Documento - República Democrática del Congo: Nuevos combates en Kivu Septentrional ? Hay que dar protección incondicional a los civiles
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública
Índice AI: AFR 62/027/2004 (Público)
Servicio de Noticias: 326/04
21 de diciembre de 2004
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR620272004
República Democrática del Congo: Nuevos combates en Kivu Septentrional – Hay que dar protección incondicional a los civiles
La grave situación en la provincia de Kivu Septentrional, en el este de la República Democrática del Congo, no debe apartar al gobierno de transición y a la comunidad internacional de la puesta en marcha de reformas esenciales destinadas a proteger a los civiles y aumentar la seguridad, según ha manifestado hoy, 21 de diciembre, Amnistía Internacional.
Los combates entre fuerzas de la República Democrática del Congo y tropas disidentes vinculadas al grupo armado de oposición Unión Congoleña para la Democracia-Goma en la provincia de Kivu Septentrional, así como los recientes informes no confirmados sobre una incursión de la Fuerzas de Defensa de Ruanda en la provincia, representan un grave empeoramiento de las perspectivas de alcanzar una paz duradera en la República Democrática del Congo.
Los combates ponen de manifiesto la necesidad de que el gobierno de transición y la comunidad internacional avancen urgentemente en los programas de desarme y desmovilización de combatientes y en la integración del ejército.
Amnistía Internacional insta a la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUC) –la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU– a que observe los presuntos movimientos de tropas y flujos de armas desplegando y aumentando su presencia en la frontera entre la República Democrática del Congo y Ruanda, así como en zonas como el territorio de Rutshuru, a través del cual se cree que se han producido recientes infiltraciones de tropas y armas desde Ruanda.
La MONUC debe actuar de acuerdo con la Resolución 1493 del Consejo de Seguridad de la ONU, del 28 de julio de 2003, que autoriza a la MONUC, como fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, a usar todos los medios necesarios para proteger a los civiles que estén bajo amenaza directa de violencia física en Ituri y en Kivu Septentrional y Meridional.
Durante los enfrentamientos producidos en las últimas semanas entre las tropas del gobierno de la República Democrática del Congo y tropas disidentes vinculadas al grupo armado de oposición Unión Congoleña para la Democracia-Goma, respaldadas por Ruanda, se ha violado y ejecutado sumariamente a civiles y se han saqueado y destruido sistemáticamente pueblos. Además, miles de personas se han visto obligadas a desplazarse.
Todas las fuerzas implicadas deben abstenerse de atacar a los civiles, que ya están pagando el precio más alto de este conflicto.
Amnistía Internacional siente una preocupación extrema por la intensificación de las tensiones étnicas. Las recientes manifestaciones en la ciudad de Goma, organizadas en gran medida según criterios étnicos, desembocaron en violencia. La población de habla no ruandesa de la provincia de Kivu Septentrional ha sido amenazada por las fuerzas de la Unión Congoleña para la Democracia-Goma, mientras que tanto en Kivu Septentrional como en Kivu Meridional los civiles a los que se considera de origen ruandés se sienten cada vez más inseguros.
La organización pide que se proteja a todos los civiles independientemente de su origen étnico.
Información complementaria
Desde principios de diciembre de 2004 ha habido combates constantes entre tropas leales al gobierno de la República Democrática del Congo y elementos del grupo armado Unión Congoleña para la Democracia-Goma, respaldados por Ruanda, en los territorios de Walikale, Rutshuru y Massisi, en Kivu Septentrional. Hay fuertes indicios de que Ruanda ha reforzado y proporcionado suministros a las fuerzas disidentes de la Unión Congoleña para la Democracia-Goma, y se han recibido numerosos informes que indican que tropas del gobierno ruandés entraron en gran número en la República Democrática del Congo en noviembre.
Aunque niega la incursión, el gobierno de Ruanda ha manifestado repetidamente que su país está dispuesto a enviar tropas a la República Democrática del Congo para combatir a las fuerzas ruandesas insurgentes con base allí. En respuesta a estas declaraciones, el presidente de la República Democrática del Congo, Joseph Kabila, anunció que se enviarán hasta 10.000 soldados para reforzar la provincia oriental de Kivu Septentrional, que hace frontera con Ruanda.
En Kivu Septentrional hay mucho en juego. La Unión Congoleña para la Democracia-Goma, tradicionalmente aliada con Ruanda y respaldada por ella, considera la provincia su bastión. Numerosos elementos de los brazos políticos y militares de este grupo se oponen cada vez con más intensidad a que se amplíe a la provincia la autoridad del gobierno de transición. Tras la pérdida, este año, de la provincia de Kivu Meridional, que pasó a estar bajo el control del gobierno, la fuerza disidente de la Unión Congoleña para la Democracia-Goma, bajo el mando de su comandante, el general Laurent Nkunda, y responsable de múltiples abusos contra los derechos humanos en Kivu Meridional, se ha reagrupado en Kivu Septentrional.
Miles de niños, mujeres y hombres mueren a diario a consecuencia del conflicto que ha azotado la región desde 1998. Cifras recientemente publicadas por el Comité Internacional de Rescate indican que el conflicto ha causado 3,8 millones de muertes excesivas (muertes por encima de lo que se consideraría una cifra normal), es decir, 1.000 al día, la mayoría de ellas de niños que mueren de enfermedades evitables.