
Miles de personas pertenecientes a la comunidad romaní residentes en Roma se enfrentan a la amenaza de sufrir múltiples violaciones de los derechos humanos como consecuencia de un nuevo plan que pretende desmantelar muchos de los campamentos romaníes de la capital. El “Plan Nómadas” allana el camino para que se produzcan desalojos forzosos de miles de romaníes y la reubicación de la mayoría, aunque no de todos, en nuevos o ampliados campamentos a las afueras de Roma.
Apenas se ha consultado a los miembros de la comunidad romaní afectados por el plan. A las personas que tienen derecho a ser realojadas, se les facilitará alojamiento en otros campamentos y no en viviendas corrientes, en las que muchas personas de la comunidad aspiran a vivir.
A muchos les preocupa que sus perspectivas laborales y la escolarización de sus hijos se vean afectadas como consecuencia de su reubicación. Y éstas son las personas pueden considerarse afortunadas. A muchas otras no se les facilitará ningún tipo de alojamiento alternativo. Algunas abandonarán la ciudad; otras buscarán cobijo como puedan, donde puedan, hasta que los vuelvan a desalojar.
Fotografía: Vivienda precaria de Mario y María en el campamento de Centocelle, en Roma, Italia, destruido en noviembre de 2009. Derechos de la foto: Amnistía Internacional
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