Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

Documento - Cinco a�os como s�mbolo de la injusticia: la campa�a para cerrar Guant�namo



Acciones UrgentesPúblico

Enero de 2007

Índice AI: ACT 60/002/2007


En detalle

Una mirada a las historias que hay detrás de las AUs






Cinco años como símbolo de la injusticia: la campaña para cerrar Guantánamo





© Laurent Hini


Manifestación organizada por AI Francia para señalar el quinto aniversario de la apertura del centro de detención de la bahía de Guantánamo



El 11 de enero de 2007 marcó el quinto aniversario de la encarcelación de cientos de hombres a manos de Estados Unidos en el campo de detención extraterritorial de la bahía de Guantánamo, Cuba. La fecha fue señalada por manifestaciones de la membresía y de simpatizantes de Amnistía Internacional en más de 25 países en todo el mundo. Ese mismo día, una carta publicada en el periódico Los Angeles Timesrecordó a los lectores el costo humano de la injusticia que han sufrido los reclusos de Guantánamo...






La carta la había escrito Jumah al-Dossari, un ciudadano bahreiní que ha estado detenido en Guantánamo desde enero de 2002. En una carta a su abogado, dice:


"Preferiría morir antes que permanecer aquí para siempre, y he intentado suicidarme muchas veces. El objetivo de Guantánamo es la destrucción de las personas, y a mí me han destruido. No tengo esperanzas porque nadie escucha nuestras voces, que salen de las profundidades del centro de detención".


Según informes, Jumah al-Dossari, cuyo caso fue objeto de la AU 84/06 (AMR 51/067/2006, del 11 de abril de 2006 y actualizaciones), ha tratado de suicidarse al menos 12 veces durante su detención. Está recluido en la unidad de salud mental de Guantánamo en una celda sin ventanas, en condiciones de casi completo aislamiento, oscuridad y frío, que él ha comparado con vivir "en una cueva en una montaña de hielo y nieve", pues el aire acondicionado está siempre funcionando a pleno y la luz fuera de la celda siempre está apagada. Según informes, las autoridades de Guantánamo le han manifestado que no abandonará la unidad de salud mental mientras dure su detención.



Desde aquí, detrás de la paredes de estas celdas terribles, escribo estas palabras sobre la parte de mi vida que ha transcurrido y continúa transcurriendo en campos de detención estadounidenses; palabras sobre la humillación, la indignidad, la opresión, las privaciones y los ataques a mi religión, mi persona, mi dignidad y mi humanidad. Desde aquí, desde las profundidades de la degradación, que envilece la dignidad de una persona, que agrede a su religión, su persona, su honor, su dignidad y su humanidad, todo en nombre de la lucha contra el terror.

Fragmento del testimonio de Jumah al-Dossari (véase:

http://web.amnesty.org/library/Index/ENGAMR511072005)


Según sus abogados, a Jumah al-Dossari se le proporciona un grado discutible de cuidados psiquiátricos. Se ha dicho que recibe visitas de los psiquiatras una vez por semana durante unos pocos minutos, y que sólo le hacen preguntas elementales. Jumah también ha dicho a sus abogados que no confía en el personal de atención psiquiátrica de Guantánamo, ya que estas personas, anteriormente, habían tomado parte en los interrogatorios.



Un campo de detención para "combatientes enemigos"


Jumah al-Dossari es uno de los 775 detenidos de unas 45 nacionalidades diferentes que han sido transportados al centro de detención estadounidense de la bahía de Guantánamo. En todas las etapas de su suplicio se les ha negado su dignidad, su humanidad y sus derechos humanos fundamentales.


Los primeros detenidos fueron transportados en avión desde Afganistán a Guantánamo en enero de 2002 –encapuchados, engrillados y atados como si fueran un cargamento–. Entre los que fueron transportados en viajes posteriores se hallaban menores de apenas 13 años. Muchas de las personas transportadas simplemente se hallaban en el lugar menos indicado en el momento menos oportuno y decenas de ellas habían sido entregadas a los Estados Unidos por agentes paquistaníes o afganos a cambio de miles de dólares.


