La pena de muerte en Asia en 2008

Ex juez Kumamoto Norimichi, que condenó a un hombre a muerte hace 40 años en Japón

© Amnistía Internacional

En 2008 se ejecutó a más personas en Asia que en todo el resto del mundo junto. Al menos 1.838 (el 76 por ciento) del total de ejecuciones de que se tuvo noticia tuvieron lugar en Estados asiáticos.

Se sabe que los siguientes 11 países llevaron a cabo un total de al menos 1.838 ejecuciones en 2008: China (al menos 1.718), Pakistán (al menos 36), Vietnam (al menos 19), Afganistán (al menos 17), Corea del Norte (al menos 15), Japón (15), Indonesia (10), Bangladesh (5), Mongolia (al menos 1), Malaisia (al menos 1) y Singapur (al menos 1). 

Se sabe que los siguientes 16 países condenaron a un total de al menos 7.767 personas a muerte: China (al menos 7.003), Pakistán (al menos 236), Bangladesh (al menos 185), Afganistán (131), India (al menos 70), Vietnam (al menos 59), Japón (27), Malaisia (al menos 22), Indonesia (al menos 10), Taiwán (al menos 8), Singapur (5), Tailandia (al menos 3), Corea del Norte (+), Corea del Sur (al menos 2), Sri Lanka (2) y Laos (2).

Tanto en Mongolia como en Corea del Norte, las ejecuciones se caracterizan por el hermetismo y la falta de transparencia. Esta circunstancia imposibilita a Amnistía Internacional obtener estadísticas y datos fiables sobre el uso de la pena capital en ambos países.

En China, las personas que se enfrentan a delitos punibles con la muerte no son juzgadas en juicios justos. Entre los defectos de que adolecen los procesos judiciales se encuentran la falta de acceso inmediato a un abogado, la ausencia de la presunción de inocencia, las injerencias políticas en el poder judicial y la negativa a excluir las pruebas y declaraciones obtenidas mediante tortura.

Desde que, el 1 de enero de 2007, el Tribunal Supremo Popular volvió a asumir la facultad de revisar todas las condenas de muerte, las autoridades han venido informando sobre una reducción en el número de estas condenas. Según un alto funcionario del Tribunal Supremo Popular, éste anuló aproximadamente un 15 por ciento de las condenas de muerte impuestas por los tribunales superiores en la primera mitad de 2008. Sin embargo, las estadísticas sobre condenas de muerte y ejecuciones siguen siendo secreto de Estado, por lo que a los observadores externos les resulta imposible verificar esta afirmación.

Se calcula que en Pakistán hay más de 7.000 personas condenadas a muerte. En junio, el primer ministro anunció que las condenas de muerte se conmutarían por penas de cadena perpetua. Pese a ello, en noviembre se dictó una Ordenanza Presidencial que ampliaba la pena de muerte a los delitos cibernéticos, y las ejecuciones continuaron.

Japón llevó a cabo un total de 15 ejecuciones en 2008 (la cifra más alta de que se ha tenido noticia desde 1975). Se calculaba que había un centenar de personas condenadas a muerte. El método de ejecución utilizado por las autoridades es el ahorcamiento, y las ejecuciones suelen llevarse a cabo en secreto. En junio, Japón ejecutó a tres hombres. Uno de ellos era Miyazaki Tsutomu, quien, según su abogado, padecía una enfermedad mental y había estado recibiendo tratamiento psiquiátrico en prisión durante más de diez años.

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Condenas a muerte y ejecuciones en 2008: En este documento se resumen las novedades que se han registrado en el mundo en 2008 respecto a la aplicación de la pena de muerte.