-Hashemi a muerte tras declararlo culpable, junto con su yerno, Ahmed Qahtan, de haber ordenado matar a una abogada y a un mando de las fuerzas de seguridad chií.
Al-Hashemi, que se encuentra ahora en Turquía, ocupaba el cargo desde 2005.
Ha negado las acusaciones y afirma que se han formulado por motivos políticos.

“La pena de muerte es la forma más extrema de pena cruel, inhumana y degradante y una violación del derecho a la vida. Esta última condena es una muestra más del amplio y alarmante uso que se hace de la pena de muerte en Irak. Pedimos a las autoridades que conmuten de inmediato la pena a Al-Hashemi”, ha señalado Hassiba Hadj Sahraoui.

Información complementaria

En diciembre, el canal público de televisión Al Iraqiya emitió las "confesiones" de unos hombres que aseguran ser guardaespaldas de Al Hashemi y haber matado, pagados por él, a agentes de policía y funcionarios del Estado. Las "confesiones" televisadas constituyen una violación de las normas sobre juicios justos, especialmente de la presunción de inocencia.

Uno de los guardaespaldas, Amer al-Battawi, murió bajo custodia en marzo de 2012, tras haber estado recluido durante tres meses. Al parecer, su familia dijo que el cadáver presentaba señales de tortura.

Las autoridades iraquíes negaron la denuncia de tortura y dijeron que Al-Battawi había muerto a causa de una insuficiencia renal.

Una de las empleadas de Al-Hashemi se encuentra detenida actualmente.

Rasha Nameer Jaafer al-Hussain, que trabajaba en la oficina del vicepresidente, fue detenida sin orden judicial en casa de sus padres, en el distrito de Bagdad, el 1 de enero de 2012. Las fuerzas de seguridad dijeron que se la llevaban para interrogarla y que la traerían de vuelta al cabo de un par de horas. Su familia estuvo semanas sin conocer su paradero.

En torno al 10 de abril quedó en libertad, aparentemente sin cargos, una segunda mujer, Bassima Saleem Kiryakos. Había sido detenida en su casa, en Bagdad, al irrumpir en ella más de 15 agentes de seguridad armados y vestidos con uniforme militar, que no llevaban orden judicial de detención.

AI Index: PRE01/427/2012
Region Middle East And North Africa
Country Iraq
For further information, contact International Press Office »

International Press Office

Phone : +44 (0) 20 7413 5566
9:30 - 17:00 GMT Monday-Friday
Phone : +44 (0) 777 847 2126
Line open 24 hours a day
Fax : +44 (0) 20 7413 5835
International Press Office
Peter Benenson House
1 Easton Street
London
WC1X 0DW
UK
Follow International Press Office on Twitter
@amnestypress