Transcurridos dos años del devastador terremoto se calcula que medio millón de haitianos y haitianas vive en condiciones atroces y en peligro de desalojo forzoso.
En cuestión de horas, miembros del ejército y de la policía de la República Dominicana arrasaron la comunidad de Alto Brisas del Este y desalojaron con violencia a decenas de residentes.
Las autoridades brasileñas deben abordar las reclamaciones de los pueblos indígenas sobre la tierra para impedir futuros ataques contra sus comunidades.
Un nuevo informe señala que la inacción de Shell a la hora de detener con prontitud y limpiar los vertidos de petróleo en Bodo ha destrozado la vida de decenas de miles de personas.
Una ley pionera en Perú exigirá la consulta del gobierno con los pueblos indígenas para que puedan continuar los proyectos de desarrollo a gran escala.
Las autoridades egipcias no respetan los derechos de millones de habitantes de asentamientos precarios que pueden quedarse sin techo por los desalojos.