Documento - EE. UU. (Ohio): Pena de muerte / preocupación jurídica
PÚBLICO Índice AI: AMR 51/017/2009
9 de febrero de 2009
AU 30/09 Pena de muerte / preocupación jurídica
EE. UU. (Ohio) Jeffrey D. Hill, negro, de 44 años de edad

Está previsto que Jeffrey Hill sea ejecutado en Ohio el 3 de marzo. Fue condenado a muerte en 1992 por el asesinato de su madre, cometido en 1991. La Junta de Libertad Condicional del estado ha recomendado al gobernador de Ohio, Ted Strickland, que conmute la condena de muerte de Jeffrey Hill. La recomendación no es vinculante para el gobernador.
Emma Hill, de 61 años, murió apuñalada en su apartamento de Cincinnati el 23 de marzo de 1991. Tres días después, su hijo Jeffrey Hill, de 26 años, confesó a la policía que él la había matado. En el momento del asesinato había consumido grandes cantidades de cocaína en crack, droga a la que, según ha dicho, se volvió adicto cuando su padre fue diagnosticado de cáncer y murió.
El abogado de oficio que defendió a Jeffrey Hill no citó a ningún testigo que declarara en favor de su cliente en la fase procesal de determinación de la culpa, celebrada en junio de 1992, y permitió que Jeffrey Hill permaneciera con el uniforme de recluso durante las vistas judiciales, algo que puede crear en el jurado prejuicios contra el acusado. La preparación de la defensa para la fase de determinación de la pena fue mínima, y únicamente se contrató, la noche anterior a iniciarse la vista, a un psicólogo que presentara un testimonio atenuante. El psicólogo solamente habló con Jeffrey Hill una vez, poco antes de testificar. La Corte de Apelaciones del Sexto Circuito, corte federal, confirmó la condena de muerte de Jeffrey Hill en 2005 pese a reconocer que “sin duda, el testimonio [del psicólogo] habría sido beneficioso si se le hubiera contratado antes y se le hubiera dado más tiempo para examinar el historial y los antecedentes de Hill”. La Corte de Apelaciones señaló que “la acusación no ha alegado que la actuación de los abogados de Hill fuera efectiva”, pero concluyó que Hill no había demostrado que esa falta de efectividad le hubiera perjudicado.
Cuando la Corte Suprema de Ohio confirmó la condena de muerte en 1995, dos de los jueces discreparon, alegando que “la condena de muerte es inadecuada, dados los hechos específicos de este caso [...] Hill no cometió el asesinato de manera premeditada y concebida. Las actas reflejan que Hill sencillamente estalló a causa del estado inducido por las drogas en el que se encontraba con anterioridad al delito. Había estado despierto toda la noche fumando cocaína en crack. Fumó cocaína en crack en el sótano de su madre inmediatamente antes de hablar con ella la mañana del asesinato. Tras recibir de su madre veinte dólares, compró y consumió más cocaína en crack. Hill declaró bajo juramento que, cuando regresó a la casa de su madre, recuerda haber hablado con ella, y lo siguiente que recuerda es que ella yacía en el suelo. Según testificó, no recordaba haber apuñalado a su madre, y le dijo a su hermano que él no pretendía matarla. La acusación no pone en duda esta parte de la confesión de Hill [...] No cabe duda de que el delito ocurrió en gran parte a consecuencia del consumo y la dependencia de las drogas por parte de Hill”.
El 21 de enero de 2009, varios miembros de la Junta de Libertad Condicional de Ohio entrevistaron a Jeffrey Hill por videoconferencia como parte de sus deliberaciones sobre su solicitud de indulto. Jeffrey Hill les dijo que, aunque no recordaba ningún detalle del asesinato, no pretendía eludir su responsabilidad en él. Según la Junta, la entrevista fue “muy emotiva y conmovedora. Dijo que todos los días recuerda que quitó la vida a su madre, y que desearía poder devolvérsela. Dijo que nunca lo superará”. En la vista celebrada ante los ocho miembros de la Junta el 29 de enero de 2009, un psicólogo declaró que, en sus más de 30 años de ejercicio profesional, nunca había visto a nadie con unos remordimientos tan auténticos como los de Jeffrey Hill.
Numerosos miembros de la familia de Hill han pedido el indulto, y la Junta observó también que la difunta madre de Emma Hill, la abuela del preso, había firmado antes de morir una declaración jurada en la que se oponía a la ejecución. En una declaración realizada ante la Junta, la hermana y los dos hermanos de Emma Hill dijeron: “Como familia, hemos sufrido la trágica muerte de nuestra hermana, tía de nuestros hijos, madre de Vernon y Jeffrey, y abuela de los hijos de ellos. Su asesinato nos causó un inmenso dolor, y la vida que ella vivió nos ha dejado para siempre su huella [...] Somos una familia pequeña que ha sufrido una enorme tragedia. Jamás en nuestra vida hubiéramos creído que tendríamos que presentarnos ante ustedes para suplicar por la vida de uno de los nuestros condenado por el asesinato de uno de los nuestros. Como familia, ya hemos soportado bastante. Reconocemos en crimen y la necesidad del castigo, pero la ejecución de Jerry sólo nos arrastrará a través de otra tragedia”.