Las autoridades estadounidenses, con poca precisión, han definido a los detenidos como "combatientes enemigos" en un conflicto global. El hecho de que las autoridades perciben el mundo como un "campo de batalla" se vuelve patente cuando se considera que los detenidos de Guantánamo fueron recogidos de lugares tan lejanos entre sí como Bosnia y Herzegovina, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Gambia, Indonesia, Mauritania, Tailandia y Zambia, así como Afganistán y Pakistán.


Las autoridades de Estados Unidos ven a los "combatientes enemigos" como una posible fuente de información y como una amenaza potencial a la seguridad nacional. El acceso a asesores letrados se percibe como perjudicial para el interrogatorio. El acceso a los tribunales se considera perturbador de las operaciones militares. La detención arbitraria ha sido el resultado de estas percepciones.


Cinco años después, cientos de hombres están aún recluidos en Guantánamo. Ninguno ha sido juzgado. Ninguno ha comparecido ante un tribunal. En la opinión de Amnistía Internacional, todos están detenidos en forma ilegal. Muchos han sido torturados o maltratados, ya sea en Afganistán o en otras partes, antes de su traslado a Guantánamo, o durante el traslado, o como parte del interrogatorio en la base, o simplemente por la acción de la propia dureza del régimen de Guantánamo: aislante, de duración indefinida y punitivo. También sus familias, por asociación, han sufrido la crueldad de esta encarcelación isleña en virtual régimen de incomunicación.


Amnistía Internacional: campaña en favor de la justicia

Tres días después de los primeros traslados a Guantánamo, Amnistía Internacional instó a los Estados Unidos a respetar los derechos humanos fundamentales de los detenidos. Estados Unidos: Amnistía Internacional pide a Estados Unidos que ponga fin a la situación de indefinición jurídica de los prisioneros de Guantánamo(AMR 51/009/2002) fue el primero de numerosos documentos publicados por la organización durante la campaña permanente que lleva a cabo a fin de sacar a luz las violaciones de derechos humanos vinculadas con Guantánamo y ponerles fin.


La voz de Amnistía Internacional fue una de las primeras que pidieron el cierre de Guantánamo, una cárcel que simboliza la manipulación de la ley que lleva a cabo el gobierno de los Estados Unidos en su "guerra contra el terror". La organización también pide que los detenidos sean puestos en libertad, a menos que se los acuse y se los lleve a juicio con prontitud, con arreglo a las normas internacionales que rigen los juicios justos y ante un tribunal que no pueda aplicar la pena de muerte.


Sin embargo, el cierre de Guantánamo no será más que un primer paso, y no debe traducirse en el traslado de las violaciones de derechos humanos a otra parte. Guantánamo no es más que la punta del iceberg, la parte más visible –aunque lejos de ser transparente– de una red de detención global que los Estados Unidos han tejido en la "guerra contra el terror"


El gobierno de los Estados Unidos no sólo ha hecho caso omiso de las normas internacionales de derechos humanos, también ha bloqueado la supervisión jurídica a cargo de sus propios tribunales. En el pasado mes de octubre, el presidente Bush promulgó la Ley de Comisiones Militares, que privó a los tribunales estadounidenses de jurisdicción para la vista de apelaciones de hábeas corpus presentadas en favor de extranjeros detenidos y recluidos como "combatientes enemigos", en Guantánamo entre otros lugares. El recurso de hábeas corpuses una salvaguarda fundamental contra la detención arbitraria y la tortura. Amnistía Internacional impulsa una campaña en favor de la restauración del recurso de hábeas corpus y la revocación o enmienda sustancial de la Ley de Comisiones Militares.


Al entrar en su sexto año las detenciones en la base militar estadounidense, Amnistía Internacional ha organizado manifestaciones y otros actos en ciudades de todas partes del mundo en más de 20 países, desde Washington DC a Tokio y de Tel Aviv a Londres, Túnez, Madrid y Asunción.


"No puede colocarse a ninguna persona fuera de la protección del Estado de derecho, y ningún gobierno puede considerarse por encima del imperio de la ley. El gobierno estadounidense debe poner fin a esta parodia de la justicia", ha dicho la secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan.


"Del mismo modo, no es suficiente que los líderes del mundo expresen preocupación por Guantánamo y continúen sus relaciones con los Estados Unidos como si nada pasara. La comunidad internacional debe ejercer presión activamente sobre los Estados Unidos para que cierren Guantánamo y restauren el respeto por el derecho internacional".


