Documento - Guinea: Amnistía Internacional pide que se proteja a los solicitantes de asilo procedentes de Sierra Leona
ÍNDICE AI: AFR 05/01/99/s Servicio de Noticias 03/99
6 DE ENERO DE 1999
Declaración pública
Guinea: Amnistía Internacional pide que se proteja a los solicitantes de asilo procedentes de Sierra Leona
Amnistía Internacional siente preocupación ante los informes según los cuales el gobierno guineano ha devuelto a unos 200 refugiados a Sierra Leona sin haber evaluado sus solicitudes de protección, y ha pedido a las autoridades guineanas que garanticen que no rechazan a los refugiados en sus fronteras.
El 5 de enero, se impidió fondear en Guinea a un barco que transportaba a unas 200 personas procedentes de Sierra Leona, aparentemente por «motivos de seguridad»; el barco regresó a Sierra Leona.
Este es la primera noticia que se tiene sobre unos refugiados que tratan de huir del conflicto de Sierra Leona a los que se niega el derecho a solicitar asilo en Guinea y son devueltos. «Puede que en los próximos días los refugiados de Sierra Leona sufran amenazas similares a sus derechos humanos fundamentales», ha declarado hoy Amnistía Internacional.
La Organización de la Unidad Africana (OUA) especifica en el artículo 2.3 de su Convención que Regula los Aspectos Específicos de los Problemas de los Refugiados en África, de la que es parte Guinea, que «Ningún Estado Miembro someterá a ninguna persona a medidas tales como el rechazo en la frontera, la devolución o la expulsión, que la obliguen a regresar o a permanecer en un territorio donde corran peligro su vida, su integridad física o su libertad...»
Amnistía Internacional afirma que es fundamental que las personas que tengan temores fundados a sufrir persecución no sean devueltas a su país antes de que se hayan evaluado individualmente sus casos. Todos los países deben respetar el principio que prohíbe la expulsión y la devolución, que incluye el no rechazo en la frontera y la no devolución de personas a un país donde corran el peligro de sufrir abusos graves contra los derechos humanos. Por tanto, la organización ha pedido a los Estados vecinos que permitan que los refugiados procedentes de Sierra Leona pasen sus fronteras, así como que les den la oportunidad de que se estudian sus casos de forma justa e imparcial.
En las últimas dos semanas, fuerzas tanto del Consejo Revolucionario de las Fuerzas Armadas (AFRC) como del Frente Revolucionario Unido (FRU), de la oposición, han avanzado hacia la capital, y hoy han entrado en Freetown, donde el gobierno democráticamente elegido de Ahmad Tejan Kabbah recuperó el poder en marzo de 1998.
Aunque la seguridad ya había retornado a la capital y a gran parte del sur del país, la escala de los abusos contra los derechos humanos que cometen las fuerzas del AFRC y del FRU en el norte y este del país ha aumentado hasta extremos grotescos.
Desde abril de 1998, llegan informes que hablan de civiles sometidos a mutilaciones como amputaciones rudimentarias de pies, manos, brazos, labios y orejas. Las mujeres y las niñas han sido violadas de forma sistemática. Cientos de civiles, especialmente niños y hombres y mujeres jóvenes, han sido secuestrados. Esta violencia ha hecho que cientos de mies de sierraleoneses huyan a las vecinas Guinea y Liberia o se hayan convertido en desplazados dentro de la propia Sierra Leona.
Los últimos combates han provocado grandes desplazamientos de población hacia la capital, que se consideraba un lugar seguro. Sin embargo, con el avance de las fuerzas del AFRC y del FRU, muchas personas han comenzado a huir para ponerse a salvo, la mayoría a la vecina Guinea.
«Los refugiados deben ser admitidos para que soliciten asilo sin ninguna discriminación basada en sus opiniones políticas, nacionalidad o país de origen. Es un derecho fundamental», ha afirmado Amnistía Internacional.