Camerún

Human Rights in República de Camerún

Amnesty International  Report 2013


The 2013 Annual Report on
Cameroon is now live »

Jefe del Estado
Paul Biya
Jefe del gobierno
Philémon Yang

Información general

En noviembre, el presidente Biya celebró sus 30 años en el poder. La policía antidisturbios dispersó acciones de protesta de grupos opositores relacionadas con el aniversario.

La corrupción seguía siendo un fenómeno omnipresente y los esfuerzos del gobierno para abordar el problema tuvieron una eficacia limitada. En septiembre, un ex ministro del gobierno fue condenado a 25 años de cárcel por malversación de fondos públicos por valor de 29 millones de dólares estadounidenses.

En septiembre, Amnistía Internacional presentó un memorando al gobierno en el que ponía de relieve numerosos motivos de preocupación en materia de derechos humanos.

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Acoso a opositores políticos

Las autoridades seguían usando el sistema de justicia penal para hostigar y silenciar a grupos de oposición política.

  • Al terminar el año no se había celebrado el juicio de varias decenas de miembros del Consejo Nacional del Camerún Meridional (SCNC) detenidos en 2008 y acusados formalmente de celebrar reuniones ilegales y de no presentar documentos de identidad. Los acusados habían comparecido ante el tribunal en más de 30 ocasiones, pero el juicio se aplazaba siempre porque el ministerio fiscal no presentaba testigos o por la ausencia de funcionarios judiciales, incluidos los jueces que debían presidir el tribunal.
  • Tres miembros del SCNC –Felix Ngalim, Ebeneza Akwanga y Makam Adamu– fueron detenidos en abril y acusados formalmente de secesión y revolución, actos tipificados como delito en el Código Penal, en relación con su pertenencia al SCNC y con actividades vinculadas con este grupo. En mayo, unos agentes de la dirección policial para la Vigilancia del Territorio se llevaron presuntamente a Felix Ngalim, que estaba recluido en la prisión de Kondengui, en la capital del país, Yaundé, a sus oficinas en la ciudad, donde, según información recibida, lo golpearon con una porra hasta causarle lesiones en las plantas de los pies, en las piernas y en otras partes del cuerpo. El 28 de mayo lo trasladaron a la prisión central de Bamenda, capital de la provincia Noroccidental. Compareció ante el Tribunal Superior de Bamenda los días 5 y 17 de junio y 3 de julio; en todos los casos la vista se aplazó porque los testigos de la acusación no estaban disponibles para prestar declaración. Ebeneza Akwanga, según noticias, se fugó de la prisión de Kondengui y huyó de Camerún en mayo. Felix Ngalim quedó en libertad provisional el 4 de diciembre y al terminar el año estaba en espera de juicio.
  • En diciembre, Dieudonné Enoh Meyomesse, escritor crítico con el presidente Biya, fue declarado culpable de robo a mano armada y condenado a siete años de prisión por un tribunal militar de Yaundé después de un juicio sin garantías. Amnistía Internacional lo consideró preso de conciencia. Había sido detenido en noviembre de 2011 junto con otras personas juzgadas en la misma causa, que también fueron condenadas a entre 2 y 9 años.

Algunas personas críticas con el gobierno expresaron su preocupación por el hecho de que algunos enjuiciamientos por corrupción se dirigiesen contra personas que habían mostrado su desacuerdo con el gobierno.

  • Titus Edzoa y Michel Thierry Atangana, cuyas condenas de 15 años de prisión por corrupción estaban a punto de cumplirse, fueron juzgados de nuevo por nuevos cargos y condenados a 20 años de prisión en octubre. Como en 1997, su juicio de 2012 careció de garantías y pareció obedecer a motivos políticos.
  • Paul Eric Kingué, encarcelado por su presunta participación en disturbios en febrero de 2008 y por corrupción, fue condenado a cadena perpetua en febrero tras nuevos juicios sin garantías por cargos de corrupción. El Tribunal de Apelación anuló la condena pero celebró un nuevo juicio y lo condenó en noviembre a 10 años de prisión.
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Defensores y defensoras de los derechos humanos

Defensores y defensoras de los derechos humanos y familiares suyos fueron amenazados de muerte o agredidos por personas que, según creían los afectados, eran agentes o partidarios del gobierno.

