Nigeria: El gobierno del estado de Rivers se dispone a demoler más viviendas

2 noviembre 2009

Amnistía Internacional ha advertido hoy de que cientos de personas, entre ellas muchas mujeres, niños y niñas, mañana pueden quedarse sin hogar si los planes de demolición de sus viviendas para dar paso a un proyecto de desarrollo comercial siguen adelante.

Según la información recibida por Amnistía Internacional, mañana por la mañana está prevista la demolición de casas a lo largo de la carretera de Njemanze, en Port Harcourt.

Los inquilinos de las viviendas sólo han recibido un aviso con siete días de antelación para desalojar sus casas y negocios. El pánico se ha instalado en la comunidad, cuyos residentes intentan desesperadamente salvar lo que puedan.

“Hasta nuestros padres ancianos y nuestros hijos están en la calle. Necesitamos ayuda del gobierno” comentó un residente local a Amnistía Internacional.

“Muchos de los inquilinos no tienen adónde ir y la mayoría no puede abonar la fuerte suma de dinero que deben depositar para alquilar otra vivienda” afirmó Erwin van der Borght, director del Programa Regional de Amnistía Internacional para África.

Los edificios amenazados se extienden a lo largo de unos dos kilómetros de carretera, y serán demolidos para liberar el acceso a los muelles donde se ubicaba la comunidad de Njemanze, demolida anteriormente.

Los muelles son una de las zonas más densamente pobladas de Port Harcourt. El gobernador del estado ha afirmado en reiteradas ocasiones que las demoliciones a lo largo del río tienen como fin “sanear y controlar las actividades delictivas”. 

“El gobierno del estado de Rivers sólo puede llevar a cabo desalojos como último recurso” manifestó Erwin van der Borght.

“Están obligados en todos los casos a estudiar alternativas posibles a los desalojos y evitar o reducir al mínimo el uso de la fuerza.”

Amnistía Internacional afirmó que el gobierno del estado de Rivers no respeta su propia Ley de Planificación Física y Desarrollo (2003). En virtud de esta ley, se debería haber establecido una “Junta de Renovación Urbana” que hubiera declarado las comunidades ribereñas como “zona de mejora”, para lo cual se tendría que haber elaborado un plan de mejora. Esta ley exige además al gobierno que proporcione alojamiento alternativo a todos los afectados. Nada de esto se ha hecho.

“El gobernador del estado de Rivers debe parar de inmediato las demoliciones previstas, respetar el derecho de los residentes a recibir aviso adecuado del desalojo y con antelación suficiente, y garantizar que todas las personas afectadas reciben alojamiento alternativo apropiado y que nadie se queda sin hogar” afirmó Erwin van der Borght.

Notas para encargados de prensa:

  • Según el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-HABITAT), los desalojos de los habitantes de Njamanze, Abonnema y zonas circundantes tienen como fin dejar paso a un proyecto de desarrollo llamado “Silverbird Showtime”. Un Memorando de Entendimiento firmado entre el gobierno del estado de Rivers y la empresa Silverbird Ltd garantiza la “evacuación pacífica y el reasentamiento de sus actuales ocupantes”. 
  • Como parte de la campaña Exige Dignidad, inaugurada en mayo de 2009, Amnistía Internacional ha pedido a los gobiernos de todo el mundo que prohíban e impidan los desalojos forzosos y proporcionen una vivienda adecuada a todos sus habitantes. 
  • La campaña Exige Dignidad de Amnistía Internacional persigue el fin de las violaciones de derechos humanos que conducen a la pobreza mundial y la agravan. La campaña movilizará a personas de todo el mundo para exigir que sus gobiernos, las grandes empresas y otras entidades poderosas escuchen la voz de quienes viven en la pobreza y reconozcan y protejan sus derechos. Más información en http://demanddignity.amnesty.org/es/campaign/about-demand-dignity