Protege a las niñas que trabajan en el servicio doméstico en Haití
18 noviembre 2009
Los niños y niñas que trabajan en el servicio doméstico viven con una familia de acogida y realizan tareas domésticas a cambio de comida y alojamiento. Con frecuencia son explotados, sufren malos tratos y se les niega el derecho a la educación, la atención de la salud y la alimentación. La ONU ha dicho que su situación es una forma de esclavitud moderna.
Las niñas corren también un grave riesgo de sufrir abusos físicos y violencia sexual, que es una práctica habitual y generalizada en Haití. Esto afecta sobre todo a las niñas: más de la mitad de las que denuncian haber sido violadas tienen 18 años o menos. Las niñas que trabajan en el servicio doméstico están aisladas del resto de la sociedad, sin que prácticamente nadie se preocupe por su bienestar, y son dependientes de la familia que las acoge, por lo que les resulta difícil liberarse de los abusos. Muchas terminan en la calle, donde se ven obligadas a prostituirse para sobrevivir.
Haití carece de leyes férreas que protejan los derechos de la infancia. Aunque ha firmado tratados internacionales, no los ha integrado en la legislación nacional. Actúa y pide al Parlamento de Haití que proteja a las niñas haitianas que trabajan en el servicio doméstico.
Las niñas que trabajan en el servicio doméstico en Haití están atrapadas en un círculo vicioso de privación y violencia. Son víctimas de discriminación y corren un grave peligro de sufrir abusos físicos y violencia sexual.
Firma la petición solicitando al Parlamento de Haití que:
• Reforme la legislación nacional para ponerla en consonancia con las obligaciones internacionales de Haití, y en particular las derivadas de la Convención sobre los Derechos del Niño y del Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre las peores formas de trabajo infantil (Convenio 182);
• Adopte y promueva sin demora un Código de la Infancia que consagre las disposiciones de la Convención sobre los Derechos del Niño en la legislación haitiana;
• Adopte sin demora legislación especial para la protección de las mujeres y niñas contra todas las formas de violencia por motivos de género y asigne recursos adecuados en los próximos presupuestos nacionales para el cumplimiento de esta legislación.