  • El 27 de marzo, las autoridades gubernamentales impidieron que activistas de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales celebraran en Yaundé un taller financiado por la Unión Europea sobre los derechos de las minorías sexuales. Esta medida se aplicó después de que varios miembros de la Agrupación de la Juventud Camerunesa –organización declarada contraria a lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales– interrumpieran de forma violenta el taller. Previamente, Stéphane Koche, organizador del taller, había sido detenido por miembros de las fuerzas de seguridad y había permanecido bajo custodia durante varias horas.
  • En enero, la defensora de los derechos humanos Maximilienne Ngo Mbe fue amenazada de violación por unos hombres que afirmaron ser miembros de las fuerzas de seguridad. Su sobrina fue secuestrada y violada por unos hombres que le dijeron que la atacaban a causa de las actividades de su tía contra el gobierno.
  • Los abogados Michel Togue y Alice Nkom fueron amenazados con violencia porque habían representado a personas acusadas formalmente de actos homosexuales. Algunos familiares suyos también recibieron amenazas. Las autoridades no condenaron las amenazas ni ofrecieron protección alguna.
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Libertad de expresión: periodistas

Varios periodistas fueron enjuiciados durante el año.

  • Alex Gustave Azebaze, Thierry Ngogang y Anani Rabier Bindji, periodistas de televisión detenidos en junio de 2008 junto con el profesor universitario Manassé Aboya, continuaban en espera de juicio por cargos de conspiración para manejar un documento confidencial sin autorización, y conspiración para hacer comentarios sesgados. Los cargos obedecían a motivos políticos. Los cuatro habían sido detenidos tras criticar una iniciativa gubernamental contra la corrupción y la detención de dos profesionales de la prensa escrita durante un debate televisado.
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Derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales

Continuaron la violencia, la detención y reclusión arbitrarias y otras violaciones de derechos humanos dirigidas contra personas por su orientación o su presunta orientación sexual. Las autoridades no protegían a quienes eran objeto de ataques y otros abusos por parte de agentes no estatales.

  • Franky Ndome Ndome, que, junto con Jonas Nsinga Kimie, cumplía una condena de cinco años de cárcel por conducta homosexual, fue golpeado y sufrió otros malos tratos en junio a manos de guardias de la prisión de Kondengui. Los dos sufrieron también reiteradas agresiones de otros reclusos. Las autoridades no tomaron medidas contra los responsables ni para proteger a los dos reclusos frente a la violencia.
  • Tres mujeres –Martine Solange Abessolo, Esther Aboa Belinga y Léonie Marie Djula– fueron detenidas el 14 de febrero en Ambam, provincia Meridional. Las acusaron de ser lesbianas tras notificar el esposo de Léonie Djula a las autoridades, según la información recibida, que las otras dos mujeres habían inducido a su esposa a mantener relaciones sexuales con personas del mismo sexo. Martine Abessolo y Esther Belinga comparecieron después ante el Tribunal de Primera Instancia de Ambam por cargos de mantener relaciones sexuales con personas del mismo sexo y de difamar a Léonie Djula. Quedaron en libertad provisional el 20 de febrero y presentaron recurso contra las irregularidades que habían concurrido en su detención. Al terminar el año el Tribunal de Apelación de Ebolowa no había dictado sentencia.
  • El 17 de diciembre, el Tribunal de Apelación confirmó la sentencia condenatoria dictada en 2011 contra Jean-Claude Roger Mbede por actividad homosexual. Jean-Claude Roger Mbede había sido condenado a tres años de prisión.
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Condiciones de reclusión

Las condiciones en las dos mayores prisiones de Camerún, situadas en Yaundé y Duala, eran duras y constituían trato cruel, inhumano o degradante, y en algunos casos ponían en peligro la vida de los reclusos. Los presos que sufrían enfermedades mentales no tenían acceso a atención psiquiátrica. Al terminar el año las dos prisiones albergaban a un número de reclusos cinco veces mayor que su capacidad prevista.

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Pena de muerte

Según datos oficiales, 102 presos estaban condenados a muerte al comenzar el año. La Comisión Nacional de Derechos Humanos y Libertades camerunesa recomendó que el gobierno procediera a la abolición de la pena capital.

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