Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

“Estamos reclamando sólo lo que es nuestro.”

Las comunidades indígenas Yakye Axa y Sawhoyamaxa viven junto a una carretera principal en condiciones lamentables porque sus territorios ancestrales están en manos de propietarios particulares.

Al no habitar sus tierras, estas comunidades no pueden dedicarse a ocupaciones tradicionales –como la pesca, la caza, la recolección de miel– que son fundamentales para su forma de vida. Su supervivencia está en peligro.



La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó a Paraguay que restituyera las tierras ancestrales a las comunidades indígenas en sendas decisiones adoptadas en 2005 y 2006.

“La estrecha relación que los indígenas mantienen con la tierra debe ser reconocida y comprendida como la base fundamental de su cultura, vida espiritual, integridad, supervivencia económica y su preservación y transmisión a las generaciones futuras.”
Corte Interamericana de Derechos Humanos, sentencia sobre el caso de la comunidad indígena Yakye Axa, junio de 2005
 
Sin embargo, Los plazos impuestos por la Corte expiraron hace tiempo y aún no se han restituido las tierras a las comunidades Yakye Axa y Sawhoyamaxa.

“La ley está a favor de nosotros pero no cumplen […] se conoce en papel no más.”
José González, indígena Sawhoyamaxa, noviembre de 2008

Las medidas provisionales ordenadas por el tribunal para garantizar la supervivencia de las comunidades –alimentación, agua potable y asistencia médica adecuada– sólo se han cumplido en parte, si acaso. Las condiciones imperantes en los campamentos junto a la carretera hacen que la gente enferme. Ni los Yakye Axa ni los Sawhoyamaxa disponen de una clínica ni de medios de transporte para llevar a los enfermos al centro médico más cercano, situado en la localidad de Concepción.

“Nos va a perjudicar porque la condición de vida al costado de la ruta es muy dura.”
José González, indígena Sawhoyamaxa, noviembre de 2008

Algunos miembros del gobierno paraguayo se han comprometido públicamente a resolver ambos casos. Pero los esfuerzos dedicados hasta la fecha son insuficientes, llegan con retraso y están mal encauzados.

La continua falta de respeto y protección del derecho a la tierra de los pueblos indígenas por parte de las autoridades evidencia que no sólo desprecian los derechos de estas dos comunidades, sino los de todos los pueblos indígenas de Paraguay.

“A veces me siento a pensar acá en mi casa (abajo del techo de mi casa) y leo todos los papeles que se me dio y cómo es que no se cumple lo que los otros países le impusieron al Estado.”
Inocencia Gómez, indígena Yakye Axa, promotora de salud, noviembre de 2008

Recientemente, la comunidad Yakye Axa empezó a estudiar la posibilidad de aceptar unas tierras alternativas que le ofrecía el gobierno. Sin embargo, la propuesta, que distaba de cumplir lo que la Corte había ordenado y de ajustarse a lo que la comunidad Yakye Axa tiene derecho, ha sido retirada y las tierras alternativas se han vendido.

Las comunidades Yakye Axa y Sawhoyamaxa siguen haciendo campaña para presionar a las autoridades paraguayas a fin de que cumplan las órdenes de la Corte Interamericana. Y te piden a ti que las apoyes.