Romper el silencio para divulgar las historias de los detenidos


La mayor parte de los detenidos de Guantánamo son musulmanes. Son originarios de África, Asia, Europa y el Medio Oriente. Algunos fueron detenidos en zonas de conflicto o en sus cercanías; otros fueron aprehendidos lejos de cualquier conflicto, en países tan dispares como Bosnia y Herzegovina y Egipto, Gambia e Indonesia. Algunos tenían trabajo, otros eran estudiantes o estaban desocupados. Algunos tienen hijos que nunca han conocido; otros eran menores cuando los detuvieron.


Ahora comparten la angustia de la detención indefinida, el aislamiento, el maltrato y muchos otros abusos contra sus derechos fundamentales.


Casi todos los detenidos llevan años recluidos sin cargos. Algunos no han tenido ningún contacto con sus familias, otros han recibido cartas esporádicas, con frecuencia muy censuradas. Las acciones de Amnistía Internacional también proporcionan apoyo y solidaridad a los amigos y familias de los detenidos. Maha Habib, esposa del ciudadano australiano Mamdouh Habib (que ahora está en libertad) escribió lo siguiente a un Grupo de AI en el Reino Unido:


"No creo que pueda expresarles en palabras lo que mi corazón quería decirles, todo lo que en realidad puedo decirles es: muchas gracias por su apoyo. La carta que me han enviado me ha hecho feliz al ver que hay gente que se preocupa por mí y por mi familia y nos apoya. He pensado a veces que llevaba adelante una campaña solitaria, pero el apoyo de ustedes me demuestra que no estoy sola. Gracias. Maha Habib y familia".



Amnistía Internacional ha publicado muchos expedientes de casos sobre los detenidos de Guantánamo. Estos documentos de acción intentan proteger a los detenidos, ya que cuando el mundo conoce a los presos, es más difícil para sus carceleros cometer abusos contra ellos. Ya no son "presos olvidados" sino personas con nombres, rostros, ocupaciones, familias –y derechos humanos–. Amnistía Internacional también sigue de cerca la situación de los que han sido trasladados a otros lugares desde Guantánamo, ya que algunos corren riesgo de seguir sufriendo abusos.


Unas 7 AU y 15 actualizaciones también han sido publicadas en favor de los detenidos que se hallan en la bahía de Guantánamo. Dice una adjunta de investigación y acción de Amnistía Internacional sobre Estados Unidos:


"Las Acciones Urgentes y los expedientes de casos a menudo utilizan testimonios de los detenidos, obtenidos a través de sus abogados. La publicación de información sobre la difícil situación que padecen estas personas, y la narración de las historias de cómo llegaron a estar encarcelados en la bahía de Guantánamo, ayudan a un público más amplio a comprender que estos ‘combatientes enemigos’ son personas de carne y hueso. Esta es la clave para difundir el mensaje de que estos detenidos tienen derechos humanos inalienables, que incluyen el derecho a ser tratados con humanidad y el derecho a un juicio pronto y justo, y que estos derechos han sido violados cada día durante los últimos cinco años"




Jumah al-Dossari © Particular


Algunos de los detenidos cuyos casos se han presentado en las actividades de campaña de Amnistía Internacional cuentan su historia con particular elocuencia. La versión personal de las experiencias bajo custodia de Jumah al-Dossari (véase http://web.amnesty.org/library/Index/ENGAMR511072005) da detalles de la tortura y de los malos tratos que ha padecido. Otro detenido, Mohamed al-Gharani, que apenas tenía 15 años cuando lo detuvieron, escribió un poema sobre su detención (véase recuadro en la página siguiente).


Khalid al-Odah, padre del ciudadano kuwaití Fawzi al-Odah, que está detenido en Guantánamo desde 2002 (véanse AU 191/05, AMR 51/114/2005, del 21 de julio de 2005 y actualizaciones) ha escrito lo siguiente:


"Cuando mi familia tuvo conocimiento de la detención de Fawzi a comienzos de 2002, pensábamos, con optimismo, que en cuestión de unos meses a lo sumo, sería juzgado, y se demostraría su inocencia. Después de todo, los estadounidenses sin duda creen en la justicia, en juicios rápidos, en evitar los castigos crueles e inusuales, en que las personas son inocentes hasta que se pruebe lo contrario, y en que nadie está por encima de la ley. En realidad, todo esto está consagrado en la Constitución de los Estados Unidos y establecido en el sistema jurídico estadounidense".


