Bielorrusia desafía la moratoria que pedía el Consejo de Europa
30 junio 2009
Amnistía Internacional y el Comité Bielorruso de Helsinki han señalado hoy, 30 de junio, que las autoridades de Bielorrusia siguen haciendo caso omiso de la presión internacional que se está ejerciendo para que declaren una moratoria de la pena de muerte. Según acaban de saber las dos organizaciones, el Tribunal Regional de Brest condenó a muerte el 29 de junio a un hombre de 30 años.
La condena se ha dictado menos de una semana después de que, el 23 de junio, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa votase a favor de restablecer el estatuto de invitado especial del Parlamento de Bielorrusia, a condición de que Bielorrusia declarase una moratoria en el uso de la pena de muerte.
“Esta condena a muerte es una muestra clara de que no hay una ‘moratoria de facto’ en Bielorrusia, tal como ha afirmado el gobierno, y de que debemos mantener la alerta ante la posibilidad de que sigan llevándose a cabo ejecuciones”, manifestó Nicola Duckworth, directora del Programa Regional de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central.
“Ya es hora de que Bielorrusia siga el ejemplo de Europa y Asia Central y dé la espalda a la pena de muerte declarando una moratoria oficial como primer paso hacia la abolición.”
Según información de prensa, dos hombres (cuyos nombres no se han proporcionado) fueron declarados culpables de varios asesinatos de ancianas solteras cometidos entre noviembre de 2007 y enero de 2008 en el distrito de Drahichin, cerca de Brest, en el suroeste del país. Los informes señalan que el hombre condenado a muerte hacía trabajos esporádicos para las ancianas y aprovechaba la ocasión para averiguar dónde guardaban los objetos de valor. Luego regresaba y las estrangulaba mientras su cómplice las sujetaba, aunque también fue acusado de haber cometido otros dos asesinatos en solitario. Su cómplice ha sido condenado a cadena perpetua. Ambos permanecen detenidos desde enero de 2009. La condena todavía no se ha hecho efectiva y puede recurrirse ante el Tribunal Supremo.
Amnistía Internacional y el Comité Bielorruso de Helsinki se oponen a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, con independencia de la naturaleza del delito, las características de quien delinque o el método empleado por el Estado para acabar con la vida de la persona condenada. La pena capital viola el derecho a la vida, consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y es la forma más extrema de pena cruel, inhumana y degradante.
El 21 de junio, el fiscal general Gregory Vasilevich anunció a la prensa que en 2008 se había dictado una condena a muerte, mientras que, el 25 de junio, el presidente del Tribunal Supremo Valentin Sukala comunicó que en 2008 se habían dictado dos condenas a muerte.
“No se pone a disposición de la opinión pública ninguna otra fuente de información, y tales contradicciones muestran la total ausencia de datos transparentes y fiables sobre la pena de muerte en Bielorrusia”, declaró Aleh Hulak, presidente del Comité Bielorruso de Helsinki.
Amnistía Internacional y el Comité Bielorruso de Helsinki piden una vez más a las autoridades bielorrusas que pongan fin a la pena de muerte.
Más información ( Sólo en inglés ) : Belarus: Ending Executions in Europe: Towards abolition of the death penalty in Belarus
Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres llamando al número +44 20 7413 5566, o por correo electrónico en press@amnesty.org. Para los comunicados de prensa traducidos al español consulten http://www.amnesty.org/es/for-media. Para documentación general traducida al español consulten http://www.amnesty.org/es/library.
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