Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

20 diciembre 2012

La decisión de Kenia de confinar a personas refugiadas y solicitantes de asilo en campos en ilegal

La decisión de Kenia de llevar a las personas refugiadas y solicitantes de asilo a campos, lejos de los centros urbanos, es una restricción discriminatoria e ilegal de la libertad de circulación, ha manifestado Amnistía Internacional.

El gobierno ha afirmado que su política es una respuesta a los problemas de seguridad del país.

“Es probable que esta restricción de la libertad de circulación dé lugar a otros abusos graves contra los derechos humanos en los ya superpoblados e inseguros campos de refugiados", ha explicado Kathryn Achilles, experta de Amnistía Internacional en África oriental. 

Millares de refugiados y solicitantes de asilo de Somalia que viven ahora en centros urbanos, incluida la capital,  Nairobi, tendrán que trasladarse al complejo de campos de refugiados de Dadaab, en el noreste de Kenia, mientras que los de otros países deberán ir al campo de Kakuma.

El complejo de Dadaab, en particular, está ya superpoblado en extremo, incluso sin la afluencia adicional de los refugiados a los que se pedirá trasladarse allí desde las zonas urbanas.

La superpoblación está afectando mucho a la prestación de servicios esenciales, como refugio, agua y saneamiento, a los solicitantes de asilo y refugiados.

"El gobierno no puede utilizar sin más a los refugiados y solicitantes de asilo en masa como chivo expiatorio por los problemas de seguridad."

El noreste de Kenia se ha visto afectado recientemente por una situación de inseguridad, en la que se han producido ataques contra personas residentes en los campos de Dadaab y contra otras que viven y trabajan en la zona.

"Poner en el punto de mira a grupos enteros de personas y culparlas de este modo es inaceptable. No es ni podrá ser nunca un respuesta adecuada a los problemas de seguridad." 

Amnistía Internacional ha pedido al gobierno keniano que anule la directriz y ha instado a las autoridades a que reanuden el registro y la prestación de servicios en las zonas urbanas, además de en los campos de refugiados. 

Esta decisión ha estado precedida por semanas de detenciones discriminatorias o arbitrarias de personas de etnia somalí, practicadas sobre todo en la zona de Eastleigh de Nairobi, tras una oleada de atentados con granadas y otros explosivos. 

Se ha detenido a centenares de personas, la mayoría de las cuales han sido luego puestas en libertad sin cargos. Se ha informado también de numerosos casos de hostigamiento, maltrato y extorsión a manos de las fuerzas de seguridad, que Amnistía Internacional ha pedido al gobierno que investigue.  

Hay más de 500.000 somalíes registrados en Kenia como refugiados, y constituyen con creces el mayor grupo de refugiados y solicitantes de asilo del país.

Como Estado signatario de la Convención de la ONU sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y la Convención de la OUA sobre los Refugiados de 1969, Kenia está obligada a proteger a quienes soliciten asilo en su territorio.  

Amnistía Internacional reconoce la responsabilidad que supone para Kenia acoger a los refugiados, especialmente a los de Somalia, pero la respuesta no consiste simplemente en obligar a la gente a trasladarse a campos o restringir su derecho a la libertad de circulación. 

Kenia debe cumplir con las obligaciones que ha contraído en virtud del derecho internacional y ha de recibir para ello el apoyo de la comunidad internacional, especialmente por medio de más fondos y programas de reasentamiento. 

 

Índice AI: PRE01/629/2012
Región África
País Kenia
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