Documento - República Democrática del Congo: desolador número de víctimas mortales en la zona oriental controlada por Ruanda
ÍNDICE AI: AFR 62/015/2001/s Servicio de Noticias 103/01
Fecha de embargo: 00:01 horas GMT del 19 de junio de 2001 Documento público
República Democrática del Congo: desolador número de víctimas mortales
en la zona oriental controlada por Ruanda
Amnistía Internacional ha hecho un llamamiento hoy a las distintas facciones armadas enfrentadas en la zona oriental de la República Democrática del Congo (ex Zaire) para que cesen los homicidios y otros abusos masivos contra los derechos humanos de civiles no armados.
Se calcula que en los últimos cuatro años han muerto 2,5 millones de personas en la zona oriental de la República Democrática del Congo por causas relacionadas con la guerra. Desde agosto de 1998, fuerzas del gobierno ruandés ocupan la mayor parte de esta zona del país, zona cuya extensión es 16 veces mayor que la de la propia Ruanda.
Amnistía Internacional afirma hoy en un informe que acaba de publicar titulado Rwandese-controlled eastern DRC: Devastating human toll que el gobierno ruandés y las autoridades de la facción aliada Unión Congolesa para la Democracia-Goma (Rassemblement Congolais pour la Démocratie-Goma) no pueden justificar el homicidio de miles de civiles congoleses atrapados en medio de la lucha destructora que tiene lugar en la zona alegando que suponen una amenaza para la seguridad de las fronteras ruandesas. Tampoco tienen justificación los abusos cometidos por los grupos armados de oposición ruandeses y burundeses, integrados mayoritariamente por hutus, ni por la milicia congoleña mayi-mayi, que luchan para tratar de expulsar a las fuerzas ruandesas y a su alidada Unión Congolesa para la Democracia-Goma».
Violaciones de los derechos humanos cometidas por el gobierno ruandés y las fuerzas de la Unión Congolesa para la Democracia-Goma
Desde la segunda intervención armada ruandesa en la República Democrática del Congo en 1998, decenas de millares de civiles congoleños han sido víctimas de agresiones, malos tratos y homicidios ilegítimos. Muchos de los homicidios han tenido lugar en zonas ricas en minerales, donde las ganancias de la explotación económica alimentan el conflicto.
«Mujeres, niños y ancianos que no han logrado huir han sido a menudo víctimas de tales agresiones. Los combatientes han perpetrado también con frecuencia actos de violencia sexual, incluso contra niñas de muy corta edad y ancianas. Por otra parte, muchas mujeres han muerto a causa de la ausencia de servicios sanitarios, que han sido destruidos en los enfrentamientos», ha añadido la organización.
El informe destaca asimismo el creciente reclutamiento de menores por las fuerzas enfrentadas, la policía y las Fuerzas de Defensa Local, grupo civil paramilitar armado. Entre los alistados hay muchos niños menores de 15 años de edad y un número considerable de niños que no han cumplido los 12 años. «Los niños sufren de forma desproporcionada los rigores generales de la vida del combatiente, especialmente en terrenos montañosos, y son particularmente vulnerables a las enfermedades y a la desnutrición. No tienen protectores y a menudo sus propios jefes los maltratan o matan», ha señalado Amnistía Internacional.
Las detenciones arbitrarias y las reclusiones ilegítimas son también una práctica constante en las zonas controladas por el ejército ruandés y por las fuerzas de la Unión Congolesa para la Democracia-Goma. Al parecer, en muchos casos la detención de personas a las que se acusa de colaborar con oponentes armados obedece a motivos políticos. La gran mayoría de los detenidos son recluidos de forma ilegítima durante periodos prolongados, a menudo sin presentarse cargos en su contra y sin brindarles la oportunidad de impugnar la legalidad de su detención ante los tribunales. También es frecuente que no se suministren alimentos de forma regular a los detenidos y que se les impida recibir visitas de familiares.
A menudo se mantiene a muchos de los detenidos en lugares de detención no oficiales, como casas particulares de oficiales del ejército, para evitar que los encuentren sus familiares y abogados o para obtener dinero de ellos. Muchos detenidos son víctimas de palizas y torturas infligidas con barras de hierro y se ha violado a mujeres.
Los defensores de los derechos humanos cada vez encuentran más difícil y peligroso investigar las denuncias de abusos contra los derechos humanos y publicar el resultado de sus investigaciones. Con frecuencia los acosan y les impiden desempeñar su labor, y a algunos de ellos los han detenido arbitrariamente y los han torturado.
Abusos cometidos por grupos políticos armados enfrentados al ejército ruandés y a las fuerzas de la Unión Congolesa para la Democracia-Goma
También los grupos armados ruandeses y burundeses, de composición mayoritaria hutu, y la milicia congoleña mayi-mayi han sido responsables del homicidio de civiles y de otros abusos sistemáticos contra los derechos humanos en la zona oriental de la República Democrática del Congo.
«Los combatientes han violado a mujeres y niñas, amenazándolas con matarlas si trataban de resistirse. Algunas han sido violadas delante de sus esposos, padres u otros familiares. Las víctimas de la violencia sexual a menudo también lo son de otros actos brutales, como palizas o la introducción de objetos afilados, como palos de madera, en los genitales», ha declarado Amnistía Internacional.
Muchos de los niños reclutados han sido también víctimas de homicidios deliberados y arbitrarios, de palizas y de otras formas de tortura y malos tratos. Las niñas son víctimas de violaciones y se las obliga a actuar como esclavas sexuales.
Llamamiento de Amnistía Internacional
Amnistía Internacional pone de manifiesto en este informe el terrible grado de menoscabo de los derechos humanos fundamentales que han sufrido de forma despiadada los civiles en la zona oriental de la República Democrática del Congo, especialmente del derecho a la vida, y cómo las autoridades locales no les ofrecen protección ni reparación. «Este clima de temor e impunidad ha provocado un estallido de violencia étnica en la zona oriental de la República Democrática del Congo y ha despertado una enorme sensación de injusticia en la población, que se siente olvidada por la comunidad internacional», ha afirmado la organización.
Amnistía Internacional hace un llamamiento a los gobiernos extranjeros, especialmente a los que mantienen relaciones estrechas con Ruanda, para que «asuman su responsabilidad de condenar públicamente los graves abusos contra los derechos humanos cometidos tanto por las fuerzas ruandesas y sus aliadas, la Unión Congolesa para la Democracia-Goma, como por grupos políticos armados de oposición que luchan contra ellos. Amnistía Internacional pide que se lleve a cabo una investigación internacional sobre las violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho humanitario cometidas para poder llevar ante la justicia a los responsables».
****************************************
Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, en el número + 44 20 7413 5566 o visiten nuestro sitio web en <http://www.amnesty.org>. Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al español consulten la sección «centro de documentación» de las páginas web de EDAI en <http://www.edai.org/centro>.