El 17 de febrero de 2004, miembros del ejército nepalí se llevaron de su domicilio a Maina Sunuwar, de 15 años, y la torturaron hasta matarla en un campamento militar cercano.
Amnistía Internacional hace un llamamiento a Indonesia para que cumpla
su compromiso de ratificar el Estatuto de Roma de la Corte Penal
Internacional en 2008.