La Junta votó por unanimidad que el indulto estaba justificado por una serie de motivos. Según manifestó, la familia de Emma Hill “ha sufrido una pérdida tremenda, y la ejecución aumentaría su sufrimiento”. La Junta señaló la “preparación y presentación mínima de factores atenuantes” por parte de los abogados que defendieron a Jeffrey Hill en el juicio, un factor que, según dijo, “no debe tolerarse como conducta aceptable por parte de la asistencia letrada en un caso en el que la pena de muerte es una posible condena”. La Junta señaló asimismo los “remordimientos auténticos” mostrados por Jeffrey Hill “a muchas personas que han estado en contacto con él”, incluida la propia Junta. Finalmente, concluyó que la condena de muerte era “desproporcionada respecto a otras sentencias dictadas en matricidios y parricidios en los que los acusados reciben penas de cadena perpetua. Delincuentes similares con delitos a menudo más atroces han sido condenados a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional”.
El 6 de febrero de 2009, la Junta de Libertad Condicional emitió su decisión unánime de recomendar al gobernador Ted Strickland que conmute la condena de muerte de Jeffrey Hill por cadena perpetua con posibilidad de optar a la libertad condicional transcurridos 25 años.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos, incondicionalmente. Poner fin a la pena de muerte es abandonar una política pública destructiva, divisiva y que distrae la atención y los recursos y no es conforme con los valores generalmente aceptados. No sólo entraña el riesgo de cometer un error irreparable, sino que también es costosa, tanto para el presupuesto público como en términos sociales y psicológicos. No se ha demostrado que tenga un especial efecto disuasorio. Tiende a aplicarse de manera discriminatoria, por razones de raza y clase social. Niega la posibilidad de la reconciliación y la rehabilitación. Promueve respuestas simplistas a problemas humanos complejos, en lugar de buscar explicaciones que podrían servir de base a estrategias positivas. Prolonga el sufrimiento de la familia de la víctima y lo extiende a los seres queridos del condenado. Desvía recursos que podrían emplearse mejor en trabajar contra la delincuencia violenta y en ayudar a quienes se ven afectados por ella. Es un síntoma de la cultura de la violencia, no una solución a ella. Constituye una afrenta a la dignidad humana. Debe ser abolida.
En la actualidad, unos 138 países son abolicionistas en la ley o en la práctica. En 2007, la Asamblea General de la ONU pidió una moratoria de las ejecuciones en todo el mundo, y que los países retencionistas trabajen hacia la abolición. En Estados Unidos se han llevado a cabo 1.145 ejecuciones desde que se reanudaron los homicidios judiciales en el país en 1977; de ellas, 28 han tenido lugar en Ohio. En lo que va de 2009 se han llevado a cabo nueve ejecuciones en Estados Unidos, ninguna de ellas en Ohio.
ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos para que lleguen lo antes posible, en inglés o en su propio idioma, utilizando sus propias palabras:
- reconociendo el sufrimiento que ha padecido la familia de Emma Hill, y explicando que no pretenden disculpar la manera en que murió;
- manifestando satisfacción por la decisión unánime de la Junta de Libertad Condicional de Ohio de recomendar el indulto para Jeffrey Hill;
- respaldando la conclusión de la Junta de que la ejecución de Jeffrey Hill agravaría el sufrimiento de la familia Hill, y señalando que la Junta ha reconocido los “remordimientos auténticos” de Jeffrey Hill por lo que hizo;
- señalando que dos jueces de la Corte Suprema de Ohio concluyeron que la pena de muerte era desproporcionada en este caso, y que esa misma opinión han manifestado los ocho miembros de la Junta de Libertad Condicional de Ohio;
- expresando preocupación por la falta de preparación y presentación de testimonios de los abogados que defendieron a Jeffrey Hill durante el juicio –especialmente en la fase de determinación de la pena–, una conducta que provocó que el jurado no dispusiera de toda la información para tomar su decisión sobre la vida o la muerte;
- pidiendo al gobernador Strickland que acepte la recomendación de la Junta de Libertad Condicional.
LLAMAMIENTOS A:
Gobernador
Governor Ted Strickland
Governor’s Office, Riffe Center, 30th Floor, 77 South High
Street
Columbus, OH 43215-6108, EE. UU.
Fax: +1 614 466 9354
Correo-e.: Desde Estados Unidos: http://www.governor.ohio.gov/Assistance/ContacttheGovernor/tabid/150/Default.aspx
Correo-e.: Desde fuera de Estados Unidos: governor.strickland@das.state.oh.us
Tratamiento: Dear Governor / Sr. Gobernador
ENVÍEN SUS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE.