Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

23 abril 2009

Pakistán: La población de Buner a merced de los talibanes

Casi 650.000 paquistaníes que viven en el distrito de Buner, a unos 120 kilómetros de Islamabad, se encuentran a merced de los abusos y la represión de grupos talibanes que controlan la zona desde el 21 de abril, ha manifestado Amnistía Internacional desde Pakistán hoy, 23 de abril de 2009. Antes de hacerse con el control de Buner, los talibanes tomaron el poder en el vecino valle de Swat.
"El gobierno paquistaní toca el arpa mientras la Provincia de la Frontera del Noroeste arde -ha manifestado en Islamabad Sam Zarifi, director del Programa de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía-. No ha hecho nada que indique cómo se propone proteger los derechos de los centenares de miles de paquistaníes que se encuentran sometidos ya al represivo dominio talibán justo en la sombra de la capital."
Habitantes de Buner han contado a investigadores de Amnistía Internacional en Pakistán que entre 400 y 500 talibanes fuertemente armados deambulan ya libremente por el distrito. En los dos últimos días, los talibanes han establecido un puesto de control en la principal carretera de entrada a Buner, en Babaji Khandao, donde inspeccionan cada vehículo que pasa y atacan a quienes trabajen para organizaciones no gubernamentales.
Varios testigos han contado a Amnistía Internacional que la policía local de Buner, considerada en general como un fuerza mal armada, mal pagada y mal formada, permanece en las comisarías, sin atreverse a cuestionar el dominio talibán. Ayer, dos secciones de la policía de fronteras se trasladaron a Buner para reforzar la que hay ya destacada allí y reanudar las patrullas, pero no han detenido los desplazamientos y actividades de los talibanes.
Varias personas, entre ellas periodistas y trabajadores de ONG, han contado a Amnistía Internacional que la población local teme que el ejército paquistaní emprenda operaciones de represalia en Buner.
"Amnistía Internacional ha documentado graves daños causados a civiles en operaciones indiscriminadas del ejército en el pasado. Tales operaciones han sido la principal causa del desplazamiento de centenares de miles de personas -ha explicado Zarifi-. La población de Buner necesita desesperadamente apoyo del gobierno, pero no quiere más operaciones militares ineficaces, que destruyan lo que no pueden proteger."
El jefe talibán en Buner, el muftí Bashir Ahmed, conocido como Abu Sultan, ha prohibido por mediación de su portavoz, el mulá Khalil (conocido también como Abu Usman y muftí Ghreeb), todas las acciones que violen la estricta y restrictiva interpretación talibán del derecho islámico. Los talibanes prohíben la música, obligan a todas las niñas mayores de siete años a llevar burqa y no permiten a los hombres afeitarse la barba.
El personal de una ONG local ha contado a Amnistía Internacional que el mulá Khalil ha puesto también en su punto de mira a las ONG y ha advertido contra toda acción que pueda interpretarse como una forma de cooperación con Estados Unidos.
En los dos últimos días, los talibanes se han apoderado de al menos 23 vehículos de ONG y funcionarios del gobierno, incluidos algunos utilizados por centros de salud y agentes de seguridad locales. También han saqueado las oficinas de varias ONG, incluidos grupos paquistaníes como Paiman, que promueve la higiene y la educación en materia de salud en las escuelas de enseñanza primaria, y Rahbar, que trabaja en el alivio de la pobreza, así como proyectos asociados a grupos internacionales como Ayuda en Acción y el Cuerpo Médico Internacional.
"En muchas partes de la Provincia de la Frontera del Noroeste se han paralizado o limitado gravemente importantes proyectos de desarrollo -ha afirmado Zarifi-.La población, que sufría ya falta de atención de la salud y analfabetismo, recibe menos asistencia esencial aún."
Los talibanes han cerrado el santuario de Pir Baba, poeta y santo sufí. También han incendiado casas levantadas en torno al santuario de Rana Chandar Gi, santo hindú, en la montaña de Elum, aunque el santuario en sí no ha sufrido daños y sigue abierto.
