Los ataques contra periodistas, la intimidación incesante y las restricciones impuestas por el gobierno a la labor informativa amenazan la libertad de expresión en Sri Lanka y comprometen la seguridad y la dignidad de la población civil desplazada por la guerra.
Días antes de las elecciones presidenciales del 20 de agosto en Afganistán, los periodistas sufren mayores amenazas y ataques tanto de funcionarios del gobierno como de los talibán.
Zarema Sadulayeva, directora de la organización benéfica rusa Salvemos a la [nueva] Generación, es la última activista de derechos humanos asesinada en Chechenia.
Cientos de miles de personas desplazadas por la reciente guerra en el noreste de Sri Lanka viven en campos de desplazados, privadas de derechos humanos fundamentales, como el derecho a la libertad de circulación.
El secuestro y asesinato de la destacada activista es "consecuencia de la impunidad que persiste con el beneplácito de las autoridades rusas y chechenas.&r