Irak: Detenciones ilegales

Presos hacinados sentados en una celda del centro de detención de la Policía Nacional iraquí en el barrio de Al Kadhimiya, en el norte de Bagdad, Irak, 11 de agosto de 2007.

Presos hacinados sentados en una celda del centro de detención de la Policía Nacional iraquí en el barrio de Al Kadhimiya, en el norte de Bagdad, Irak, 11 de agosto de 2007.

© AP/PA Photo/Petr David Josek


Ocho años después de la invasión de Irak encabezada por Estados Unidos en 2003, la situación de los derechos humanos en el país sigue siendo alarmante. En Irak continúa registrándose un elevado índice de actos violentos, como los perpetrados por grupos armados que han lanzado ataques indiscriminados y selectivos contra civiles.

Miles de personas, algunas de ellas transferidas recientemente de la custodia de Estados Unidos, continúan recluidas sin cargos ni juicio. Muchas de las personas detenidas no han visto a un abogado ni han tenido la oportunidad de impugnar la legalidad de su detención. Un gran número de ellas no ha tenido contacto con el mundo exterior, y algunas han estado recluidas en cárceles secretas.

Se sabe que varios detenidos murieron bajo custodia, al parecer a consecuencia de la tortura o los malos tratos infligidos por interrogadores o guardas penitenciarios iraquíes. Miles de personas continúan recluidas a pesar de que se han dictado órdenes judiciales para que queden en libertad.

Tortura

La tortura y otros malos tratos son prácticas sistemáticas en los centros de detención iraquíes y se utilizan de forma generalizada para obtener “confesiones”. Mujeres y hombres han contado a Amnistía Internacional que han sufrido violación, palizas con cables y mangueras, descargas eléctricas, fracturas de extremidades y otros abusos.

Los efectos de la tortura en la salud de las víctimas se prolongan más allá del sentimiento inmediato de miedo y dolor. Las consecuencias a largo plazo incluyen cicatrices, lesiones en órganos internos a causa de las infecciones, y diversos problemas psicológicos.

El método más horrible es la asfixia con una bolsa de plástico. No aguantas más de 5 o 10 segundos y empiezas a quedarte sin aire. Así que básicamente te ves obligado a decir “Confesaré y firmaré lo que quieras”.
Ex detenido en Irak, mayo de 2010

Las autoridades iraquíes han anunciado investigaciones sobre algunos de los casos de presuntas torturas que han tenido mayor repercusión, pero los resultados de estas investigaciones, si es que se llevaron a cabo, no se han dado a conocer, ni los responsables han sido procesados.

Hacinamiento y condiciones precarias en las prisiones

Las personas recluidas en prisiones y centros de detención en Irak soportan condiciones terribles. El hacinamiento es un grave problema en la mayoría de las cárceles iraquíes, en donde los internos están apiñados en espacios sin apenas ventilación. El hacinamiento, junto con la escasez de agua potable e instalaciones de saneamiento adecuadas, hace que las infecciones y enfermedades se propaguen con rapidez.

 

MÁS INFORMACIÓN

Irak: Nuevo orden, idénticos abusos. Detenciones ilegales y tortura en Irak (informe, septiembre de 2010)
Cuerpos destrozados, mentes torturadas. Trato abusivo y negligente de personas detenidas en Irak (informe, febrero de 2011)

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