"Sin embargo, no ha habido un juicio rápido y justo. Todo lo contrario. El gobierno de los Estados Unidos no permitió vistas durante años. Luego, cuando las permitieron, celebraron vistas que eran una farsa, debido a que quienes llevaban a cabo la vista no eran independientes de los carceleros. Ninguna democracia conocida ha actuado jamás de este modo. ¿Por qué hacen esto los Estados Unidos?"


"[...] nuestro hijo es un hombre honorable, caritativo, que viajó en 2001 a la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán para hacer trabajo de ayuda, para ayudar a los pobres y para enseñar. Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, nuestro hijo trató de huir de la región y volver a la casa de nuestra familia en Kuwait. En el camino fue capturado por cazadores de recompensas paquistaníes que inmediatamente lo entregaron a las fuerzas estadounidenses. Nuestro hijo es una víctima de las circunstancias, no una amenaza para los Estados Unidos. Confío en que si a Fawzi lo acusara y lo juzgara un tribunal independiente, sería absuelto y puesto en libertad [...] En este quinto aniversario de la bahía de Guantánamo espero y ruego que llegue la justicia para los hombres de Guantánamo, antes de que podamos señalar el sexto aniversario. Doy las gracias a Amnistía Internacional y a otros que me ayudan a luchar en favor de los hombres que no pueden luchar por sí mismos".



[Continúa en la próxima página]



"Primer poema de mi vida", por Mohamed el-Gharani, que tenía 15 años cuando fue detenido en Guantánamo en 2002


Ten cuidado hermano, cuando estés en Pakistán;

Ellos entienden de dinero – del precio de un hombre.


Vine aquí a estudiar, sólo aprendí sobre el engaño;

La mezquita era zona de guerra, cercada.

Policía.


Gritaban pidiendo silencio; "¡Manos arriba! ¡Vengan en paz!"

Nos llevaron en camiones, tirados, atados de pies y manos;


Después nos hicieron andar ocho horas, luego ocho horas más –

Gritábamos pidiendo alivio, pero sufríamos, nos dolían los pies.


Nos patearon, nos golpearon, nos dijeron – a nosotros, sus invitados –

Que nos venderían por dinero, y que los yanquis pagaban mejor.


Somos esclavos de nuestro siglo, el barco esclavista es un avión

Hacia la humillación, el abuso y el desdén.


Se abandonó el respeto, el Santo Corán oprimido allí con nosotros. Su locura, un plan


Para torturarnos, golpearnos, alentados por la bebida –

Envían curas con sus cruces para salvarnos, creen


Nos llevan a Cuba, nos persiguen sin escrúpulos

Cruzadas de injusticia, su guerra al Islam.




(Para más información sobre el caso de Mohammed al-Gharani, véase el expediente de caso: http://web.amnesty.org/

library/index/eslAMR511102005)



Ayúdennos a cerrar Guantánamo


Mientras haya personas detenidas en la bahía de Guantánamo, recluidas sin cargos y con pocas esperanzas de lograr un juicio justo, Amnistía Internacional continuará haciendo campaña en su favor para que se haga justicia. Recientemente, los esfuerzos de la organización merecieron el elogio de Khalid al-Odah. Hace poco, pidió que se transmitiese a la membresía global de Amnistía Internacional lo mucho que se aprecia su activismo, en especial la acción que señaló el quinto aniversario de la reclusión de personas en el centro de detención de Guantánamo. Dijo Khalid al-Odah:


"Lo hicieron magníficamente y más que magníficamente. Nos ponemos de pie y los felicitamos a todos"


Actualmente, Amnistía Internacional está ejerciendo presión sobre las autoridades estadounidenses para cerrar el centro de detención por medio de la creación de una petición animada en línea que pide a la gente que se una a una "flotilla virtual" que viaja hacia Guantánamo. Miles de personas ya se han unido al viaje. Esta petición en línea estará vigente hasta el 26 de junio, Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura. Para unirse a la "flotilla", visite

www.amnesty.org/guantanamoflotilla, ¡y luego difúndalo, para ayudar a poner fin a la injusticia!








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