Los miembros de las pequeñas comunidades sij e hindú de Buner han contado a Amnistía Internacional que los talibanes no les han atacado, pero que muchos de ellos se disponen a marcharse de allí por temor a un deterioro grave de la situación.
"Los talibanes de Buner han impuesto su autoridad por encima del gobierno paquistaní, como les hemos visto hacer en otras zonas que también han tomado -ha señalado Zarifi- La población de Buner está ahora a su merced, en particular la mujeres y las niñas, a quienes niegan sistemáticamente sus derechos."
"Toda respuesta al problema ha de estar centrada en el bienestar de la población de Buner y la demás zonas afectas ya a los talibanes paquistaníes. El gobierno de Pakistán y sus patrocinadores internacionales, principalmente Estados Unidos, llevan demasiado tiempo ocupándose de él como si fuera simplemente una cuestión militar o de lucha contra el terrorismo, en vez de demostrar que su principal intención es proteger los derechos de las personas más directamente afectadas."
Información complementaria
La toma del poder en Buner se ha producido 10 días después de que el gobierno paquistaní llegara a un "acuerdo de paz" con los grupos talibanes paquistaníes en la división de Malakand, que incluye el distrito de Swat, así como Buner. Malakand es una zona colonizada, otrora uno de los destinos turísticos más populares de Pakistán. Sus habitantes votaron mayoritariamente a candidatos laicos y liberales en las elecciones del año pasado.
En virtud del acuerdo, cuya entrada en vigor firmó el presidente Zardari el 14 de abril, los talibanes pueden aplicar su versión del derecho islámico (Nizam-e Adl) en lugar de la legislación paquistaní. A cambio, deben deponer las armas y no atacar instalaciones del gobierno. 
Entre 40 y 50 talibanes se trasladaron a Buner el jueves 9 de abril tras el anuncio del acuerdo de paz en Swat. En ese momento, los consejos de ancianos del distrito congregaron a la milicia local, conocida como Lashkar, para detenerlos, y con ayuda de la policía los hicieron retroceder de nuevo a Swat, como habían hecho ya al menos otra vez anteriormente. Los líderes de la milicia Lashkar eran Fateh Khan, del pueblo de Fateh, y Mukarrum Khan, del pueblo de Ragga. Según testigos, en el enfrentamiento murieron tres policías y dos miembros de la milicia, y entre 12 y 18 personas más resultaron heridas.
Tras la resistencia de la milicia Lashkar, los consejos de ancianos locales convocaron un consejo de paz o jirga, presidido por Khurshid Akbar, de la ciudad Buner, que consiguió que los talibanes detuvieran sus actividades en Buner.
Sin embargo, el 21 de abril, los talibanes, dirigidos por el muftí Bashir, habitante de Pir Baba, en Buner, regresaron por la fuerza, junto con el comandante Ghauri. Han conseguido viajar libremente por las carreteras, establecer puestos de control y controlar los altos de las montañas.
Los talibanes han tomado posteriormente otro pueblo de Fateh Khan, el líder de la milicia local Lashkar, y se han apoderado allí de casas, vehículos y armas.


Para concertar entrevistas con Sam Zarifi, director del Programa de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía, pónganse en contacto con la oficina de prensa de la organización en Londres llamando al número + 44 20 7413 5566, o por correo electrónico en press@amnesty.org.
También pueden llamar directamente a Sam Zarifi a: 0092 3035 166581
Para los comunicados de prensa traducidos al español consulten http://www.amnesty.org/es/for-media. Para documentación general traducida al español consulten http://www.amnesty.org/es/library.

 

 

 

Región Asia y Oceanía
País Pakistán
Si deseas más información, ponte en contacto con Oficina de Prensa Internacional »

Oficina de Prensa Internacional

Teléfono : +44 (0) 20 7413 5566
9.30 - 17.00 GMT de lunes a viernes
Teléfono : +44 (0) 777 847 2126
Línea operativa 24 horas
Fax : +44 (0) 20 7413 5835
Oficina de Prensa Internacional
Peter Benenson House
1 Easton Street
London
WC1X 0DW
Reino Unido
Sigue a la Oficina de Prensa Internacional en Twitter
@amnestypress